sábado, 11 de febrero de 2012

Favores

No voy a hablar de Malvinas hoy porque prefiero guardármelo todo para el post más cercano al 2 de abril. Por eso hoy voy a otra cuestión más imaginativa. Hagamos de cuenta que no se trata de una actitud forra sino de un comportamiento genuino y pongámonos a pensar por qué la gente que dice odiar a las empresas es tan partidaria del estatismo.

Digo, me parece una contradicción. Si uno odia a las empresas, o al menos si le molesta taaaaaaaaaanto que hagan negociados con el Estado y que corrompan el sistema político y que usen sus recursos para complicarnos la vida a todos, me cuesta entender cómo esa misma persona puede preferir un sistema de organización política y económica en el que la única forma que tienen las empresas para sobrevivir es negociando con el Estado.

Si de veras odiaran tanto a las empresas como dicen hacerlo, se percatarían de que el peor favor que les podés hacer es quitarles cualquier posibilidad de ayuda estatal o de recurrir a algún burócrata fácilmente adornable para salvar las papas del fuego. Se darían cuenta de que lo peor que podés hacerle a los empresarios es dejarlos que sobrevivan solos en la selva del mercado y que paguen el costo de sus propias decisiones, en lugar de permitirles salvarse de todos sus errores con sólo una llamada a un funcionario de turno.

Si de veras le tuvieran tanta bronca a las empresas, no permitirían que les fuera tan fácil a los empresarios hacer un simple lobby para dejar que "el pueblo" sea rehén de sus malos productos o de sus pésimos servicios. Harían que fuera más fácil que muchos pequeños emprendedores se afianzaran y construyeran alternativas que en un futuro pudieran desbancar a los odiados y anquilosados empresarios corruptos y corruptores, en lugar de salvarlos para toda la eternidad haciendo que fuera muy fácil aplastar cualquier posible amenaza con el pie del Estado.

Si de veras odian a los empresarios, háganlos vivir bajo un régimen liberal en el que no haya posibilidad alguna de salvación a través del Estado, en lugar de darles lo que en el fondo siempre quieren los mediocres, los corruptos y los incompetentes: poder colgarse de otro para no pagar por sus errores.

Apoyar el estatismo es hacerle el favor más grande posible a los empresarios.

Pero bueno, es parte de las contradicciones de nuestro tiempo. Como la que experimentan todos los peronistas que insisten en que son democráticos ignorando que el peronismo es nazifascista de pensamiento, palabra, obra y omisión.

12 Comentarios:

Blogger Andy dijo...

Los militantes del modelo Nac&pop siguen soñando con el día que las odiadas empresas, viles explotadoras de la mano de obra nacional y popular, sean de una buena vez absorbidas por el Estado, fuente de toda razón y justicia.
Los empresarios siguen esperando el día que los nacionalicen y jugosamente los indemnicen, para rajarse con la plata lejos, muy muy muy lejos...
Los sindicatos anhelan el día que Papá Estado se haga cargo de las empresas, así sus más delirantes demandas serán inmediatamente satisfechas, so pena de volcarse en contra en las próximas elecciones, o audacia infinita, tomarles las calles.
Y por último, los burócratas quisieran hacerse cargo de todas las empresas, para satisfacer su megalomanía que les dice que desde detrás de un escritorio, sin el menor contacto con la vida real, se puede controlar la vida en todas sus facetas.....

4:48 p. m.  
Blogger Mayor Payne dijo...

Clap, clap, clap, Andy... clarito, conciso, cortito y al pie. Aplaudo fervorosamente.

¡Saludos y gracias!

5:31 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Impecable.

5:36 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Mayor, lo de Malvinas me importa un comino. ¿Por qué?

a) Que un archipiélago enclavado en medio del frío Atlántico Sur tenga una u otra bandera casi no influye en mi vida diaria.
b) ¿Cuántos de los que se inflan el pecho con lo de "Malvinas argentinas" se irían a vivir allá?
c) Me podrán decir que con lo que dije me estaré defecando en quienes fueron a la guerra. Yo les digo: "Yo no tengo nada que ver, que reclamen al gobierno de aquel entonces que inició este lío".
d) ¿Alguien pensó que Gran Bretaña tenía planeado atacar objetivos en Argentina continental durante la Guerra?
e) Hay que aceptarlo de una vez: Argentina perdió la guerra y no hay nada que negociar. De nada sirve hacerse el pendenciero frente al mundo para reclamar algo.

Andrés

6:00 p. m.  
Blogger Mayor Payne dijo...

Andrés, respeto tu posición, la entiendo y hasta cierto punto la comparto; en lo que a mí concierne, no puedo esperar a que venga un buen terremoto que se lleve a esos pedazos malditos de turba y a los tres mil infelices que viven ahí al fondo del Atlántico. Pero hay otros factores de orden geográfico, militar, político y económico que van más allá de las islas en sí, de su población y de la bandera, y que por lo menos a mí me hacen prestarle atención al tema.

Disculpame si no me explayo más allá de esto, pero el tema de Malvinas me ha sacado demasiadas canas y disgustos en estos días y prefiero guardarme para el 2 de abril, como puse en el post original.

Saludos y gracias!

7:19 p. m.  
Blogger Andy dijo...

Mayor: Muchísimas gracias!

9:18 p. m.  
Blogger Andy dijo...

Me olvidaba: los ususrios/consumidores/boludos y boludas que pagamos toda la fiesta de militantes, empresarios, sindicalistas y burócratas; cumplimos el importante rol de pagar, callarnos, y sobre todo, JODERNOS.
¿Por qué aerá que me los olvidé? Da para charlarlo con el sicólogo...

9:22 p. m.  
Anonymous carancho dijo...

Por pura curiosidad... los que odian las empresas... ¿dónde trabajan?
¿O no lo hacen? ¿Viven en medio del monte, cazan con arco y flecha (hechos en casa) se cubren con pieles de animales y cocinan en fogatas?
No sé por qué, pero me parece que no.
Bueno, pero pedirles un mínimo de coherencia a esta gente... es pedirles peras al olmo.

8:44 a. m.  
Blogger Mayor Payne dijo...

Andy, más que psicólogo la Argentina necesitaría que la metan en el manicomio de "Atrapado sin salida"...

Naturalmente que no, Carancho, pero me parece que de todas formas nos hace bien saber hasta qué punto son incoherentes para así poder reducir los ingresos que obtienen por la venta de buzones.

Saludos!

10:43 a. m.  
Blogger Andy dijo...

Carancho: en una jornada de "prevención de la violencia escolar" me tuve que contener para no golpear al "psicólogo social" o algo así que nos habían mandado desde la DGEyC para seguir inyectándonos el versito progre del diálogo, la no-violencia, la paz y las buenas ondas...
El tipo sostenía que el mejor modelo social había sido el de los cazadores y recolectores de la prehistoria, porque vivían en la Naturaleza, trabajaban en equipo, compartían los frutos de la caza y no se peleaban entre ellos...
Doy fe y tengo testigos.

9:18 p. m.  
Anonymous carancho dijo...

Andy, cuando te leo y comentás tus anécdotas pienso en mi hija mayor que estudia docencia... y tengo ganas de llorar.

9:29 p. m.  
Blogger Andy dijo...

Carancho: La carrera docente está llena de pajaritos hondeados que creen en serio, y les inculcan desde el primero al último día, que se puede cambiar el mundo desde el aula.
En el mejor de los casos, ayudás a algunos adolescentes a encaminar en algo su vida. Tengo ex alumnos que hoy son profesionales, comerciantes, amas de casa, policías, y más de uno, docente.
Ninguna profesión es un lecho de rosas. Hablalo con ella, pero es su decisión, es su vida.

9:05 a. m.  

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