sábado, 13 de octubre de 2012

En el fango



Ante todo, quería pedir disculpas por haberme prácticamente eyectado la semana pasada vía una columna de Roberts. La verdad es que venía de una semana muy pero muy jorobada y el sábado pasado estaba quemando los últimos vapores anímicos y físicos.

Hoy es otra cosa.

Hoy estoy enojado.

No es tanto un enojo histérico y furioso como el de un kirchnerista; eso ya pasó. Ya completé el ciclo del enojo y he alcanzado una pureza de enojo que podría ser catalogada de "Zen". Estoy con las piernas cruzadas y en pose de flor de loto, haciéndole fuck you al universo que me rodea.

¿El detonante de mi enojo? El increíble papelón, humillación, vergüenza, infamia que estamos viviendo con la situación de la fragata ARA Libertad.

Quizás parezca tonto que me enoje por eso con todo el material que hay para enojarse en estos días, pero no en vano tengo mis aficiones muy concentradas en todo lo que hace a lo militar, y llegar a ver cómo a la embarcación más emblemática de este país, a un símbolo nacional de una belleza y gracia demasiado elevadas para la merda a la que ha sido llevada el país, le cae un destino tan ignominioso como ser embargada por un país africano sin que podamos hacer nada, bueno, eso me ha llevado a completar el Nirvana de la ira.

En estos días se ha meneado mucho la muy apropiada metáfora de que bajo el régimen kirchnerista hemos visto cómo nos embargan la Libertad. Me parece muy correcta, pero creo que puede expandirse. Hemos visto cómo algo hermoso y majestuoso, que se mantiene apenas a base de voluntad y de ingenio para escaparle a la miseria, termina sometido a una humillación inimaginable a base de incompetencia, corrupción, mediocridad y estrechez mental ideologizada, sin que podamos hacer nada al respecto.

Como nuestra fragata Libertad.

Como la Argentina.

Todo esto se lo debemos a la codicia de este gobierno peronista que insistió en cagar lo más posible al tendal de viudas que dejó el default de un gobierno peronista anterior, al que se suma la increíble idiotez de insistir con varias escalas en puertos africanos por parte de los pajeros ideológicos que conducen la Cancillería, a pesar de los reparos que pusieron el Ministerio de Defensa y la conducción de la Armada sobre la inconveniencia y lo inoportuno de esas visitas.

Mientras Héctor "Alicate" Timerman, el cara de piedra incompetente que fue capaz de armar una visita oficial a Angola sin "formarse una opinión" sobre el hecho de que dicho país esté en manos de una cleptocracia corrupta, sigue sin dar la cara y sin tener la mínima dignidad de renunciar después de haber puesto en riesgo a un símbolo nacional y a más de 200 argentinos e invitados únicamente por hacerse la del mono con los vínculos con África, hace falta reconocer que al menos su colega de Defensa, Arturo Puricelli, la vio venir e insistió en que no se hiciera.

Nobleza obliga, hay que decir que entre esto y los parches ridículos (pero medianamente oportunos) que puso para evitar que el decreto salarial para el personal militar desatara una revuelta como la que la borracha de Garré dejó que pasara en las Fuerzas de Seguridad, parecería que Puricelli conserva el viejo instinto peronista de mandar las pelotas jodidas al corner a como dé lugar, aunque esté bastante tapado por el barniz neofrepasista y dictatorial que recubre al gobierno de la Vaca Estúpida. Algo es algo.

Respecto de la fragata, como viene la mano y tras escuchar de boca del Gobierno el clásico "tenemos a nuestros mejores hombres en esto", señal de condenación y ruina absoluta si las hay, espero que la tripulación de la Libertad entienda bien lo que quiere decir "Irse a pique antes que hundir el pabellón" y nos ahorre a todos, y a ellos mismos, la vergüenza de ver cómo se arría la celeste y blanca de nuestra nave insignia.

Por otro lado, el episodio ridículo y vergonzoso de ver cómo un país africano que hace quince años no registraba en nuestro amperímetro y al que ahora vamos a chuparles las medias se da el gusto de humillarnos, embargarnos un símbolo del país y dejarnos en mayor ridículo que el que nuestro propio gobierno ya nos inflige, debería hacer caer a muchos en la cuenta de lo verdaderamente bajo que hemos caído. Bueno, no creo que a todos: estoy seguro que debe haber una considerable horda de pelotudos, rentados y soretes que está viendo cómo hacer para echarle la culpa de esta vergüenza a Magnetto y al Grupo Clarín.

Hace treinta años supimos plantarle batalla a la tercera potencia militar del mundo, y si bien perdimos, se fueron del brete con un ojo morado y con varios moretones que no esperaban recibir. Hoy una republiqueta africana nos moja la oreja y se nos caga de risa en la cara.

Malditos sean los kirchneristas. Malditas sean sus familias. Malditos sean sus descendientes hasta la décima generación. Malditos sean sus simpatizantes. Malditos sean sus apologistas. Malditos sean todos ellos y que sus nombres sean escarnio e insulto en este país al que han arrastrado por el fango en uno de los ejercicios más espeluznantes y dolorosos de suicidio nacional y degradación social que registre el mundo moderno.

Pero hay más.

El episodio de la fragata corona dos semanas escalofriantes.

En esas semanas hemos visto cómo el mismo Gobierno que mandó a gendarmes y prefectos a hacer lo que no les toca hacer sólo por desconfianza hacia la Federal y odio hacia los militares, dejando que la frontera se transforme en un pozo ciego (ojalá fuese un colador, eso significaría que al menos hay un filtro), termina pagándoles sueldos de mierda y basureándolos en público y en privado, sembrando las semillas de un descontento muy jodido en el contexto de seguridad que vivimos hoy en día.

Hemos visto cómo un embajador argentino que supuestamente debe velar por los intereses nacionales y por los compatriotas que pisan el país en el que está destacado se puso del lado de las autoridades que abusaron, apremiaron y privaron momentánea e ilegítimamente de su libertad a ciudadanos argentinos, llegando al absurdo de culpar a estos últimos en vez de cumplir con su misión y defender a los argentinos forreados por los servicios bolivarianos de inteligencia.

Y hemos visto cómo se nos puede humillar libremente en el exterior, apropiarse de un bien invaluable del patrimonio nacional, someter a nuestra Armada a la indignidad de ver a su buque emblema retenido en un puerto extranjero y mantener en situación incierta a más de doscientos compatriotas y a los invitados de diversos países que integran la tripulación, sin que acá se tenga al menos la dignidad vergonzosa de echar a patadas a quienes permitieron que llegáramos a esto.

Si el Estado tiene una razón de ser, decididamente la más importante e incluso posiblemente la única real, esa razón de ser es la protección de sus ciudadanos y de su patrimonio frente a la violencia interna y exterior.

Bajo el desgobierno de la Viuda Loka, el Estado Argentino ha perdido toda capacidad de resguardar a los habitantes del país frente a la delincuencia, ha abjurado de su responsabilidad de proteger al país frente al delito, al contrabando y a la violencia que traspasa nuestras fronteras abiertas como gambas de puta, ha degradado todos los medios y especialistas en seguridad interior y exterior mediante caprichos ideológicos, pajerismo mental y un revanchismo enfermo, y ha permitido que se humille al país y a sus Fuerzas Armadas de manera dolorosa, cruel y estúpida.

Un Estado que no puede proteger a sus ciudadanos no tiene razón de ser, sin importar las banderitas que se puedan menear de manera pelotuda por tener una "aerolínea de bandera", lo mucho que pueda liberar a sus habitantes de la horrible carga de pagar por el fútbol que quieren ver o lo eficiente que pueda ser a la hora de generar incentivos para el embarazo masivo con tal de que cada pibe que venga al mundo acerce un poco más a millones de argentos al sueño de vivir de arriba sin laburar.

El Estado Argentino no tiene razón de ser. La ha perdido. Se ha convertido en una carga absurda, inútil, contraproducente, corrupta, ineficiente, vergonzosa y encima de todo tiránica.

Esa es la única verdad.

Vuelvo a mi Nirvana de la ira. Como viene la mano, creo que voy a seguir ahí por mucho tiempo más.

Chau y nos estamos viendo la próxima.

sábado, 6 de octubre de 2012

Roberts y la semana

Hoy cuelgo la columna de Carlos Reymundo Roberts en La Nación porque ni estoy en ánimo o condiciones de escribir una propia ni creo que lo pueda hacer mejor que lo que les transcribo a continuación.
Sepan disculparme por favor y por esta vez, y esperemos que vengan unos momentos más propicios para todos:

SEÑORA, HAGA ALGO: ¡SE NOS ANIMAN TODOS!

Los buenos gobiernos se ven cuando las papas queman, y esta semana podemos sacarnos el sombrero. Qué bien estuvo Juanmanuelito Abal Medina. Transformó un reclamo salarial de tipos a los que les habíamos quitado hasta el 70% de su sueldo en un golpe de Estado. Eso es tener mística. Los de Prefectura y Gendarmería se sacaron más cuando lo escucharon, pero hay que entender: son gente de un discurso plano.
Y qué bien estuvo la Garré. El miércoles, en el peor momento, apareció ante las cámaras para decir que con el relevo de las cúpulas de las dos fuerzas la situación había quedado "normalizada". El problema fue que, mientras huía sin contestar una sola pregunta, la televisión volvió a mostrar que los insubordinados seguían con su protesta y eran cada vez más. Por eso amo a la ministra: me enternece su candor y las pilas que le pone a todo. Ya tengo el título para su libro biográfico: "Sangre, sudor y Garré".
Cristina aportó lo suyo. En medio de ese hervidero, de la tensión que crecía, del afán de todo el kirchnerismo para convencer al país de que estaba en marcha un movimiento destituyente, nos presentó entre sonrisas al presidente del Líbano. Y discurseó durante 15 minutos sobre Medio Oriente. Lo que le pedimos a nuestra líder es eso: que enfrente una revolución sin perder la calma y hablándonos de bueyes perdidos.
Ojo que no me chupo el dedo. También vivimos momentos complicados. Un poco nos desestructuró que el levantamiento fuera de tipos que -no sé cómo decirlo- no son fáciles de catalogar. Nacieron lejos, viven en pueblos desconocidos, tranquilamente pueden llamarse Epifanio Gualberto González y no hablan ni de re-re, ni del cepo, ni de libertad de prensa. ¿Por dónde les entrás? Yo propuse que los tratáramos de esbirros de los poderes concentrados, pero me dijeron que no daban el physique du rôle .
Tampoco ayudaban sus pancartas. Buscamos y buscamos, y sólo vimos leyendas como "Por un salario digno" y "Familias de gendarmes unidas!" Queríamos infiltrarlos con nuestros chicos de La Cámpora, y todos los que se presentaron venían con pilcha de marca y olían a Puerto Madero. No veo la hora de que reclutemos algún morocho, por lo menos para mostrarlo en los actos y llevarlo a los programas de televisión.
Lo que es la vida: el jueves estábamos reunidos en la Casa Rosada, viendo qué hacíamos, y terminamos reconociendo que preferimos a los caceroleros del 13-S, a quienes todos los calificativos les quedan bien: fachos, garcas, gorilas, coleccionistas de dólares, piqueteros de la abundancia, la División Miami, soldadesca de Macri. Con los gendarmes y prefectos se complica. Son personas sencillas, no politizadas, ganan dos mangos y la gran mayoría lleva tres generaciones votando al peronismo. Además, a muchos los trajimos de Formosa, del Chaco o de Jujuy, los separamos de sus familias y los mandamos a combatir la delincuencia en el sur de la ciudad y en el conurbano más violento. Es un horror. No la situación de esa gente: es un horror cuando el relato se complica tanto.
Para peor, Macri se despegó de ellos y les pidió que volvieran a sus casas, la oposición nos acompañó en el comunicado de repudio y la prensa hegemónica no dudó en hablar de insubordinación. Por eso, no podíamos denunciar una gran conspiración orquestada contra el Gobierno. Obviamente salimos igual a calificarlo de golpe, pero estos miserables ni siquiera golpeaban cacerolas.
No sé qué pasa. Es como que todos se nos animan. No estoy pensando sólo en estos milicos frustrados que no aceptaron la sintonía fina en sus sueldos. En Harvard, diez imberbes se le plantaron a Cristina y la pusieron a parir; la CGT oficialista no le hizo caso cuando les pidió que no pusieran de jefe a Caló; nuestros propios funcionarios se reúnen a escondidas con periodistas para contarles que están preocupados por el desgaste y por lo mal que la ven a la jefa, y, el colmo de los colmos, en África los fondos buitre lograron que nos retuvieran la Fragata Libertad. En este último caso, lo mejor sería mandar al canciller Timerman. En una de esas tenemos suerte y lo retienen a él.
Estos síntomas de rebelión en la granja tienen que ser atacados de raíz, porque un día nos vamos a desayunar con que Barone pide conferencias de prensa, Víctor Hugo desliza una crítica, Kicillof se reúne con el FMI, Boudou se deja ver arriba de una moto con Vandenbroele y a Moreno se le escapa la palabra inflación, a Echegaray, cepo, y a Aníbal Fernández, inseguridad.
Hay que estar atentos porque la batalla cultural vive instancias cruciales. Es hora de volver a las bases. Más discursos, más cadenas, más aplaudidores. Nuevas denuncias de golpe. Ahora que a los trenes se les ha dado por chocar o incendiarse todos los días, digamos que es obvio que los ferroviarios están en algo destituyente. También, más anuncios y promesas. Si hay que inaugurar un bebedero de plaza por décima vez, se lo inaugura. Más épica. Más Chávez (si Capriles no se lo lleva puesto mañana), más Ahmadinejad y menos Obama, que ni nos da la hora. Más Angola y menos Europa. Más pesos y menos dólares. Más La Matanza y menos Harvard. En una palabra: más Cristina. Ésa es la clave. Más Cristina. Señora, ¡la necesitamos! ¡Señora! ¡Señora!
La pucha, no contesta.

sábado, 29 de septiembre de 2012

De Genghis Khan a Sam Bigotes


Con qué velocidad se pasa de la apoteosis y la omnipotencia al ridículo más humillante.
En apenas 15 días, nada más que dos semanas, el kirchnerismo pasó de llevarse puestos a quienes se le plantaran y a comerse el mundo sin un escarbadientes a ser un hato de papeloneros ridículos que inspirarían vergüenza ajena si no inspiraran más ganas de patearlos en el piso. De Genghis Khan a Sam Bigotes en una nadería en tiempos históricos.
Empezó con el formidable cacerolazo del 13 de septiembre, cuando centenares de miles de argentinos se pudrieron de esperar acción de una oposición acomodaticia e inútil y salieron a darle a la kakidad una noche que nunca olvidará por más bravatas e insultos que escupan en respuesta.
Después del cacerolazo vino una modesta semana de calma, hasta el día en que se supo que una simple despachante de aduana había tenido más pelotas que todos los empresarios de la Unión Industrial y se había atrevido a denunciar a la justicia a la bestia bípeda que se autoproclamó zar de la economía nacional.
El intento del régimen de hacer "business as usual" y mandar a la causa a una muerte lenta e indecorosa a manos del impresentable Oyarbide murió cuando le tocó sufrir en carne propia un cacerolazo al citado magistrado; no tardó el Señor del Anillo Dilatado en deshacerse de la causa que le había tocado con esa suerte maravillosa que un país entero no deja de preguntar que por qué no la puede usar en la lotería en vez de malgastarla en cagar causas judiciales con los argumentos más absurdos posibles.
La denuncia ya había expuesto a Poronga por lo que es, un cagón miserable que agrede y amenaza a mujeres. Sí, a mujeres, justo en el gobierno de esa que siempre supo que tooooooooodo le iba a costar más por ser mujer y que vino a poner la cara por el género. En realidad no debería sorprender; si siguen hablando de igualdad de género mientras incorporan al perpetrador del homicidio piromaníaco de su propia esposa, es que la cara la tienen hecha de uranio empobrecido. Que sería lo único empobrecido del kirchnerismo, valga aclarar.
Pero cuando le tocó el turno al propio Poronga de recibir la visita de las cacerolas, el muy cagón huyó a Zona Norte y dejó un cinturón defensivo de batatas del Mercado Central alrededor de su departamento. Es bien macho para mandar a meter cacerolas por el orto, pero eso sí, mientras las cacerolas estén de este lado de la General Paz y él del otro.
Y para rematar, las maravillosas disertaciones presidenciales en Georgetown y Harvard. Los que tenían alguna idea ya podían paladear que a la Yegua, mujer que le tiene asco a la idea de una aparición pública que no esté digitada en un 99%, la iba a pasar bastante mal en estas situaciones, pero nunca para tanto.
En Georgetown debería haberse avivado que lo suyo no es hablar. Derrapó en las respuestas, derrapó en los modales, demostró su completa falta de contacto con la realidad negando la inflación que todos los días le quema los bolsillos al país, hizo el ridículo insinuando que podía hablar con "miyones y miyones de argentinos", deliró feo con escenas de periodistas que le gritan y le patean la puerta de los despachos y se mostró en general como es en realidad: una pobre mina resentida, bruta, pedante y desagradable.
Pero Georgetown fue sólo la entrada para el plato principal que fue Harvard. La mina que no puede mostrar su diploma de abogada, que tiene bajo siete llaves su registro universitario de la UNLP y que no se le conoce matrícula en algún colegio de abogados de la República dijo que la tarasca la había juntado siendo "una exitosa abogada y una exitosa presidenta", por sólo mencionar alguna de las increíbles y vergonzosas salidas que trató de esbozar ante las preguntas de unos chicos que le deben haber dado a entender que ella no tiene la propiedad de la juventud.
Encima de todo, el maltrato y la humillación. La Yegua mostró la capa de resentimiento y desprecio que tiene incluso sin necesidad imperiosa de hacerlo. Podría haberle dicho al chico que le preguntó que él estaba en Harvard cuando había otros en la Argentina que ni siquiera terminaban la primaria. Pero claro, eso además hubiera implicado reconocer que en la Patria de la Felicidad y la Buena Onda la deserción escolar es pavorosa. En cambio, se dedicó a humillar gratuitamente a una universidad que ya quisieran muchas otras en este país, con su infraestructura colapsada, sus pasillos roñosos y sus paredes tapizadas de capas geológicas de afiches, acercársele al menos en términos de cuidado de instalaciones y aspecto general.
Todo eso para terminar con el ya célebre "eso es para La Matanza, estamos en Járvar". Deschavada por completo: en su odio y resentimiento hacia un distrito que no ha hecho más que votar por ella de manera consistente, y en la falsedad de su persona, que no tiene problema alguno en reconocer que en La Matanza se comporta de una manera que no usaría en otros ambientes más finos. Como Járvar, por ejemplo.
Una mina rencorosa, resentida, miserable, vana, soberbia, pedante y desubicada en tiempo, forma, espacio y modales.
Me dan un poco de bronca los que le pegan a los chicos de Georgetown y Harvard por la calidad o pertinencia de sus preguntas, más cuando vienen de gente que en casi diez años de kakismo jamás fueron capaces de ponerla ni la cuarta parte de nerviosa que se la vio en sus disertaciones. Se olvidan que los que tienen que hacerle preguntas inteligentes y punzantes no son estudiantes que todavía no consiguieron sus títulos universitarios, sino los periodistas y dirigentes opositores que hasta ahora no han logrado acercarse a algo similar a lo que vimos en esas noches mágicas en los Estados Unidos.
Que el Gobierno argentino haya quedado descolocado por seis preguntas de estudiantes universitarios habla muy mal de un régimen encabezado por una mujer que no puede hacer frente ni a una charla universitaria sin llenarla de aplaudidores y chirolitas; habla muy mal de un país en donde puede llegar al máximo cargo una persona tan poco experimentada en rendir cuentas de manera abierta; habla muy mal de una dirigencia opositora que no fue capaz de lograr ni siquiera esto.
Y para rematar el absurdo, lo tenemos a Pito Fáez diciendo que los que le hacían las preguntas a la Vaca Estúpida eran chicos "con tan poco swing". Vaya uno a saber qué quiso decir con eso el drogadicto cuyo asco por media ciudad no le impide tratar de juntar buenas moneditas en conciertos porteños.
Ya estamos viendo a los kirchneristas hablándose encima con pavadas sobre conspiraciones, sobre la mano negra de Magnetto y del PRO digitando los eventos de Harvard y de Georgetown, sobre cómo en vez de ser un papelón fue un triunfo excelso de la Presidenta, sobre cómo ella nunca dijo lo que infinidad de videos, testimonios, ojos y oídos la vieron y la escucharon decir.
Y se hundirán en el ridículo. Ese ridículo en el que cayeron en apenas dos semanas y del que parecen obsesionados en salir... cavando a través del suelo.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Así está la cosa


Creo que a la luz de la última sarta de declaraciones, las cuales van desde las imbecilidades seriales de Abal Medina a las prepoteadas de "sabemos cómo tomar la calle" del sekretario de Incultura Jorgito Coscia, y desde las anibaladas hasta los comentarios despectivos de la mismísima Vaca Estúpida, no nos debe quedar ninguna duda de que el Gobierno Nacional le ha declarado la guerra a sus propios ciudadanos. Y que no queden dudas de que la ofensiva cuenta con la autorización de Ella.
No es de extrañarse. Después de todo, lidiamos con gente con una visión del mundo y de la vida tan perversa y degenerada que es incapaz de aceptar la existencia de otras personas enteramente independientes de su visión del mundo y de su enfermizo sentido de misión. En la cosmología kirchnerista, nacida del resentimiento genético del difunto Virolo y del desequilibrio mental de la Viuda, sólo hay dos seres humanos enteramente reales: Él y Ella. 
El resto de las unidades de carbono que habitamos el planeta tenemos dos propósitos fundamentales: o nos sometemos en cuerpo y alma a los caprichos de ambos (de Ella en estos tiempos de viudez) con el servilismo del rastrero, la alegría del esclavo de alma y el fanatismo de quien pasó por la castración mental del adoctrinamiento, o nos condenamos a nosotros mismos a sufrir castigos, penas y agravios por haber tenido la osadía de desafiar sus designios. 
En el mundo kirchnerista, en el Relato, sólo hay esclavos o enemigos, y las dignidades, derechos y privilegios se otorgan o se niegan en base a esa categorización. No hay seres humanos.
Digo esto para que nadie se haga ninguna ilusión acerca de lo que nos espera por haber tenido el tupé de tomar la calle el 13 de septiembre y decirle a la Señora y a su coro de chupamedias que existimos y que no tienen ni el monopolio de la palabra ni el monopolio de la razón. Es de esperarse que caiga sobre nosotros, en las mil y una formas que ha sabido aplicar el kakismo, la venganza que le espera a quienes osan desafiar al Relato y a la Relatadora.
Es el destino que le tocó a Blumberg. Es el destino que le tocó a la Mesa de Enlace. Es el destino que le tocó a los opositores que no aceptaron jugar un papel de pantomima aceptable para el régimen. No veo por qué haya de ser diferente para nosotros.
Por más palabras dulzonas que puedan pronunciar entre gárgaras los festejantes de la Vaca Estúpida, y por más llamados pegajosos al diálogo y a la conciliación que puedan venir de boca de la propia Forraona, sepamos que ellos siempre tienen el puñal a mano y que cuando menos la veamos venir, lo vamos a sentir entre las costillas. Puede venir en la forma de una quita brutal de subsidios, puede venir escondido en el articulado del Código Civil Zaffaroniano, puede venir a través de un nuevo plan para ahogar alguna expresión de productividad existente fuera del kirchnerismo. Pero va a venir, no me quedan dudas.
Ahora, pasando a algo más agradable, hay una nueva fecha de a de veras para volver a la calle: el 8 de noviembre. Entiendo que muchos hayan estado tan ansiosos como para agarrar el 28 de septiembre que andaba dando vueltas por ahí, pero hay que entender algunas cosas: quienes salimos a la calle en ese jueves maravilloso no somos militontos bancados de arriba como las hordas a las que la Señora puede apelar para que le levante el ánimo con una marchita cada vez que se le ocurra, somos laburantes que tienen una vida por fuera de la política a la que no pueden simplemente poner en stand-by a voluntad. Hubo gente que fue porque fue capaz de irse preparando y de dejar todo en orden antes de mandarse a la calle, y esa misma gente sencillamente no lo puede hacer cada vez que quiera.
Además, la repetición constante cansa, agota y embota, y como dije la semana pasada, si se recurre a marcha tras marcha con poco tiempo de separación, eventualmente se convierte en la caricatura con la que sueña 6-7-8 y el resto de la prensa militante: un puñado de caceroleros en una esquina perdida, de preferencia una esquina concheta de Recoleta.
El 8 de noviembre es una fecha lejana en principio, pero apropiada: septiembre es demasiado cercano y octubre está demasiado cargado de movimientos, entre ellos los que puedan producirse por el segundo aniversario de la muerte del tomuer. Ya sacudimos la estantería saliendo a la calle, y ahora hay que ver cómo reaccionan ellos, tanto en el Gobierno que nos provocó a salir a putear como en la oposición que nos quitó cualquier alternativa efectiva por su propia incompetencia y mediocridad, al desafío planteado el 13 de septiembre.
Podrá parecer erróneo ceder así la iniciativa, pero tratemos de recordar que en su abrumadora mayoría, la noche del 13 fue un llamado de atención, no una ofensiva destituyente como la quieren pintar ellos. Ya veremos qué cosas hacen y dejan de hacer que le darán su carácter al 8 de noviembre.
Por último, habría que plantearse que la marcha no puede ser la única alternativa para hacer conocer el disgusto que provoca esta gente. Puede haber otra serie de herramientas al alcance de la imaginación. El otro día me acordaba del apagón que le hicieron a Menem en el 96, si mal no recuerdo... ¿por qué no volver a eso?
Qué se yo, es cosa de imaginar un poco. Y de desconcertar al enemigo.
En fin, hasta la próxima.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Ecos de las cacerolas



Después de lo del jueves, hay un margen de esperanza.
Innumerables personas que pertenecen a aquel grupo que los que estamos un poco consumidos por la política vivimos puteando por "sólo joder cuando les tocan el bolsillo" salieron a hacer que la Vaca Estúpida se tragara su bravata blasfema de decir que hay que tenerle a ella un poquito del miedo que se le tiene a Dios. Y de paso, salieron a desmentirnos a los que opinábamos como decía al principio de este párrafo, y darnos a entender que el detonante no es necesariamente el bolsillo, sino la manía del régimen de no dejar vivir a nadie en paz.
Llegar a Plaza de Mayo y encontrarla medio llena cuando todavía faltaba una hora para que oficialmente empezara la protesta fue algo maravilloso. Cantar el Himno Nacional a voz en cuello y oírlo en boca de miles y miles de personas fue escalofriante. Y saber que definitivamente no se está solo en la sensación de que algo anda muy mal con el país al que uno tanto quiere a pesar de lo mucho que lo irrita de vez en cuando, es un bálsamo para el alma.
Había gente cantando, comentando, festejando los carteles que no tenían las consignas berretas y repetidas de las marchas políticas habituales, sino expresiones de ingenio, preguntas sencillas y reclamos claros. Había, por sobre todas las cosas, banderas argentinas flameando por todos lados.
Y del otro lado del vallado, en los edificios oficiales donde sólo había algunas persianas levantadas para que algunas caras nerviosas miraran lo que pasaba, y en cuyas terrazas había gente sacando fotos vaya uno a saber por qué, quedó el odio que nutre y rezuma el régimen.
Y ese odio salió con toda la furia de un animal herido el viernes.
Después de decir que el millón de personas que salió a protestar el jueves hablando exclusivamente de la Argentina lo hacía porque le preocupaba más lo que pasaba en Miami que en San Juan (y a esto habría que decirle que bien le podría haber preguntado a los 10.000 sanjuaninos que cacerolearon mientras la Yegua daba su discursito autista ante el centenar de aplaudidores de siempre), Abal Medina salió con el viejo, trillado y cansado cliché de decir "que se unan para hacer un partido y que ganen las elecciones". 
No hay nada que me guste más que recibir clases inconsultas de democracia de parte del hijo de un montonero de mierda y de populismo del hijo del abogado del hombre más rico del mundo.
La de Abal Medina, nombre que por otro lado sólo debería adornar un legajo penitenciario y no un despacho oficial, fue tan sólo una de las mil y una descalificaciones que puso la horda. Luisito D'Elía, cuyos célebres "sinco piiiibe" están todos ahora con conchabos de veinte lucas por mes en el Estado, repitió sus viejas y habituales pelotudeces acerca de "clases altas" y demás. Caníbal Fernández habló de "fiestita de quince", evidentemente porque la vio desde adentro de un baúl. La víbora de Carlotto habló de "gente bien vestida" como si eso fuera un problema y como si a ella la viéramos con ropa remendada y de varios años.
Y los megáfonos del régimen llegaron al ridículo en su afán por demostrar que efectivamente se puede tapar el sol con un dedo: Télam habló de camionetas de Patricia Bullrich guiando a la gente y de una plaza vacía salvo por grupos que se reunían en torno a la camioneta de Pato, a las cámaras de la tele y a un puesto de hamburguesas; Vagina/12 se empeñó en mostrar sólo fotos de señoras mayores de Barrio Norte e ignorando a los innumerables menores de 30 (como quien les escribe hoy) que desmentimos el verso de que la juventud "está con Esha"; Víctor Hugo anduvo más sofista que nunca al decir que no significaba nada porque ya se sabía que había un 46% que no la había votado; los seissieteocheros se consolaban hablando de "venenos"; Artemio López gesticulaba su particular escuela de matemática que postula que dos más dos no es cuatro sino lo que Ella quiere que sea. Y los medios de la Kadena Nacional del Verso y la Desvergüenza mostrando pelotudeces y titulando barrabasadas para preservar una fantasía que se les caía a pedazos.
Para completarla, ahora resulta que del "retiro espiritual" con pinta de consumo masivo de psicofármacos y antidepresivos que la Yegua se dio tras escapar de San Juan a El Calafate (porque qué mejor que tener a Máximo, verdadero especialista en sobredosis, por si se pasan con el empastillado), la única idea que se les cayó es la de redoblar la apuesta, darle para adelante con los insultos y armar contramarchas que le levanten el ánimo a la viudita triste. Como el bíblico rey Roboam gritándoles "mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre" a los que le venían a pedir que aliviara las cargas que le había impuesto su padre Salomón a Israel (1 Reyes 12, 1-17), los kirchneristas escapan hacia adelante a base de terquedad y soberbia, aunque el mundo se les caiga a pedazos a su alrededor.
Todo este revuelto gramajo de clichés discursivos y operativos, de lugares comunes repetidos como loritos, de empecinamiento en negar una realidad que les grita desde las fotos de cuadras y cuadras del centro porteño y de plazas de todo el país cubiertas de gente que simplemente pedía a gritos que no le rompieran más las pelotas, que dejaran de pegarle por decir que la meada que el Gobierno nos hace por la cabeza es meo y no lluvia, dio una impresión de absoluta y rotunda confusión en el régimen, como si los hubiera tomado por completa sorpresa, como si realmente no pudieran creer que la realidad hubiera tenido el descaro destituyente y contrarrevolucionario de no confirmar sus ilusiones ideológicas de ver esto limitado a mil tipos en Plaza de Mayo y a otros mil en Cabildo y Juramento y en Callao y Santa Fe.
Y como el emperador desnudo del cuento, quedó en evidencia su caradurez y delirio. La de multimillonarios roñosos puteándonos por pedir que no nos esquilmen. La de revolucionarios de salón tildándonos de burgueses pero sin tener el menor empacho en quedarse con nuestro dinero. La de "militantes" profesionales, que jamás en la puta vida hicieron algo que no sea lucrar con la función pública, irritados porque los que pagan la fiesta tuvieron el tupé de salir a quejarse. La de esa verdadera Sociedad de Fomento de Puerto Madero que es el kirchnerismo hablando de "Barrio Norte", "Palermo", "Recoleta" y "Belgrano" como si por vivir en esas zonas de la Reina del Plata sus habitantes hubieran renunciado a sus derechos.
En fin.
Quisieron creer que se trataba de unos pocos miles de burgueses irritados porque no se puede comprar dólares o porque viajar es cada vez más difícil. Y aunque las cámaras suyas y ajenas insistieron en decirles que eran mares de gente de todos los estratos de la sociedad clamando para que la cortaran con la soberbia y la prepotencia, para que dejen de robar y se ajustaran a la Constitución y las leyes, insistieron e insisten con este "relato" que ya está viejo y gastado. Quizás piensan que repitiéndolo y repitiéndolo van a lograr volver en el tiempo y transformar a esa noche maravillosa en la caricatura mental e ideológica que prefieren ver.
Es que, en el fondo y a flor de piel también, están asustados. Aterrados. Y tienen razón de estarlo.
Lo del jueves fue la pesadilla recurrente del kirchnerismo hecha carne: una Plaza de Mayo, y varias plazas más en varias ciudades de varias provincias, llena de gente coreando cosas como "¡se va a acabar/se va a acabar/la dictadura de los K!"
Para peor, la marcha del jueves no tuvo a un Blumberg como foco central al cual se lo pudiera destruir con un pecadillo expuesto. Ni siquiera tuvo una Mesa de Enlace a la cual minar y dividir con negociaciones falsas, propuestas parciales, fintas y trucos. En contraposición a las marchas arreadas del pejotismo, con micros escolares ocupando calles enteras, globos de agrupaciones llamadas "la no sé quién" y qué se yo, con megáfonos, palcos y discursos, la marcha del jueves fue un bendito desorden ordenado, con grupos que cantaban lo que querían, pero especialmente el himno, y sin incidentes serios que lamentar.
Y encima el pasto de la Plaza de Mayo quedó prolijito. A diferencia de lo que piensa el miserable de Abal Medina, es porque nos enseñaron que el pasto no se pisa. Y menos todavía se caga o se llena de basura. Para basura ya lo tenemos a él, a la Kámpora, a los chupamedias y adiktos del régimen, y a los kolaboracionistas.
Pero que la oposición no crea que ganó con esto. Una marcha como la del jueves no es una señal de triunfo sino una demostración de fracaso. Del fracaso de las instituciones que tendrían que haber cagado a patadas a esta vieja totalitaria y a su banda en cuanto empezaron a cagarse en las leyes, en lugar de acompañar y festejar todo. Del fracaso de una clase política acomodaticia, gritona para afuera y cagona para adentro, que no podría reconocer un principio ni con un artículo de la Wikipedia. Del fracaso de una oposición que se opone más a sí misma que al régimen, y que sólo pone ingenio en encontrar excusas para votar lo que pide la Viuda diciendo que todavía están en contra de ella.
Varias veces he dicho en este lugar que la oposición tiene que ponerse a la altura de las circunstancias. El jueves, un millón de personas le dijeron, directa o implícitamente, que si no se ponen a la altura de las circunstancias también a ellos se los va a llevar la ola.
Y hablando de la ola, ¿cómo sigue? ¿Hace falta desensillar hasta que aclare o darle y darle para adelante con marcha tras marcha?
Gran pregunta. La primera alternativa conlleva el riesgo de que se disipe el estado de ánimo colectivo que se manifestó el jueves, la segunda implica el peligro de que se agote la protesta hasta su desaparición. En lo personal, y a falta de algo mejor, prefiero lo primero antes que lo segundo. Mejor que quede una sola gran protesta grabada a fuego en el ánimo del país que ver cómo ésta se desdibuja con innumerables protestas cada vez más chicas hasta terminar en la caricatura que quiere el régimen.
Pero no contaba con que el régimen nos hiciera un favor en tal sentido.
Creo que la gran mayoría de los que protestaba pedía que aunque sea se tuviera en cuenta sus opiniones y que el gobierno recapacitara. A la luz de las declaraciones de ayer y de las contramarchas que aparentemente están planeando, no sólo no va a haber reflexión de ningún tipo sino un contraataque a toda máquina con lo único que tiene el Gobierno: el aparato rentado, los insultos ideológicos, la cerrazón mental. Exactamente lo contrario de lo que se pidió el jueves. Exactamente lo mismo que irritó a un millón de argentinos a punto tal de convencerlos de tomar las plazas del país.
Se vienen días interesantes. Quizás, incluso, hagan honor a la frase de Churchill tras enterarse de la victoria sobre los alemanes en El Alamein: "Ahora, esto no es el fin. Ni siquiera es el principio del fin. Pero es, quizás, el fin del principio".
Al menos, eso espero.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Sin margen para la inocencia


Hace un tiempo, en ocasión de no sé qué cosa referida al Código Penal Zaffaroniano, la Vaca Estúpida dijo que a veces se sentía un poco Napoleón o algo por el estilo.

Hace unas semanitas, con el verso del Polo Cinematográfico en la Isla Demarchi, nos contó que por su vocación de construir Ella se sentía como si fuera la reencarnación de un gran arquitecto egipcio.

Y la semana pasada nos enseñó que sólo hay que tenerle miedo a Dios y a ella, pero un poquito.

Bueno, ahora que pasó del complejo de Napoleón al del faraonato para desembocar en la megalomanía de creerse ahí nomás de Dios, ¿podemos decir que no queda margen para negar que perdió toda ubicación en tiempo y espacio y que está más chitrula que una cabra dopada con éxtasis hasta los párpados?

Quizás lo que podríamos hacer, ya que estamos, es consentirle la fantasía, pegarle un halito sobre la cabeza, unas alitas en la espalda y cambiar a la locutora oficial por una procesión de angelitos encabezados por un eunuco que cante las glorias de Ella y Él con una trompetita.

Es más, para el papel de eunuco propongo a Hermes Binner, a quien no le falta tiempo para decir lo bien que le parecen las propuestas de la Señora y cómo las va a votar. Hasta está hecho el trabajo previo de convertirlo en un eunuco, ya que a Binner evidentemente le han extraído quirúrgicamente los genitales.

Hablando un poco más en serio, quien piense que la megalomanía de la señora y de sus asesores es cosa de joda, tan sólo tiene que recordar que hace un par de años nomás ella dijo que ojalá fuera una genia así hacía desaparecer a unos cuantos.

Y en el Aló Presidenta del lunes, ¿con qué nos salió? Con que era una "GenIA". A la que encima le tenemos que tener miedo al igual que a Dios. Pero sólo un poquito, ¿eh?

Por ahora. Chupemos, argentinos, chupemos, que ella nos avisa.

Quien tenga oídos para oír, que oiga. Como dije la semana pasada, ya no queda margen para hacerse el inocente.

Menos todavía cuando un hijo de un regimiento mecanizado de putas como Axel Kicillof puede decir muy suelto de cuerpo que si no hicieron quebrar a una empresa que emplea a miles y miles de personas sólo porque su presidente hizo críticas públicas al gobierno fue porque no quisieron hacerlo.

Pensar que a principios del menemato a Moisés Ikonicoff lo forzaron a renunciar a la Secretaría de Cultura por amenazar a una empleada de Aeroparque con hacer que la echaran por no darle favores especiales.

¿Qué se siente estar peor en términos morales que en la tan cacareada época de Menem?

Y frente a la amenaza de la Señora y de la banda de totalitarios que la rodean, ¿qué tenemos?

A una manga de castrados morales, kirchneristas latentes y acomodaticios que cuando no están dedicados a torpedearse los unos a los otros, se matan en pensar qué argumentos van a encontrar para votar a favor de lo que venga del Gobierno; los radicales porque nacieron boludos y boludos se van a morir, los peronistas "disidentes" porque siempre se los puede adornar con algo, los habitantes de ese closet kirchnerista que se hace llamar "Frente Amplio Progresista" porque en el fondo a lo único que se oponen es a que esté Ella en el gobierno, y los del PRO porque se sienten incómodos si pasan más de dos semanas sin cometer alguna pelotudez suprema y supina.

Ellos no van a salvar a la Argentina. A la Argentina o la salvamos nosotros o no la salva nadie.

El mesianismo y la esperanza irracional en los líderes providenciales nos han llevado a la catástrofe; qué mejor momento que el actual para purgarnos de estos vicios, ahora que nuestros "dirigentes" o son locos mesiánicos, o son colaboracionistas o padecen de severo retraso mental.

El que la Argentina merezca salvarse de lo que le está pasando es algo que sólo los argentinos podemos decidir.

Suena hasta tonto, pero es la pura verdad: la Argentina sólo demostrará que merece salvarse cuando sean los propios argentinos los que la salven.

No me voy a cansar de repetirlo.

Y tampoco me voy a cansar de repetir que no es momento de tibios y que ya no hay espacio para la inocencia.

En frente tenemos a una banda de facinerosos, totalitarios y criminales, encabezados por una desequilibrada mental blasfema que ya se ha comparado con Dios, y que no deja pasar un día sin cortarnos libertades, convertir a nuestro país en una tiranía bananera y contaminar nuestro futuro.

Si eso no le alcanza a muchos para darse cuenta de dónde estamos, es cosa de ellos. No quiero quejas después.

A la primera generación de Montoneros y a sus socios erpianos y demás pendejos mesiánicos la derrotaron las Fuerzas Armadas sólo para que después una población que las había llamado a gritos ante la incompetencia e indolencia de sus dirigentes les echara en cara todo lo actuado.

Bueno, ya no hay FF.AA. para enfrentar a esta segunda generación (y que nadie se atreva a decirme que no son precisamente eso, menos después de enterarnos todos que existe el "Día del Militante Montonero").

Ahora sólo estamos nosotros. No hay militares para pedirles a moco tendido que hagan el laburo y después putearlos por cómo lo hicieron. Ahora la culpa de lo que pasa, y de lo que dejamos que pase, es toda nuestra. Y también será toda nuestra la responsabilidad de lo que se haga para parar a esta lakra.

Hagamos lo que hagamos, y dejemos de hacer lo que dejemos de hacer, vamos a tener que vivir con eso.

Quien tenga oídos para escuchar, y ojos para ver, que escuche y vea.

Hasta la próxima.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Un segundo vistazo


En los meses precedentes a las elecciones anduvo circulando un mail en el que se detallaban quince potenciales medidas que la Forraona Neferturri iba a tomar en caso de ganar. En su momento, muchos (quien esto escribe debe confesar su pertenencia a este segmento) tomamos esto como algo un tanto alarmista, que si bien podía circular en las cabecitas calenturientas de la manga de forros de la banda gobernante, tenía que ser demasiado extremo para ellos.

Ahora, releyendo el mail después de todos estos meses... 

¿Qué les parece si revisamos una a una las medidas enunciadas en el mail y hacemos algunos comentarios?

1. Prohibición absoluta de la compraventa de dólares y otras monedas extranjeras. Ante la alta inflación, se desdoblará el tipo de cambio y se pagará los bonos en dólares a un tipo de cambio oficial propuesto. Se implementarán severas restricciones a la importación.

¿Necesitamos enumerar todas las locuras acometidas en este segmento por el troglodita de Moreno, el pendejo mesiánico de Kicillof, el gestapista fiscal de Echegaray y la forrita sonriente de Marcó del Pont?

¿Realmente hace falta relatar cómo empezamos por un "pedido de antecedentes" de la GESTAFIP antes de comprar dólares para terminar con un sistema cambiario delirante a la cubana?

2. Estatización del comercio de granos (como lo sucedido en ocasión de la tristemente célebre "Junta Nacional de Granos"). Esto redundará en una suba virtual de las retenciones, ya que el precio de los granos será fijado por el Gobierno Nacional.

Si no lo anuncian, al menos lo están pensando... como sigan los sojeros queriendo resguardarse con los silobolsas, les van a caer con esta medida. El pelotudo de Buzzi y los de la Federación Agraria van a festejar y los otros putearán, pero realmente no tienen derecho a quejarse de la empomada después de los mimitos que se hicieron con la Viuda en los meses precedentes a la elección.

3. Establecimiento de una Reforma Financiera que significará una intervención de hecho del sistema bancario.

Carlitos Heller, el banquero comunista (por definición propia), siempre tiene un proyecto de este estilo bajo el brazo, por si no alcanzara con los retos presidenciales en los que exige que aporten a "la producción" y, cuándo no, más escobas caminantes invocadas por el aprendiz de brujo Kicillof.

4. Se procederá a la estatización de Siderar. Se observará un incremento de la injerencia estatal en las empresas privadas. Tal como ya ha hecho el líder bolivariano Hugo Chávez Frías en Venezuela.

No sabría decir de lo de Siderar, pero en la medida en que todos los días le meten el pijazo de "obligación de invertir en proyectos productivos" a algún sector, sumado a la obligación de pedir permiso a algún camporita para subir tarifas, rajar gente o limpiar el baño, podemos decir que estamos bien en esta línea.

5. Aprobación y reglamentación de la Ley Moyano-Recalde, que apunta a la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas. Aumento del impuesto a los bienes personales y de ganancias para los sueldos más elevados.

"Veremos" dijo el ciego, ahora que Moyano es un enemigo del pueblo popular y de la Patria patriótica... pero que la usina de Echegaray vive sacando nuevos "no-impuestos" camuflados de retenciones, tarifas, tasas y demás, lo podemos ver todos los días.

6. Ley de Alquileres: se prohibirán los desalojos por falta de pagos. Ante la falta de abono mensual del alquiler, el propietario deberá someterse a una mediación a través del Ministerio de Trabajo, que designará un árbitro con plenos poderes para obligar a la negociación. Los ajustes locativos serán determinados por decreto. El inquilino tendrá derecho a dos renovaciones automáticas al vencimiento del contrato.

¿Cuántos calientasillas del Congreso andan rondando con proyectos de leyes de alquileres a la espera del dedazo sagrado de la Viuda que le asegure un trámite "Activia" por el Congreso? ¿Qué sorpresas se esconderán en el capítulo de propiedad del Código Civil Zaffaroniano que están defecando Lorenzetti y compañía?

7. Implementación del Plan "Salud Para Todos", que obligará a las obras sociales a prestar asistencia médica a todos los trabajadores, aún cuando estén en negro. Para ello, recibirán de nuevo a todos los empleados en relación de dependencia, a quienes se les prohíbe optar por la medicina prepaga. Como resultado, bajará drásticamente la calidad del servicio, determinando el cierre del 80% de las empresas de medicina prepaga que serán estatizadas, o bien quedarán en manos de los sindicatos.

Hace un tiempo, si mal no recuerdo, obligaron a las prepagas a afiliar incluso a quienes vengan con condiciones preexistentes. Siempre es el primer paso. En la medida en que sigan vaciando cajas, que no sorprenda que les toque a las prepagas también en un futuro más cercano que tardío.

8. Aborto libre y gratuito. Los prestadores médicos tendrán obligación de practicarlos con establecimiento de fuertes multas en caso de negarse.

Se dice que de momento la oposición de la Señora es lo único que mantiene aplastado este tema. Sin embargo, reitero: veamos qué sale del Código Civil Zaffaroniano... seguramente hay mucho que los medios prefieren ignorar para pasar tomas de embarazadas sobándose las panzas.

9. Adoctrinamiento político-ideológico desde la niñez. Se implementarán programas educativos obligatorios que incentivarán el culto a la personalidad. Este proceso ya ha dado comienzo, con la eliminación de marchas e incluso la insignia patria en numerosos centros educativos. En algunos casos puntuales, se acompaña la bandera argentina junto a la de naciones limítrofes.

¿Algo así como las "actividades sociales" de La Cámpora en las escuelas, con el jueguito pedorro del Héroe Colectivo y el dibujo aún más pedorro de El Nestornauta? ¿O la permanente defensa que hace la Viuda por Kadena Nacional de la politización de los chicos? ¿O el agrado que le provoca al ministro Sileoni que los pibes tomen escuelas? ¿O la alegría que siente el chorro Bouloudou por la "militancia" en secundaria y primaria? ¿O el reclamo que hace la vieja inmunda de Herpes de Bonafano para que haya militancia "hasta en el jardín de infantes"? ¿O el proyecto del prófugo Anibaúl Fernández para que voten los pendejos de 16, lo cual es consecuencia natural y esperable de todo lo anterior?

10. Restricciones a los subsidios a las escuelas privadas, en especial religiosas. Intervención en sus planes de estudio imponiendo el criterio anterior.

Un paso lógico y esperable una vez que los camporitas se hayan apoderado de la educación pública.

11. Desmembramiento del Grupo Clarín. Fin del proveedor de servicios de Internet Fibertel y restricciones a toda la grilla de canales de cable del Grupo. Considerar la renovada ola de presiones acontecidas desde el lunes 15 de agosto -luego de las Primarias- en perjuicio de magistrados que se oponen a la "Ley de Medios" oficialista.

Tanta ansiedad de la Bos Stultus y de su séquito por llegar al 7 de diciembre, fecha en que expira la cautelar que logró el Grupo Clarín, no presagia nada bueno. Menos aún la "hipótesis Fontevecchia", según la cual esa fecha va a venir con incursión de la Gendarmería y con ignorancia calculada de los canales de noticias que integran la "Cadena Nacional de la Alegría y la Buena Onda" (K5N, Krónica, Kanal 26 y los otros kanales que no ven ni sus productores).

12. Persecución contra jueces opositores; el resto será disciplinado, conforme las necesidades del Poder Ejecutivo. Plan que también se encuentra en proceso, pero que se verá profundizado con el correr de los meses.

Es un país donde el incombustible Oyohervido sigue siendo juez... está todo dicho.

13. Despenalización definitiva de la tenencia, distribución y consumo de marihuana y otras substancias hasta hoy ilegales. Diversos fallos -en especial aquellos originados en la Corte Suprema de Justicia de la Nación; Juez Eugenio Zaffaroni- confirmarán a la Argentina como narco-friendly (amigable para traficantes de drogas).

Reitero: veamos qué sorpresas nos trae el Código Civil Zaffaroniano. Por otro lado, ya Anibaúl nos ha dado muchas muestras de que no le joroba mucho el tema del narcotráfico. Y ya que estamos, ¿en qué quedó el aporte de los carteles mexicanos y de los traficantes de efedrina a la campaña de la Señora en 2007?

14. La Corte Suprema de Justicia establecerá que la propiedad privada es relativa, sujeta al bienestar general y a las necesidades de la sociedad ("Doctrina" planteada por Horacio Verbitsky). Ola de expropiaciones, sostenida desde el Ejecutivo y funcionarios adscriptos.

A esta altura el Código Civil Zaffaroniano tiene pinta de una cajita de nauseabundas sorpresas. En este caso particular, el paso en falso de Rossi y Alak para obligar a los countries a permitir el libre tránsito y el proyecto de facilitación de expropiaciones que da vueltas por el despacho de De Vido son señales de alarma bastante importantes.

15. Reforma de la Carta Magna, a criterio de permitir la reelección indefinida de figuras que comulgan con el actual régimen.

Si todavía quedan chichipíos (sobre todo en el FAP, donde abundan los corazoncitos sensibles que les encanta demostrar su oposición votando a favor) que creen que la movida konstitucionalista tiene otro fin que no sea perpetuar a la Loka en el cargo, bueno, lo más delicado que le puedo decir es: wake up and smell the fucking coffee. No tenemos enfrente a una Primera Ministra escandinava: tenemos a la hija bastarda de Imelda Marcos, Elena Ceausescu y Papa Doc.

No nos engañemos. Se vienen tiempos pesados en la Argentina. Muy pesados. El aire huele raro.

Vale la pena reiterar esto una y otra vez, hasta que les quede claro a todos: el tiempo para la inocencia ya se acabó.

Hoy en día, con las cosas que están pasando y con los ruidos que se están escuchando, nadie tiene derecho a continuar alegando su propia candidez.

Hoy en día, alegar inocencia es encubrir el colaboracionismo.

Y para los tiempos que corren, y para los que se vienen, es necesario que algún partido de la oposición (idealmente todos, pero con cómo están las cosas me conformo con uno) haga suyo el siguiente listado:

1) Una visión expresa y declarada de la Argentina que quiere alcanzar. No vamos a llegar a ningún lado con pseudo-opositores que coinciden en absolutamente todo con el régimen excepto con que sea el régimen el que gobierna. No necesitamos kirchneristas bajas calorías o de marca genérica. Tampoco nos alcanza con gente que sólo nos diga que está todo mal y que a lo sumo nos prometa ilusiones baratas de campaña: necesitamos un partido de oposición que se anime a decir en voz alta, poniendo la cara para el cachetazo si hace falta, qué clase de país quiere y cómo piensa lograrlo.

2) Ningún compromiso con el régimen. En serio, cada vez que un "opositor" sale a aclarar que la medida del oficialismo es buena "en principio" o que coincide o que "hay que estudiarla", tengo ganas de fajarlo con un garrote con clavos oxidados. No importa lo "buena" que pueda ser la última ocurrencia de la Loka: el hecho de que sea ella (o sus akólitos) quien la proponga debería ser argumento necesario y suficiente para rechazarlo de plano, porque si algo demostraron los casi cinco años que lleva desgraciando al país, es que nada de lo que hace tiene otra intención que no sea aumentar su poder personal, su fortuna personal y satisfacer sus kaprichos aunque el país arda en el proceso. Y tener una manga de pelotudos a los que sólo se les ocurre jugar a los moderados y que parecen más ansiosos de encontrarle cosas "buenas" al régimen que de oponérsele en serio, no es más que tener el lubricante a mano para la empomada anal. 

Y para terminar, dejo acá las preguntas que les deberíamos hacer: Cristina, ¿cómo fue que llegamos a la tragedia de Once? Y ya que estamos, ¿dónde está la plata de Santa Cruz? Boudou, ¿de quién es Ciccone Calcográfica? Pino Solanas, ¿por qué decidió encubrir a Cristina y a Boudou votando a favor de la expropiación de Ciccone? Binner, ¿cómo se puede votar todo lo que quiere el Gobierno y a la vez proclamarse "opositor"? Aníbal, ¿cómo hizo para respirar en el baúl cuando estuvo PRÓFUGO?

Hasta la próxima

sábado, 25 de agosto de 2012

Ayudas memoria

Porque hace falta tener siempre presente que un 54% de votos no justifica absolutamente nada de lo que está pasando, reposteo acá un compilado de frases que había subido el año pasado acerca de la democracia:

Un segundo diluvio, una simple hambruna, plagas de langostas por doquier
O un cataclísmico terremoto aceptaría con algo de desesperación,
Pero no, nos enviaste el Congreso-
¿Dios mío, Señor, era eso justo?
John Adams, 1776
¿Qué clase de hombre pondría a un criminal conocido al frente de una rama mayor del Gobierno? Además del votante promedio, claro.
Going Postal
La democracia es un pobre sistema de gobierno en el mejor de los casos; lo único que puede honestamente decirse en su favor es que es más o menos ocho veces mejor que cualquier otro método que la raza humana haya alguna vez intentado. La peor falla de la democracia es que sus líderes tienden a reflejar las fallas y virtudes de sus representados, en un nivel deprimentemente bajo.
Robert A. Heinlein
La envidia es la base de la democracia.
Bertrand Russell
Una democracia pura no puede admitir cura alguna para los perjuicios de la facción. Una pasión o interés común será sentido por la mayoría, y no habrá nada para refrenar las tendencias a sacrificar al partido más débil. Por tanto, las democracias siempre han sido encontradas incompatibles con la seguridad personal o los derechos de propiedad; y han sido, en general, tan breves en sus vidas como violentas en sus muertes.
James Madison
No digo que la democracia haya sido más perniciosa en general, y a largo plazo, que la monarquía o la aristocracia. La democracia nunca ha sido y nunca podrá ser tan perdurable como la aristocracia o la monarquía; pero mientras dura, es más sangrienta que cualquiera de ellas. (…) Recuerda, la democracia nunca dura demasiado. Rápidamente se desperdicia, se agota, y se asesina a sí misma. Nunca hubo una democracia que no cometiera suicidio. Es en vano decir que la democracia es menos vana, menos orgullosa, menos egoísta, menos ambiciosa o menos avara que la aristocracia o la monarquía. No es verdad, de hecho, y en ningún lugar de la Historia aparece así. Esas pasiones son las mismas en todos los hombres, bajo todas las formas del gobierno simple, y cuando se desatan, producen los mismos efectos de fraude, violencia y crueldad. Cuando se abren prospectos claros ante la vanidad, el orgullo, la avaricia o la ambición, para lograr una gratificación fácil, le es difícil a los filósofos más considerados y a los moralistas más conscientes el resistir la tentación. Los individuos han podido conquistarse a sí mismos. Las naciones y los grandes grupos de hombres, jamás. 
John Adams
Cuando el pueblo descubra que puede votar para recibir dinero, eso marcará el fin de la república.
Benjamin Franklin
El mejor argumento contra la democracia es una discusión de cinco minutos con el votante promedio.
Winston Churchill
Muchas formas de gobierno han sido probadas y serán probadas en este mundo de pecado y dolor. Nadie pretende que la democracia sea perfecta o infinitamente justa. De hecho, se ha dicho que la democracia es la peor forma de gobierno con excepción de todas aquellas otras formas que han sido probadas de tanto en tanto.
Winston Churchill
Lo bueno de la democracia es que le da a cada votante la oportunidad de hacer algo estúpido.
Art Spander
"Un hombre, un voto", combinado con el "acceso irrestricto" al gobierno -la democracia-, significa que cada persona y su propiedad personal queda al alcance -y a merced- de todos los demás: se crea así una "tragedia de los comunes".
Hans-Hermann Hoppe
La tiranía es usualmente atemperada con asesinatos, y la Democracia debe ser atemperada con cultura. A falta de ella, se convierte en una representación de la estupidez colectiva.
John Stuart Mackenzie
Muchos de nuestros principios morales y políticos están diseñados para detener lo que sabemos que son las peores características de la naturaleza humana. Los frenos y contrapesos de una democracia, por ejemplo, fueron inventados como un reconocimiento explícito del hecho de que los líderes humanos siempre estarán tentados a arrogarse poderes para sí mismos. De igual manera, nuestra sensibilidad hacia el racismo proviene de una conciencia de que los grupos humanos, librados a su propia cuenta, son aptos para discriminar y oprimir a otros grupos, usualmente en formas horribles. La historia también nos dice que el deseo de imponer el dogma y suprimir a los herejes es una debilidad humana recurrente, una que nos ha conducido a olas recurrentes de espantosa opresión y violencia. El reconocimiento de que hay un poco de Torquemada en cada uno debería hacernos precavidos acerca de cualquier intento de imponer un consenso o demonizar a aquellos que lo desafían.
Steven Pinker
Ustedes proponen establecer un orden social basado en los siguientes principios: que eres incompetente para manejar tu propia vida, pero competente para manejar las vidas de otros -- que eres incapaz de existir en libertad, pero apto para convertirte en un gobernante omnipotente -- que eres incapaz de ganarte la vida usando tu propia inteligencia, pero capaz de juzgar a los políticos y votarlos para que ocupen cargos de poder total sobre artes que nunca has visto, sobre ciencias que nunca has estudiado, sobre logros de los que no tienes conocimiento, sobre las gigantescas industrias en las que tú, por tu propia definición de capacidad, serías incapaz de desempeñar exitosamente el trabajo de engrasador ayudante.
Ayn Rand
Más grande la muchedumbre, más dura la prueba. En áreas pequeñas, ante electorados pequeños, un hombre de primera clase ocasionalmente se abre paso, atrayendo incluso a la muchedumbre con la fuerza de su personalidad. Pero cuando el campo es nacional, y la pelea debe ser hecha principalmente a segunda o tercera mano, y la fuerza de la personalidad no puede hacerse sentir con tanta presteza, entonces todas las apuestas están en favor del hombre que es, intrínsecamente, el más retorcido y mediocre - el hombre que más fácil y hábilmente puede diseminar la noción de que su mente está virtualmente vacía... La Presidencia tiende, año a año, a ir a esos hombres. Mientras se perfecciona la democracia, el cargo representa, cada vez con más cercanía, el alma interior de su pueblo. Nos movemos hacia un elevado ideal. En algún grandioso y glorioso día la sencilla gente del país alcanzará por fin el deseo de su corazón, y la Casa Blanca se verá adornada por un imbécil redomado.
H.L. Mencken
La democracia es la teoría en la que la gente común sabe lo que quiere, y merece que se lo den duro y parejo.
H.L. Mencken
La democracia es la patética creencia en la sabiduría común de la ignorancia individual.
H.L. Mencken
La civilización, de hecho, se vuelve más y más quejosa e histérica; especialmente bajo la democracia tiende a degenerar en un mero combate de locuras; el objetivo total de la política práctica es mantener a la población alarmada (y por tanto deseosa de ser guiada hacia la seguridad) por una interminable serie de duendes, la mayoría de ellos imaginarios.
H.L. Mencken
Una violación grupal es, después de todo, democracia en acción.
Terry Goodkind
La democracia reemplaza la designación hecha por unos pocos corruptos con la elección hecha por varios incompetentes.
George Bernard Shaw
Es un tentador vicio de las democracias el substituír la ley con la opinión pública. Esta es la forma usual en la que las masas de hombres exhiben su tiranía.
James Fenimore Cooper
La muerte de la democracia probablemente no venga de un asesinato por emboscada. Será una lenta extinción por apatía, indiferencia y desnutrición.
Robert Hutchins
El mal intrínseco de la democracia es la tiranía de la mayoría, o más bien de aquel partido, que no siempre es la mayoría, que consigue, por la fuerza o por el fraude, ganar las elecciones. 
Lord Acton
La democracia dejará de existir cuando le quites a quienes están dispuestos a trabajar para darles a los que no.
Thomas Jefferson
La democracia ha resultado ser no el gobierno de la mayoría sino el gobierno de minorías bien organizadas y bien conectadas que roban a las mayorías.
Llewellyn Rockwell, Jr.
La democracia no es más que la Tiranía de las Mayorías, la más abominable tiranía de todas, porque no está basada en la autoridad de una religión, o en la nobleza de una raza, o en los méritos del talento y de la riqueza. Simplemente descansa sobre los números y se esconde tras el nombre del pueblo.
Pierre J. Proudhon
No hay virtud en la caridad obligatoria del gobierno, y no hay virtud en promoverla. Un político que se presenta a sí mismo como considerado y sensible porque quiere expandir los programas de caridad gubernamental simplemente está diciendo que está dispuesto a hacer el bien con el dinero de otras personas. Bueno, ¿quién no? Y un votante que se enorgullece de apoyar esos programas nos está diciendo que hará el bien con su propio dinero, si le ponen una pistola en la sien.
P. J. O'Rourke
Tu dinero no causa mi pobreza. La negativa a creer esto está en la base de la mayoría del pensamiento económico erróneo.
P. J. O'Rourke
Cuando un gobierno controla tanto el poder económico de los individuos como el poder coercitivo del Estado... esto viola una regla fundamental de la vida feliz: nunca dejes que la gente que tiene todo el dinero y la gente que tiene todas las armas sean la misma gente.
P. J. O'Rourke
Darle dinero y poder al gobierno es como darle whisky y las llaves del auto a unos adolescentes.
P. J. O'Rourke
La autoridad siempre ha atraído a los elementos más bajos de la raza humana. A lo largo de la Historia la Humanidad ha sido abusada por escorias. Todos los que se enseñorean sobre sus pares y desparraman órdenes en todas las direcciones y mandonearían sobre el pasto en las colinas sobre la manera en que tienen que mecerse al viento son la clase más depravada de prostitutas. Se someterán a cualquier indignidad, realizarán cualquier acto vil, harán cualquier cosa para conseguir poder. Los peores desperdicios del planeta son los ingredientes de la soberanía. Todo gobierno es un parlamento de putas. El problema es que, en la democracia, nosotros somos las putas.
P. J. O'Rourke
Los subsidios gubernamentales pueden ser analizados mediante un simple principio: eres más inteligente que el Gobierno, entonces cuando el Gobierno te paga para que hagas algo que no harías por tu cuenta, casi siempre te está pagando para que hagas algo estúpido.
P. J. O'Rourke
La libertad no es conseguir poder. Conseguir poder es lo que los serbios hacen en Bosnia. Cualquiera puede tomar un arma y conseguir poder. No es tener derecho a algo. Tener derecho a algo es lo que la gente que vive de la asistencia pública tiene, ¿y qué tan libres son ellos? No es una lista de derechos en permanente expansión - el "derecho" a la educación, el "derecho" al alimento y a la vivienda. Eso no es libertad, eso es dependencia. Esos no son derechos, son las raciones de la esclavitud - heno y un establo para el ganado humano.
P. J. O'Rourke
Sólo hay un derecho humano básico: el derecho a hacer lo que se te dé la maldita gana. Y de él deriva el único deber humano básico: el deber de asumir las consecuencias.
P. J. O'Rourke
La política es el negocio de conseguir poder y privilegio sin tener mérito. Un político es cualquiera que le pide a los individuos que entreguen parte de su libertad - su poder y privilegio - al Estado, a las Masas, a la Humanidad, al Planeta Tierra, o a lo que sea. Este estado, estas masas, esta humanidad y el planeta serán entonces gobernados por... políticos.
P. J. O'Rourke
Me pregunto cuántos de aquellos que dicen creer en las ideas niveladoras del colectivismo y el igualitarismo de veras creen que ellos mismos son buenos para nada. Digo, ¿cuántos izquierdistas están animados por un razonable odio hacia sí mismos? En sus corazones saben que no van a convertirse en académicos o inventores o capitanes de la industria o ni siquiera gente ordinaria, buena y amable. Entonces necesitan una manera de lograr esa arrogancia por la que la izquierda es merecidamente famosa. Necesitan una forma de conseguir autoestima sin mérito. Bueno, ahí está la política. En un mundo igualitario todo estará controlado por la política, y la política no requiere ningún mérito.
P. J. O'Rourke
Y después está el Décimo Mandamiento. "No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás a la mujer de tu prójimo, ni a su sirviente, ni a su criada, ni a su buey, ni a su burro, ni nada que sea de tu prójimo." Los Diez Mandamientos son las reglas básicas de Dios acerca de cómo debemos vivir - una breve lista de obligaciones sagradas y preceptos morales solemnes.
Los primeros nueve Mandamientos se ocupan de principios teológicos y de leyes sociales. Pero entonces, justo al final, aparece "No envidies la vaca de tu amigo". ¿Cómo pudo llegar eso al top ten? ¿Qué está haciendo ahí? ¿Por qué Dios, con sólo diez cosas para decirle a Moisés, eligió como una de esas cosas el tener celos de la casa grande con pileta que está al lado?
Y sin embargo, piensen en cuán importante es el Décimo Mandamiento para una comunidad, para una nación, para una elección presidencial. Si quieres una mula, si quieres un estofado, si quieres una empleada de limpieza, no seas un imbécil y no te quejes por lo que tienen los que viven enfrente - ve a conseguir lo tuyo.
El Décimo Mandamiento manda un mensaje a todos los imbéciles que quieren redistribución de la riqueza, impuestos más altos, más programas gubernamentales, más gobierno, menos libre empresa y menos libertad. Y el mensaje es claro y conciso: Váyanse al infierno.
P. J. O'Rourke
Quieres saber lo que es el voto. Estoy aquí para contarte sobre lo que es el voto. Imagina que estás encerrado en un enorme club subterráneo repleto de pecadores, putas, engendros, y cosas indescriptibles que violan perros bulldog para divertirse. Y tienes prohibido salir hasta que todos hayan votado qué van a hacer esta noche. TÚ quisieras apoyar los pies y mirar televisión. ELLOS quisieran tener sexo con personas normales usando cuchillos, pistolas, y órganos sexuales completamente nuevos que ni sabías que existían. Así que tú votas por la televisión, y todos los demás, hasta donde la vista alcanza a ver, votan por cogerte con navajas. Eso es votar. No hay de qué.
Spider Jerusalem, Transmetropolitan


Por último, dejo abierto acá un apéndice a los posts semanales, el cual estará dedicado a aquellas cosas que no podemos dejar de recordar en todo momento, ya que eso es precisamente lo que quieren ciertas personas:

  • Cristina, ¿cómo fue que llegamos a la tragedia de Once?
  • Y ya que estamos, ¿dónde está la plata de Santa Cruz?
  • Boudou, ¿de quién es Ciccone Calcográfica?
  • Pino Solanas, ¿por qué decidió encubrir a Cristina y a Boudou votando a favor de la expropiación de Ciccone?
  • Binner, ¿cómo se puede votar todo lo que quiere el Gobierno y a la vez proclamarse "opositor"?
Si piensan que esta lista debería incluir más preguntas, sólo déjenlas en los comentarios.

sábado, 18 de agosto de 2012

Criminalidad y arrogancia


¿Terroristas mesiánicos que quisieron imponer su revolución a sangre y fuego y que murieron en la propia ley que ayudaron a imponer? Jóvenes militantes incomprendidos, que constituían el pináculo de la bondad humana.
¿Tirabombas de afuera? Lo mismo, aplicado a sus propios países.
¿Sale a la luz que asocian a presos a grupos "militantes" y después los sacan de la cárcel de manera irregular para que vayan a actos de la runfla gobernante? Está bien porque hay que resocializarlos, pobrecitos ellos, y que porqué tanta crítica a las "oenegés" políticas y blablabla.
¿Uno de los presos que sale es un hijo de puta que quemó viva a la esposa? Está bien, porque es un "pibito".
¿Otro de los presos es un barrabrava condenado por homicidio? Está bien, porque hay que valorar la pasión de los barrabravas.
¿Y los barrabravas en general, responsables directos de hacer que ir a un estadio ya no sea un programa familiar sino una invitación al robo y al homicidio? Gente apasionada, emotiva, que pone garra y todo de sí.
¿Cazan in fraganti al Vicepresidente de la Nación maniobrando para sacar de problemas a una empresa a la que después va a comprar a través de un testaferro? El problema, dice el preclaro líder de la piara oficialista en el Senado, que sesiona contrarreloj para salvar al susodicho vicepresidente delincuente mientras este último preside la sesión, no es que el vicepresidente se apodere de manera roñosa de una empresa, sino que esto no es Francia, en donde a Bouloudou le darían inmunidad mientras conserve el cargo.
¿Sindicalistas criminales lanzan una huelga salvaje que paraliza a una ciudad de tres millones de habitantes y a millones más que vienen del conurbano? Está bien porque hay que luchar y las reivindicaciones y las conquistas sociales y la concha de la lora y todo eso.
¿Patotas políticas hacen proselitismo y lavado de cerebro en las escuelas, con chicos que no están en condiciones de distinguir lo que se les dice de la realidad? Está bien porque así "educamos argentinos".
A esta altura del partido, no debería quedar duda alguna acerca del carácter eminentemente criminal del kirchnerismo y de su cepa mutante cristinista.
Una facción que ante cualquier situación en la que exista un bando que haga desprecio de las leyes naturales y sociales se pone de manera inevitable e inequívoca del lado de los delincuentes no puede ser otra cosa más que una facción delincuente en sí misma.
Les emerge la criminalidad por los poros. Se les nota en las caras lombrosianas de sus exponentes. La destilan en sus medidas. Se siente su aliento cuando abren sus bocas hediondas para justificar lo injustificable. 
Son criminales.
No hay vuelta para eso.
Y el margen de respuestas apropiadas a sus forradas y a las de los forros e idiotas útiles que aún los defienden se reduce peligrosamente hasta dejar sólo la opción del soplamocos.
Por otro lado, leyendo la columna de Carlos Pagni del último viernes, me cruzo con el siguiente párrafo:
Kicillof la sedujo (a la Vaca Estúpida) con la posibilidad de planificar el funcionamiento de mercados estratégicos a través de una prodigiosa matriz insumo-producto, que perfecciona los instrumentos que Wassili Leontief construyó hace más de 70 años. El viceministro de Economía confía en que, gracias a la capacidad con que se cuenta hoy para procesar información, el Estado puede componer cuadros a través de los cuales interpretar la interdependencia entre sectores. Esos cuadros no tienen una función analítica sino política. A partir de ellos el Gobierno determinará qué se debe producir, en qué cantidades, a qué precios y con qué ganancia.
Dios me libre y me ampare. El supuesto golden boy de la Cámpora realmente cree que puede digitar todas las variables de una economía con una matriz insumo-producto. Y se supone que es un tipo que leyó de economía, a diferencia de la Vaca Estúpida que ya bastante le cuesta leer los epígrafes de las fotos en la revista ¡Hola!.
A partir de esto tengo que reevaluar al Kichi: no es un genio del mal, sino un reverendo imbécil que cree que una economía nacional y las interacciones entre millones de productores y consumidores pueden ser controladas y direccionadas desde un tablero de comando. Nuestro Gran Profeta de la Economía es un pendejo idiota que cree que un país puede funcionar como una granja de hormigas.
No importa qué "capacidad con que se cuenta hoy para procesar información" existe: sencillamente es imposible que se cuente con la suficiente información, obtenida en tiempo y forma tales que permitan su uso oportuno y útil, como para poder dirigir en tiempo real una economía.
Las decisiones que tomamos cada uno de nosotros no sólo están mucho más allá de la capacidad de observación y procesamiento de datos de la Cámpora, sino que en muchísimos casos las decisiones tomadas escapan por completo a las intenciones del Kichi y sus compañeros médicos brujos. Piensen sino en el dólar: ¿acaso alguien dejó de buscar refugio en el verde yanqui por decreto de la pendejada revolucionaria de Puerto Madero?
Dios mío, estamos en manos de un imbécil que cree que una economía nacional es asimilable a un juego de TEG.
El choque con la realidad, el cual va a ocurrir por más botoncitos rojos que el Kichi insista en poner sobre sectores, empresas y cabezas individuales para poder manejarlos desde su tablero, va a ser épico.

sábado, 11 de agosto de 2012

Indignidades


Una de las grandes razones para sentirse frustrado con lo que pasa en este país que podría ser tanto mejor que la letrina roñosa en la que se ha convertido es la falta total de reacción de la gente común y corriente ante las tropelías, abusos y desfalcos que son el pan de cada día. 
En BlogBis se está compilando una lista de los grandes choreos, corruptelas y barbaridades del kakismo desde que se colara al poder en 2003, y esa sensación que mencioné antes sólo empeora cuando vemos que en un país normal, o incluso en la Argentina semicivilizada de hace diez o quince años, tan sólo uno de los cuarenta y dos (y contando) escándalos registrados en ese post hubiera sido una herida fatal para un gobierno o su credibilidad.
¿Ahora? Los escándalos y abusos pasan como si nada, con algunos días de gloria hasta que aparezca el siguiente que lo borre de la memoria colectiva.
Después de una semana en la que a los escándalos de corrupción, a las decisiones arbitrarias, delirantes y liberticidas de un gobierno de maníacos encabezado por una psicópata desequilibrada que ya no guarda contacto con la realidad y que sólo daría asco con pizcas de lástima si no fuera porque parece obsesionada con exterminar todo lo que no le obedezca ciegamente, se le sumó el abuso colectivo infligido por una patota de sindicalistas a incontables personas sólo porque se les ocurrió reclamar de la nada un aumento que nadie puede lograr en estos tiempos de inflación negada abiertamente, hay que preguntarse: ¿tenemos tan poca dignidad como para seguir bancando vivir en estas condiciones?
Y la respuesta triste, dolorosa y real a la que hemos llegado es que no. Ni siquiera tenemos ya dignidad. No nos queda nada. La han extirpado. La han aplastado. La han deformado y destrozado con mil cuchillos desde todas las direcciones, empuñados por todas las manos imaginables.
La vida en la Argentina es una interminable serie de abusos, humillaciones, degradaciones y maltratos infligidos por todo aquel que tenga una pizca de poder sobre sus semejantes: compañeros de clase abusivos, maestros prepotentes, vecinos cagadores, cajeros y empleados guarangos, clientes insufribles, funcionarios borrachos de poder aunque sean tan irrelevantes en el gran esquema de las cosas como la empleada pública de Gasalla, policías corruptos, sindicalistas cínicos, inspectores que van de shopping de coimas, servicios públicos execrables, políticos ensoberbecidos, mesiánicos y ladrones y jueces absolutamente desinteresados en cualquier noción elemental de justicia.
Y sobre todo, la sensación perpetua de que la vida se reduce a cagar o ser cagado. Y como todos cagaríamos al otro de poder hacerlo, nos sentimos con el culo demasiado sucio para protestar cuando se nos caga desde arriba de miles de postes.
El resultado: la dignidad que nos eliminaron a base de abusos y maltratos la entregamos nosotros mismos, creyendo que en el fondo no nos asiste ningún derecho a ser tratados bien. Tierra fértil para el abuso y la corrupción de la casta política y sindical argenta, que a pesar de dárselas de revolucionarios y populares tienen una relación con nosotros que se asemeja más al del señor noble con el del siervo de la gleba.
¿Qué podemos hacer? No creo que sirva de mucho defender una dignidad que ya casi no existe.
Pero sí vale la pena tratar de reconstruir nuestra dignidad.
Y una forma que creo que podría ser útil en tal sentido es ir por los abusos que se nos infligen cotidianamente. No se trata de combatir la corrupción totalitaria de la Vaca Estúpida o fajar metrodelegados, sino de hacer algo con los pequeños tiranuelos con que nos cruzamos todos los días. No se trata de hacer un gran espectáculo público o un berrinche, sino de decirnos a nosotros mismos "hasta acá y basta", dejando de comprar en donde se nos curra, dejando de ir a donde se nos maltrata y dejando de usar lo que nos forrea. En silencio, sin alharaca ni teatro. Nada más que eso.
No digo tampoco de sacrificarnos hasta morir si se trata de algo sin lo cual no podemos vivir normalmente, pero al menos, empecemos a hacernos respetar un poco.
En mi caso y a partir de este paro de subtes, voy a hacer lo posible para no tomar un subte a menos que sea una cuestión de vida o muerte en la que la velocidad y el tiempo importen. Porque no pienso fomentar ese abuso haciendo que parte de mi dinero vaya voluntariamente (lo que me asaltan de impuestos es otra cuestión) a pagar el sueldo de hijos de puta como el gordo miserable de Segovia, gente que cobra diez lucas al mes por pasarse seis horas vendiéndote boletos con cara de orto y que como se les cantó querer cobrar trece mil, decidieron cagarse en toda una ciudad.
Con mi dinero no. Y con mi dignidad tampoco.
No sé, pensaba que podía ser algo útil para empezar a buscar una salida.

sábado, 4 de agosto de 2012

Psicopatías


La relación de los argentos (e insisto con ese término para describir a aquellos que parecen encarnar más los vicios de nuestro carácter nacional que las virtudes) con el Estado que cotidianamente los asalta, los desvalija, los estafa, los humilla y los degrada debería dejar perplejos hasta a los más curtidos psicólogos y sociólogos.
Para empezar, está la cuestión de que son pocos los que presentan objeciones cada vez que el Estado argentino lleva a cabo uno de sus rutinarios asaltos a la población, ya sea mediante estatizaciones de empresas o perversiones administrativas y pseudo-legales de cualquier color, pero lo que garantiza (o al menos garantizaba, ya que hoy no provoca tanto efecto en nuestra sociedad drogada) es la corrupción y el malgasto de los recursos que el Estado manoteó. Ahí sí que va a haber una reacción de condena.
Hace un tiempo me vino a la mente una alegoría de lo que describí en el párrafo anterior: ese punto de vista esquizofrénico es el que tendría una persona a la que no le molesta que la asalten a punta de pistola, pero sí que el chorro gaste lo robado en algo que el asaltado no quería. Que la matriz del enojo social sea "robame tranquilo, pero no gastes lo que me robaste en cosas que yo no quiero", es una expresión de insanía desesperante.
Por otro lado, parte de los males que vivimos no son sino la expresión de aquello que deseaban demasiados argentinos. Gracias a todos aquellos que se llenaban la boca diciendo que no se podía dejar que tal o cual cosa quedara "a merced del mercado" es que hoy tenemos un delirio dirigista como pocas veces hemos visto en la historia.
¿Qué pensaban esas almitas sensibles? ¿Que alcanzaba con sacar a los privados para que surgiera de la nada una legión de "reyes filósofos" a lo Platón que nos llevara al paraíso en la Tierra? No lamento decirles, porque la realidad ya se ocupa de gritárselo en la cara, que los reyes filósofos no existen, y que aún si existieran, no serían ellos los que surgirían para asumir los poderes del Estado, sino basuras morales como las que nos desgobiernan hoy.
Ahí lo tienen. Querían al mercado afuera, quedó afuera. Ahora disfrutamos de la conducción preclara de bestias iletradas y repugnantes como Poronga Moreno, pendejos soberbios con complejo de iluminado como Kicillof, ratas obsecuentes y corruptas como De Vido y Randazzo, y por encima de todo a la desequilibrada mental y psicópata de la Vaca Estúpida.
Saliendo de la economía, que la sociedad argentina está profundamente enferma no debería ser una novedad para nosotros, pero cuando se llega a extremos de locura como la suelta de presos para que asistan a actos de la patota gobernante y el adoctrinamiento generalizado, lo ideal sería que alguien empiece a prestarle atención a las señales.
No nos debería sorprender que la kakidad busque respaldos entre la escoria criminal, violenta y asesina de la sociedad. Estamos ante un gobierno que es criminal en sus ideas, criminal en sus actos, criminal en sus opiniones, criminal en su base, criminal en su corrupción, criminal en su negligencia y criminal en su incompetencia. Hay cosas que ni siquiera un 54% ocasional de votos puede excusar.
Pero hasta que no haya por lo menos un comienzo en el largo camino de retorno a la cordura colectiva, nada va a resolverse sacándonos de encima a esta banda de criminales.
Más recientes›  ‹Antiguas