martes, 18 de abril de 2006

¿Cuál es la virtud del politico?

El domingo vi una serie que, sin dejar de parecerme ingenua por demás, trató un tema sensible. La historia que narra la misma es la de una mujer presidenta en los USA. Más allá de la sensibilería típica de los yanquies (que ya nadie se cree, obvio) y de eso de que los buenos son santos y los malos diablos, se tocó un tema que nunca dejó de escaparnos a los interesados en política: el fin, ¿justifica los medios?. En el fondo la pregunta es: ¿cuál debe ser la vitrud primordial del político?
La cuestión es la siguiente: yo como persona me opongo a ciertas acciones por moral, por ideales, por respeto a Dios, por lo que sea. No toleraría hacer cosas tales como torturar, matar, robar, mentir descaradaemente, en fin... ahora, un político que tiene a su cargo la vida de millones de personas, que se enfrenta a tomar mil decisiones por día, ¿tiene espacio o puede darse el lujo de ser tan escrupuloso? o muchas veces quien es demasiado moralista ¿no puede llegar a ser la perdición de su país?
Muchas veces le pedimos a los políticos que sean una especie de "lider inmaculado", que busquen el bien común y el interés nacional. Creo además que es fácil criticar desde afuera, sin ser un o el que se enfrenta a la toma de decisiones. Ahora, que pasa cuando la nación corre peligro de ataques terroristas, de guerras desiguales, de grupos que buscan desestabilizarla... ¿Cuál debe ser en ese caso la virtud del político?
Tenemos en este blog comentaristas muy inteligentes, a los que me gustaría enfrentarlos a esta pregunta: ¿queremos un político santo? Todos los que hablamos de política y valores, ¿estamos dispuestos a tomar decisiones que contrdigan nuestra moral, por el bien "supremo" de la patria? Si no lo estamos, ¿desde que lugar se puede hacer una crítica seria a ciertas decisiones de los pokíticos que rigen el mundo?

8 Comentarios:

Blogger Gurí matero dijo...

Creo que es importante, en cuanto a las valoraciones, que los juicios de un tercero sean concretos, referidos a un caso particular. Es riesgoso establecer reglas en politica.
En cuanto a la santidad del político, no sé cómo sería un político santo, pero creo que una virtud que les falta a los nuestros es saber subordinar su propio poder y prestigio a un proyecto nacional de largo plazo (o que que simplemente trascienda su periodo). Falta continuidad entre los distintos gobiernos de turno.

2:11 p. m.  
Blogger Mayor Payne dijo...

Yo querría un político que vea la realidad y que en consecuencia haga lo que tenga que hacer para corregirla, si está mal, o mejorarla si está bien. Si en el camino lo puede hacer con su conciencia tranquila, mejor para él.
Pero cuando la realidad choca con los ideales y esquemas, o cuando el riesgo (lo que está en juego) es demasiado grande, yo preferiría que el político preste más atención a la realidad y tome las decisiones que sean necesarias y RAZONABLES (o sea, bien analizadas, consideradas y comparadas con otras alternativas, y que realmente solucionen el problema), por más duras que sean. Para mí está primero la supervivencia y el futuro del país, y después la conciencia de quien está a cargo del mismo o de quienes ejecutan sus directivas. Los elegimos para que aseguren esa supervivencia y futuro.
En fin, esa era mi opinión, nomás.

2:13 p. m.  
Blogger CHONGO dijo...

Coincido con Lilith y Gurí Matero en que el político santo no existe. Es cierto que en toda sociedad convive un conjunto de intereses, valores y opiniones encontradas, algunas más volátiles, otras más efervescentes.
En este sentido creo que el político debe tener el criterio para poder discernir a conciencia entre los valores, intereses y opiniones que menos daño hagan al conjunto social y que, por el contrario, contribuyan a edificar una sociedad mas justa. Obvio que es facil decirlo, pero estando allí parados seguro que no lo es. Hay dos herramientas que sirven a todo político a la hora de tomar este tipo de decisiones. Una de ellas es la historia, para que no se vuelvan a repetir errores del pasado. Y otra de ellas es la despersonalización del poder. El político no debe pensar que está deshaciendose de un problema que lo afectó personalmente en alguna etapa de su vida -cualquier parecido con la realidad argentina es pura coincidencia.
Es aqui donde entran en acción las dos formas de la política, como arte y como técnica, la política del obrar, del saber discernir, y la política del hacer, la de ejecutar. Siempre con los ojos en las generaciones futuras y no en antiguas revanchas personales.
Sin esos horizontes, hacer política no tiene sentido. Como decía Grondona anoche en una de sus Clases*, es como hacer "borron y cuenta nueva", gobierno tras gobierno.

* las recomiendo, por cierto, Canal Plus Satelital, lunes a las 23 hs.

5:35 p. m.  
Blogger Juan José dijo...

Me permito enfrentar las preguntas de Lilith de esta forma. Por qué no puede haber un político santo? Por qué no puede haber un político preparado, coherente, responsable, eficaz y comprometido? Por qué tenemos que contentarnos con gente que es fiel a sus principios pero que de vez en cuando tiene que ceder para poder mantenerse en el cargo? Reconozco que la realidad es esa, y lo digo con conocimiento de causa, pero no nos podemos conformar con eso. No se si estan de acuerdo conmigo, pero si yo quisiera ser un abogado más del monton, en lugar de estudiar derecho estaria viviendo en algun lugar inhóspito de la patagonia. De la misma forma, no tengo ningún interes de meterme en política para ser un "político" como los que tenemos.
Sin caer en absolutos, hay algunas cosas (como las pautas morales universales, el respeto a la vida y a la libertad -derechos que todos los días se ven aplastados por decisiones sin la más mínima conciencia social- y, por supuesto, nuestra constitución nacional) que no son negociables bajo ningún punto de vista.

6:53 p. m.  
Blogger Gurí matero dijo...

no digo que no pueda haber santidad en la política (entendida desde el punto de vista del catolicismo), sino que no tengo la capacidad de decir cómo debería ser éste.

2:00 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

consideremos la cuestión de la siguiente manera: un político roba o no denuncia al que está a su lado que sí lo hace, ambas dos figuras se encuentran en el código penal... alguien que me diga un político que escape a este estereotipo.... y te lo dice alguien que se encuentra en el segundo grupo

3:53 p. m.  
Blogger lilith dijo...

Al ultimo usuario anonimo... q feo q la politica se reduzca a eso...
solamente...

4:38 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

no digo q la politica se reduzcca a eso, digo q la politica se desenvuelve en ese ambiente, espero ejemplos al contrario y como otro lector dice, me juego la pelotas en mi aseveracion

3:23 p. m.  

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