sábado, 15 de agosto de 2009

Banana Republic

Ya la Argentina es una farsa. Una AluciNación en verdad.

Finalmente, después de que el Frente para la Victoria's Secret logró prorrogar los superpoderes por otro año más con la ayuda de los módicos "opositores de izquierda" que siempre consiguen una, dos o tres bancas, todos los perejiles opositores que iban a la Rosada a dormir la siesta cayeron en la cuenta de que el diálogo propuesto por la oligofrénica y sus secuaces era una payasada destinada a ganar tiempo para el contraataque kirchnerista.

Mientras los payasos de varios partidos y la prensa se quedaba embobada pensando en reforma política y otras charadas que a los K no les interesan ni por asomo, el Loko planeaba la jugada contra la televisación del fútbol.

Todo sea por la felicidad del pueblo. Fóbal gratis para todo' lo' pibe'. ¿Por qué no estatizamos los tetra-bricks y el paco y hacemos el pack completo? Total, pagan los perejiles que, como Don Carlos, "están contentos".

El Estado Argentino de la Redistribución Social de la Riqueza, que no tiene plata para pasar la Policía Federal a la Ciudad de Buenos Aires como debería, que no puede prescindir de un sólo peso de retenciones, que no puede evitar que la gripe A se lleve 400 vidas, que no puede mantener Fuerzas Armadas decentes, le paga cientos de millones al mafioso de Julio Grondona. Y todo por la vendetta contra el Grupo Clarín.

De ser yo la Mesa de Enlace, me dejo de joder con esto de no "ser los primeros en romper el diálogo" porque es claro (excepto para la gente de Carta Abierta) que el Gobierno está tomando a toda la república por giles. ¿Con qué cara van a ir Caníbal Fernández, Amado Por La Notera de C5N Boudou y Floppy Randazzo a decir que sacar las retenciones es desfinanciar al Estado, ahora que el Estado va a gastar 6000 millones para jugar a que son Mariano Closs, Marcelo Araujo y Tití Fernández?

En lugar de ir al pie cada vez que Randazzo y Giorgi juegan a dialogar, les metería los tractores en la entrada de la Rosada. Es el único lenguaje que los psicópatas K entienden.

Lo que importa es la joda, después de todo. A ver si ahora que tenemos Fulbo K logran que alguien se quede viendo Canal Siete en lugar de huir despavoridos.

Pero hay que mantener contenta a la muchachada. Eso incluye sacar los aumentos a la luz y al gas que, mal que mal, eran el sinceramiento necesario después de seis años de demagogia irresponsable y de pretender mantener los mismos precios nominales de la convertibilidad con una moneda que ya se devaluó a la cuarta parte de lo que valía en 2001.

Es que el argentino es así: lo quiere todo gratis, y si tiene que pagar, que sea barato. Total, todo viene de arriba, porque papá Estado tiene la piedra filosofal y puede producir oro de la nada.

Ahí está una de las mayores perversiones del justicialismo: lograr que todos crean que se puede proveer algo gratis. Y que además es un derecho recibirlo sin pagar.

Y mientras, el contraataque sigue. Ahora viene la nueva y bien chavista Ley de Radiodifusión. La segunda trompada para el Grupo Clarín está en marcha. Los superpoderes gozan de buena salud. Las retenciones se quedan quietitas y el gasto público se dispara. La bruja anuncia un nuevo plan de empleos mientras la emprende contra "los ricos" (como si ella viviera en un monoblock de Lugano) y habla de "fusilamientos mediáticos".

"Los muertos que vos matáis gozan de buena salud", se le podría decir a la oposición que festejó antes de tiempo. A los K no hay que darles ni un respiro, ni un minuto de paz. Si están en el suelo, hay que patearlos hasta que no se puedan levantar más.

Pero en medio del mar depresivo hay algunas esperanzas. Ernesto Tenenbaum se le animó al infeliz de Agustín Rossi y directamente le soltó que el gobierno K está compuesto por ladrones. Alfredo Leuco deschavó el verso K sobre sus supuestas detenciones durante los gobiernos de Isabel Perón y del Proceso Militar. Y la polvareda que levantó Graciela Fernández Meijide sobre el número de desaparecidos sigue en el aire, mientras los grupos de "derechos humanos" siguen chillando como gatas en celo.

A pesar de estas señales (impensables durante el apogeo kirchnerista) el camino de la Argentina para convertirse en una república bananera está avanzado. Total, ¿qué importa que gobierne una pareja de psicópatas si ahora se puede ver el River-Boca en la Televisión Pública?

La política será la política, pero el fóbal es pasión, loco.

1 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Mayor Paine, creo que a esta altura del partido (uhh, justo ahora que estatizaron la televisación del fútbol de Primera División), nos quedan muy pocas vías o casi nada.

Yo, por ejemplo, propongo una vía, y en ésta coincido con lo que afirma el economista Jorge Ávila en su blog www.jorgeavilaopina.com:

Primero: rezar para que este año en Uruguay gane las elecciones el Partido Nacional (blanco), con Luis Alberto Lacalle como candidato.

Segundo: siguiendo con el punto anterior, que Uruguay inicie el camino para la firma de un TLC con Estados Unidos.

Ahora, ¿Qué tiene que ver todo esto con Argentina, si estamos hablando de Uruguay? Simple: la influencia indirecta que puede tener en Argentina el hipotético progreso uruguayo gracias a ese TLC. ¿Por qué? No hay país más argentino en el mundo que Uruguay y a esto súmenle otro factor no menos importante para mí: la mayoría de la llamada "opinión pública" argentina se concentra en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores; para ellos, Uruguay es cómo una provincia más y dado que una cantidad no despreciable de porteños va a vacacionar a Punta del Este o pasa un fin de semana en Colonia del Sacramento, la posibilidad de que Uruguay progrese gracias a ese TLC con Estados Unidos puede generar que mucha de esa gente piense y le diga a sus familiares y conocidos algo así como "Che, tenés que ver como está progresando Uruguay, no lo puedo creer. ¡Cantidad de edificios en construcción! Y tanto que los puteamos a los yoruguas y mirá lo que están haciendo".

Ahí puede existir la vía para que empecemos a sacar la cabeza del tupper.

Por otro lado, siempre ví a Uruguay como una versión mejorada de Argentina: la política será igual de porquería que la de acá, pero te doy un ejemplo: en 2002 el país oriental estaba fundido económicamente y orillando la cesación de pagos, pero todos los sectores políticos (incluído el Frente Amplio) se pusieron de acuerdo para evitar esa posibilidad. Resultado: el Partido Colorado, entonces oficialista, salió maltrecho; pero después vinieron inversiones como la de...Botnia y ENCE.

Ah, al mismísimo Tabaré Vázquez lo han tentado con la reelección presidencial, pero siempre ha dicho que no.

Pero al menos me reconforta la posibilidad de que si Uruguay firma ese TLC con Estados Unidos, tal vez nos enteraríamos de que habría grandes flujos de inversiones yendo hacia el otro lado del charco y a no mucha distancia de Buenos Aires. Como decía antes, dado que muchos porteños vacacionan en Uruguay, no creo que eso pase tan desapercibido (y más aún porque Buenos Aires suele ser el centro de la opinión pública nacional).

Andrés

12:29 a. m.  

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