sábado, 27 de junio de 2009
Formalmente, en las elecciones de mañana se renueva un tercio del Senado, es decir 24 senadores en representación de 8 provincias de la República, y la mitad de la Cámara de Diputados, es decir 130 diputados.
Además, en ciertos distritos se va a producir una renovación de sus legislaturas locales. Tal es el caso de la Ciudad de Buenos Aires, en donde a nosotros los porteños se nos pedirá que elijamos a 30 diputados para la Legislatura de la Ciudad (sobre un total de 60).
Eso es lo que "técnicamente" se elige. En la práctica, sin embargo, vamos a estar eligiendo cosas mucho más grandes y trascendentales.
Primero y principal, mañana se decide quiénes van a estar en la línea de largada para las presidenciales del 2011. Hay muchos figurones que ya se están probando el traje de presidenciables para dentro de dos años, y que justamente dependen del resultado de estas elecciones para ver si siguen en carrera o no.
El más claro de todos es el hombre que convirtió a unas elecciones legislativas de mitad de mandato en una lucha de vida o muerte, hipotecando en el proceso al gobierno de su esposa: Néstor Carlos Kirchner. De más está decir que si Néstor "gana" (con todos los condicionantes que se le pueden oponer a una "victoria" de K) en Provincia de Buenos Aires, se va a sentir en condiciones de seguir peleando para el 2011, aunque va a serle difícil el control del aparato pejotista. Si pierde, empero, difícilmente el PJ le dé una mano a Kirchner como para competir como tercer concejal en Río Gallegos.
Manteniendo una muy ambigua relación con Néstor está el módico Daniel Scioli. El capanga de La Plata se está probando el disfraz de heredero de Kirchner, cuidando siempre de mostrarse como una versión más light del loco santacruceño. La ambigüedad viene por las decisiones que el resultado electoral le traerá a Scioli. Si Kirchner gana, deberá archivar su plan de suceder a Kirchner aunque puede aprovecharse diciendo que "él" aportó los votos claves para la victoria, pero si pierde Kirchner, será la oportunidad perfecta para despegarse de él y empezar a ganar algo de vuelo propio, quizás como amigo de las viudas del kirchnerismo.
Pero hay otros competidores por el poder pejotista.
Carlos Reutemann, que hasta hace algunas semanas ganaba en su provincia haciendo la plancha veía como el próximo gran líder del justicialismo, ahora está sintiendo a Rubén Giustiniani respirándole en la nuca. Si los socialistas dan un segundo batacazo en Santa Fe (el primero fue quedarse con la gobernación), eso deja a Reutemann sin chances de mostrarse como un líder "ganador" capaz de dirigir la próxima resurrección del peronismo. Sin mencionar que confirma la tradición del Lole de salir segundo en todo.
Sin mencionar a un Néstor que espera ver perder al Lole por razones obvias, de este lado de la General Paz a Mauricio Macri no le molestaría demasiado que pierda Reutemann en Santa Fe. Macri ya se siente listo para pegar el salto a la Rosada, y dado que el PRO es en ese sentido como el subterráneo, que no llega a la General Paz, ya eligió al peronismo como su propia plataforma de salto.
Para eso, no sólo hace falta que pierda el Lole. Es más importante para Macri que De Narváez le gane a Kirchner en Provincia de Buenos Aires. A pesar del rejunte que por momentos parece el PRO-peronismo, hay una cosa que les juega muy a favor: cada uno tiene ambiciones distintas. Macri quiere la Presidencia, premio al que De Narváez no puede aspirar por su condición de nacido en Colombia. En cambio, el Colorado ya le echó el ojo a la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, mientras que Gabriela Michetti tiene bastante interés en hacerse cargo del kiosquito porteño cuando a Macri se le acabe el turno.
Queda fuera de la repartija Felipe Solá, condenado aparentemente a la Cámara de Diputados. Pero ya se sabe cómo es Solá: para él sólo hay dos clases de personas, aquellos a los que traicionó y aquellos a los que va a traicionar. Macri, De Narváez y Michetti harían bien en no pelearse con el testaferro de Duhalde.
Y por fuera del amplio y generoso universo peronista, la pelea va a ser entre Julio Cobos y Elisa Carrió, mientras hay un tercero que despacito y en silencio está esperando. Por el momento lo único que tiene Cobos es una buena posición en las encuestas a base de no hacer nada hasta que llegue el momento apropiado, y el calorcito que despierta en los corazones de los radicales; fuera de eso, es poco lo que tiene Cleto para pelear una candidatura presidencial. Pero lo puede tener, siempre y cuando gane en su propio terruño mendocino y pueda así disfrutar del sol, el buen vino y la candidatura por la UCR.
En cambio, Carrió no se puso primera sino que va tercera en Buenos Aires, al frente de una coalición bastante difusa y bastante más inestable de lo que parece. Ella tiene un peso (político, no caigamos en el chiste fácil) del que carece Cobos, pero a diferencia del Cleto, Elisa anda bastante desgastada y cuestionada dentro de su propio armado político. Sabe que el Acuerdo Cívico y Social sale segundo en Capital, pero si llegara a quedar tercero detrás de Pino Solanas, eso sería el fin para ella. Un segundo lugar todavía le daría oxígeno para plantarse y pelearle a Cobos la conducción de las viudas del radicalismo.
Y después, quietito en Santa Fe capital, Hermes Binner espera a ver cómo le va a su pollo Giustiniani en la pelea con el Lole. Binner tiene buena imagen y una base territorial respetable en Santa Fe, pero necesita pegar definitivamente el salto al nivel nacional, y para eso se hace indispensable ganarle a uno de los aspirantes a conducir el PJ. Si pierde Reutemann, Binner va a poder pelear mejor una eventual posibilidad para el 2011.
Pero además se decide otra cosa mucho más grave.
Hay dos cosas que son comunes en toda elección argentina. La primera es: "el que va primero no debate"; a las muestras nos remitimos, con la excepción de los dos debates de los candidatos porteños. La segunda, en mayor o menor medida, el que pierde acusa al ganador de fraude.
Esta vez, el Gobierno no hizo mucho por disuadir los miedos de fraude. Candidaturas testimoniales, boletas truchas, convocatorias para autoridades de mesa que nunca llegaron, partidos homónimos, candidatos homónimos, maniobras judiciales, reducción del total de electores en las mesas, oposición absoluta al proyecto de boleta única, adelantamiento de las fechas de elecciones, irregularidades con la compra de urnas, robo de DNI (llamen a Lubertino a ver si se ocupa de los indios formoseños)... el clima está bastante caldeado.
Y eso nos lleva a lo siguiente: si Kirchner gana en Provincia por menos de 3 puntos, nadie en este país va a creer que el Frente para la Victoria no hizo fraude. Si ganara por más de 3 puntos, digamos entre 6 y 10 como sueñan los redactores de El Argentino... bueno, Teherán es una linda representación de lo que puede pasar...
Mal que mal, el kirchnerismo pierde la mayoría legislativa, a menos que haga una borocotización masiva que le va a jugar muy en contra. Esto significa que se acabaron los tiempos de gobierno cómodo y a dedo desde la Rosada. Y eso, sumado a los problemas económicos que se vienen, van a poner a Kirchner ante la difícil y para él insólita situación de gobernar sin poder absoluto y sin viento de cola.
En lo personal, dudo que pueda manejarlo bien. O incluso que quiera manejarlo.
Después de mañana lo veremos.
sábado, 20 de junio de 2009
Hipocresía
Remarcar la hipocresía del Frente para la Victoria's Secret, desde la Parejita Perversa para abajo, ya es tarea que harta por lo rutinaria y absolutamente inútil.
De nada sirve cuando del otro lado la hipocresía es alabada como "ideales", y a la sociedad se le devuelve un "¿Y QUÉ?", como si ser un hipócrita fuera algo por lo que vale la pena estar orgulloso.
Pero igual, hace falta seguir y seguir... hace falta para no acostumbrarse a aceptar la hipocresía más caradura como un hecho de la vida.
Porque hipocresía es escuchar a Néstor lloriquear porque alguien siquiera sugiere que las jubilaciones deben volver a ser de sus dueños, gritando con esa voz de motosierra que sus rivales "quieren quedarse con las jubilaciones de todos para repartirlas entre cuatro amigos y hacer negocios privados" o alguna forrada por el estilo. Porque la ANSeS de Odiado Boudou es un ejemplo de celo y austeridad en el cuidado del dinero que aportamos para nuestro futuro...
O también es hipócrita lo mucho que se quejan de que "los medios son opositores"... ¿no les trae alegría a sus almas contar con periodismo independiente como Página/12 o El Argentino? Al primero sólo lo leen los familiares de su staff y todo el Poder Ejecutivo de subsecretario pa'rriba, y el otro tiene más llegada sólo porque te lo encajan en la boca del subte o a la salida de Retiro, pero ambos son un dechado de chupamedismo y obsecuencia que alterna entre provocar risa o provocar arcadas...
Y si no, está Canal 7, con joyitas periodísticas como Seis en el 7 a las 8, donde se analizan con cara de preocupación cuestiones vitales como "¿Por qué la corporación mediática (sic) no publica las encuestas federales en donde el FPV está ganando por el 35% de los votos?", o su noticiero estrella Visión Siete, dedicado constantemente a retransmitir los actos de campaña de Néstor and company.
De C5N mejor ni hablemos... pero me encantaría saber qué piensa el progresariato ahora que lo tienen a Eduardo Feinmann como compañero de ruta...
Después está Nilda Garré, si no... tan indignada ella por el velorio que se le iba a dar a un oficial retirado al que nunca se lo encontró culpable (y todavía rige el principio de presunción de inocencia, es decir "inocente hasta que se demuestre lo contrario") que se le pasó por alto que sus manos en la década del '70 se ensuciaron bastante...
O si no tenemos todo el asunto de la efedrina... y de no ser porque es lamentable, hasta sería gracioso ver cómo el marido de la mujer que tenía un aportante de campaña ejecutado por el narcotráfico por joder en el negocio de la efedrina se indigne ahora por lo de De Narváez...
Y la lista podría seguir, seguir, seguir y seguir... podría seguir con Aerolíneas Argentinas, cuyo único fomento ahora que es "de todos" es el que hace de sindicalistas y amigos del poder... podría seguir con la pobreza e inflación que dejan estos defensores de los pobres que nos gobiernan... pero quizás no sirva de nada seguir remarcando estas cosas.
Excepto para no perder el sentido común y la cordura entre tanta materia fecal.
De nada sirve cuando del otro lado la hipocresía es alabada como "ideales", y a la sociedad se le devuelve un "¿Y QUÉ?", como si ser un hipócrita fuera algo por lo que vale la pena estar orgulloso.
Pero igual, hace falta seguir y seguir... hace falta para no acostumbrarse a aceptar la hipocresía más caradura como un hecho de la vida.
Porque hipocresía es escuchar a Néstor lloriquear porque alguien siquiera sugiere que las jubilaciones deben volver a ser de sus dueños, gritando con esa voz de motosierra que sus rivales "quieren quedarse con las jubilaciones de todos para repartirlas entre cuatro amigos y hacer negocios privados" o alguna forrada por el estilo. Porque la ANSeS de Odiado Boudou es un ejemplo de celo y austeridad en el cuidado del dinero que aportamos para nuestro futuro...
O también es hipócrita lo mucho que se quejan de que "los medios son opositores"... ¿no les trae alegría a sus almas contar con periodismo independiente como Página/12 o El Argentino? Al primero sólo lo leen los familiares de su staff y todo el Poder Ejecutivo de subsecretario pa'rriba, y el otro tiene más llegada sólo porque te lo encajan en la boca del subte o a la salida de Retiro, pero ambos son un dechado de chupamedismo y obsecuencia que alterna entre provocar risa o provocar arcadas...
Y si no, está Canal 7, con joyitas periodísticas como Seis en el 7 a las 8, donde se analizan con cara de preocupación cuestiones vitales como "¿Por qué la corporación mediática (sic) no publica las encuestas federales en donde el FPV está ganando por el 35% de los votos?", o su noticiero estrella Visión Siete, dedicado constantemente a retransmitir los actos de campaña de Néstor and company.
De C5N mejor ni hablemos... pero me encantaría saber qué piensa el progresariato ahora que lo tienen a Eduardo Feinmann como compañero de ruta...
Después está Nilda Garré, si no... tan indignada ella por el velorio que se le iba a dar a un oficial retirado al que nunca se lo encontró culpable (y todavía rige el principio de presunción de inocencia, es decir "inocente hasta que se demuestre lo contrario") que se le pasó por alto que sus manos en la década del '70 se ensuciaron bastante...
O si no tenemos todo el asunto de la efedrina... y de no ser porque es lamentable, hasta sería gracioso ver cómo el marido de la mujer que tenía un aportante de campaña ejecutado por el narcotráfico por joder en el negocio de la efedrina se indigne ahora por lo de De Narváez...
Y la lista podría seguir, seguir, seguir y seguir... podría seguir con Aerolíneas Argentinas, cuyo único fomento ahora que es "de todos" es el que hace de sindicalistas y amigos del poder... podría seguir con la pobreza e inflación que dejan estos defensores de los pobres que nos gobiernan... pero quizás no sirva de nada seguir remarcando estas cosas.
Excepto para no perder el sentido común y la cordura entre tanta materia fecal.
sábado, 13 de junio de 2009
All you need is AFIP
Ante la andanada insoportable de publicidades televisivas que terminan todas con el recordatorio del "Acuerdo Fiscal" y de la importancia de pagar los impuestos, les dejo una pequeña joyita de los Beatles que expresa mejor la rapacidad del Estado Argentino que cualquier propaganda sensiblera de Presidencia de la Nación:
The Beatles - Taxman
Let me tell you how it will be
There's one for you, nineteen for me
'Cause I'm the taxman, yeah, I'm the taxman
Should five per cent appear too small
Be thankful I don't take it all
'Cause I'm the taxman, yeah I'm the taxman
If you drive a car, I'll tax the street,
If you try to sit, I'll tax your seat.
If you get too cold I'll tax the heat,
If you take a walk, I'll tax your feet.
Don't ask me what I want it for
If you don't want to pay some more
'Cause I'm the taxman, yeah, I'm the taxman
Now my advice for those who die
Declare the pennies on your eyes
'Cause I'm the taxman, yeah, I'm the taxman
And you're working for no one but me.
There's one for you, nineteen for me
'Cause I'm the taxman, yeah, I'm the taxman
Should five per cent appear too small
Be thankful I don't take it all
'Cause I'm the taxman, yeah I'm the taxman
If you drive a car, I'll tax the street,
If you try to sit, I'll tax your seat.
If you get too cold I'll tax the heat,
If you take a walk, I'll tax your feet.
Don't ask me what I want it for
If you don't want to pay some more
'Cause I'm the taxman, yeah, I'm the taxman
Now my advice for those who die
Declare the pennies on your eyes
'Cause I'm the taxman, yeah, I'm the taxman
And you're working for no one but me.
sábado, 6 de junio de 2009
Una pinturita
Adelantamiento y desdoblamiento de elecciones.
Candidaturas testimoniales.
Candidaturas eventuales.
Listas colectoras.
Ley de lemas.
Cambios de domicilio y jurisdicción.
Elección a dedo de los candidatos.
Ausencia de elecciones internas.
Voto de muertos.
Cambio de urnas.
Robo de boletas.
Voto duplicado.
Voto cuota.
Intimidación a los fiscales.
Demoras en las citaciones para presidentes de mesa.
Maniobras para poner arreglados en las presidencias de mesa.
Listas con nombres similares a los de otros partidos.
Boletas con primeros de lista casi homónimos.
Boletas con nombres cambiados en los últimos lugares.
Sistema electoral arcaico y obsoleto.
Justicia manipulada.
Autoridades electorales que dependen del Poder Ejecutivo.
Falta de control en los fondos electorales.
Uso de recursos públicos para las campañas.
Recuentos eternos de votos.
Y podemos seguir...
Linda democracia la nuestra, ¿no?
Candidaturas testimoniales.
Candidaturas eventuales.
Listas colectoras.
Ley de lemas.
Cambios de domicilio y jurisdicción.
Elección a dedo de los candidatos.
Ausencia de elecciones internas.
Voto de muertos.
Cambio de urnas.
Robo de boletas.
Voto duplicado.
Voto cuota.
Intimidación a los fiscales.
Demoras en las citaciones para presidentes de mesa.
Maniobras para poner arreglados en las presidencias de mesa.
Listas con nombres similares a los de otros partidos.
Boletas con primeros de lista casi homónimos.
Boletas con nombres cambiados en los últimos lugares.
Sistema electoral arcaico y obsoleto.
Justicia manipulada.
Autoridades electorales que dependen del Poder Ejecutivo.
Falta de control en los fondos electorales.
Uso de recursos públicos para las campañas.
Recuentos eternos de votos.
Y podemos seguir...
Linda democracia la nuestra, ¿no?
viernes, 29 de mayo de 2009
Se lo ganaron
Por regla general me considero un liberal en asuntos económicos.
Prefiero toda la vida la iniciativa y la gestión privada antes que el manejo estatal de una empresa o actividad, y pienso que el derecho de propiedad no es una graciosa concesión del Estado o de la sociedad sino un derecho inherente a la condición humana.
Por más que suene egoísta e "insolidario" en estos días, creo que una sociedad en la que la frase "lo mío es mío" carece de respeto por parte de las autoridades es una sociedad que va camino a un desastre al que llegará tarde o temprano, sin importar las buenas intenciones que puedan animar a sus gobernantes.
Las estatizaciones forzosas sin consentimiento de sus propietarios y sin compensación no son, en mi visión, actos de justicia: son robos puros y llanos, agravados por usarse la fuerza pública.
Eso sí, hay momentos en que incluso una estatización parece "justicia poética".
Debo confesar que cuando escuché lo que Huguito Chávez le hizo a las empresas que el grupo Techint tenía en Venezuela, mi primera reacción fue consecuente con mis ideas: me pareció una barbaridad, una de tantas a las que el loco caraqueño nos acostumbra. Y la reacción de los muchachos industriales fue, en cierta manera, una de alivio. Mientras más gente se de cuenta de la naturaleza criminal del chavismo y de sus amigotes y socios locales, tanto mejor para todos.
Después me acordé de quienes se trataba y mi reacción cambió. No fue quizás lo más ideológicamente coherente que he hecho en mi vida, pero no podía sentir otra cosa viendo quiénes habían sido perjudicados.
En lo que a mí respecta, Chávez puede hacer lo que se le cante con las empresas del Grupo Techint en Venezuela, o con cualquier otra empresa de propiedad argentina cuyos dueños sean miembros de la Unión Industrial Argentina. Incluso me atrevería a sugerir que el Chavito haga el gesto simbólico de pagarle al Gobierno Nacional la suma de un bolívar fuerte por el total de los bienes y capitales del Grupo Techint en Venezuela, como para salvar las apariencias.
¿Por qué diablos habría de importarme la propiedad lesionada de un miembro de la UIA?
A ellos no les importó empobrecer a todo el país con tal de lograr el ansiado "tipo de cambio competitivo" que les permitiría sobrevivir sin hacerse medianamente eficientes como para competir en serio con los productos extranjeros, en lugar de vivir del proteccionismo y del mercado cerrado. Mientras a nosotros se nos licuaban los sueldos en la devalueta salvaje del 2002 (y que sigue hoy), a De Mendiguren y a los otros patriotas de la UIA se les hacía agua la boca.
No le importó a la patriótica clase empresaria la corrupción o la prepotencia de Néstor y de su socio bolivariano, siempre y cuando fueran para ellos las licitaciones y contratos del Ministerio de Currificación Federal para la famosa "obra pública".
Cuando a Cristina y a sus cómplices se les ocurrió la feliz idea de las retenciones móviles para pegarle el mangazo del siglo al agro, los alegres muchachos industriales argentinos ocuparon las primeras filas en cada acto y discursito que la perversa nos infligió durante el conflicto por la 125. Y estaban todos: el obsecuente Lascurain, Ratazzi, creo que papá Macri también... y por supuesto, los Rocca. Techint, bien nacional y popular cuando se trataba de la propiedad de otros.
Y cuando después, a falta de los verdes dólares de la soja, vino el manotazo a las jubilaciones que la vasta mayoría de los argentinos había elegido mantener en las AFJP y lejos de las garras del Estado, esta hermosa burguesía nacional se babeó de sólo pensar cuántos "proyectos" más podría financiar Papi Estado con esa plata que nunca fue suya.
¿Por qué me tendría que importar lo que le pase a Techint ahora que les toca a ellos perder su propiedad?
¿Debería importarme lo que le pase a esos buenos muchachos que siempre estuvieron en primera fila para aplaudir cuando de "redistribuir" lo que no era de ellos se trataba? A ellos no los vi sacando comunicados cuando Cristina "redistribuyó" mis aportes jubilatorios para la kaja del Frente para la Victoria's Secret.
Por mí, que los dejen secos.
Se lo ganaron.
Prefiero toda la vida la iniciativa y la gestión privada antes que el manejo estatal de una empresa o actividad, y pienso que el derecho de propiedad no es una graciosa concesión del Estado o de la sociedad sino un derecho inherente a la condición humana.
Por más que suene egoísta e "insolidario" en estos días, creo que una sociedad en la que la frase "lo mío es mío" carece de respeto por parte de las autoridades es una sociedad que va camino a un desastre al que llegará tarde o temprano, sin importar las buenas intenciones que puedan animar a sus gobernantes.
Las estatizaciones forzosas sin consentimiento de sus propietarios y sin compensación no son, en mi visión, actos de justicia: son robos puros y llanos, agravados por usarse la fuerza pública.
Eso sí, hay momentos en que incluso una estatización parece "justicia poética".
Debo confesar que cuando escuché lo que Huguito Chávez le hizo a las empresas que el grupo Techint tenía en Venezuela, mi primera reacción fue consecuente con mis ideas: me pareció una barbaridad, una de tantas a las que el loco caraqueño nos acostumbra. Y la reacción de los muchachos industriales fue, en cierta manera, una de alivio. Mientras más gente se de cuenta de la naturaleza criminal del chavismo y de sus amigotes y socios locales, tanto mejor para todos.
Después me acordé de quienes se trataba y mi reacción cambió. No fue quizás lo más ideológicamente coherente que he hecho en mi vida, pero no podía sentir otra cosa viendo quiénes habían sido perjudicados.
En lo que a mí respecta, Chávez puede hacer lo que se le cante con las empresas del Grupo Techint en Venezuela, o con cualquier otra empresa de propiedad argentina cuyos dueños sean miembros de la Unión Industrial Argentina. Incluso me atrevería a sugerir que el Chavito haga el gesto simbólico de pagarle al Gobierno Nacional la suma de un bolívar fuerte por el total de los bienes y capitales del Grupo Techint en Venezuela, como para salvar las apariencias.
¿Por qué diablos habría de importarme la propiedad lesionada de un miembro de la UIA?
A ellos no les importó empobrecer a todo el país con tal de lograr el ansiado "tipo de cambio competitivo" que les permitiría sobrevivir sin hacerse medianamente eficientes como para competir en serio con los productos extranjeros, en lugar de vivir del proteccionismo y del mercado cerrado. Mientras a nosotros se nos licuaban los sueldos en la devalueta salvaje del 2002 (y que sigue hoy), a De Mendiguren y a los otros patriotas de la UIA se les hacía agua la boca.
No le importó a la patriótica clase empresaria la corrupción o la prepotencia de Néstor y de su socio bolivariano, siempre y cuando fueran para ellos las licitaciones y contratos del Ministerio de Currificación Federal para la famosa "obra pública".
Cuando a Cristina y a sus cómplices se les ocurrió la feliz idea de las retenciones móviles para pegarle el mangazo del siglo al agro, los alegres muchachos industriales argentinos ocuparon las primeras filas en cada acto y discursito que la perversa nos infligió durante el conflicto por la 125. Y estaban todos: el obsecuente Lascurain, Ratazzi, creo que papá Macri también... y por supuesto, los Rocca. Techint, bien nacional y popular cuando se trataba de la propiedad de otros.
Y cuando después, a falta de los verdes dólares de la soja, vino el manotazo a las jubilaciones que la vasta mayoría de los argentinos había elegido mantener en las AFJP y lejos de las garras del Estado, esta hermosa burguesía nacional se babeó de sólo pensar cuántos "proyectos" más podría financiar Papi Estado con esa plata que nunca fue suya.
¿Por qué me tendría que importar lo que le pase a Techint ahora que les toca a ellos perder su propiedad?
¿Debería importarme lo que le pase a esos buenos muchachos que siempre estuvieron en primera fila para aplaudir cuando de "redistribuir" lo que no era de ellos se trataba? A ellos no los vi sacando comunicados cuando Cristina "redistribuyó" mis aportes jubilatorios para la kaja del Frente para la Victoria's Secret.
Por mí, que los dejen secos.
Se lo ganaron.
viernes, 22 de mayo de 2009
Soy destituyente
Lo admito así nomás: quiero que se vaya.
Me tiene sin cuidado el lloriqueo legalista y los gritos de "clima destituyente" que salen de boca del kirchnerismo y del resto de los buenistas locales cada vez que se menciona la posibilidad de la renuncia de Cristina.
¿Por qué habría de importarme lo que le pase a la tilinga?
Para algo tenemos en la Constitución previsiones en caso de vacancia de la Presidencia. Y que no se entienda por esto una defensa de Cleto: él aceptó sumarse a esta banda de forajidos cuando les iba bien. Ahora que se haga cargo.
Como diría José Benegas: "Al referee que se lleva la pelota no se le grita “malo tonto, deshonesto”. Se lo toma del cogote y se le quita la pelota."
Si la señora y sus amigotes se defecan en el derecho de propiedad estatizando fondos jubilatorios que tienen nombre y apellido para meterlos en el Fondo Monetario Pingüinista que solía llamarse ANSeS, entonces hay que hacerle juicio político.
Si la parejita perversa no puede explicar qué ha hecho con miles de millones de pesos que manejó discrecionalmente desde el comienzo de su mandato, entonces hay que hacerle juicio político a esos malversadores de los fondos públicos.
Podría seguir, pero en un país en serio (cosa que la aluciNación Argentina dejó de ser hace rato) basta con uno solo de esos cuatro ejemplos que mencioné para eyectar al turro que los cometa.
O como dijo la Bruta: el gobierno gobierna, para debatir está el Congreso.
No vamos a salir del régimen constitucional por plantearnos la destitución de esta inepta. Antes al contrario: estaríamos volviendo al régimen constitucional del que la alegre señora y su marido que ahora aparece mansito nos fueron quitando a fuerza de gritos y atrilazos.
Y si, lo admito, si querer que se vayan del gobierno quienes lo usaron para cometer toda clase de delitos y atropellos es ser destituyente, entonces soy destituyente.
No vamos a salir del régimen constitucional por plantearnos la destitución de esta inepta. Antes al contrario: estaríamos volviendo al régimen constitucional del que la alegre señora y su marido que ahora aparece mansito nos fueron quitando a fuerza de gritos y atrilazos.
Y si, lo admito, si querer que se vayan del gobierno quienes lo usaron para cometer toda clase de delitos y atropellos es ser destituyente, entonces soy destituyente.
sábado, 16 de mayo de 2009
El Gran Cabrón
En un país que sufre de una crisis económica que va a empeorar, que va a ir a elecciones en medio de un clima de crispación sin precedentes, que tiene una inseguridad cruel y asesina, que ve cómo su antiguo orgullo de ser "el granero del mundo" pasa a convertirse en la vergüenza histórica de verse obligado en el futuro inmediato a importar carne y trigo, la principal preocupación del Gobierno Nacional pasa por ver cómo se retrata a sus principales funcionarios en un programa cómico.
Cualquiera diría que las cosas andan fantásticas en la Argentina como para que a las máximas autoridades del Estado se les pueda ir el tiempo en estas cosas.
Claro, me olvidé. La inseguridad es una sensación, seguimos creciendo a tasas chinas mientras el Primer Mundo se derrumba como una burbuja y se puede vivir con $ 1000 al mes como lo señala el INDEK.
Pero aún si Télam, Página/12, El Argentino, Canal Siete, Veintitrés, Debate, Newsweek Argentina y el resto del multimedios oficial tuvieran razón y la farsa fuera realidad, ¿qué tiene que calentarse el Gobierno por el humor político?
¿Acaso Menem no se bancó durante 10 años las jodas que le hicieron en cuanto medio hubo?
¿Acaso De la Rúa no tuvo que soportar cosas infinitamente peores que un Gran Cuñado de parte de los humoristas políticos? Por no mencionar de parte del propio Kirchner, que allá lejos y hace tiempo cuando a Clarín no le pasaba nada, cuando los medios no eran destituyentes y cuando Tinelli era un amigo de la casa puso la Rosada y su presidencial persona para gastar a la imitación de un De la Rúa que ya llevaba cuatro años de volteado por el PJ.
¿Por qué diablos Néstor Kirchner, que es tan caricaturizable que haría creer en Dios y en los milagros al dibujante más ateo, debería estar exento de las cargadas? ¿No le basta con haber hecho desaparecer el humor político de los grandes medios durante los cuatro años de su mandato?
¿Y por qué Ella tendría que tener coronita para no aparecer en una sátira televisiva? ¿Será que realmente cree ser una Reina que no puede ser tocada por nadie?
Como bien remarca BlogBis, hasta Videla recibía cargadas de los medios durante su gobierno.
- Hello, Pink House? - decía Tato Bores con exagerada reverencia mientras hablaba por un teléfono hecho al estilo de la Pantera Rosa. - May I speak with the President? - preguntaba el Actor Cómico de la Nación, para luego hablar sobre la sucesión presidencial procesista cuando "Videla" atendía. - Ah, ¿no se van a ir entonces? ¡¿Siguen?! - se sorprendía Tato al escuchar presumiblemente que después de Videla iba a venir otro general - La verdad que mejor que se queden ustedes, muchachos, porque los que elegimos nosotros no llegan al año - remataba el hombre del peluquín, los anteojos y el frac.
Y esto durante "uno de los procesos dictatoriales más sangrientos, entre 1976 y 1982, que se recuerde en la Tierra", como teatralizó el payaso testimonial de Alberto Balestrini cuando se le frunció la retaguardia por la cargada de Biolcati a la necrofilia evidente en la candidatura de Nacha "Evita de utilería" Guevara.
¿Por qué tiene que salir el tanguero de Aníbal Fernández a pedir que excluyan a Cristina del Gran Cuñado, dando a entender que podrían hacerlo por decreto en ese estilo mafioso y patotero que tiene el kirchnerismo y que ya aprendimos a reconocer? ¿Es una "sensación" de intolerancia la que aqueja al bigotudo ministro?
¿Cuál es el miedo del Gobierno?
¿Que finalmente quede confirmado que la solemne pedantería de Cristina es ahora para la sociedad argentina como lo fue en su momento la torpeza de De la Rúa y la caradurez de Menem: un objeto de burla?
¿Que finalmente sepan que no es que los medios la ridiculicen, sino que ella de por sí ya es ridícula?
¿O que la autoestima de la Parejita termine de resentirse al quedar comprobado que ya no inspiran temor reverencial o que no se los ve como los héroes que ellos creen ser en sus cabecitas recalentadas?
Lo peor de todo este vergonzoso episodio es que quieren demostrar fortaleza a cualquier costo y sólo terminan revelando su absoluta debilidad. Poner a la SIDE y a la mano de obra amiga a falsear llamadas para sacar a la Bruja de la casa de Gran Cuñado y amenazar a los guionistas del sketch demuestra qué tan pervertidas están las prioridades de la Parejita y qué tan débil es su autoestima que temen que una burla televisiva los destituya.
Si con el Gran Cuñado de Tinelli se calientan así, no hay dudas de que Virolo y Chiruzita se rajaban al Calafate después de un monólogo dominical de Tato Bores.
Cualquiera diría que las cosas andan fantásticas en la Argentina como para que a las máximas autoridades del Estado se les pueda ir el tiempo en estas cosas.
Claro, me olvidé. La inseguridad es una sensación, seguimos creciendo a tasas chinas mientras el Primer Mundo se derrumba como una burbuja y se puede vivir con $ 1000 al mes como lo señala el INDEK.
Pero aún si Télam, Página/12, El Argentino, Canal Siete, Veintitrés, Debate, Newsweek Argentina y el resto del multimedios oficial tuvieran razón y la farsa fuera realidad, ¿qué tiene que calentarse el Gobierno por el humor político?
¿Acaso Menem no se bancó durante 10 años las jodas que le hicieron en cuanto medio hubo?
¿Acaso De la Rúa no tuvo que soportar cosas infinitamente peores que un Gran Cuñado de parte de los humoristas políticos? Por no mencionar de parte del propio Kirchner, que allá lejos y hace tiempo cuando a Clarín no le pasaba nada, cuando los medios no eran destituyentes y cuando Tinelli era un amigo de la casa puso la Rosada y su presidencial persona para gastar a la imitación de un De la Rúa que ya llevaba cuatro años de volteado por el PJ.
¿Por qué diablos Néstor Kirchner, que es tan caricaturizable que haría creer en Dios y en los milagros al dibujante más ateo, debería estar exento de las cargadas? ¿No le basta con haber hecho desaparecer el humor político de los grandes medios durante los cuatro años de su mandato?
¿Y por qué Ella tendría que tener coronita para no aparecer en una sátira televisiva? ¿Será que realmente cree ser una Reina que no puede ser tocada por nadie?
Como bien remarca BlogBis, hasta Videla recibía cargadas de los medios durante su gobierno.
- Hello, Pink House? - decía Tato Bores con exagerada reverencia mientras hablaba por un teléfono hecho al estilo de la Pantera Rosa. - May I speak with the President? - preguntaba el Actor Cómico de la Nación, para luego hablar sobre la sucesión presidencial procesista cuando "Videla" atendía. - Ah, ¿no se van a ir entonces? ¡¿Siguen?! - se sorprendía Tato al escuchar presumiblemente que después de Videla iba a venir otro general - La verdad que mejor que se queden ustedes, muchachos, porque los que elegimos nosotros no llegan al año - remataba el hombre del peluquín, los anteojos y el frac.
Y esto durante "uno de los procesos dictatoriales más sangrientos, entre 1976 y 1982, que se recuerde en la Tierra", como teatralizó el payaso testimonial de Alberto Balestrini cuando se le frunció la retaguardia por la cargada de Biolcati a la necrofilia evidente en la candidatura de Nacha "Evita de utilería" Guevara.
¿Por qué tiene que salir el tanguero de Aníbal Fernández a pedir que excluyan a Cristina del Gran Cuñado, dando a entender que podrían hacerlo por decreto en ese estilo mafioso y patotero que tiene el kirchnerismo y que ya aprendimos a reconocer? ¿Es una "sensación" de intolerancia la que aqueja al bigotudo ministro?
¿Cuál es el miedo del Gobierno?
¿Que finalmente quede confirmado que la solemne pedantería de Cristina es ahora para la sociedad argentina como lo fue en su momento la torpeza de De la Rúa y la caradurez de Menem: un objeto de burla?
¿Que finalmente sepan que no es que los medios la ridiculicen, sino que ella de por sí ya es ridícula?
¿O que la autoestima de la Parejita termine de resentirse al quedar comprobado que ya no inspiran temor reverencial o que no se los ve como los héroes que ellos creen ser en sus cabecitas recalentadas?
Lo peor de todo este vergonzoso episodio es que quieren demostrar fortaleza a cualquier costo y sólo terminan revelando su absoluta debilidad. Poner a la SIDE y a la mano de obra amiga a falsear llamadas para sacar a la Bruja de la casa de Gran Cuñado y amenazar a los guionistas del sketch demuestra qué tan pervertidas están las prioridades de la Parejita y qué tan débil es su autoestima que temen que una burla televisiva los destituya.
Si con el Gran Cuñado de Tinelli se calientan así, no hay dudas de que Virolo y Chiruzita se rajaban al Calafate después de un monólogo dominical de Tato Bores.
sábado, 9 de mayo de 2009
La televisión paranoica
El pasado jueves, en medio de un zapping, me crucé con un engendro televisivo que pasaban por Canal 7 llamado 678, que vendría a ser como la versión Nac&Pop del RSM de Mariana Fabbiani y compañía.
En el susodicho programa, el panel de "comentaristas" que encabezaban las indignólogas profesionales María Julia Oliván y Carla Czudnowsky trataba sobre un tema de relevancia absoluta para la vida política e institucional de nuestra Patria.
¿Hablaban del doble flagelo del dengue y de la gripe porcina?
¿Del megombo electoral que se nos viene encima, con sus chanchadas de ambos lados?
¿O quizás debatían sobre la precaria y dudosa situación de nuestra economía?
¿De la inseguridad, quizás?
No. El tema que tenía ocupados a los sesudos panelistas de 678 era "la Alianza de la Derecha copa los medios", muletilla que se ocupaba de repetir cada dos por tres la voz en off que acompañaba las imágenes transmitidas.
Wow. Qué tema. Con ese nombre de "Alianza de la Derecha" a uno le entran imágenes de un grupo al estilo del Imperio de La Guerra de las Galaxias a minutos de dar un golpe de Estado... uniformes negros, la "Marcha Imperial" sonando en el fondo, toda la parafernalia que usa el cine a la hora de mostrar un golpe de Estado.
La realidad, como suele suceder en esta tierra kirchnerizada, estaba muy pero muy lejos de los titulares tremendistas de "la Televisión Pública".
Eso, o el "progresismo" reinante está aterrado por lo que puedan decir Susana Giménez, Moria Casán y Cacho Castaña. Por supuesto, no los apelativos de "nazi", "facho" y otras lindas yerbas del tolerante y respetuoso léxico progre.
El tenebroso informe que tenía tan preocupados a los comentaristas de no era más que un rejunte de frases comunes a las que los preocupados panelistas analizaban de arriba a abajo para encontrar pruebas de un supuesto "complot de la derecha" para instalar la "agenda de los medios" o alguna ridiculez por el estilo. No aguanté mucho tiempo más, pero me imagino que no faltó un reclamo urgente por la nueva Ley de Radiodifusión o algo así.
Lo peor de todo era que los muchachos se lo tomaban tan en serio y tan preocupados aparecían que lo único que cabía hacer frente a ello era morirse de la risa.
De esos temas se ocupa nuestra BBC vernácula: de buscar bombas atómicas en los rompeportones.
La paranoia oficialista de la parejita reinante, copiada y difundida por los chupamedias y mantenidos de turno crece y se vuelve más ridícula con cada día de malas noticias para el régimen.
En el susodicho programa, el panel de "comentaristas" que encabezaban las indignólogas profesionales María Julia Oliván y Carla Czudnowsky trataba sobre un tema de relevancia absoluta para la vida política e institucional de nuestra Patria.
¿Hablaban del doble flagelo del dengue y de la gripe porcina?
¿Del megombo electoral que se nos viene encima, con sus chanchadas de ambos lados?
¿O quizás debatían sobre la precaria y dudosa situación de nuestra economía?
¿De la inseguridad, quizás?
No. El tema que tenía ocupados a los sesudos panelistas de 678 era "la Alianza de la Derecha copa los medios", muletilla que se ocupaba de repetir cada dos por tres la voz en off que acompañaba las imágenes transmitidas.
Wow. Qué tema. Con ese nombre de "Alianza de la Derecha" a uno le entran imágenes de un grupo al estilo del Imperio de La Guerra de las Galaxias a minutos de dar un golpe de Estado... uniformes negros, la "Marcha Imperial" sonando en el fondo, toda la parafernalia que usa el cine a la hora de mostrar un golpe de Estado.
La realidad, como suele suceder en esta tierra kirchnerizada, estaba muy pero muy lejos de los titulares tremendistas de "la Televisión Pública".
Eso, o el "progresismo" reinante está aterrado por lo que puedan decir Susana Giménez, Moria Casán y Cacho Castaña. Por supuesto, no los apelativos de "nazi", "facho" y otras lindas yerbas del tolerante y respetuoso léxico progre.
El tenebroso informe que tenía tan preocupados a los comentaristas de no era más que un rejunte de frases comunes a las que los preocupados panelistas analizaban de arriba a abajo para encontrar pruebas de un supuesto "complot de la derecha" para instalar la "agenda de los medios" o alguna ridiculez por el estilo. No aguanté mucho tiempo más, pero me imagino que no faltó un reclamo urgente por la nueva Ley de Radiodifusión o algo así.
Lo peor de todo era que los muchachos se lo tomaban tan en serio y tan preocupados aparecían que lo único que cabía hacer frente a ello era morirse de la risa.
De esos temas se ocupa nuestra BBC vernácula: de buscar bombas atómicas en los rompeportones.
La paranoia oficialista de la parejita reinante, copiada y difundida por los chupamedias y mantenidos de turno crece y se vuelve más ridícula con cada día de malas noticias para el régimen.
sábado, 2 de mayo de 2009
Breves comentarios sobre la semana que pasó
Preguntas crueles
¿Cuando Néstor y Cristina dicen respectivamente que si el Frente para la Victoria's Secret no gana las elecciones de junio, el país "explota como en 2001" porque está en juego la "estabilidad democrática", qué nos están queriendo decir?
¿Que si pierden ellos el país va a ser ingobernable?
¿O que si pierden, ellos (y sus amiguitos de la CGT, de las "organizaciones sociales" y otras linduras) van a hacer ingobernable al país?
¿Vamos a sacar la cabeza del suelo algún día y darnos cuenta que estamos gobernados por la peor de las mafias?
Si había alguna razón más para votar en contra de la parejita perversa, su apelación a "nosotros o el caos" condimentada por los indicios de que ellos van a traer el caos la proporciona de manera satisfactoria.
Ridículo y necrofilia
Nacha Guevara va de candidata en provincia para reforzar la lista Frankenstein del FPV, ya plagada de consortes presidenciales impugnables, gobernadores todoterreno e intendentes testimoniales. Hasta dicen que la van a hacer aparecer como se viste para el musical subsidiado que protagoniza acerca de Eva Duarte.
Otros incluso llegan a decir que los publicistas pejotistas se babean con la posibilidad de hacer aparecer a Victor Laplace junto a Nacha. Como para completar la estampita justicialista.
Menos mal que esta cosa de farandulizar la política sólo pasaba con Menem allá en los 90.
Éramos pocos y llegó la porcina
Como si no alcanzara con el dengue (qué curioso, ya nadie habla del dengue o de la mujer de Capitanich o de Ocaña... supongo que en Olivos están respirando aliviados por algo), ahora tenemos la paranoia de la gripe porcina.
Como buenos argentos que somos todos, listos para prendernos a la primera moda que se nos cruza, ya hay desabastecimiento de barbijos en Capital Federal.
Yo digo que esta semana empiezan las primeras acusaciones acerca de un intento de los empresarios del sector por aumentar los precios.
La semana que viene, seguro meten a Moreno para garantizar el abastecimiento de barbijos a precios populares.
¿Y el dengue? Bien, gracias.
Disculpas
Sí, ya sé que el post de esta semana vino medio pobre... la verdad que la pachorra acumulada es difícil de superar.
¿Cuando Néstor y Cristina dicen respectivamente que si el Frente para la Victoria's Secret no gana las elecciones de junio, el país "explota como en 2001" porque está en juego la "estabilidad democrática", qué nos están queriendo decir?
¿Que si pierden ellos el país va a ser ingobernable?
¿O que si pierden, ellos (y sus amiguitos de la CGT, de las "organizaciones sociales" y otras linduras) van a hacer ingobernable al país?
¿Vamos a sacar la cabeza del suelo algún día y darnos cuenta que estamos gobernados por la peor de las mafias?
Si había alguna razón más para votar en contra de la parejita perversa, su apelación a "nosotros o el caos" condimentada por los indicios de que ellos van a traer el caos la proporciona de manera satisfactoria.
Ridículo y necrofilia
Nacha Guevara va de candidata en provincia para reforzar la lista Frankenstein del FPV, ya plagada de consortes presidenciales impugnables, gobernadores todoterreno e intendentes testimoniales. Hasta dicen que la van a hacer aparecer como se viste para el musical subsidiado que protagoniza acerca de Eva Duarte.
Otros incluso llegan a decir que los publicistas pejotistas se babean con la posibilidad de hacer aparecer a Victor Laplace junto a Nacha. Como para completar la estampita justicialista.
Menos mal que esta cosa de farandulizar la política sólo pasaba con Menem allá en los 90.
Éramos pocos y llegó la porcina
Como si no alcanzara con el dengue (qué curioso, ya nadie habla del dengue o de la mujer de Capitanich o de Ocaña... supongo que en Olivos están respirando aliviados por algo), ahora tenemos la paranoia de la gripe porcina.
Como buenos argentos que somos todos, listos para prendernos a la primera moda que se nos cruza, ya hay desabastecimiento de barbijos en Capital Federal.
Yo digo que esta semana empiezan las primeras acusaciones acerca de un intento de los empresarios del sector por aumentar los precios.
La semana que viene, seguro meten a Moreno para garantizar el abastecimiento de barbijos a precios populares.
¿Y el dengue? Bien, gracias.
Disculpas
Sí, ya sé que el post de esta semana vino medio pobre... la verdad que la pachorra acumulada es difícil de superar.
sábado, 25 de abril de 2009
El legado más perverso
No va a ser la corrupción brutal con la que se movió durante sus seis años de poder absoluto; no va a ser la crisis monumental que van a haber traído por su impericia y su soberbia; menos todavía va a ser la prepotencia con la que condujeron los asuntos de la República Argentina.
El legado más perdurable, perverso y nefasto de los Kirchner va a ser su absoluto desprecio por las reglas de juego.
El respeto de una sociedad por las leyes y reglas que la organizan es algo mucho más complejo y frágil que lo que comúnmente se piensa. No se trata solamente de atenerse a lo que dice la Constitución y los demás instrumentos legales, pues estos son absolutamente inútiles si la propia sociedad no tiene una conciencia de lo que es aceptable y no aceptable, de lo que es "legítimo" más que "legal".
Hay límites al comportamiento que van más allá de lo que las leyes mismas establezcan en sus articulados. Para que una sociedad funcione efectivamente, sus miembros deben estar al tanto de la existencia de estos límites, de estas fronteras éticas que separan lo que puede hacerse de lo que es quizás no ilegal, pero sí inmoral.
Pero por su misma razón de ser, esos límites son muy fáciles de cruzar. Basta que exista una persona en condiciones de hacerlo que carezca de los frenos morales que consideraríamos "decencia" para que los límites sean traspuestos e ignorados por completo.
Y cuando uno lo hace, el resto lo sigue... lo siguen primero los que consideraron hacerlo pero fueron detenidos a último momento por sus propios pruritos, luego los que descubren la conveniencia de cruzar el límite, y por último todo el resto de la sociedad, que no ve ninguna reacción o castigo (antes al contrario, puede llegar a ver premios) por atravesar esa frontera invisible.
Néstor Kirchner, con su ansia de ganar a cualquier costo y perpetuarse en el poder, ha cruzado esos límites.
Es cierto que nada le prohibía a Cristina Kirchner suceder a su esposo en la Presidencia. No hay artículo de la Constitución que lo prohíba, es cierto. Sin embargo, la incomodidad que despierta la idea de un hombre que coloca a dedo a su esposa para que lo suceda en el cargo es señal de la enorme irregularidad que se comete.
Y así como ésta, hay tantas otras: la estatización de las AFJP para apoderarse de sus fondos y usarlos para la campaña del Frente para la Viktoria, las maniobras arteras que desplegó el oficialismo durante el conflicto con el campo para embarrar la cancha y ganar aquella guerra idiota, la reasignación de partidas presupuestarias, el adelantamiento de las elecciones nacionales, las renuncias a los cargos para encabezar listas (pecadillo no exclusivo del kirchnerismo), la payasada de las candidaturas testimoniales... la lista puede integrarse con todas y cada una de las "brillantes jugadas" que el ajedrecista de Río Gallegos impuso para no perder el centro de atención primero y después el poder.
El problema es: ¿cómo restauramos esos límites que antes de los Kirchner parecían infranqueables sólo porque nadie se atrevía a cruzarlos?
¿Cómo devolvemos a la sociedad la idea de que hay fronteras éticas que no pueden cruzarse con tal de ganar?
¿Cómo podemos hablar de "consensos" y de "políticas de Estado" cuando se perdieron aquellos consensos más básicos acerca de las reglas de juego, abandonadas para poder ganar a cualquier costo?
Este legado de audacia amoral de los Kirchner será perverso, porque será la inspiración que necesita cualquier perversito futuro que aspire a emular a los Kirchner en su ambición de tener el poder absoluto.
El legado más perdurable, perverso y nefasto de los Kirchner va a ser su absoluto desprecio por las reglas de juego.
El respeto de una sociedad por las leyes y reglas que la organizan es algo mucho más complejo y frágil que lo que comúnmente se piensa. No se trata solamente de atenerse a lo que dice la Constitución y los demás instrumentos legales, pues estos son absolutamente inútiles si la propia sociedad no tiene una conciencia de lo que es aceptable y no aceptable, de lo que es "legítimo" más que "legal".
Hay límites al comportamiento que van más allá de lo que las leyes mismas establezcan en sus articulados. Para que una sociedad funcione efectivamente, sus miembros deben estar al tanto de la existencia de estos límites, de estas fronteras éticas que separan lo que puede hacerse de lo que es quizás no ilegal, pero sí inmoral.
Pero por su misma razón de ser, esos límites son muy fáciles de cruzar. Basta que exista una persona en condiciones de hacerlo que carezca de los frenos morales que consideraríamos "decencia" para que los límites sean traspuestos e ignorados por completo.
Y cuando uno lo hace, el resto lo sigue... lo siguen primero los que consideraron hacerlo pero fueron detenidos a último momento por sus propios pruritos, luego los que descubren la conveniencia de cruzar el límite, y por último todo el resto de la sociedad, que no ve ninguna reacción o castigo (antes al contrario, puede llegar a ver premios) por atravesar esa frontera invisible.
Néstor Kirchner, con su ansia de ganar a cualquier costo y perpetuarse en el poder, ha cruzado esos límites.
Es cierto que nada le prohibía a Cristina Kirchner suceder a su esposo en la Presidencia. No hay artículo de la Constitución que lo prohíba, es cierto. Sin embargo, la incomodidad que despierta la idea de un hombre que coloca a dedo a su esposa para que lo suceda en el cargo es señal de la enorme irregularidad que se comete.
Y así como ésta, hay tantas otras: la estatización de las AFJP para apoderarse de sus fondos y usarlos para la campaña del Frente para la Viktoria, las maniobras arteras que desplegó el oficialismo durante el conflicto con el campo para embarrar la cancha y ganar aquella guerra idiota, la reasignación de partidas presupuestarias, el adelantamiento de las elecciones nacionales, las renuncias a los cargos para encabezar listas (pecadillo no exclusivo del kirchnerismo), la payasada de las candidaturas testimoniales... la lista puede integrarse con todas y cada una de las "brillantes jugadas" que el ajedrecista de Río Gallegos impuso para no perder el centro de atención primero y después el poder.
El problema es: ¿cómo restauramos esos límites que antes de los Kirchner parecían infranqueables sólo porque nadie se atrevía a cruzarlos?
¿Cómo devolvemos a la sociedad la idea de que hay fronteras éticas que no pueden cruzarse con tal de ganar?
¿Cómo podemos hablar de "consensos" y de "políticas de Estado" cuando se perdieron aquellos consensos más básicos acerca de las reglas de juego, abandonadas para poder ganar a cualquier costo?
Este legado de audacia amoral de los Kirchner será perverso, porque será la inspiración que necesita cualquier perversito futuro que aspire a emular a los Kirchner en su ambición de tener el poder absoluto.
sábado, 18 de abril de 2009
Yapa sabatina: Dos artículos.
NÉSTOR KIRCHNER
DANIEL SCIOLI
Artículo 48- Para ser diputado se requiere haber cumplido la edad de veinticinco años, tener cuatro años de ciudadanía en ejercicio, y ser natural de la provincia que lo elija, o con dos años de residencia inmediata en ella.
DANIEL SCIOLI
Artículo 73- Los eclesiásticos regulares no pueden ser miembros del Congreso, ni los gobernadores de provincia por la de su mando.
Estos dos artículos deberían ser por sí mismos suficientes para disipar toda la cuestión y acabar con la payasada electoral.
Que no lo sean es la muestra más evidente de lo podrido que está nuestro país.
Estos dos artículos deberían ser por sí mismos suficientes para disipar toda la cuestión y acabar con la payasada electoral.
Que no lo sean es la muestra más evidente de lo podrido que está nuestro país.
Zaffaroni, o cómo tener razón equivocándose por completo
El otro día que Zaffaroni habló sobre la necesidad de cambiar el sistema de gobierno actual por un modelo parlamentario, estuve en la extraña circunstancia de hallarme de acuerdo con lo que decía el evasor que llegó a juez de la Corte Suprema.
En lo personal creo que el parlamentarismo (o un sistema semiparlamentario) es un sistema de gobierno infinitamente preferible a la monstruosidad presidencialista que tenemos actualmente. Un sistema de gobierno que asigna tanto poder a una única persona como para que toda la estructura del Estado dependa de dicha persona sin que otras instituciones puedan controlarlo o limitarlo es naturalmente inestable y catastrófico para un país.
El parlamentarismo, en la medida en que exige que el Ejecutivo dependa del Legislativo para mantenerse en la administración y confiere al Legislativo mayores poderes y facultades, además de permitir recambios más sencillos y menos traumáticos de la cabeza del gobierno en caso de crisis, es un sistema preferible para un país de inestabilidad crónica como la Argentina, en donde cambiar a un Presidente antes del final de su mandato es un trauma nacional.
Hasta ahí, ningún problema con la opinión de Zaffaroni.
Después, sin embargo, y gracias a ciertos comentarios de los amigos de BlogBis, vi las cosas desde otro punto de vista.
Zaffaroni se equivoca y mucho si cree que las actuales payasadas que se cometen desde todos los lados del sector político por las elecciones de junio se deben a una natural evolución del comportamiento político argentino hacia principios parlamentarios. Se trata pura y simplemente del desprecio por las leyes vigentes (leyes que, por otro lado, el propio Zaffaroni y los demás Supremos deberían estudiar cuidadosamente) y una completa falta de escrúpulos respecto de la legalidad y de los mandatos constitucionales.
Néstor Kirchner no mandó adelantar las elecciones porque en el fondo quiera emular a Alemania, Canadá o Australia. Daniel Scioli no amaga con presentarse a diputado porque sienta que puede ser un Tony Blair o un Gordon Brown y tener banca y cargo ejecutivo a la vez. Se hacen estas cosas porque la Constitución Nacional y las leyes son vistas como papel higiénico.
Zaffaroni recae en su tradicional vicio de culpar a la ley por la violación de la misma. Nada garantiza además que si mañana reformamos la Constitución para instalar el parlamentarismo más perfecto, nuestra clase política no se la ingenie para pervertirlo hasta lo indecible.
Pero además, Zaffaroni razona fuera del recipiente en otras cuestiones.
Puede que el sistema parlamentario sea preferible para la Argentina, pero hay que preguntarse si la Argentina está lista para un sistema de esas características.
Primero: un sistema parlamentario funcional exige que haya partidos políticos organizados en condiciones de hacerse de una mayoría legislativa y de sostener al gobierno, o de fortalecerse para disputarle efectivamente la mayoría y el gobierno al partido oficialista. A falta de partidos que obtengan mayorías, que los partidos políticos sean lo bastante fuertes como para formar coaliciones estables y sostenibles en el tiempo.
Dos partidos controlan el Parlamento británico. Tres partidos controlan el Parlamento australiano. Cuatro partidos controlan el Parlamento canadiense. Cinco partidos controlan el Parlamento alemán. Los gobiernos que se forman en esos países son de un solo partido, o de coaliciones de pocos partidos.
¿Y Argentina?
19 partidos o bloques en el Senado. 15 bloques de más de dos miembros en Diputados... más 29 bloques unipersonales.
Esto tiene un nombre: receta para el caos.
Un sistema parlamentario implantado en un país donde la política es caudillista y donde los partidos políticos son sellos de goma construidos alrededor de un aspirante a "líder" es imposible.
Manejar semejante sistema obligaría a un Primer Ministro a ser un claudicador perpetuo o un dictador, porque formar un gobierno y sostenerlo en medio de semejante desquicio de caudillejos es una tarea imposible hasta la desesperación. ¿Se imaginan las maniobras que debería hacer un Primer Ministro para evitar que alguno de sus diputados se le vaya para formar un bloque parlamentario "unipersonal"? Seríamos un país que cambia de Gobierno cada dos o tres meses, dependiendo del humor de los políticos involucrados.
Ni hablar de la inexistencia de partidos que puedan obtener representaciones parlamentarias fuertes por su propia cuenta, por fuera del monstruo peronista.
Además, según nuestra actual Constitución, al Jefe de Gabinete se lo puede destituir con una moción de censura. ¿Alguien alguna vez consideró la opción?
En suma, Zaffaroni tiene una buena intención en este caso, pero la respalda con razones horrorosamente equivocadas. Si bien coincido con su apreciación sobre la preferencia parlamentaria, para mí es más importante que aprendamos a manejarnos por las reglas del presidencialismo antes de saltar a un sistema completamente nuevo.
En lo personal creo que el parlamentarismo (o un sistema semiparlamentario) es un sistema de gobierno infinitamente preferible a la monstruosidad presidencialista que tenemos actualmente. Un sistema de gobierno que asigna tanto poder a una única persona como para que toda la estructura del Estado dependa de dicha persona sin que otras instituciones puedan controlarlo o limitarlo es naturalmente inestable y catastrófico para un país.
El parlamentarismo, en la medida en que exige que el Ejecutivo dependa del Legislativo para mantenerse en la administración y confiere al Legislativo mayores poderes y facultades, además de permitir recambios más sencillos y menos traumáticos de la cabeza del gobierno en caso de crisis, es un sistema preferible para un país de inestabilidad crónica como la Argentina, en donde cambiar a un Presidente antes del final de su mandato es un trauma nacional.
Hasta ahí, ningún problema con la opinión de Zaffaroni.
Después, sin embargo, y gracias a ciertos comentarios de los amigos de BlogBis, vi las cosas desde otro punto de vista.
Zaffaroni se equivoca y mucho si cree que las actuales payasadas que se cometen desde todos los lados del sector político por las elecciones de junio se deben a una natural evolución del comportamiento político argentino hacia principios parlamentarios. Se trata pura y simplemente del desprecio por las leyes vigentes (leyes que, por otro lado, el propio Zaffaroni y los demás Supremos deberían estudiar cuidadosamente) y una completa falta de escrúpulos respecto de la legalidad y de los mandatos constitucionales.
Néstor Kirchner no mandó adelantar las elecciones porque en el fondo quiera emular a Alemania, Canadá o Australia. Daniel Scioli no amaga con presentarse a diputado porque sienta que puede ser un Tony Blair o un Gordon Brown y tener banca y cargo ejecutivo a la vez. Se hacen estas cosas porque la Constitución Nacional y las leyes son vistas como papel higiénico.
Zaffaroni recae en su tradicional vicio de culpar a la ley por la violación de la misma. Nada garantiza además que si mañana reformamos la Constitución para instalar el parlamentarismo más perfecto, nuestra clase política no se la ingenie para pervertirlo hasta lo indecible.
Pero además, Zaffaroni razona fuera del recipiente en otras cuestiones.
Puede que el sistema parlamentario sea preferible para la Argentina, pero hay que preguntarse si la Argentina está lista para un sistema de esas características.
Primero: un sistema parlamentario funcional exige que haya partidos políticos organizados en condiciones de hacerse de una mayoría legislativa y de sostener al gobierno, o de fortalecerse para disputarle efectivamente la mayoría y el gobierno al partido oficialista. A falta de partidos que obtengan mayorías, que los partidos políticos sean lo bastante fuertes como para formar coaliciones estables y sostenibles en el tiempo.
Dos partidos controlan el Parlamento británico. Tres partidos controlan el Parlamento australiano. Cuatro partidos controlan el Parlamento canadiense. Cinco partidos controlan el Parlamento alemán. Los gobiernos que se forman en esos países son de un solo partido, o de coaliciones de pocos partidos.
¿Y Argentina?
19 partidos o bloques en el Senado. 15 bloques de más de dos miembros en Diputados... más 29 bloques unipersonales.
Esto tiene un nombre: receta para el caos.
Un sistema parlamentario implantado en un país donde la política es caudillista y donde los partidos políticos son sellos de goma construidos alrededor de un aspirante a "líder" es imposible.
Manejar semejante sistema obligaría a un Primer Ministro a ser un claudicador perpetuo o un dictador, porque formar un gobierno y sostenerlo en medio de semejante desquicio de caudillejos es una tarea imposible hasta la desesperación. ¿Se imaginan las maniobras que debería hacer un Primer Ministro para evitar que alguno de sus diputados se le vaya para formar un bloque parlamentario "unipersonal"? Seríamos un país que cambia de Gobierno cada dos o tres meses, dependiendo del humor de los políticos involucrados.
Ni hablar de la inexistencia de partidos que puedan obtener representaciones parlamentarias fuertes por su propia cuenta, por fuera del monstruo peronista.
Además, según nuestra actual Constitución, al Jefe de Gabinete se lo puede destituir con una moción de censura. ¿Alguien alguna vez consideró la opción?
En suma, Zaffaroni tiene una buena intención en este caso, pero la respalda con razones horrorosamente equivocadas. Si bien coincido con su apreciación sobre la preferencia parlamentaria, para mí es más importante que aprendamos a manejarnos por las reglas del presidencialismo antes de saltar a un sistema completamente nuevo.
sábado, 11 de abril de 2009
Hartazgo
Asumí como regla personal esperar a que pasen dos o tres días de un anuncio kirchnerista para comentar sobre el mismo, de tal manera de dar tiempo a que se disipe el batifondo de la sorpresa y que las operaciones de prensa se hundan bajo su propio peso. Así, es posible trabajar sobre el efecto real del anuncio y no sobre las suposiciones febriles, histéricas e interesadas que salen al poco rato del anuncio.
Entonces, dicho esto, ¿qué se puede decir sobre las "candidaturas testimoniales" o, como las han denominado en España, "preséntate tú que gano yo"?
Considerarlas "manotazo de ahogado" es ser demasiado trillado; el último delirio de la usina de Olivos es más comparable a un náufrago que, encontrando a otro que está sujeto de una tabla, trata de arrebatársela a como dé lugar... y si no puede, se monta sobre la tabla, aún cuando ésta no soporte el peso de los dos.
Hay dos elementos que Kirchner no puede dar por seguros.
Primero, que los intendentes y gobernadores que le responden vayan a aceptar inmolarse para dar testimonio de un gobierno en el que sólo creen los que todavía reciben los cheques a fin de mes. Ya estamos viendo algo de esto en las resistencias de ciertos gobernadores e intendentes a sumarse al plan de K, recordando aquella máxima del genoma peronista que reza: "lealtad es acompañar al líder hasta la puerta del cementerio... pero no enterrarse con él".
Segundo, asume que el caudal electoral favorable que le traerían los intendentes y gobernadores que sí se plieguen (como es el caso de Daniel Scioli, que está batiendo nuevos récords de servilismo) le llegaría íntegramente y haría que su porcentaje de votos creciera tal y como sus encuestas le dicen. Lo que Néstor ignora es que este plan muy probablemente acrecentaría el hartazgo colectivo hacia las maniobras de la clase política argentina, ahuyentando votos con los que él contaba.
En suma, como todos los últimos ardides del Néstor (las retenciones móviles, el adelantamiento de las elecciones, etc.), este corre serio riesgo de ser una nueva maniobra suicida.
Y ya que estamos en el tema del hartazgo, me llegó el momento de hacer catarsis.
Ya estoy completamente podrido de los Kirchner, de su ambición, de su desesperación por ganar a cualquier costo, de su soberbia y de su falta absoluta de respeto por cualquier regla de conducta o ley que los pueda limitar. Me harta vivir permanentemente tensionado y en la incertidumbre de no saber qué nuevo desquicio se les va a ocurrir con tal de no perder el poder absoluto. Me revientan los chupamedias que tienen a su alrededor, los defensores de lo indefendible y los gurkhas que van al choque de cualquier cosa que ose ponerse en el camino del matrimonio.
Me harta este retorno a la ley de la selva al que nos quieren llevar en lugar de reconocer que su tiempo de poder absoluto se les está acabando.
Pero también me harta la oposición, con sus mezquindades, sus caudillismos de barrio, sus luchas de ego, sus inconsistencias e inconstancias y sus propias y pequeñas perversiones kirchnerescas a la hora de formular candidaturas... que te pongo a tal tipo acá o que a ella la muevo de lo municipal a lo provincial o que yo con este tipo no me quiero ni sacar la foto o que los muertos vivos quieran colgarse del cajón de un muerto muerto para volver... me hartan.
Y también me harta la indolencia de esta sociedad argentina que sólo tiembla cuando corren los rumores de corralitos y planes Bonex. Me harta que no les mueva el amperímetro cada vez que los KK o los populistas de turno se ciscan en las reglas de juego y en la República. Me harta el lloriqueo que viene cuando todo ya está perdido, mucho después de que ocurrieran cosas que con una simple muestra de respeto colectivo por las leyes hubieran podido ser detenidas.
Tenía que decirlo. Tenía las pelotas llenas.
Felices Pascuas para todos.
Entonces, dicho esto, ¿qué se puede decir sobre las "candidaturas testimoniales" o, como las han denominado en España, "preséntate tú que gano yo"?
Considerarlas "manotazo de ahogado" es ser demasiado trillado; el último delirio de la usina de Olivos es más comparable a un náufrago que, encontrando a otro que está sujeto de una tabla, trata de arrebatársela a como dé lugar... y si no puede, se monta sobre la tabla, aún cuando ésta no soporte el peso de los dos.
Hay dos elementos que Kirchner no puede dar por seguros.
Primero, que los intendentes y gobernadores que le responden vayan a aceptar inmolarse para dar testimonio de un gobierno en el que sólo creen los que todavía reciben los cheques a fin de mes. Ya estamos viendo algo de esto en las resistencias de ciertos gobernadores e intendentes a sumarse al plan de K, recordando aquella máxima del genoma peronista que reza: "lealtad es acompañar al líder hasta la puerta del cementerio... pero no enterrarse con él".
Segundo, asume que el caudal electoral favorable que le traerían los intendentes y gobernadores que sí se plieguen (como es el caso de Daniel Scioli, que está batiendo nuevos récords de servilismo) le llegaría íntegramente y haría que su porcentaje de votos creciera tal y como sus encuestas le dicen. Lo que Néstor ignora es que este plan muy probablemente acrecentaría el hartazgo colectivo hacia las maniobras de la clase política argentina, ahuyentando votos con los que él contaba.
En suma, como todos los últimos ardides del Néstor (las retenciones móviles, el adelantamiento de las elecciones, etc.), este corre serio riesgo de ser una nueva maniobra suicida.
Y ya que estamos en el tema del hartazgo, me llegó el momento de hacer catarsis.
Ya estoy completamente podrido de los Kirchner, de su ambición, de su desesperación por ganar a cualquier costo, de su soberbia y de su falta absoluta de respeto por cualquier regla de conducta o ley que los pueda limitar. Me harta vivir permanentemente tensionado y en la incertidumbre de no saber qué nuevo desquicio se les va a ocurrir con tal de no perder el poder absoluto. Me revientan los chupamedias que tienen a su alrededor, los defensores de lo indefendible y los gurkhas que van al choque de cualquier cosa que ose ponerse en el camino del matrimonio.
Me harta este retorno a la ley de la selva al que nos quieren llevar en lugar de reconocer que su tiempo de poder absoluto se les está acabando.
Pero también me harta la oposición, con sus mezquindades, sus caudillismos de barrio, sus luchas de ego, sus inconsistencias e inconstancias y sus propias y pequeñas perversiones kirchnerescas a la hora de formular candidaturas... que te pongo a tal tipo acá o que a ella la muevo de lo municipal a lo provincial o que yo con este tipo no me quiero ni sacar la foto o que los muertos vivos quieran colgarse del cajón de un muerto muerto para volver... me hartan.
Y también me harta la indolencia de esta sociedad argentina que sólo tiembla cuando corren los rumores de corralitos y planes Bonex. Me harta que no les mueva el amperímetro cada vez que los KK o los populistas de turno se ciscan en las reglas de juego y en la República. Me harta el lloriqueo que viene cuando todo ya está perdido, mucho después de que ocurrieran cosas que con una simple muestra de respeto colectivo por las leyes hubieran podido ser detenidas.
Tenía que decirlo. Tenía las pelotas llenas.
Felices Pascuas para todos.
jueves, 9 de abril de 2009
Tercer Aniversario con Humor
¿Qué mejor manera de marcar el tercer aniversario de La Bestia Política que mostrando la más grosera contradicción del kirchnerismo? Con payasos como estos, me sorprende que el humor político televisivo ya no exista... el Néstor y la patrona no hubieran soportado un monólogo de Tato Bores.
¿Se acuerdan de esta gema de propaganda electoral? Fue en plena campaña conyugal del 2007, cuando Cristi y Cleto compartían fórmula y el país andaba pipí cucú, joya joya nunca taxi gracias al Modelo Productivo de Acumulación de Matriz Diversificada e Inclusión Social.
Y ahora, recién esta semana...
Admite Cristina Kirchner el monitoreo del Fondo Monetario Internacional en el documento del G-20.
Tengo esta visión de Gardel cantando "Volveeeeeerrrrrrr cooon la freeeente marrrrrrchitaaaa...".
Realmente no quisiera estar en el lugar de los que festejaron el "desendeudamiento" que mandó el Néstor hace unos años... no quiero imaginarme lo que sienten al saber que la Dignidad Nacional y Popular fue entregada a cambio de un poco más de Kaja.
Como dirían los amigos de El Opinador Compulsivo: "Pero cómo me defeco de la hilaridad".
¡Muchas gracias a todos ustedes por estos tres años!
¿Se acuerdan de esta gema de propaganda electoral? Fue en plena campaña conyugal del 2007, cuando Cristi y Cleto compartían fórmula y el país andaba pipí cucú, joya joya nunca taxi gracias al Modelo Productivo de Acumulación de Matriz Diversificada e Inclusión Social.
Y ahora, recién esta semana...
Admite Cristina Kirchner el monitoreo del Fondo Monetario Internacional en el documento del G-20.
Tengo esta visión de Gardel cantando "Volveeeeeerrrrrrr cooon la freeeente marrrrrrchitaaaa...".
Realmente no quisiera estar en el lugar de los que festejaron el "desendeudamiento" que mandó el Néstor hace unos años... no quiero imaginarme lo que sienten al saber que la Dignidad Nacional y Popular fue entregada a cambio de un poco más de Kaja.
Como dirían los amigos de El Opinador Compulsivo: "Pero cómo me defeco de la hilaridad".
¡Muchas gracias a todos ustedes por estos tres años!
sábado, 4 de abril de 2009
Veinte citas para llenar el espacio que debería ocupar normalmente un post
Pensaba seguir con el tema de Alfonsín hoy, pero ya ha hablado al respecto gente que puede decir las cosas mucho mejor que lo que yo puedo esperar lograr en mi vida. Además, con el parate que tuvimos esta semana por la muerte de Alfonsín, todos los otros grandes temas quedaron congelados.
Y no mencionemos que hoy estoy atacado por una pachorra colosal.
De modo que, por esta vez, los dejo con algunas citas que fui encontrando por ahí. Mucha suerte y disfruten el fin de semana.
“Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que estan protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podra afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad esta condenada.” - Ayn Rand
"La república sin libertad hace imposible el cultivo de la política y de la historia como ciencias. Estas dos ciencias son cultivadas únicamente como arte de elevarse al poder, a la riqueza". - Juan Bautista Alberdi
"Recordemos a nuestro pueblo que la patria no es el suelo. Tenemos suelo hace tres siglos, y sólo tenemos patria desde 1810. La patria es la libertad, es el orden, la riqueza, la civilización organizados en el suelo nativo, bajo su enseña y en su nombre". - Juan Bautista Alberdi
"Los medios de protección que la Constitución nos proporciona, son la libertad y los privilegios y recompensas conciliables con la libertad. Los argentinos hemos sido ociosos por derecho y holgazanes legalmente. Se nos alentó a consumir sin producir. Nuestras ciudades capitales son escuelas de vagancia de quienes se desparraman por el resto del territorio, después de haberse educado entre las fiestas, la jarana y la disipación. Nuestro pueblo no carece de alimentos, sino de educación y por eso tenemos pauperismo mental." - Juan Bautista Alberdi
"Cuando la compra y la venta son controladas mediante la legislación, las primeras cosas que se compran y se venden son los legisladores." - P. J. O'Rourke
“Cuando se usa la política para asignar los recursos, todos los recursos terminan asignados a la política.” - P. J. O'Rourke
“Los políticos siempre se interesan por el pueblo. No es que eso sea siempre una virtud. Las pulgas se interesan por los perros.” - P. J. O'Rourke
"Sabemos que nadie toma el poder con la intención de abandonarlo después. El poder no es un medio; es un fin. No se establece una dictadura para proteger una revolución; se hace la revolución para establecer la dictadura. El fin de la persecución es la persecución. El fin de la tortura es la tortura. El fin del poder es el poder." - George Orwell
"Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros" - George Orwell
“Todos los hombres son peligrosos. La única máxima de un gobierno libre debe ser no entregarle jamás a un hombre el poder para poner la libertad pública en peligro.” - John Adams
“El artículo fundamental de mi credo político es que el despotismo, o la soberanía ilimitada, o el poder absoluto, es lo mismo ya sea en la mayoría de una asamblea popular, un consejo aristocrático, una junta oligárquica y un solo emperador.” - John Adams
“La verdad es que hay que desconfiar de todos los hombres con poder.” - James Madison
“Un pueblo puede preferir un gobierno libre, pero si por desaliento momentáneo o pánico temporario, o por un arranque de entusiasmo por un individuo, se le puede inducir a dejar sus libertades a los pies de incluso un gran hombre, o le confía poderes para subvertir sus instituciones, en todos los casos no están capacitados para la libertad.” - John Stuart Mill
“De todas las tiranías, una tiranía sinceramente ejercida para el bien de sus víctimas puede ser la más opresiva. Puede ser mejor vivir bajo barones ladrones que bajo omnipotentes entrometidos moralistas. La crueldad de los barones ladrones puede dormir de vez en cuando, su codicia puede ser saciada en algún momento; pero aquellos que nos atormentan por nuestro propio bien nos atormentarán por siempre, pues lo hacen con la aprobación de su propia conciencia.” - C. S. Lewis
“Lo que nuestra generación ha olvidado es que el sistema de propiedad privada es la más importante garantía de la libertad, no sólo para aquellos que poseen propiedad, sino en no menor medida para aquellos que no la poseen. Es sólo gracias a que el control de los medios de producción está dividido entre numerosas personas que actúan independientemente que nadie tiene completo poder sobre nosotros, que nosotros como individuos podemos decidir qué hacer de nuestras vidas. Cuando el control está nominalmente en las manos de "la sociedad" en su conjunto o en las de un dictador, quien ejerza ese control tendrá poder absoluto sobre nosotros.” - Friedrich Hayek
“En cuanto la política se convierte en una puja por tajadas del ingreso, el gobierno decente es imposible.” - Friedrich Hayek
“NETCCUAG - No Existe Tal Cosa Como Un Almuerzo Gratis.” - Robert Heinlein
“No existe una clase criminal distintivamente americana, excepto el Congreso.” - Mark Twain
“Ni la vida, ni la libertad, ni la propiedad de nadie están a salvo cuando la legislatura está en sesión.” - Mark Twain
“Lector, imagine que usted es un idiota. E imagine que es un miembro del Congreso. Pero estoy siendo redundante.” - Mark Twain
Y no mencionemos que hoy estoy atacado por una pachorra colosal.
De modo que, por esta vez, los dejo con algunas citas que fui encontrando por ahí. Mucha suerte y disfruten el fin de semana.
“Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que estan protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podra afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad esta condenada.” - Ayn Rand
"La república sin libertad hace imposible el cultivo de la política y de la historia como ciencias. Estas dos ciencias son cultivadas únicamente como arte de elevarse al poder, a la riqueza". - Juan Bautista Alberdi
"Recordemos a nuestro pueblo que la patria no es el suelo. Tenemos suelo hace tres siglos, y sólo tenemos patria desde 1810. La patria es la libertad, es el orden, la riqueza, la civilización organizados en el suelo nativo, bajo su enseña y en su nombre". - Juan Bautista Alberdi
"Los medios de protección que la Constitución nos proporciona, son la libertad y los privilegios y recompensas conciliables con la libertad. Los argentinos hemos sido ociosos por derecho y holgazanes legalmente. Se nos alentó a consumir sin producir. Nuestras ciudades capitales son escuelas de vagancia de quienes se desparraman por el resto del territorio, después de haberse educado entre las fiestas, la jarana y la disipación. Nuestro pueblo no carece de alimentos, sino de educación y por eso tenemos pauperismo mental." - Juan Bautista Alberdi
"Cuando la compra y la venta son controladas mediante la legislación, las primeras cosas que se compran y se venden son los legisladores." - P. J. O'Rourke
“Cuando se usa la política para asignar los recursos, todos los recursos terminan asignados a la política.” - P. J. O'Rourke
“Los políticos siempre se interesan por el pueblo. No es que eso sea siempre una virtud. Las pulgas se interesan por los perros.” - P. J. O'Rourke
"Sabemos que nadie toma el poder con la intención de abandonarlo después. El poder no es un medio; es un fin. No se establece una dictadura para proteger una revolución; se hace la revolución para establecer la dictadura. El fin de la persecución es la persecución. El fin de la tortura es la tortura. El fin del poder es el poder." - George Orwell
"Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros" - George Orwell
“Todos los hombres son peligrosos. La única máxima de un gobierno libre debe ser no entregarle jamás a un hombre el poder para poner la libertad pública en peligro.” - John Adams
“El artículo fundamental de mi credo político es que el despotismo, o la soberanía ilimitada, o el poder absoluto, es lo mismo ya sea en la mayoría de una asamblea popular, un consejo aristocrático, una junta oligárquica y un solo emperador.” - John Adams
“La verdad es que hay que desconfiar de todos los hombres con poder.” - James Madison
“Un pueblo puede preferir un gobierno libre, pero si por desaliento momentáneo o pánico temporario, o por un arranque de entusiasmo por un individuo, se le puede inducir a dejar sus libertades a los pies de incluso un gran hombre, o le confía poderes para subvertir sus instituciones, en todos los casos no están capacitados para la libertad.” - John Stuart Mill
“De todas las tiranías, una tiranía sinceramente ejercida para el bien de sus víctimas puede ser la más opresiva. Puede ser mejor vivir bajo barones ladrones que bajo omnipotentes entrometidos moralistas. La crueldad de los barones ladrones puede dormir de vez en cuando, su codicia puede ser saciada en algún momento; pero aquellos que nos atormentan por nuestro propio bien nos atormentarán por siempre, pues lo hacen con la aprobación de su propia conciencia.” - C. S. Lewis
“Lo que nuestra generación ha olvidado es que el sistema de propiedad privada es la más importante garantía de la libertad, no sólo para aquellos que poseen propiedad, sino en no menor medida para aquellos que no la poseen. Es sólo gracias a que el control de los medios de producción está dividido entre numerosas personas que actúan independientemente que nadie tiene completo poder sobre nosotros, que nosotros como individuos podemos decidir qué hacer de nuestras vidas. Cuando el control está nominalmente en las manos de "la sociedad" en su conjunto o en las de un dictador, quien ejerza ese control tendrá poder absoluto sobre nosotros.” - Friedrich Hayek
“En cuanto la política se convierte en una puja por tajadas del ingreso, el gobierno decente es imposible.” - Friedrich Hayek
“NETCCUAG - No Existe Tal Cosa Como Un Almuerzo Gratis.” - Robert Heinlein
“No existe una clase criminal distintivamente americana, excepto el Congreso.” - Mark Twain
“Ni la vida, ni la libertad, ni la propiedad de nadie están a salvo cuando la legislatura está en sesión.” - Mark Twain
“Lector, imagine que usted es un idiota. E imagine que es un miembro del Congreso. Pero estoy siendo redundante.” - Mark Twain
jueves, 2 de abril de 2009
miércoles, 1 de abril de 2009
Alfonsín
Ayer murió Raúl Alfonsín.
Me desagradaba personalmente por varias razones que no vienen al caso en un día como hoy, y como Presidente y político dejó demasiado que desear, pero éste no es el momento de hacer un racconto de lo negativo. No hay que caer en las miserias comunes o en los comportamientos de tanto miserable que anda dando vueltas en nuestro país.
A pesar de todo lo que pueda criticársele, incluso alguien que jamás lo hubiera votado (como quien esto escribe) debe reconocerle una honestidad personal que nunca tuvieron sus sucesores y una fidelidad a sus ideas, sin importar lo desafortunadas que fueron, que brilla por su ausencia en las camadas de políticos mercenarios que vinieron después.
Raúl Alfonsín fue muchas cosas, pero por sobre todo, fue siempre y en todo momento Alfonsín, aún cuando la viveza política sugiriera que no le convenía serlo.
En un país donde las propiedades de los presidentes incluyen las que están a su nombre y las que tienen a través de testaferros, el sitio que lo vio morir fue un departamento.
En un país donde las filosofías políticas se cambian según los resultados de las encuestas, que hubiera un hombre que intentara ser consecuente con sus ideas en todo momento aunque con eso quedara reducido a la nada política, es ya un ejemplo.
Que descanse en paz y que la tierra le sea leve.
Me desagradaba personalmente por varias razones que no vienen al caso en un día como hoy, y como Presidente y político dejó demasiado que desear, pero éste no es el momento de hacer un racconto de lo negativo. No hay que caer en las miserias comunes o en los comportamientos de tanto miserable que anda dando vueltas en nuestro país.
A pesar de todo lo que pueda criticársele, incluso alguien que jamás lo hubiera votado (como quien esto escribe) debe reconocerle una honestidad personal que nunca tuvieron sus sucesores y una fidelidad a sus ideas, sin importar lo desafortunadas que fueron, que brilla por su ausencia en las camadas de políticos mercenarios que vinieron después.
Raúl Alfonsín fue muchas cosas, pero por sobre todo, fue siempre y en todo momento Alfonsín, aún cuando la viveza política sugiriera que no le convenía serlo.
En un país donde las propiedades de los presidentes incluyen las que están a su nombre y las que tienen a través de testaferros, el sitio que lo vio morir fue un departamento.
En un país donde las filosofías políticas se cambian según los resultados de las encuestas, que hubiera un hombre que intentara ser consecuente con sus ideas en todo momento aunque con eso quedara reducido a la nada política, es ya un ejemplo.
Que descanse en paz y que la tierra le sea leve.
sábado, 28 de marzo de 2009
Apostillas
Cada vez se hace más difícil y complejo intentar escribir algo que mantenga validez de una semana para la otra; tan locos son los tiempos que vivimos.
Por eso, esta semana voy a tratar de mantenerlo corto y concreto, tomando cada cuestión por puntos.
Por eso, esta semana voy a tratar de mantenerlo corto y concreto, tomando cada cuestión por puntos.
Clarín
No sé quién fue el que dijo que "ningún gobierno sobrevive a veinte tapas contrarias de Clarín".
Tampoco sé si fue el Gobierno el que mandó interferir las señales satelitales de Canal 13, TN y hasta Volver. Lo que sí sé es que no les creo absolutamente nada cuando intentan desmentirlo. Y nadie más se lo cree. Menos que menos el Grupo Clarín.
¿Cuánto se compró el Gobierno con este chistecito, sea por obra propia o por asociación? ¿Ocho tapas contrarias de Clarín? ¿O quizás cuatro notas con tono de preocupación de parte de Julio Bazán?
Sea lo que sea, fue un pésimo gesto en un momento muy complicado para el Gobierno.
A la Presidente se le ocurrió afirmar que por culpa del último paro agropecuario una chica murió por demoras con la ambulancia.
Cuando hasta la propia madre de la difunta en cuestión sale a refutar lo que Cristina declaró desde Olivos, queda claro una vez más por qué a esta mujer no se le puede creer en lo más mínimo.
Falsear los detalles de la muerte de una chica solamente para arrojar culpas y ganarse algunos porotos en la guerra estúpida que declaró contra el campo habla a las claras de la bajeza moral e inmundicia que despide Cristina Elisabet Fernández de Kirchner cada vez que abre la boca.
Si no supiera absolutamente nada sobre las desgracias que esta señora y su cómplice conyugal le infligieron a este país, me bastaría este detalle para no pensar en darle mi voto.
Y hablando del conflicto de nunca acabar, finalizó el más reciente paro de las cuatro entidades agropecuarias.
En lo personal yo estoy completamente en contra de los cortes de rutas, por lo que si realmente la Mesa de Enlace ha decidido a la luz de esta última semana poner paños fríos y hacer abandono de esa metodología, no puedo más que estar completamente de acuerdo.
No sólo hacen bien por la ilegalidad del mecanismo; es una decisión sensata para no saturar los nervios de la ciudadanía y arriesgar la carta más importante con la que cuentan: el apoyo de la opinión pública.
Es momento de recuperar fuerzas y planear otras estrategias. En lo personal, vería de mantener la calma a nivel nacional pero de aumentar la presión sobre los gobernadores y otros lacayos territoriales del kirchnerismo. Pegarles al kirchnerismo donde le duele: en los niveles más bajos del aparato. Y consolidar los vínculos del agro con sus comunidades locales y con las oposiciones varias.
A nivel nacional, optaría por insistir con diálogos, aún si delante hay que tener a Giorgi y Randazzo ofreciendo miserias que nunca van a cumplir. No hay que perder la calma frente a este Gobierno. Y siempre se puede contar con Néstor Kirchner para arruinar cualquier principio de acuerdo... pagando así los costos ante la sociedad.
Se corre el riesgo de quedar como ingenuo e inocente. Pero también viene de la mano con la percepción de quién es el intransigente y el tramposo. Hay que aprender de Felipe Solá. "En política hay que saber hacerse el boludo", decía Felipe.
En cuanto al estadista de los próximos quince minutos, es decir el propio Néstor, las noticias vienen siempre con una de cal y una de arena.
Todavía debe estar festejando el adelantamiento de las elecciones. Es comprensible: se salió una vez más con la suya.
¿A qué precio? Al ridículo de demostrar una vez más que todos sus discursos son dobles (todavía resuenan sus graznidos contra el desdoblamiento electoral en Catamarca) y que con tal de ganar de aquí a quince minutos o la tapa de los próximos dos días es capaz de vender a su madre.
Y al peligro aún más serio de acelerar los tiempos de la oposición. Ya de entrada Solá y de Narváez arreglaron sus disputas sobre la lista y el panorama bonaerense empieza a nublarse para el Pingüino.
Aún a riesgo de coincidir con los pichettos, pampuros y rossis del mundo, una cosa es cierta: Kirchner es LA gran opción del kirchnerismo en Provincia. Massita y Floppy Randazzo no miden en el amperímetro en comparación con el Presidente Consorte.
Y eso es lo que debe desesperar al patagónico: con él como candidato, los campos están perfectamente delimitados y polarizados, y no queda espacio para las ambigüedades. Los kirchneristas y quien quiera votar a Kirchner tendrán la opción más pura y perfecta frente a ellos: el propio Kirchner.
Frente a Néstor candidato no hay mucho margen para las indecisiones; quien todavía esté indeciso es porque no se decidió por ninguna alternativa opositora. La gran duda entre los indecisos que todavía quedan será votar a De Narváez o a Stolbizer.
Y si Kirchner mismo, el ancho de espadas del kirchnerismo, no consigue atraer a los indecisos (no hablemos ya de arrancar votos a la oposición), menos lo harán los cuatros y cincos de su baraja de candidatos. Poner a "Massita" al tope de la lista, asumiendo que éste quiera ir, es entregar una elección que ya con el propio Néstor pinta ser complicada.
No importa qué tan mala sea una situación para el Gobierno: siempre podemos contar con Néstor (el mismo que le legó a su esposa los regalitos de un campo que la odia a morir, de la popularidad de Julio Cobos y de la sed de sangre del Grupo Clarín) para hacerla infinitamente peor.
¿Para qué conviene que la oposición "se una"?
Estas no son elecciones ejecutivas: no hay un único premio y por tanto no existe el "segundos, afuera".
Armar una gran coalición antikirchnerista es importante para el 2011 como lo fue en el 2007, pero no vale tanto para las elecciones de junio.
¿Para qué meter en un mismo armado a gente como Carrió, Macri, Cobos, Stolbizer, Solá, Juez, Binner y tantos otros que no pueden ni sentarse a comer una pizza?
Si lo hicieran, le hacen el juego a Néstor: le dan credibilidad a sus dichos de "la Alianza residual".
Es preferible que se formen dos grandes polos opositores que le arranquen al kirchnerismo votos por todos los cuartos: que la Coalición Cívica, los radicales y los socialistas se queden con los últimos progres convencidos y que el PROperonismo se lleve a los pragmáticos sobrevivientes. Y que al kirchnerismo lo voten sus últimas reservas: los que están demasiado metidos como para escapar y los que van arreados.
Total, acá se trata de sacarle bancas a Kirchner en las dos cámaras, no de disputar la Presidencia. En última instancia, la victoria electoral se medirá en las bancas que cada partido obtenga, no en quién salió primero. Eso es importante, pero no es lo fundamental.
Y creer que la tapa de Clarín diciendo quién sacó más votos en Provincia es lo fundamental es, una vez más, hacerle el juego al Néstor. A Kirchner le conviene tener frente a él un rejunte tan amplio como inestable. No lo va a ayudar mucho en las urnas, pero sí va a darle algunas dudas a quienes recuerdan lo que pasó la última vez que se armó una alianza con el único fin de ganar elecciones.
Para eso, mejor que sean dos bloques compactos de gente que se sienta cómoda con su compañía.
Quién sabe, si algún día esto termina, hasta podamos volver al bipartidismo a partir de estos dos bloques.
Soñar no cuesta nada, después de todo.
Tampoco sé si fue el Gobierno el que mandó interferir las señales satelitales de Canal 13, TN y hasta Volver. Lo que sí sé es que no les creo absolutamente nada cuando intentan desmentirlo. Y nadie más se lo cree. Menos que menos el Grupo Clarín.
¿Cuánto se compró el Gobierno con este chistecito, sea por obra propia o por asociación? ¿Ocho tapas contrarias de Clarín? ¿O quizás cuatro notas con tono de preocupación de parte de Julio Bazán?
Sea lo que sea, fue un pésimo gesto en un momento muy complicado para el Gobierno.
A la Presidente se le ocurrió afirmar que por culpa del último paro agropecuario una chica murió por demoras con la ambulancia.
Cuando hasta la propia madre de la difunta en cuestión sale a refutar lo que Cristina declaró desde Olivos, queda claro una vez más por qué a esta mujer no se le puede creer en lo más mínimo.
Falsear los detalles de la muerte de una chica solamente para arrojar culpas y ganarse algunos porotos en la guerra estúpida que declaró contra el campo habla a las claras de la bajeza moral e inmundicia que despide Cristina Elisabet Fernández de Kirchner cada vez que abre la boca.
Si no supiera absolutamente nada sobre las desgracias que esta señora y su cómplice conyugal le infligieron a este país, me bastaría este detalle para no pensar en darle mi voto.
Bajada de cambios
Y hablando del conflicto de nunca acabar, finalizó el más reciente paro de las cuatro entidades agropecuarias.
En lo personal yo estoy completamente en contra de los cortes de rutas, por lo que si realmente la Mesa de Enlace ha decidido a la luz de esta última semana poner paños fríos y hacer abandono de esa metodología, no puedo más que estar completamente de acuerdo.
No sólo hacen bien por la ilegalidad del mecanismo; es una decisión sensata para no saturar los nervios de la ciudadanía y arriesgar la carta más importante con la que cuentan: el apoyo de la opinión pública.
Es momento de recuperar fuerzas y planear otras estrategias. En lo personal, vería de mantener la calma a nivel nacional pero de aumentar la presión sobre los gobernadores y otros lacayos territoriales del kirchnerismo. Pegarles al kirchnerismo donde le duele: en los niveles más bajos del aparato. Y consolidar los vínculos del agro con sus comunidades locales y con las oposiciones varias.
A nivel nacional, optaría por insistir con diálogos, aún si delante hay que tener a Giorgi y Randazzo ofreciendo miserias que nunca van a cumplir. No hay que perder la calma frente a este Gobierno. Y siempre se puede contar con Néstor Kirchner para arruinar cualquier principio de acuerdo... pagando así los costos ante la sociedad.
Se corre el riesgo de quedar como ingenuo e inocente. Pero también viene de la mano con la percepción de quién es el intransigente y el tramposo. Hay que aprender de Felipe Solá. "En política hay que saber hacerse el boludo", decía Felipe.
"Siéntate en la puerta de tu casa..."
En cuanto al estadista de los próximos quince minutos, es decir el propio Néstor, las noticias vienen siempre con una de cal y una de arena.
Todavía debe estar festejando el adelantamiento de las elecciones. Es comprensible: se salió una vez más con la suya.
¿A qué precio? Al ridículo de demostrar una vez más que todos sus discursos son dobles (todavía resuenan sus graznidos contra el desdoblamiento electoral en Catamarca) y que con tal de ganar de aquí a quince minutos o la tapa de los próximos dos días es capaz de vender a su madre.
Y al peligro aún más serio de acelerar los tiempos de la oposición. Ya de entrada Solá y de Narváez arreglaron sus disputas sobre la lista y el panorama bonaerense empieza a nublarse para el Pingüino.
Aún a riesgo de coincidir con los pichettos, pampuros y rossis del mundo, una cosa es cierta: Kirchner es LA gran opción del kirchnerismo en Provincia. Massita y Floppy Randazzo no miden en el amperímetro en comparación con el Presidente Consorte.
Y eso es lo que debe desesperar al patagónico: con él como candidato, los campos están perfectamente delimitados y polarizados, y no queda espacio para las ambigüedades. Los kirchneristas y quien quiera votar a Kirchner tendrán la opción más pura y perfecta frente a ellos: el propio Kirchner.
Frente a Néstor candidato no hay mucho margen para las indecisiones; quien todavía esté indeciso es porque no se decidió por ninguna alternativa opositora. La gran duda entre los indecisos que todavía quedan será votar a De Narváez o a Stolbizer.
Y si Kirchner mismo, el ancho de espadas del kirchnerismo, no consigue atraer a los indecisos (no hablemos ya de arrancar votos a la oposición), menos lo harán los cuatros y cincos de su baraja de candidatos. Poner a "Massita" al tope de la lista, asumiendo que éste quiera ir, es entregar una elección que ya con el propio Néstor pinta ser complicada.
No importa qué tan mala sea una situación para el Gobierno: siempre podemos contar con Néstor (el mismo que le legó a su esposa los regalitos de un campo que la odia a morir, de la popularidad de Julio Cobos y de la sed de sangre del Grupo Clarín) para hacerla infinitamente peor.
¿Conviene la unidad?
¿Para qué conviene que la oposición "se una"?
Estas no son elecciones ejecutivas: no hay un único premio y por tanto no existe el "segundos, afuera".
Armar una gran coalición antikirchnerista es importante para el 2011 como lo fue en el 2007, pero no vale tanto para las elecciones de junio.
¿Para qué meter en un mismo armado a gente como Carrió, Macri, Cobos, Stolbizer, Solá, Juez, Binner y tantos otros que no pueden ni sentarse a comer una pizza?
Si lo hicieran, le hacen el juego a Néstor: le dan credibilidad a sus dichos de "la Alianza residual".
Es preferible que se formen dos grandes polos opositores que le arranquen al kirchnerismo votos por todos los cuartos: que la Coalición Cívica, los radicales y los socialistas se queden con los últimos progres convencidos y que el PROperonismo se lleve a los pragmáticos sobrevivientes. Y que al kirchnerismo lo voten sus últimas reservas: los que están demasiado metidos como para escapar y los que van arreados.
Total, acá se trata de sacarle bancas a Kirchner en las dos cámaras, no de disputar la Presidencia. En última instancia, la victoria electoral se medirá en las bancas que cada partido obtenga, no en quién salió primero. Eso es importante, pero no es lo fundamental.
Y creer que la tapa de Clarín diciendo quién sacó más votos en Provincia es lo fundamental es, una vez más, hacerle el juego al Néstor. A Kirchner le conviene tener frente a él un rejunte tan amplio como inestable. No lo va a ayudar mucho en las urnas, pero sí va a darle algunas dudas a quienes recuerdan lo que pasó la última vez que se armó una alianza con el único fin de ganar elecciones.
Para eso, mejor que sean dos bloques compactos de gente que se sienta cómoda con su compañía.
Quién sabe, si algún día esto termina, hasta podamos volver al bipartidismo a partir de estos dos bloques.
Soñar no cuesta nada, después de todo.
sábado, 21 de marzo de 2009
El reino de la incertidumbre
Cada vez que desde el Gobierno, sea a través de un anuncio especial de la Presidente desde Olivos, sea a través de una conferencia de prensa de algún ministro, o sea por un discurso del Presidente Consorte, se comunica un gran anuncio, el vendaval mediático es feroz y todo el país acaba de cabeza.
Esta semana, por ejemplo, está la coparticipación de las retenciones con las provincias, y el nuevo paro agropecuario que desató el anuncio presidencial, condimentado con los comentarios cada vez más frecuentes (y menos exclusivos de los esperanzados) acerca de una potencial renuncia de Cristina Kirchner si las elecciones le son adversas al matrimonio.
Cuesta recordar, por ejemplo, que hace una semana el gran tema era el adelantamiento de las elecciones. O que la semana anterior lo que nos tenía a todos locos era el acuerdo inicial entre el Gobierno y el campo. O que antes hablábamos todos sobre los rumores de estatización total o parcial del mercado de cereales.
Dios sabe qué va a pasar la semana que viene.
Los acontecimientos se suceden a una velocidad pasmosa que confunde, desespera y acaba con cualquier sensación de tranquilidad que pudiéramos tener. La sensación general es la de vivir en un país en donde todo es posible, pero no ya en el sentido esperanzado de la expresión, sino en el de una imprevisibilidad absoluta y aterradora, en donde ni las fechas de las elecciones o las más básicas reglas de comportamiento político pueden detener las acciones de los gobernantes.
Sumado a la imprevisibilidad de las acciones del Matrimonio está una cuestión que ya dinamita por completo cualquier clase de acuerdo: la absoluta, total e ilevantable desconfianza que pesa sobre la actual administración y sus funcionarios.
Recapitulemos volviendo hacia 2003: el tren bala, el FBI argentino, las grabaciones de la AMIA, la televisión digital, el voto electrónico, el Plan de Redistribución Social en que se iba a invertir lo recaudado por la 125, el pago al Club de París, el Plan Canje de Autos, el Plan Canje de Electrodomésticos, el Plan Canje de Bicicletas, los acuerdos iniciales con el campo... estoy seguro de que la lista es incompleta y que ustedes tendrán muchos ejemplos más de grandes promesas e intenciones que quedaron en la nada al día siguiente de sus anuncios.
¿Cómo creerle a este gobierno? Imposible cuando no sólo no se puede tener fe en que vayan a cumplir con lo que prometen, sino cuando ya no se puede esperar de ellos que respeten las normas más básicas.
Es un gobierno que ha arrojado a la Argentina a una inseguridad más general que la del simple delito: la inseguridad de una incertidumbre y agitación permanentes, sin posibilidad de salida.
El gobierno matrimonial de los Kirchner no merece la menor confianza de parte de nadie, simplemente porque desde 2003 a la fecha no se han mostrado dignos o merecedores de confianza.
No valen las excusas que se argumentaban: hasta 2005, que se trataba de tácticas para superar la debilidad inicial de 2003; hasta 2007, que había que consolidar un gobierno frágil; ahora, que es para enfrentar una crisis económica que negaron rotundamente...
No.
Muchos dicen que la institucionalidad depende de asegurar que Cristina Kirchner llegue a 2011. Me parece un argumento creíble si hubiera alguna prueba de que Cristina Kirchner y su esposo son capaces de respetar la poca institucionalidad que queda antes siquiera de 2009. No podemos hablar de prevenir la incertidumbre manteniendo en el poder a los generadores de dicha incertidumbre.
Al paso que vamos y por lo que podemos ver de ellos, dudo que quede algo de instituciones en este bendito país para cuando Cristina y Néstor se vayan del poder.
Esta semana, por ejemplo, está la coparticipación de las retenciones con las provincias, y el nuevo paro agropecuario que desató el anuncio presidencial, condimentado con los comentarios cada vez más frecuentes (y menos exclusivos de los esperanzados) acerca de una potencial renuncia de Cristina Kirchner si las elecciones le son adversas al matrimonio.
Cuesta recordar, por ejemplo, que hace una semana el gran tema era el adelantamiento de las elecciones. O que la semana anterior lo que nos tenía a todos locos era el acuerdo inicial entre el Gobierno y el campo. O que antes hablábamos todos sobre los rumores de estatización total o parcial del mercado de cereales.
Dios sabe qué va a pasar la semana que viene.
Los acontecimientos se suceden a una velocidad pasmosa que confunde, desespera y acaba con cualquier sensación de tranquilidad que pudiéramos tener. La sensación general es la de vivir en un país en donde todo es posible, pero no ya en el sentido esperanzado de la expresión, sino en el de una imprevisibilidad absoluta y aterradora, en donde ni las fechas de las elecciones o las más básicas reglas de comportamiento político pueden detener las acciones de los gobernantes.
Sumado a la imprevisibilidad de las acciones del Matrimonio está una cuestión que ya dinamita por completo cualquier clase de acuerdo: la absoluta, total e ilevantable desconfianza que pesa sobre la actual administración y sus funcionarios.
Recapitulemos volviendo hacia 2003: el tren bala, el FBI argentino, las grabaciones de la AMIA, la televisión digital, el voto electrónico, el Plan de Redistribución Social en que se iba a invertir lo recaudado por la 125, el pago al Club de París, el Plan Canje de Autos, el Plan Canje de Electrodomésticos, el Plan Canje de Bicicletas, los acuerdos iniciales con el campo... estoy seguro de que la lista es incompleta y que ustedes tendrán muchos ejemplos más de grandes promesas e intenciones que quedaron en la nada al día siguiente de sus anuncios.
¿Cómo creerle a este gobierno? Imposible cuando no sólo no se puede tener fe en que vayan a cumplir con lo que prometen, sino cuando ya no se puede esperar de ellos que respeten las normas más básicas.
Es un gobierno que ha arrojado a la Argentina a una inseguridad más general que la del simple delito: la inseguridad de una incertidumbre y agitación permanentes, sin posibilidad de salida.
El gobierno matrimonial de los Kirchner no merece la menor confianza de parte de nadie, simplemente porque desde 2003 a la fecha no se han mostrado dignos o merecedores de confianza.
No valen las excusas que se argumentaban: hasta 2005, que se trataba de tácticas para superar la debilidad inicial de 2003; hasta 2007, que había que consolidar un gobierno frágil; ahora, que es para enfrentar una crisis económica que negaron rotundamente...
No.
Muchos dicen que la institucionalidad depende de asegurar que Cristina Kirchner llegue a 2011. Me parece un argumento creíble si hubiera alguna prueba de que Cristina Kirchner y su esposo son capaces de respetar la poca institucionalidad que queda antes siquiera de 2009. No podemos hablar de prevenir la incertidumbre manteniendo en el poder a los generadores de dicha incertidumbre.
Al paso que vamos y por lo que podemos ver de ellos, dudo que quede algo de instituciones en este bendito país para cuando Cristina y Néstor se vayan del poder.
sábado, 14 de marzo de 2009
¿Hay agua en la pileta?
Néstor Kirchner hizo una vez más lo que mejor sabe hacer: patear el tablero.
En una jugada brutal, el Presidente real convenció a la Presidente ficticia para que propicie un adelantamiento de las elecciones legislativas nacionales al 28 de junio, apenas 24 horas después de que Mauricio Macri anunciara que las elecciones legislativas de la ciudad de Buenos Aires iban a ser desdobladas de las nacionales y adelantadas a la misma fecha.
No importa que esta jugada requiera cambiar el Código Electoral que el propio Kirchner reformó cuando estaba formalmente en la Presidencia, no importa la crítica destemplada que hiciera al adelanto de elecciones hace apenas unas semanas en Catamarca, no importa que la crisis y el desastre que ahora los tiene tan nerviosos fuera la misma que negaban hasta el cansancio, no importa que cualquier confianza que pudiera haber quedado sobre el futuro económico del país de acá a octubre se esfumara y ni siquiera importa el ridículo de contradecirse groseramente, lo que importa es la elección y ganarla.
Es que es un Kirchner en estado puro: incluso el objetivo estratégico (la permanencia en el poder) se sacrifica al logro del objetivo táctico (la victoria electoral).
Es cierto que Kirchner descalabró el escenario político con su brutal propuesta de correr las elecciones cuatro meses. Es cierto que agarró a la oposición en un estado precario y la forzó a correr para compensar los meses que probablemente no tenga. Es cierto que le ahorra en parte al Gobierno el desgaste que le hubieran traído varios meses de malas noticias económicas y electorales. Es cierto que quizás haya puesto coto al esfuerzo legislativo para quitarle las retenciones al Ejecutivo, forzando al Legislativo a debatir este absurdo cambio de fechas. Y también es cierto que por primera vez en mucho tiempo, él es el que dice a qué compás van a tener que bailar todos los demás.
Pero es una jugada muy pero muy complicada para el kirchnerismo.
La oposición pasará por un descalabro inicial que sin duda el oficialismo tratará de explotar, pero si Kirchner cuenta con que ese descalabro se perpetúe desde ahora hasta junio, haría bien en recordar que si bien las oposiciones argentinas históricamente fueron incapaces de unirse en pos de algo, nunca tuvieron mucho problema en unirse en contra de algo. Más cuando los tiempos apremian: ya no queda tiempo para seguir divagando en peleas de cartel al mejor estilo de las "Guerras de las Plumas" que las vedettes nos regalan todos los veranos.
Va a ayudar mucho a la oposición la percepción común, confirmada una vez más con esta jugada, de la imprevisibilidad absoluta del gobierno kirchnerista. La idea de que "estos son capaces de cualquier cosa" y la natural intranquilidad que esa idea provoca, no va a ser precisamente favorable a las intenciones electorales del matrimonio; si quedaba alguien que pudiera ver en el matrimonio mayores certezas y seguridades sobre el futuro, semejante maniobra hará mucho por desengañarlo.
Menos todavía va a ayudar la percepción sobre el futuro económico del país que deja este intento de ganar cuatro meses. De un solo saque, Kirchner se ocupó de hacer detonar cualquier credibilidad que pudieran tener las constantes y necias repeticiones de la Presidente sobre la inexistencia de la crisis, la solidez económica de la Argentina, los éxitos de la política oficial y las perspectivas sobre el futuro inmediato. Peor aún para la ya demolida credibilidad oficial, el discurso presidencial pasó de una negación completa de la realidad a un cuadro apocalíptico en apenas 24 horas, sin que por ello se vislumbren sinceramientos sobre la realidad de la economía: específicamente, la inflación, la desocupación y el nivel de reservas con que cuenta el Banco Central para afrontar la escalada del dólar.
En el imaginario colectivo todavía está fresco el recuerdo del adelanto que Raúl Alfonsín hizo de las elecciones presidenciales de 1989, y de cómo los esfuerzos del entonces mandatario por ganar de mano y conseguir el triunfo en las urnas fue devorado por la hiperinflación y la desconfianza generalizada en su política económica. Es una imagen que Cristina Kirchner evocó demasiado claramente con sus referencias acerca de "la crisis" y "el desastre" que hacen imperativo "superar el escollo electoral" lo antes posible.
Olvidan los oficialistas que ahora celebran la medida que el adelanto no es económica y electoralmente neutra. La decisión de correr las elecciones cuatro meses antes y la desconfianza e intranquilidad que provocan va a poner en marcha muchos procesos de la economía que Kirchner seguramente esperaba dejar para después de las elecciones. En su distorsionada visión del mundo, Kirchner no comprende que los golpes de mano en política repercuten en las percepciones de la ciudadanía, y que esa misma ciudadanía es la que con sus decisiones de ahorro y consumo mueve la economía nacional. Ante un futuro que promete ser tan serio como para forzar al matrimonio a apostar a las elecciones anticipadas, no es de descartar una búsqueda de seguridad y resguardo por parte de los habitantes... con la consecuente presión sobre el dólar.
Además, en estos momentos la Mesa de Enlace debe estar sopesando cuidadosamente las ventajas y desventajas del nuevo escenario electoral. Por más que Kirchner le quite titulares al conflicto agropecuario con su última jugada y a pesar de que comprensiblemente, la atención legislativa pase a enfocarse sobre esta idea de cambiar el Código Electoral, los ruralistas no pueden ignorar tres grandes favores que Kirchner les ha dado gratuitamente.
Primero, los salva a ellos también de cuatro meses de desgaste y potenciales peleas internas. Segundo, le da un peso electoral nuevo al conflicto agropecuario, ya que no va a llegar al momento de las elecciones siendo una noticia repetida y hartante para la opinión pública, sino un conflicto fresco e irresuelto que aún va a tener en ascuas al interior. Y tercero, como bien se señaló en algunos comentarios, les da a los ruralistas un arma impensada contra el Gobierno recaudador: es más factible detener las ventas hasta junio y negarle al Gobierno los ingresos por exportaciones que tanto necesita para refrescar la caja y así comprar votos y voluntades.
Por último, la medida es una admisión brutal de la poca solidez con que cuenta el oficialismo. Aquella administración que hacía lo imposible por mostrarse monolítica y avasalladora ahora revela su debilidad atroz, su desesperación por ganar y la escasez de sus recursos, y deja a las claras que no se veía con buenas posibilidades de ganar las elecciones si se celebraban en octubre tal como lo mandaba la ley. Eso sólo basta para incentivar a muchos que no derramarían una sola lágrima por el final del kirchnerismo: en su afán por ganarle a la Historia, el kirchnerismo sangró demasiado en un agua que cada día está más infestada de tiburones... a los que él mismo ayudó a criar.
Es cierto que quizás la jugada reporte beneficios a Kirchner; si no le da una victoria, al menos podría ayudarlo a hacer que la derrota fuera menos espectacular o que el triunfo opositor no sea tan abultado. Puede incluso darle oxígeno para intentar nuevas jugadas de aquí a octubre en todos los campos de batalla que tiene abiertos: campo, Cobos, Grupo Clarín y oposición. Sin embargo, esto requeriría que Kirchner piense más allá del escasísimo margen de tiempo que emplea para tomar decisiones: requiere que piense en el futuro y no ya en la tapa del diario del día siguiente.
¿Es Kirchner capaz de aprovechar la jugada que él mismo hizo?
Difícil. Hablamos del mismo hombre que hipotecó la imagen positiva del mandato recién iniciado de su esposa en un conflicto con la base electoral que la llevó a la victoria en 2007; del mismo hombre que tan ansioso está por destruir al Vicepresidente que todos los días le regala pequeñas victorias gandhianas con cada acto de mezquindad oficial que le prodiga; del mismo hombre que no vaciló en aliarse con las dos figuras más odiadas de una provincia en la que iba a perder con tal de pretender escupirle el asado a sus ex-aliados, ganándose así una derrota electoral.
Néstor Kirchner es un hombre que, si pudiera, jugaría los ahorros de su vida en el Prode de la semana con tal de ganarlo. La enormidad de la apuesta y la audacia de la maniobra asustan al principio, pero pasado el estruendo de las operaciones de prensa, dejan al hombre y a la fuerza que representa con más debilidad presente y futura.
El tiempo dirá lo demás.
En una jugada brutal, el Presidente real convenció a la Presidente ficticia para que propicie un adelantamiento de las elecciones legislativas nacionales al 28 de junio, apenas 24 horas después de que Mauricio Macri anunciara que las elecciones legislativas de la ciudad de Buenos Aires iban a ser desdobladas de las nacionales y adelantadas a la misma fecha.
No importa que esta jugada requiera cambiar el Código Electoral que el propio Kirchner reformó cuando estaba formalmente en la Presidencia, no importa la crítica destemplada que hiciera al adelanto de elecciones hace apenas unas semanas en Catamarca, no importa que la crisis y el desastre que ahora los tiene tan nerviosos fuera la misma que negaban hasta el cansancio, no importa que cualquier confianza que pudiera haber quedado sobre el futuro económico del país de acá a octubre se esfumara y ni siquiera importa el ridículo de contradecirse groseramente, lo que importa es la elección y ganarla.
Es que es un Kirchner en estado puro: incluso el objetivo estratégico (la permanencia en el poder) se sacrifica al logro del objetivo táctico (la victoria electoral).
Es cierto que Kirchner descalabró el escenario político con su brutal propuesta de correr las elecciones cuatro meses. Es cierto que agarró a la oposición en un estado precario y la forzó a correr para compensar los meses que probablemente no tenga. Es cierto que le ahorra en parte al Gobierno el desgaste que le hubieran traído varios meses de malas noticias económicas y electorales. Es cierto que quizás haya puesto coto al esfuerzo legislativo para quitarle las retenciones al Ejecutivo, forzando al Legislativo a debatir este absurdo cambio de fechas. Y también es cierto que por primera vez en mucho tiempo, él es el que dice a qué compás van a tener que bailar todos los demás.
Pero es una jugada muy pero muy complicada para el kirchnerismo.
La oposición pasará por un descalabro inicial que sin duda el oficialismo tratará de explotar, pero si Kirchner cuenta con que ese descalabro se perpetúe desde ahora hasta junio, haría bien en recordar que si bien las oposiciones argentinas históricamente fueron incapaces de unirse en pos de algo, nunca tuvieron mucho problema en unirse en contra de algo. Más cuando los tiempos apremian: ya no queda tiempo para seguir divagando en peleas de cartel al mejor estilo de las "Guerras de las Plumas" que las vedettes nos regalan todos los veranos.
Va a ayudar mucho a la oposición la percepción común, confirmada una vez más con esta jugada, de la imprevisibilidad absoluta del gobierno kirchnerista. La idea de que "estos son capaces de cualquier cosa" y la natural intranquilidad que esa idea provoca, no va a ser precisamente favorable a las intenciones electorales del matrimonio; si quedaba alguien que pudiera ver en el matrimonio mayores certezas y seguridades sobre el futuro, semejante maniobra hará mucho por desengañarlo.
Menos todavía va a ayudar la percepción sobre el futuro económico del país que deja este intento de ganar cuatro meses. De un solo saque, Kirchner se ocupó de hacer detonar cualquier credibilidad que pudieran tener las constantes y necias repeticiones de la Presidente sobre la inexistencia de la crisis, la solidez económica de la Argentina, los éxitos de la política oficial y las perspectivas sobre el futuro inmediato. Peor aún para la ya demolida credibilidad oficial, el discurso presidencial pasó de una negación completa de la realidad a un cuadro apocalíptico en apenas 24 horas, sin que por ello se vislumbren sinceramientos sobre la realidad de la economía: específicamente, la inflación, la desocupación y el nivel de reservas con que cuenta el Banco Central para afrontar la escalada del dólar.
En el imaginario colectivo todavía está fresco el recuerdo del adelanto que Raúl Alfonsín hizo de las elecciones presidenciales de 1989, y de cómo los esfuerzos del entonces mandatario por ganar de mano y conseguir el triunfo en las urnas fue devorado por la hiperinflación y la desconfianza generalizada en su política económica. Es una imagen que Cristina Kirchner evocó demasiado claramente con sus referencias acerca de "la crisis" y "el desastre" que hacen imperativo "superar el escollo electoral" lo antes posible.
Olvidan los oficialistas que ahora celebran la medida que el adelanto no es económica y electoralmente neutra. La decisión de correr las elecciones cuatro meses antes y la desconfianza e intranquilidad que provocan va a poner en marcha muchos procesos de la economía que Kirchner seguramente esperaba dejar para después de las elecciones. En su distorsionada visión del mundo, Kirchner no comprende que los golpes de mano en política repercuten en las percepciones de la ciudadanía, y que esa misma ciudadanía es la que con sus decisiones de ahorro y consumo mueve la economía nacional. Ante un futuro que promete ser tan serio como para forzar al matrimonio a apostar a las elecciones anticipadas, no es de descartar una búsqueda de seguridad y resguardo por parte de los habitantes... con la consecuente presión sobre el dólar.
Además, en estos momentos la Mesa de Enlace debe estar sopesando cuidadosamente las ventajas y desventajas del nuevo escenario electoral. Por más que Kirchner le quite titulares al conflicto agropecuario con su última jugada y a pesar de que comprensiblemente, la atención legislativa pase a enfocarse sobre esta idea de cambiar el Código Electoral, los ruralistas no pueden ignorar tres grandes favores que Kirchner les ha dado gratuitamente.
Primero, los salva a ellos también de cuatro meses de desgaste y potenciales peleas internas. Segundo, le da un peso electoral nuevo al conflicto agropecuario, ya que no va a llegar al momento de las elecciones siendo una noticia repetida y hartante para la opinión pública, sino un conflicto fresco e irresuelto que aún va a tener en ascuas al interior. Y tercero, como bien se señaló en algunos comentarios, les da a los ruralistas un arma impensada contra el Gobierno recaudador: es más factible detener las ventas hasta junio y negarle al Gobierno los ingresos por exportaciones que tanto necesita para refrescar la caja y así comprar votos y voluntades.
Por último, la medida es una admisión brutal de la poca solidez con que cuenta el oficialismo. Aquella administración que hacía lo imposible por mostrarse monolítica y avasalladora ahora revela su debilidad atroz, su desesperación por ganar y la escasez de sus recursos, y deja a las claras que no se veía con buenas posibilidades de ganar las elecciones si se celebraban en octubre tal como lo mandaba la ley. Eso sólo basta para incentivar a muchos que no derramarían una sola lágrima por el final del kirchnerismo: en su afán por ganarle a la Historia, el kirchnerismo sangró demasiado en un agua que cada día está más infestada de tiburones... a los que él mismo ayudó a criar.
Es cierto que quizás la jugada reporte beneficios a Kirchner; si no le da una victoria, al menos podría ayudarlo a hacer que la derrota fuera menos espectacular o que el triunfo opositor no sea tan abultado. Puede incluso darle oxígeno para intentar nuevas jugadas de aquí a octubre en todos los campos de batalla que tiene abiertos: campo, Cobos, Grupo Clarín y oposición. Sin embargo, esto requeriría que Kirchner piense más allá del escasísimo margen de tiempo que emplea para tomar decisiones: requiere que piense en el futuro y no ya en la tapa del diario del día siguiente.
¿Es Kirchner capaz de aprovechar la jugada que él mismo hizo?
Difícil. Hablamos del mismo hombre que hipotecó la imagen positiva del mandato recién iniciado de su esposa en un conflicto con la base electoral que la llevó a la victoria en 2007; del mismo hombre que tan ansioso está por destruir al Vicepresidente que todos los días le regala pequeñas victorias gandhianas con cada acto de mezquindad oficial que le prodiga; del mismo hombre que no vaciló en aliarse con las dos figuras más odiadas de una provincia en la que iba a perder con tal de pretender escupirle el asado a sus ex-aliados, ganándose así una derrota electoral.
Néstor Kirchner es un hombre que, si pudiera, jugaría los ahorros de su vida en el Prode de la semana con tal de ganarlo. La enormidad de la apuesta y la audacia de la maniobra asustan al principio, pero pasado el estruendo de las operaciones de prensa, dejan al hombre y a la fuerza que representa con más debilidad presente y futura.
El tiempo dirá lo demás.
miércoles, 11 de marzo de 2009
El muerto se ríe del degollado
"ES UN CARADURA"
Lo dijo Felipe Solá, el hombre que dijo "en política hay que saber hacerse el boludo" cuando lo consultaron sobre su habilidad para saltar de un patroncito político a otro sin quedar quemado, en respuesta a ciertos cuestionamientos del gran patriarca Néstor Kirchner.
Sin osar defender al cretino que gobierna desde las sombras, de los dichos de Solá sólo puedo decir que supongo que se necesita ser uno para reconocer a otro.
Lo dijo Felipe Solá, el hombre que dijo "en política hay que saber hacerse el boludo" cuando lo consultaron sobre su habilidad para saltar de un patroncito político a otro sin quedar quemado, en respuesta a ciertos cuestionamientos del gran patriarca Néstor Kirchner.
Sin osar defender al cretino que gobierna desde las sombras, de los dichos de Solá sólo puedo decir que supongo que se necesita ser uno para reconocer a otro.
sábado, 7 de marzo de 2009
Yapa del Sábado: Broma de mal gusto
Nuestra Donald Rumsfeld de cabotaje, la ministra de Defensa Nilda Garré, pidió "austeridad" a las Fuerzas Armadas a la hora de preparar sus presupuestos dado el año difícil que estamos encarando.
Todo bien con medirse, ¿pero se le pedirá austeridad a la ANSES, a Planificación Federal, a Desarrollo Social y a las otras reparticiones públicas involucradas en el verdadero Plan Kanje: el intercambio de nuestras jubilaciones y contribuciones por más clientelismo y votos?
Creo que ya sé la respuesta.
Todo bien con medirse, ¿pero se le pedirá austeridad a la ANSES, a Planificación Federal, a Desarrollo Social y a las otras reparticiones públicas involucradas en el verdadero Plan Kanje: el intercambio de nuestras jubilaciones y contribuciones por más clientelismo y votos?
Creo que ya sé la respuesta.
Nota principal del Sábado: ¿Cómo sigue el conflicto después del Acta-Acuerdo?
A veces hay que esperar a que pasen algunos días y que se disipe el eco de las operaciones de prensa, por no decir que disminuya la calentura y el desconcierto, para arriesgar un análisis de lo que pasó y de lo que va a pasar.
La noticia de la semana fue el acta-acuerdo que la Mesa de Enlace de las cuatro entidades agropecuarias firmó con el Gobierno Nacional tras una reunión de ambos grupos en la que intervino sorpresivamente la Presidente Kirchner. De dicha acta-acuerdo se han dicho innumerables cosas: que es el fin del conflicto, que es el comienzo del fin, que es la rendición de la Mesa de Enlace, que es el comienzo de la ruptura del vapuleado frente agropecuario... muchas cosas han poblado las tapas de los diarios y los titulares de los noticieros, y varias de ellas tienen el inconfundible tufo de las operaciones de prensa.
Pero vayamos por partes. La primera pregunta que debemos analizar es: ¿es el acta-acuerdo un punto final para el conflicto entre el agro y el Gobierno?
La respuesta: no.
Es simplemente una pausa, una oportunidad que ambos lados del conflicto andaban necesitando para tomarse un respiro y reorganizarse para la siguiente etapa.
El Gobierno Nacional, que a esta altura es el matrimonio Kirchner y su círculo íntimo, está pasando por uno de sus momentos más complicados. Los tiempos en los que Néstor Kirchner podía disciplinar al Estado y al Partido con unas cuantas llamadas de teléfono y promesas de caja se acabaron. Ahora, el Presidente Consorte se enfrenta a deserciones y cuestionamientos en sus filas, y el costo de mantener a los que aún están dentro del paraguas del Frente para la Victoria es cada vez más alto en términos financieros y de favores.
Y si la capacidad coercitiva de Néstor Kirchner anda en baja, los números de "la caja" disminuyen justo en momentos en que los costos son cada vez más altos, tanto por el año electoral como por la creciente sangría de "lealtades" en el Justicialismo y otros afines K.
El año electoral es cualquier cosa menos prometedor para el Gobierno. Tras el error inconcebible de alienar a la base electoral que llevó a Cristina Kirchner a la Presidencia en 2007, es decir a los sectores rurales, al punto en que la sola asociación de un candidato con los Kirchner equivale en muchos distritos del interior al suicidio político, los apoyos que aún quedaban en los sectores urbanos empiezan a esfumarse como resultado del cóctel de inflación, inseguridad, intransigencia e intolerancia que despliega el Gobierno Nacional.
Peor aún: la crisis internacional, esa "burbuja que se derrumba", está más cerca de lo que originalmente pensaban los popes del kirchnerismo, y combinada con la propia crisis económica doméstica que empeora a cada día, promete ser una tormenta perfecta.
Como resultado, el Gobierno Nacional tiene una necesidad imperiosa de pausar el conflicto agropecuario en la medida necesaria para que:
a) no continúe ocupando las atenciones oficiales y mediáticas.
b) no se dilate en el tiempo como para tener un impacto mayúsculo en las legislativas de octubre.
c) permita al oficialismo la oportunidad de reagruparse y así tratar de recuperar terreno.
Además, los ultras (o "paladares negros", según Reutemann) del kirchnerismo nunca abandonaron los objetivos maníacos de Néstor Kirchner de "poner de rodillas a los ruralistas" y desintegrar la Mesa de Enlace. Es a la luz de esto que se deben interpretar los rumores de estatización total o parcial del mercado de cereales, a sabiendas de que la Federación Agraria, que históricamente coqueteó con el estatismo, se vea tentada y provoque fisuras en la Mesa de Enlace. Este objetivo ha sido cumplido en parte.
¿Pero qué pasa con la Mesa de Enlace?
Hay un hecho indiscutible: las cuatro entidades del campo tienen divergencias históricas que son muy difíciles de subsanar. Lo que Sociedad Rural piensa es en muchos casos inconciliable con las ideas de la Federación Agraria, y Confederaciones Rurales y Coninagro están en el medio, oscilando de acuerdo a la situación. La unidad de las cuatro entidades en todos los casos es imposible, y como es de esperar, la prolongada duración del conflicto y las constantes tretas del Gobierno para forzar la ruptura tuvieron efectos tensionantes en la relación.
Desde principios de año la Mesa de Enlace viene recibiendo golpe tras golpe: primero fueron las interminables chicanas impulsadas por el Gobierno prácticamente desde el comienzo del año, tendientes a lograr que el campo "pise el palito" y se lance a protestar en el momento más inconveniente del año.
Más tarde fue la "operación Biolcati" armada en torno a las negociaciones entre Julio de Vido y el presidente de la SRA, negociaciones que fueron "deschavadas" desde el propio Gobierno con el fin de fracturar a la Mesa, aunque su único efecto real fue desacreditar por completo a cualquier negociación con el Gobierno y reiterar a los miembros de la Mesa que el Gobierno aún los tiene como enemigos.
Luego vino la oleada de rumores sobre la estatización del comercio de granos primero y después la posible creación de una empresa mixta con participación estatal mayoritaria, una propuesta que suena como música para muchos miembros de la Federación Agraria y que provocó algunos cruces en la Mesa.
Y por último está la propia olla a presión que es el ruralismo. La Mesa de Enlace y las autoridades de las cuatro entidades están en la poco envidiable posición de tener que negociar con un Gobierno que ansía con ponerlos de rodillas, a la vez que representan y tratan de encauzar a una legión de productores y ruralistas que adquirió un verdadero odio hacia los Kirchner y todo lo que ellos significan. La Mesa sabe que cualquier acercamiento excesivo con el Gobierno sin que se obtengan beneficios para el sector agropecuario o sin que se avance en el logro del objetivo principal (la reducción o eliminación de las retenciones) resultaría en la pérdida del respaldo de las bases y en el crecimiento del sector "autoconvocado"; el comodín de la protesta agropecuaria. Las tensiones entre la Mesa y Alfredo de Angelis son el ejemplo perfecto.
Existen además dos elementos adicionales en la estrategia de la Mesa de Enlace. El primero de ellos tiene que ver con el timing de una eventual campaña de protestas; el liderazgo ruralista prefiere demorar cualquier tipo de protesta hacia los meses subsiguientes, dado que estiman (y no sin equivocarse) que la situación económica general y el sinceramiento necesario de los niveles de desempleo (acabadas las posibilidades de conceder "vacaciones extendidas" al personal despedido) generarán el clima necesario para que las protestas del campo encuentren no sólo apoyo de una sociedad golpeada por la crisis, sino también la oportunidad de encuadrarse dentro de una problemática mayor y no quedar circunscrita a ojos de la población como un problema puntual. En resumen, el campo aspira a dilatar el conflicto para no cortarse solo ante el Gobierno y la sociedad.
El segundo elemento tiene que ver con una realidad ineludible: el 2009 será un año extremadamente complicado en todos los aspectos y el humor social no tolerará un conflicto agro-Gobierno con la misma intensidad y fervor con que lo hizo en el 2008. Más aún, la Mesa sabe que el Gobierno no despreciará cualquier oportunidad para desacreditar a la protesta rural ante los ojos de la sociedad, y es por eso que su estrategia general apunta, en términos futbolísticos, a dejar la pelota en la cancha del Gobierno. La postura de la Mesa será dialoguista a ultranza y en la medida de lo posible, prefiriendo correr el riesgo de quedar como demasiado inocentes antes que quedar como demasiado combativos.
El acta-acuerdo representa la oportunidad ideal para que el Gobierno y la Mesa de Enlace encuentren un respiro y una pausa antes de la siguiente ronda de conflictos. El Gobierno intentará poner paños fríos al conflicto y a sus propias heridas, y la Mesa de Enlace tratará de descomprimir su compleja situación interna para que ésta no estalle en los meses por venir, a la vez que aprovecha la evidente precariedad del Gobierno para conseguir de éste algunas concesiones que mostrar ante la tropa como un éxito parcial.
Pero si el acta-acuerdo es una pausa, ¿cómo vendrá la siguiente etapa del conflicto?
Importará mucho la dinámica de fuerzas que existe en el seno del Gobierno Nacional. La intromisión de Cristina Kirchner en la reunión del martes pasado es una señal de debilidad en dos sentidos. Primero, muestra a las claras que ni Débora Giorgi ni Florencio Randazzo están en condiciones de negociar o acordar nada por su propia cuenta. Carecen de autoridad y de poder real para negociar, acordar y comprometer al Gobierno en el cumplimiento de cualquier acuerdo.
Segundo, muestran que el Gobierno está tan urgido de una pausa que está dispuesto a jugar la carta institucional de la Presidente en un acuerdo incipiente y menor cuando el año recién comienza. La credibilidad de Cristina como negociadora y garante quedará asociada al cumplimiento o no del acta-acuerdo ante los ojos del ruralismo y de la sociedad en general; un incumplimiento o traición acabarán con cualquier confianza que a estas alturas pueda representar Cristina. Que Cristina Kirchner sea la garantía del acta-acuerdo es el equivalente de jugar el ancho de bastos en la primera mano.
Dentro de la dinámica gubernamental, el comportamiento de Néstor Kirchner y los halcones que lo rodean es todavía un enigma. ¿Se avendrá el Presidente Consorte a respetar el acuerdo logrado el martes o intentará torpedearlo via "Lassie" Moreno, la AFIP de Echegaray o la módica ONCCA como lo ha hecho tantas otras veces? La experiencia histórica y la personalidad de Néstor Kirchner ya dan a conocer una respuesta más que probable a esa pregunta.
El creciente acercamiento de la Mesa de Enlace a los sectores de la Oposición, la elección de la vía legislativa para forzar el tratamiento de las retenciones y la insistencia por parte de los titulares de las cuatro entidades sobre la continuidad del conflicto, las dudas sobre el cumplimiento del acuerdo y la persistencia del problema principal son señales a las claras para todos los actores interesados en el conflicto.
Al Gobierno, le dicen que el acta-acuerdo no es ni el final ni el principio del final; quedan muchos otros temas sobre la mesa y la Mesa buscará que sean tratados no ya exclusivamente por el Ejecutivo sino por los otros poderes del Estado federal, en los que el kirchnerismo ya no cuenta con poder absoluto.
A la sociedad, le comunican idéntico mensaje y a la vez le recuerda que la problemática agropecuaria es demasiado grande como para que un acuerdo tentativo le ponga fin.
A las bases ruralistas, que no se privaron de hacer conocer su desagrado y desacuerdo con la marcha de las negociaciones, la Mesa les reitera que sus reclamos no han sido abandonados a cambio de las baratas concesiones del Gobierno sino que continúan estando en la mesa, y que cualquier incumplimiento del Gobierno en llevar a la práctica los términos del acuerdo llevará a la renovación del conflicto.
Y a todos ellos, les hace saber que la continuidad de la Mesa no está en riesgo: la amenaza del Gobierno y la magnitud de los intereses a defender convierte a las divergencias históricas de las cuatro entidades en simples desacuerdos puntuales en el marco de un conflicto global.
Gobierno y campo han llegado cansados y al acuerdo del martes 4 de marzo. Ha sobrevenido una pausa momentánea y bienvenida por parte de una sociedad que se enfrenta a un año complejo y peligroso. Sin embargo, esta pausa tiene demasiado parecido con la proverbial calma que antecede a la tormenta como para que todos nosotros, Gobierno, ruralistas y los que estamos entre ambos, nos demos el lujo de cerrar nuestros paraguas.
Una cosa es segura: los tiempos interesantes no dejan de estar cerca.
La noticia de la semana fue el acta-acuerdo que la Mesa de Enlace de las cuatro entidades agropecuarias firmó con el Gobierno Nacional tras una reunión de ambos grupos en la que intervino sorpresivamente la Presidente Kirchner. De dicha acta-acuerdo se han dicho innumerables cosas: que es el fin del conflicto, que es el comienzo del fin, que es la rendición de la Mesa de Enlace, que es el comienzo de la ruptura del vapuleado frente agropecuario... muchas cosas han poblado las tapas de los diarios y los titulares de los noticieros, y varias de ellas tienen el inconfundible tufo de las operaciones de prensa.
Pero vayamos por partes. La primera pregunta que debemos analizar es: ¿es el acta-acuerdo un punto final para el conflicto entre el agro y el Gobierno?
La respuesta: no.
Es simplemente una pausa, una oportunidad que ambos lados del conflicto andaban necesitando para tomarse un respiro y reorganizarse para la siguiente etapa.
El Gobierno Nacional, que a esta altura es el matrimonio Kirchner y su círculo íntimo, está pasando por uno de sus momentos más complicados. Los tiempos en los que Néstor Kirchner podía disciplinar al Estado y al Partido con unas cuantas llamadas de teléfono y promesas de caja se acabaron. Ahora, el Presidente Consorte se enfrenta a deserciones y cuestionamientos en sus filas, y el costo de mantener a los que aún están dentro del paraguas del Frente para la Victoria es cada vez más alto en términos financieros y de favores.
Y si la capacidad coercitiva de Néstor Kirchner anda en baja, los números de "la caja" disminuyen justo en momentos en que los costos son cada vez más altos, tanto por el año electoral como por la creciente sangría de "lealtades" en el Justicialismo y otros afines K.
El año electoral es cualquier cosa menos prometedor para el Gobierno. Tras el error inconcebible de alienar a la base electoral que llevó a Cristina Kirchner a la Presidencia en 2007, es decir a los sectores rurales, al punto en que la sola asociación de un candidato con los Kirchner equivale en muchos distritos del interior al suicidio político, los apoyos que aún quedaban en los sectores urbanos empiezan a esfumarse como resultado del cóctel de inflación, inseguridad, intransigencia e intolerancia que despliega el Gobierno Nacional.
Peor aún: la crisis internacional, esa "burbuja que se derrumba", está más cerca de lo que originalmente pensaban los popes del kirchnerismo, y combinada con la propia crisis económica doméstica que empeora a cada día, promete ser una tormenta perfecta.
Como resultado, el Gobierno Nacional tiene una necesidad imperiosa de pausar el conflicto agropecuario en la medida necesaria para que:
a) no continúe ocupando las atenciones oficiales y mediáticas.
b) no se dilate en el tiempo como para tener un impacto mayúsculo en las legislativas de octubre.
c) permita al oficialismo la oportunidad de reagruparse y así tratar de recuperar terreno.
Además, los ultras (o "paladares negros", según Reutemann) del kirchnerismo nunca abandonaron los objetivos maníacos de Néstor Kirchner de "poner de rodillas a los ruralistas" y desintegrar la Mesa de Enlace. Es a la luz de esto que se deben interpretar los rumores de estatización total o parcial del mercado de cereales, a sabiendas de que la Federación Agraria, que históricamente coqueteó con el estatismo, se vea tentada y provoque fisuras en la Mesa de Enlace. Este objetivo ha sido cumplido en parte.
¿Pero qué pasa con la Mesa de Enlace?
Hay un hecho indiscutible: las cuatro entidades del campo tienen divergencias históricas que son muy difíciles de subsanar. Lo que Sociedad Rural piensa es en muchos casos inconciliable con las ideas de la Federación Agraria, y Confederaciones Rurales y Coninagro están en el medio, oscilando de acuerdo a la situación. La unidad de las cuatro entidades en todos los casos es imposible, y como es de esperar, la prolongada duración del conflicto y las constantes tretas del Gobierno para forzar la ruptura tuvieron efectos tensionantes en la relación.
Desde principios de año la Mesa de Enlace viene recibiendo golpe tras golpe: primero fueron las interminables chicanas impulsadas por el Gobierno prácticamente desde el comienzo del año, tendientes a lograr que el campo "pise el palito" y se lance a protestar en el momento más inconveniente del año.
Más tarde fue la "operación Biolcati" armada en torno a las negociaciones entre Julio de Vido y el presidente de la SRA, negociaciones que fueron "deschavadas" desde el propio Gobierno con el fin de fracturar a la Mesa, aunque su único efecto real fue desacreditar por completo a cualquier negociación con el Gobierno y reiterar a los miembros de la Mesa que el Gobierno aún los tiene como enemigos.
Luego vino la oleada de rumores sobre la estatización del comercio de granos primero y después la posible creación de una empresa mixta con participación estatal mayoritaria, una propuesta que suena como música para muchos miembros de la Federación Agraria y que provocó algunos cruces en la Mesa.
Y por último está la propia olla a presión que es el ruralismo. La Mesa de Enlace y las autoridades de las cuatro entidades están en la poco envidiable posición de tener que negociar con un Gobierno que ansía con ponerlos de rodillas, a la vez que representan y tratan de encauzar a una legión de productores y ruralistas que adquirió un verdadero odio hacia los Kirchner y todo lo que ellos significan. La Mesa sabe que cualquier acercamiento excesivo con el Gobierno sin que se obtengan beneficios para el sector agropecuario o sin que se avance en el logro del objetivo principal (la reducción o eliminación de las retenciones) resultaría en la pérdida del respaldo de las bases y en el crecimiento del sector "autoconvocado"; el comodín de la protesta agropecuaria. Las tensiones entre la Mesa y Alfredo de Angelis son el ejemplo perfecto.
Existen además dos elementos adicionales en la estrategia de la Mesa de Enlace. El primero de ellos tiene que ver con el timing de una eventual campaña de protestas; el liderazgo ruralista prefiere demorar cualquier tipo de protesta hacia los meses subsiguientes, dado que estiman (y no sin equivocarse) que la situación económica general y el sinceramiento necesario de los niveles de desempleo (acabadas las posibilidades de conceder "vacaciones extendidas" al personal despedido) generarán el clima necesario para que las protestas del campo encuentren no sólo apoyo de una sociedad golpeada por la crisis, sino también la oportunidad de encuadrarse dentro de una problemática mayor y no quedar circunscrita a ojos de la población como un problema puntual. En resumen, el campo aspira a dilatar el conflicto para no cortarse solo ante el Gobierno y la sociedad.
El segundo elemento tiene que ver con una realidad ineludible: el 2009 será un año extremadamente complicado en todos los aspectos y el humor social no tolerará un conflicto agro-Gobierno con la misma intensidad y fervor con que lo hizo en el 2008. Más aún, la Mesa sabe que el Gobierno no despreciará cualquier oportunidad para desacreditar a la protesta rural ante los ojos de la sociedad, y es por eso que su estrategia general apunta, en términos futbolísticos, a dejar la pelota en la cancha del Gobierno. La postura de la Mesa será dialoguista a ultranza y en la medida de lo posible, prefiriendo correr el riesgo de quedar como demasiado inocentes antes que quedar como demasiado combativos.
El acta-acuerdo representa la oportunidad ideal para que el Gobierno y la Mesa de Enlace encuentren un respiro y una pausa antes de la siguiente ronda de conflictos. El Gobierno intentará poner paños fríos al conflicto y a sus propias heridas, y la Mesa de Enlace tratará de descomprimir su compleja situación interna para que ésta no estalle en los meses por venir, a la vez que aprovecha la evidente precariedad del Gobierno para conseguir de éste algunas concesiones que mostrar ante la tropa como un éxito parcial.
Pero si el acta-acuerdo es una pausa, ¿cómo vendrá la siguiente etapa del conflicto?
Importará mucho la dinámica de fuerzas que existe en el seno del Gobierno Nacional. La intromisión de Cristina Kirchner en la reunión del martes pasado es una señal de debilidad en dos sentidos. Primero, muestra a las claras que ni Débora Giorgi ni Florencio Randazzo están en condiciones de negociar o acordar nada por su propia cuenta. Carecen de autoridad y de poder real para negociar, acordar y comprometer al Gobierno en el cumplimiento de cualquier acuerdo.
Segundo, muestran que el Gobierno está tan urgido de una pausa que está dispuesto a jugar la carta institucional de la Presidente en un acuerdo incipiente y menor cuando el año recién comienza. La credibilidad de Cristina como negociadora y garante quedará asociada al cumplimiento o no del acta-acuerdo ante los ojos del ruralismo y de la sociedad en general; un incumplimiento o traición acabarán con cualquier confianza que a estas alturas pueda representar Cristina. Que Cristina Kirchner sea la garantía del acta-acuerdo es el equivalente de jugar el ancho de bastos en la primera mano.
Dentro de la dinámica gubernamental, el comportamiento de Néstor Kirchner y los halcones que lo rodean es todavía un enigma. ¿Se avendrá el Presidente Consorte a respetar el acuerdo logrado el martes o intentará torpedearlo via "Lassie" Moreno, la AFIP de Echegaray o la módica ONCCA como lo ha hecho tantas otras veces? La experiencia histórica y la personalidad de Néstor Kirchner ya dan a conocer una respuesta más que probable a esa pregunta.
El creciente acercamiento de la Mesa de Enlace a los sectores de la Oposición, la elección de la vía legislativa para forzar el tratamiento de las retenciones y la insistencia por parte de los titulares de las cuatro entidades sobre la continuidad del conflicto, las dudas sobre el cumplimiento del acuerdo y la persistencia del problema principal son señales a las claras para todos los actores interesados en el conflicto.
Al Gobierno, le dicen que el acta-acuerdo no es ni el final ni el principio del final; quedan muchos otros temas sobre la mesa y la Mesa buscará que sean tratados no ya exclusivamente por el Ejecutivo sino por los otros poderes del Estado federal, en los que el kirchnerismo ya no cuenta con poder absoluto.
A la sociedad, le comunican idéntico mensaje y a la vez le recuerda que la problemática agropecuaria es demasiado grande como para que un acuerdo tentativo le ponga fin.
A las bases ruralistas, que no se privaron de hacer conocer su desagrado y desacuerdo con la marcha de las negociaciones, la Mesa les reitera que sus reclamos no han sido abandonados a cambio de las baratas concesiones del Gobierno sino que continúan estando en la mesa, y que cualquier incumplimiento del Gobierno en llevar a la práctica los términos del acuerdo llevará a la renovación del conflicto.
Y a todos ellos, les hace saber que la continuidad de la Mesa no está en riesgo: la amenaza del Gobierno y la magnitud de los intereses a defender convierte a las divergencias históricas de las cuatro entidades en simples desacuerdos puntuales en el marco de un conflicto global.
Gobierno y campo han llegado cansados y al acuerdo del martes 4 de marzo. Ha sobrevenido una pausa momentánea y bienvenida por parte de una sociedad que se enfrenta a un año complejo y peligroso. Sin embargo, esta pausa tiene demasiado parecido con la proverbial calma que antecede a la tormenta como para que todos nosotros, Gobierno, ruralistas y los que estamos entre ambos, nos demos el lujo de cerrar nuestros paraguas.
Una cosa es segura: los tiempos interesantes no dejan de estar cerca.
lunes, 2 de marzo de 2009
Habló la señora de los mohínes (y de paso clavaron una espinita más)
Explayarme sobre la sarta de idioteces que dijo la hostil es un esfuerzo que supera ampliamente a mi paciencia y a mi sistema inmunológico. Baste decir que para Milady la riqueza sólo se puede redistribuir y no crear, y que si a alguien le va bien en este país enfermo es porque "tuvo la suerte". De esforzarse, innovar y romperse las posaderas, nada.
En fin, fue otro discurso más en el que Cristina nos ilustró con las verdades encontradas tras observarse el ombligo. Qué más le podíamos pedir a la señora.
A propósito, tal vez ella no habrá anunciado la resucitación del IAPI, pero entre gallos y medianoche (y sin siquiera filtrarlo por Pravda/12 como primicia del Perro Verbitsky) sacó un lindo decreto aumentando los aranceles por los "servicios" prestados por el SENASA, como pueden ver en este documento que me hizo llegar un amigo.
Son incorregibles, qué se le va'ser.





