sábado, 21 de julio de 2012

Armas, recesiones y Cartas Magnas



Lo puse en BlogBis ayer, pero lo repito: dan vergüenza los comentarios que hacen muchos argentinos acerca de lo que pasó en ese cine norteamericano ayer, haciendo burlas que van desde el típico análisis berreta psicobolche hasta la alegría expresa de varios, porque no creo que tengamos mucho que decir sobre un loco que mató a una docena de personas cuando acá, por sólo citar un ejemplo, se nos murieron 51 personas en un tren que no pudo frenar cuando llegaba a una terminal a sólo 20 kilómetros por hora. Por no hablar de la delincuencia, o las muertes en accidentes de tránsito, o las innumerables formas en las que nos las arreglamos para matar, arruinar o degradar al país y a su gente.
Lo de Denver fue sólo culpa de un loco. Lo de Once fue culpa de una constelación de hijos de puta esparcidos por varias empresas, reparticiones, agencias y ministerios.
No creo tener que indicar qué cosa es peor, en mi opinión.
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Por otro lado, es curioso cómo cambian las posturas de los progres en ciertas cuestiones.
Cuando se trata del consumo de drogas, hay que despenalizarlo ya porque no sirven de nada los controles y sólo perjudican a los que no tienen conexiones con redes criminales, y aseguran que el negocio y el mercado queden en manos de grupos e individuos que están fuera de la ley.
Pero con el tema armas, el argumento es de una prohibición absoluta y a rajatabla, sin importar el hecho de que no importa cuán legal sea el desarme, los delincuentes siempre se las van a arreglar para conseguir armas y los mecanismos corruptos e ilegales para establecer el mercado van a aparecer al instante.
Más allá de la incoherencia de estas posiciones, siempre está la cuestión de que la violencia es la violencia, no un subproducto de la existencia de las armas de fuego. La gente se mataba y se asesinaba antes del descubrimiento de la pólvora. Y no necesitamos revisar la crónica policial para dar cuenta de todos los homicidios que emplearon otros medios que no hicieran pum.
El slogan de "las armas no matan a las personas; las personas matan a las personas" podrá ser trillado, pero es completamente cierto.
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El INDEK admitió una caída en la actividad económica.
Si los mismos escribas del Relato que te dicen en la cara que la inflación no existe cuando ya podés comprobar que los precios se mueven hacia arriba entre una vez que usás un servicio o comprás un producto y la siguiente están admitieron una caída, entonces debemos estar en una buena recesión hecha y derecha.
La verdad que coincidiría con todos los otros síntomas de que el Modelo explotó o le quedan pocos segundos en la mecha. Porque a esta altura hay que ser lector fanático de Vagina/12 o tribunero de Seissieterrocho para creer que todo sigue andando fantástico tropical.
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Tal vez lo que la Argentina necesita sea algo un tanto más antiguo que una revolución por Facebook y Twitter, o una Revolución Francesa o incluso una Revolución Norteamericana.
Tal vez lo que necesita la Argentina sea una Carta Magna.
No hablo de la Constitución, a la que nos referimos erróneamente como "carta magna" (una "carta" es un conjunto de normas que rigen a una organización pero que le fueron expedidas por una autoridad superior), sino a "la" Carta Magna: la que le arrancaron los nobles ingleses al rey Juan Sin Tierra, y que entre otras previsiones bien de la época incluyó cláusulas como las que transcribo a continuación:
28. Ningún condestable u otro alguacil de Nos tomará grano u otras provisiones de nadie sin dar inmediatamente dinero por el mismo, a menos que el vendedor le conceda una prórroga.
30. Ningún alguacil o bailío de Nos, u otra persona, podrá tomar los caballos o carros de ningún hombre libre para propósitos de transporte, contra la voluntad del mencionado hombre libre.
31. Ni Nos ni nuestros bailíos podrán tomar, para nuestros castillos o para cualquier otra obra de Nos, madera que no es Nuestra, contra la voluntad del dueño de dicha madera.
38. En el futuro ningún bailío podrá, basándose sólo en su propia declaración sin respaldo, someter a nadie a su "ley" sin testigos creíbles traídos a tal efecto.
39. Ningún hombre libre será aprehendido o encarcelado o desposeído o exiliado o destruído de cualquier otra manera, ni iremos contra él o mandaremos a nadie contra él, excepto sobre la justa sentencia de sus pares o por la ley imperante.
40. A nadie le venderemos, a nadie le negaremos o demoraremos, el derecho o la justicia.
41. Todos los mercaderes tendrán salida sana y salva de Inglaterra, y entrada a Inglaterra, con el derecho de demorarse allí y de moverse por ella tanto por tierra como por agua, para comprar y vender según las antiguas y justas costumbres, de salir de las malvadas aduanas, excepto (en tiempos de guerra) aquellos mercaderes que sean de la tierra en guerra contra Nos. Y si tales son hallados en hallados en Nuestra tierra al comienzo de la guerra, serán detenidos, sin perjuicio de sus cuerpos o bienes, hasta que llegue información a Nos, o a nuestro encargado de justicia, de cómo se trata a los mercaderes de nuestra tierra que hayan sido hallados en la tierra que está en guerra contra Nos; y si nuestros hombres están a salvo allá, los otros estarán a salvo en nuestra tierra.
42. En el futuro será legal para cualquiera (siempre exceptuando a aquellos que estén encarcelados o puestos fuera de la ley de acuerdo con la ley del reino, y los nativos de cualquier país en guerra contra Nos, y los mercaderes, que serán tratados según lo prescrito arriba) el dejar Nuestro reino y regresar, sano y salvo por tierra y por agua, excepto por un corto período en tiempos de guerra, sobre la base de la política pública, guardando siempre la lealtad que Nos es debida.
Para que se den una idea, esto lo escribieron en 1215
¿Y por qué digo que un documento del siglo XIII es un buen ejemplo para nosotros en la Argentina retardada del siglo XXI? Porque se llegó a él luego de que los señores feudales se lo impusieran al monarca para proteger sus propios intereses del abuso del poder central, cosa que tiene más chances de pasar hoy en día en nuestro país que el sueño de una salida a la norteamericana del siglo XVIII, por ejemplo.
Además, sobre esa base construyeron su sistema de libertades y derechos durante ochocientos años. 
No sé, era una reflexión histórica nomás.
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Todo lo demás que nos pasa me deprime demasiado como para comentarlo bien. Por favor sepan disculparme.
Saludos y hasta la próxima.

1 Comentarios:

Anonymous carancho dijo...

Estimado Mayor:
Cada vez que hablo con un progre o kaka (cada vez menos, mi salud mental corre serio riesgo si lo intento con alguna frecuencia) siempre me dejan pensando si no ven la realidad con un solo ojo.
Según esta peculiar raza humana, puedo drogarme hasta expirar si ése es mi deseo. Ahora, si oso tener en mi casa un arma, merezco la peor repulsa. Es claro que morir a manos de un wachiturro armado es el colmo de lo progre, o revolucionario, o algo así. Ni hablar si me defiendo del mencionado wachiturro: lo menos que me espera es la cárcel por poner en peligro la integridad física del delincuente.
Con frecuencia pienso si realmente creen una idiotez como ésa o nos consideran a todos imbéciles.
Con respecto a la Constitución, bueno, me encantaría ver a un gobierno que la acate como es debido. Sospecho que es más probable que me crezcan alitas y me eche a volar antes de verlo. Pesimismo, que le dicen.
Con respecto a su último párrafo, mi querido Mayor, ¡no se deprima!
Ya vendrán tiempos peores.
Saludos animosos.

9:11 a.m.  

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