sábado, 1 de marzo de 2008

Palabras Reales

Hoy al mediodía y transmitida por cadena nacional se llevó a cabo la apertura del nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional, encabezada por Madame President quien nos deleitó con el discurso que dicha ocasión manda.
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Hubo de todo un poco en el discurso de Madame President. Como de costumbre, las palabras de la Reina Consorte fueron improvisadas y sin atarse a ninguna clase de discurso escrito de antemano... lo que le permitió llenar la hora y media de discurso con cifras, palabras vacías, chicanas y miraditas sucias aplaudidas por la claque del Legislativo. Y también de furcios y frases que costaba entender.
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Y por supuesto, Cristina sobó y franeleó los pobres micrófonos del Congreso hasta dejarlos deformes, pero eso ya entra en lo anecdótico.
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No hubo nada en el discurso de Madame President que se desviara un poco de lo que es la norma en estos años de kirchnerismo. Tuvimos la repetición constante y ensordecedora de números y guarismos destinados a demostrar lo maravillosa y avanzada que es la Argentina pingüinista, números que le vamos a tener que dar por buenos a Cristina casi tanto como los índices de inflación que nos obsequia Guillermo Moreno.
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También tuvimos la reivindicación del gobierno de Néstor como si los "logros" de él fueran los suyos propios, cosa que pudimos ver ya desde el primer día de este nuevo (?) gobierno.
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Buena parte del discurso se fue con las glorias de un supuesto "Acuerdo del Bicentenario" que tendría planeado implementar la bruja para transformar al país entre 2011 y 2016... lo que nos lleva a preguntarnos si ella y el taita tienen planeado quedarse en la Rosada hasta el Bicentenario de la Independencia.
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A primera vista, sería digno de elogio escuchar a un Presidente Kirchner (ya vamos por el segundo) hablar de políticas de Estado y grandes acuerdos en materias clave como la economía, la infraestructura, la educación, la ciencia y tecnología, y la salud pública. Si tan sólo no nos hubieran demostrado en estos cinco años de gobierno matrimonial que no conciben absolutamente nada que no sea en el corto plazo y para salir del paso, y que no aceptan ninguna clase de acuerdo que no incluya a la otra parte arrodillándose ante su magnificencia...
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Pregúntenle a Borocotó, a Cobos, a Graciela Ocaña, etc...
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No sería temerario predecir que el Acuerdo del Bicentenario nació y murió hoy al mediodía en la Cámara de Diputados: va a seguir el mismo camino que otros grandes anuncios kirchneristas como aquellos del FBI argentino, de los 20.000 millones de dólares chinos, la Concertación Plural, el descubrimiento de los cassettes de la AMIA... palabras que llenan titulares y desaparecen antes de traducirse en hechos.
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Cristina habló mucho de "articular" en el discurso. Que hay que articular la educación pública y la educación privada. Que hay que articular los sistemas de salud pública y privada. Que hay que articular a todos los sectores económicos detrás del "modelo de acumulación de riqueza con matriz diversificada e inclusión social". Que hay que articular a los sectores sociales en pos del Acuerdo del Bicentenario... habría tantas cosas que articular en la Argentina. De cualquier manera, un cínico o un sarcástico podría decir que Cristina recurre a la "articulación" cuando no tiene la más remota idea de lo que se va a hacer con algo.
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Era notable cómo Kristina intentaba "relatarnos" en su discurso una imagen de pensadora e intelectual que no le cabe, constantemente diciéndonos que ella "concibe" cosas o les dá nombres (como el modelo de acumulación de riqueza con matriz diversificada e inclusión social, esa es una gema de la sanata que dudosamente vaya a ser superada). Lamentablemente el esfuerzo intelectual de Cristina no va más allá de buscar formas retorcidas de llamar a las cosas, dado que hubo poco de soluciones concretas en sus palabras.
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No podía faltar (¡cuándo no!) la eterna sanata sobre los juicios a los militares de la década del '70, sólo que en esta oportunidad Kristina nos obsequió dos verdaderas joyitas.
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Una de esas fue la joyita lógica de vincular la actual inseguridad (esa que desde el Kirchnerismo nos dicen que es sólo una "sensación") con lo ocurrido durante el último gobierno militar sólo por la existencia de zonas liberadas en ambos casos, usando un razonamiento bastante retorcido que elude un hecho "fundamental y central" (Kirchner dixit): los 24 años de gobiernos civiles y electos que tuvimos desde que Reynaldo Bignone se fue de la Rosada. 24 años, casi nada...
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La otra fue una joyita lingüistica: definir a la relación entre la inseguridad y la falta de resultados en los juicios por la década de los '70 como una relación de "conexidad". ¿No era más facil decir "conexión"? Ya sé que no suena tan inteligente o erudito...
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Hay que reconocer que Kristina habló en contra del deporte favorito de los sindicatos docentes: hacer paros por casi cualquier cosa. Veremos qué sale de eso.
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Y después, Kristina se fue en medio de los aplausos de un Congreso que, libre de esta obligación protocolar y constitucional, va a poder volver a su actividad favorita: la contemplación del ombligo y la ratificación completa de todo lo que salga de la Rosada.
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Eso sí, la despidieron con una lluvia de papelitos y con los piqueteros alineados frente al Congreso.
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Un clásico Kirchnerista. Como el contenido del discurso.

3 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Yo me pregunto, que hará Kris si el demente bolivariano entra en guerra con Colombia...

5:39 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Ey tan adentro la tenes?? Supuras y destilas ODIO

11:13 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

"Ey tan adentro la tenes?? Supuras y destilas ODIO"

jajaja! pero por lo menos él lo canaliza de una manera constructiva, ¿y vos? Sólo te da para hacer comentarios sin argumento de fanático enceguecido…, andá tranquilo que en este país no hay inflación, no hay corrupción, en el invierno no te vas a c… de frío, cada vez más cerca de la utopía, ¿no?

5:59 p. m.  

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