sábado, 8 de septiembre de 2012

Sin margen para la inocencia


Hace un tiempo, en ocasión de no sé qué cosa referida al Código Penal Zaffaroniano, la Vaca Estúpida dijo que a veces se sentía un poco Napoleón o algo por el estilo.

Hace unas semanitas, con el verso del Polo Cinematográfico en la Isla Demarchi, nos contó que por su vocación de construir Ella se sentía como si fuera la reencarnación de un gran arquitecto egipcio.

Y la semana pasada nos enseñó que sólo hay que tenerle miedo a Dios y a ella, pero un poquito.

Bueno, ahora que pasó del complejo de Napoleón al del faraonato para desembocar en la megalomanía de creerse ahí nomás de Dios, ¿podemos decir que no queda margen para negar que perdió toda ubicación en tiempo y espacio y que está más chitrula que una cabra dopada con éxtasis hasta los párpados?

Quizás lo que podríamos hacer, ya que estamos, es consentirle la fantasía, pegarle un halito sobre la cabeza, unas alitas en la espalda y cambiar a la locutora oficial por una procesión de angelitos encabezados por un eunuco que cante las glorias de Ella y Él con una trompetita.

Es más, para el papel de eunuco propongo a Hermes Binner, a quien no le falta tiempo para decir lo bien que le parecen las propuestas de la Señora y cómo las va a votar. Hasta está hecho el trabajo previo de convertirlo en un eunuco, ya que a Binner evidentemente le han extraído quirúrgicamente los genitales.

Hablando un poco más en serio, quien piense que la megalomanía de la señora y de sus asesores es cosa de joda, tan sólo tiene que recordar que hace un par de años nomás ella dijo que ojalá fuera una genia así hacía desaparecer a unos cuantos.

Y en el Aló Presidenta del lunes, ¿con qué nos salió? Con que era una "GenIA". A la que encima le tenemos que tener miedo al igual que a Dios. Pero sólo un poquito, ¿eh?

Por ahora. Chupemos, argentinos, chupemos, que ella nos avisa.

Quien tenga oídos para oír, que oiga. Como dije la semana pasada, ya no queda margen para hacerse el inocente.

Menos todavía cuando un hijo de un regimiento mecanizado de putas como Axel Kicillof puede decir muy suelto de cuerpo que si no hicieron quebrar a una empresa que emplea a miles y miles de personas sólo porque su presidente hizo críticas públicas al gobierno fue porque no quisieron hacerlo.

Pensar que a principios del menemato a Moisés Ikonicoff lo forzaron a renunciar a la Secretaría de Cultura por amenazar a una empleada de Aeroparque con hacer que la echaran por no darle favores especiales.

¿Qué se siente estar peor en términos morales que en la tan cacareada época de Menem?

Y frente a la amenaza de la Señora y de la banda de totalitarios que la rodean, ¿qué tenemos?

A una manga de castrados morales, kirchneristas latentes y acomodaticios que cuando no están dedicados a torpedearse los unos a los otros, se matan en pensar qué argumentos van a encontrar para votar a favor de lo que venga del Gobierno; los radicales porque nacieron boludos y boludos se van a morir, los peronistas "disidentes" porque siempre se los puede adornar con algo, los habitantes de ese closet kirchnerista que se hace llamar "Frente Amplio Progresista" porque en el fondo a lo único que se oponen es a que esté Ella en el gobierno, y los del PRO porque se sienten incómodos si pasan más de dos semanas sin cometer alguna pelotudez suprema y supina.

Ellos no van a salvar a la Argentina. A la Argentina o la salvamos nosotros o no la salva nadie.

El mesianismo y la esperanza irracional en los líderes providenciales nos han llevado a la catástrofe; qué mejor momento que el actual para purgarnos de estos vicios, ahora que nuestros "dirigentes" o son locos mesiánicos, o son colaboracionistas o padecen de severo retraso mental.

El que la Argentina merezca salvarse de lo que le está pasando es algo que sólo los argentinos podemos decidir.

Suena hasta tonto, pero es la pura verdad: la Argentina sólo demostrará que merece salvarse cuando sean los propios argentinos los que la salven.

No me voy a cansar de repetirlo.

Y tampoco me voy a cansar de repetir que no es momento de tibios y que ya no hay espacio para la inocencia.

En frente tenemos a una banda de facinerosos, totalitarios y criminales, encabezados por una desequilibrada mental blasfema que ya se ha comparado con Dios, y que no deja pasar un día sin cortarnos libertades, convertir a nuestro país en una tiranía bananera y contaminar nuestro futuro.

Si eso no le alcanza a muchos para darse cuenta de dónde estamos, es cosa de ellos. No quiero quejas después.

A la primera generación de Montoneros y a sus socios erpianos y demás pendejos mesiánicos la derrotaron las Fuerzas Armadas sólo para que después una población que las había llamado a gritos ante la incompetencia e indolencia de sus dirigentes les echara en cara todo lo actuado.

Bueno, ya no hay FF.AA. para enfrentar a esta segunda generación (y que nadie se atreva a decirme que no son precisamente eso, menos después de enterarnos todos que existe el "Día del Militante Montonero").

Ahora sólo estamos nosotros. No hay militares para pedirles a moco tendido que hagan el laburo y después putearlos por cómo lo hicieron. Ahora la culpa de lo que pasa, y de lo que dejamos que pase, es toda nuestra. Y también será toda nuestra la responsabilidad de lo que se haga para parar a esta lakra.

Hagamos lo que hagamos, y dejemos de hacer lo que dejemos de hacer, vamos a tener que vivir con eso.

Quien tenga oídos para escuchar, y ojos para ver, que escuche y vea.

Hasta la próxima.

5 Comentarios:

Blogger Andy dijo...

Y eso que nos avisaron:"Reina Cristina" Revista Noticias, 24 de mayo de 2003, en .pdf, acá
http://www.periodicotribuna.com.ar/12435-cristina-facilidad-para-ganarse-enemigos-y-rencor-para-recomponer-relaciones.html
Da miedo leerla!

4:21 p.m.  
Anonymous carancho dijo...

Coincidimos todos, Mayor.
Pero qué hacemos?
Nos inmolamos a lo bonzo en la Plaza de Mayo? Hacemos como los yanquis, nos subimos a un edificio y disparamos a todo lo que se mueva? Arrojamos molotovs a la Casa Rosada? Creamos un partido nuevo?
Acepto sugerencias.

3:18 p.m.  
Blogger Mayor Payne dijo...

Andy, de una manera u otra lo sabíamos todos desde un primer momento, la cosa es que no se lo quiso ver, sea porque algunos estaban entongados, otros porque les gustaba ver sufrir a las víctimas de turno del Tuerto vaya uno a saber por qué razón, otros más porque creían que hacía falta un gobierno fuerte después del Chupetazo y los restantes porque no les importaba nada. Ahora nos pasa factura.

Estimadísima Carancho, en estos días de lokura, conservar el sentido común es hacer antikirchnerismo absoluto... no hay que darles excusas a estos tipos, por ahora, creo yo, alcanza con cuidarse uno mismo y a los suyos, tener siempre una respuesta sensata en la punta de la lengua cada vez que te salgan con alguna locura y estar atentos porque hay muchos pajaritos que se despiertan y empiezan a sentir lo que está pasando... hay que hacer que vean la luz y se den cuenta de la locura.

Estos tipos se las dan de capangas porque no tienen a nadie enfrente, pero son tan débiles que le tienen pánico a un índice limpio de inflación... insisto, el sentido común y la razón son armas que hay que tener siempre listas para sacar cagando al "relato".

Saludos y no pierda las esperanzas, que la Loka no lo vale.

9:14 p.m.  
Blogger San dijo...

La culpa no es de la vaca, sino de todos los que le dieron de comer. Tanto aplauso la dejó más forra de lo que era originalmente.

Mayor, ¿existe alguna forma de contactarlo mediante e-mail, mensaje digital de algún tipo, fax, télex o paloma mensajera? Pensé que Blogger tendría alguna forma de comunicarse entre los perfiles, pero no encontré.

Saludos!

4:45 a.m.  
Blogger Mayor Payne dijo...

Probá con blogbis.invitado1@gmail.com, San.

Saludos!

8:08 p.m.  

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