viernes, 12 de mayo de 2006

Periodismo: Una Profesión, mil roles.

Esta nota se enmarca en la encuesta de la semana pasada: “¿Qué periodista de TV es más creíble?” Una vez publicados los resultados percibimos cierta objeción respecto de las categorías presentadas como opciones. Esto tiene varias razones de ser: Es difícil encontrar en nuestro país un periodista que cuadre perfectamente con el perfil que hoy se busca de esta profesión. ¿Esto por qué sucede? Porque, actualmente, el periodista tiene que cumplir más funciones de las que hace años le eran atribuidas:
En primer lugar la tiranía de la imagen hace que un periodista, para salir por T.V., cumpla con parámetros estéticos que antes no se exigían a profesionales de este tipo. Por otro lado, los tiempos que manejan los medios audiovisuales limitan mucho al conductor, que a veces, para no hacer enojar a su productor, da información parcializada, ya que lo corren por detrás de cámara para ir a la pausa (lo mismo puede ocurrir en un periódico, donde los espacios se escatiman).
Además, tenemos que tener en cuenta que, en los tiempos que corren, los medios de comunicación son un negocio y, como tal, funcionan guiados por el criterio de maximización del beneficio. Por tanto, saldrá al aire o bien se publicará aquella noticia que “venda”.
A la vez, dada la decadencia de determinadas instituciones, el periodista tiene que salir a cubrir esas falencias. Tal es el caso que protagoniza el Poder Judicial. ¿O no actúa muchas veces el periodismo como fiscal, dada la inactividad, cobardía u omisión voluntaria de los integrantes del Ministerio Público a los que les corresponde formalmente esa tarea? Con vinculación con este caso el periodista también se luce, hoy, realizando arduas tareas de investigación, de esas en que parecieran abrir alguna “Caja de Pandora”.
Otra institución en crisis que sufrió un desplazamiento en su papel es el partido político. Una de sus principales responsabilidades era la de recibir las demandas del pueblo, filtrarlas y elevarlas a los gobernantes. Esta función, claramente, la han monopolizado los medios. Si fue primero el huevo o la gallina queda a criterio del lector.
Ahora bien, aunque por un lado el periodista está más exigido que antes en algunos aspectos. Por otro, todas estas nuevas características que van configurando el prototipo de periodista, hicieron que quede relegada o pierda toda la importancia que merece el objetivo central de esta profesión, esto es: CONTAR LA VERDAD de la manera más objetiva posible.

6 Comentarios:

Blogger Charly Karl dijo...

No se puede negar que la presencia o ausencia de publicidad oficial en un medio periodístico, podría significar por parte de quien conduce dicho medio, una postura parcial o imparcial según el caso, con respecto a las políticas gubernamentales.

Por este motivo, a mi entender, cada vez hay menos periodistas creíbles, y el prestigio que muchos otrora tenían, lo vienen perdiendo en forma continua.


Saludos

8:29 p. m.  
Blogger Lawyer_Horace dijo...

Mechi: coincido plenamente con vos acerca del deplazamiento de la profesión de periodista, resultando que lo que menos realiza es su profesión. Y que suplante los partidos políticos, la justicia u otra institución, no es para nada bueno, sobre todo si tenemos en cuenta que los MCS deben su sbsistencia a la propaganda oficial y por ende su comentarios u opiniones no suelen ser objetivos, sino que responder por lo general a las improntas que imponen la editorial.

12:39 p. m.  
Blogger Mechi dijo...

Lawyer_horace:
No veo tan inconveniente que el periodista haga las veces de fiscal o de intermediario de las demandas sociales cuando las instituciones a las que corresponden esas funciones están en crisis o no cumplen debidamente sus objetivos. De esta manera, no niego que lo ideal sería que cada uno se ocupara de SU tarea.
Coincido con vos y con c. Karl acerca del obstáculo a la objetividad que representa el enorme caudal de propaganda oficial.
Saludos.

5:29 p. m.  
Anonymous caton el censor dijo...

Coincido en parte con vos, Mercedes, el problema es que no existe control de cheks and balances sobre los medios, control que, imperfecto al fin, por lo menos existe en la República. Por otra parte, acordate que la responsabilidad por los daños que cause la información inexacta está morigerada son relación a las reglas generales de responsabilidad civil, aplicándose la real malicia (NYTco. vs. Sullivan) por la que sólo responden cuando omitieron toda diligencia en comprbar la veracidad de la especie que publican. Entonces: sin control y sin responsabilidad plena. La verdad que a todos los que actuamos en el sistema nos gustaría vernos protegidos por tal sistema.

3:33 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Really amazing! Useful information. All the best.
»

2:40 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Greets to the webmaster of this wonderful site. Keep working. Thank you.
»

2:48 a. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal

Más recientes›  ‹Antiguas