domingo, 20 de mayo de 2012

Pensando en el futuro (el post que tendría que haber subido ayer)

Ya sé que cuesta pensar en todo esto en estos días de reeleccionismo encubierto y de bufonerías angoleñas, pero no está de más dedicar algunos pensamientos para lo que va a pasar después de que esta piara de militontos se vaya. Cuesta tomar por verdadera esa idea, pero renunciar a la certidumbre de que algún día la Yegua y todos sus secuaces van a dejar el poder es exactamente lo que ellos quieren. Y en eso van a fracasar, porque la eternidad no le está dada a nadie más que a Dios.
La cosa es que nosotros vamos a quedar acá cuando ellos se vayan, y no podemos quedarnos afuera de la labor de reconstruir el Mordor en el que va a quedar convertida la Argentina. Y para eso, ofrezco en este post corto y a destiempo algunas ideas base para que, con suerte, esa reconstrucción no nos depare jamás una futura reedición de los Kirchner.
Ningún país es viable si la ley es de cumplimiento optativo. Vivir en sociedad implica acatar reglas, y ninguna sociedad es saludable o conducente al desarrollo individual y social si en la misma se toleran comportamientos contrarios a las leyes.
La ley no se respeta sin que se haga respetar la ley. No sirve para nada quejarse de que nadie respeta las leyes en este país si, primero, no las respetamos nosotros y, segundo, nos burlamos cuando se intenta hacerla respetar o despreciamos a quienes tratan de lograr que se las respete. Un país en donde la palabra "represión" es tomada como insulto no tiene futuro y está condenado a morir despedazado entre las hordas de saqueadores y las bandas de forajidos de guante blanco.
Cada nueva generación es una horda de bárbaros a la que hay que civilizar. Los niños y la juventud no tienen nada que aportar a la sociedad hasta tanto se les haya hecho carne el respeto por sus normas y principios, y hasta tanto se les haga comprender que deben atender sus responsabilidades y cumplir sus deberes antes de reclamar derechos y beneficios. El culto a la juventud, del cual "La Cámpora" no es más que una versión mutante, debe desaparecer de la Argentina.
Los otros también tienen propiedad privada. Somos todos rápidos para defender lo nuestro, casi tan rápidos como lo somos a la hora de encontrar excusas para justificar que al de al lado lo despellejen vivo. Nadie que aplauda expropiaciones, robos, confiscaciones o impuestazos tiene derecho a quejarse cuando la voracidad estatal le caiga encima, y nadie podrá evitar jamás que esa voracidad nos devore a todos a menos que se la contenga en cuanto levanta cabeza, así la víctima sea el ser más antipático y repulsivo que podamos imaginar.
El que aplaude sólo logra que sea el último al que despellejan. Creo que complementa a lo anterior. No se puede esperar nada del colaboracionista que aplaude y festeja los delirios del dictador de turno... nada excepto el llanto miserable y arrastrado cuando le toca a él sufrir lo mismo que antes festejó.
Las formas hacen al fondo. La ritualización, la formalización, el protocolo, ayudan a dar continuidad a las cosas y a ponerlas fuera de los caprichos y gustos ocasionales. Respetarlas y hacerlas respetar ayuda a aceptar que existen principios y cuestiones de base que deben estar más allá de los humores públicos y de los caprichos del caudillo de turno.
Llamemos a las cosas por su nombre. No hay personas "en situación de calle"; hay mendigos y pordioseros. No hay "exclusión social"; hay miseria. No hay "problemáticas estructurales"; hay males que no conviene resolver. No hay "criminalización de la protesta social"; hay convivencia con los revoltosos. Estoy seguro de que podríamos enumerar ejemplos en esta línea hasta el infinito, pero la cuestión de fondo es que no vamos a lograr resolver nada mientras sigamos usando esas perlitas que el progrespeak concibió para que los problemas puedan ser mencionados sin que impacten.
A los problemas se los combate, no se convive con ellos. Derivado de la anterior; no se va a resolver la violencia en el fútbol "reconociendo a los barrabravas como actores sociales", de la misma manera que no se resolvió el cartonerismo llamándolos "recolectores informales de residuos" o la violencia escolar "dándoles un lugar a los chicos en consejos de convivencia escolar". A los barrabravas se los caga a palos por delincuentes. A los cartoneros se los ayuda a encontrar un trabajo digno y se los saca de las calles. A los pendejos patoteros se los caga a palos, se los sanciona y se los expulsa hasta que aprendan a comportarse como seres humanos y no como lobizones. A los problemas se los combate, no se los acomoda en paquetitos ideológicamente agradables para que desaparezcan de la vista.
Si alguien tiene alguna más, es más que bienvenido a agregarla como comentario. Saludos y disculpas por haber demorado el posteo hasta hoy.

5 Comentarios:

Blogger sandra dijo...

Don Occam, en serio cree que vendrá después de esto alguien que pueda sustentar las ideas que usted escribió acá? Realmente le admiro el optimismo, no conozco ningún partido político que mínimamente se acerque a esos parámetros.

6:48 p. m.  
Blogger Mayor Payne dijo...

No lo sé, Sandra, pero prefiero pensar en eso antes que volver a ver el video de la Vaca Dopada diciendo y gesticulando pelotudeces en Angola, porque con eso sólo termino llorando en un rincón.

8:55 p. m.  
Blogger San dijo...

Resalto como la más importante de las ideas planteadas la de "Llamar a las cosas por su nombre".

La principal batalla hoy es la etimológica. Orwell estaba totalmente acertado cuando decía que "el que controla el lenguaje, controla el pensamiento". Los militontos progres (y acá meto a todo político, no solo oficialista, sino a todos los forros estatistas) han hecho de la corrección política y de las definiciones un arma estupenda. Han seguido a la perfección las enseñanzas de Gramsci y de la Escuela de Frankfurt.

Hay que empezar a usar las mismas técnicas: ¿para cuándo músicos libertarios, artistas libertarios, actores libertarios, periodistas libertarios? Tendrán que salir de nuestras propias "filas"

12:29 a. m.  
Anonymous Mariana dijo...

Lo de "cagar a palos" no me gusta. Me quedo con la justicia.

7:25 p. m.  
Blogger Andy dijo...

Me considero una docente libertaria. Pero sé que tengo todo el sistema en contra.

10:03 a. m.  

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