jueves, 31 de mayo de 2007
El conflicto del Pellegrini
Esta semana Juan Carlos Viegas, el nuevo rector del Pellegrini, intentó asumir, pero los estudiantes organizados a través de un centro de estudiantes y un sector de los docentes no lo dejaron. Sus principales razones, entre otras, que no aprobaban el método por el que había sido electo (ellos no tienen participación en dicho mecanismo) y la ideología del rector entrante. Según sus reclamos, la designación de Viegas es antidemocrática, por lo que toman el colegio.
Tres comentarios desde la política sobre el conflicto:
· Las elites poseen los valores de la masa que lideran. Ellos son los máximos exponentes de dicha cultura, por lo que son elevados a la cima de la sociedad. Cuando esto no se da, tienen que soportar los intentos de los líderes de la masa que quieren ocupar su lugar. El método por el que es electo Viegas no le da legitimidad para ocupar el cargo, porque no encarna los valores y cultura del colegio.
· Los cuerpos burocráticos y funcionarios tienden a la autoconservación. El rector saliente, Abraham Gak, se retira contra su voluntad. Si bien no se puede constatar que Gak apoya la toma, él puede entrar al colegio y Viegas no. No se observa ningún tipo de colaboración de su parte. No me extrañaría que hubiera dejado las condiciones necesarias para perjudicar al rector entrante.
· La democracia también se puede ideologizar ¿Vieron cómo los estudiantes del Pellegrini intentaban legitimar la toma con el discurso a favor de la democracia y el diálogo? Contradictorio, tomar un colegio para lograr el diálogo… El hecho que lo digan no significa que lo entiendan y crean.
Cambió el rector de la UBA, cambia la ideología, y va a cambiar el rector del Pellegrini. La crisis de legitimidad se trasladó de la UBA al Pellegrini y el Nacional (que ya resolvió el conflicto).
En mi opinión: resuelvan sus conflictos de poder sin destruir la institución.
Tres comentarios desde la política sobre el conflicto:
· Las elites poseen los valores de la masa que lideran. Ellos son los máximos exponentes de dicha cultura, por lo que son elevados a la cima de la sociedad. Cuando esto no se da, tienen que soportar los intentos de los líderes de la masa que quieren ocupar su lugar. El método por el que es electo Viegas no le da legitimidad para ocupar el cargo, porque no encarna los valores y cultura del colegio.
· Los cuerpos burocráticos y funcionarios tienden a la autoconservación. El rector saliente, Abraham Gak, se retira contra su voluntad. Si bien no se puede constatar que Gak apoya la toma, él puede entrar al colegio y Viegas no. No se observa ningún tipo de colaboración de su parte. No me extrañaría que hubiera dejado las condiciones necesarias para perjudicar al rector entrante.
· La democracia también se puede ideologizar ¿Vieron cómo los estudiantes del Pellegrini intentaban legitimar la toma con el discurso a favor de la democracia y el diálogo? Contradictorio, tomar un colegio para lograr el diálogo… El hecho que lo digan no significa que lo entiendan y crean.
Cambió el rector de la UBA, cambia la ideología, y va a cambiar el rector del Pellegrini. La crisis de legitimidad se trasladó de la UBA al Pellegrini y el Nacional (que ya resolvió el conflicto).
En mi opinión: resuelvan sus conflictos de poder sin destruir la institución.
lunes, 28 de mayo de 2007
La vendetta continúa
Leo con sorpresa en La Nación de hoy que desde el Gobierno se impulsa una reforma del sistema de educación e instrucción de las Fuerzas Armadas, que según quienes la proponen, apunta a un cambio "cultural" (término vago e impreciso) en las instituciones militares.
Lo que, tratándose de este Gobierno en particular, hace recordar al famoso mono con navaja de Los Crímenes de la Calle Morgue. Especialmente teniendo en cuenta que tal reforma quedaría en manos del dream team de Nilda Garré, un equipo que hasta ahora tiene un consistente historial de mear fuera del tarro en todo lo relativo a la defensa nacional.
Vamos por partes: se plantea incorporar materias humanísticas a los programas de estudio del Colegio Militar, la Escuela Naval Militar y la Escuela de Aviación Militar. Tales materias incluirán... ¡adivinaron! Toda la matraca de "derechos humanos" que tanto gusta al CELS y al arco izquierdoso de cabotaje. No sea cosa que a alguien se le ocurra pensar que la década de los '70 terminó hace mucho tiempo...
También se busca revisar la enseñanza de la historia argentina que se imparte a los cadetes, bajo la discutible excusa de que se halla "desactualizada". Pongámoslo así: si hay un sector de la sociedad argentina que no tiene derecho alguno a hablar de "desactualización de la historia", ese sector es el Gobierno y sus amigotes y chupamedias varios, quienes nos someten diariamente a un revival obsesivo de la década del setenta; con el agravante de que la versión que presentan es tan parecida a la realidad como El Señor de los Anillos se parece a la Edad Media. Supongo que pondrán como bibliografía obligatoria los pasquines de Felipe Pigna...
Hay más: las materias de relaciones internacionales promoverían "la unión latinoamericana". Qué quieren decir con esto, no lo sé. Tal vez sea una mayor inclusión de temas de actualidad regional, aunque dada la ideología berreta del kirchnerismo, lo más probable es que sean clases de chavismo teórico y práctico mechado con unas buenas dosis de evomoralismo y un poquitito de castrismo bajas calorías.
Y como si no fuera poco, también se buscaría que los instructores militares sean designados por personal civil, aparentemente porque al Gobierno le preocupa mucho que el bagaje teórico y práctico que aprenden los cadetes durante la instrucción ose existir por fuera del control de la inepta de Nilda Garré. La Nilda, que no puede administrar ni un puesto de la Costanera, va a decidir ahora quién está capacitado para instruir a un cadete sobre tácticas.
Ahora, vayamos al problema de la cuestión.
La educación militar, como todo el sistema educativo de la Argentina (y de eso puede dar fe el colega Gurí Matero), necesita actualización para adecuarse a los tiempos que corren. Las realidades de la problemática militar y de la defensa nacional evolucionan constantemente, y es necesario que la educación e instrucción del personal de las FF.AA. se adapte en consecuencia. Lo ideal sería que el sistema educativo militar forme militares más capacitados y preparados para operar en las misiones que les sean impartidas.
Pero lo que propone el Gobierno no tiene nada que ver con esto. Todo lo contrario: este programa sacado del más putrefacto revanchismo de la década del '70 tiene como único objetivo concreto la continuación de la vendetta material y espiritual que el Gobierno mantiene sobre las Fuerzas Armadas desde el 25 de mayo de 2003. Poco y nada hay en este plan que mejore y promueva el profesionalismo del personal militar, sino todo lo contrario: se apunta a una politización perversa de la educación militar, bajo criterios discutibles y demasiado ideologizados.
Incluso este plan conspiraría contra uno de los slogans del ministerio de Garré: la concepción del militar como "ciudadano de uniforme". En efecto, al insistir constantemente con temáticas como las arriba mencionadas, se trata al militar como un ser que no sale de la misma sociedad que los civiles, y que por tanto se lo debe educar "especialmente".
En su obsesión por el setentismo y su manía de aplicar una política de humillación y desprecio hacia todo lo militar, el Gobierno está poniendo alegremente en riesgo el principal (quizás el único) avance logrado por los gobiernos constitucionales desde 1983 a la fecha: la despolitización de las Fuerzas Armadas.
¿O qué creen que va a pasar cuando en las clases de Historia Argentina se imparta la enseñanza de nuestro pasado de acuerdo al tinte K? ¿O qué creen que va a pasar cuando las clases de relaciones internacionales sólo funcionen bajo la temática chavista? ¿O qué creen que va a pasar cuando los instructores sean seleccionados no por su capacidad profesional sino por abstrusos criterios políticos manejados por personas ajenas a la cuestión?
Parece que Nilda no escarmentó con la crisis de los radares, el incendio del Almirante Irízar y la seguidilla de accidentes aéreos en las tres Fuerzas. No, ella tiene que seguir adelante, batiendo el parche gastado y venenoso de los '70s.
Lo que, tratándose de este Gobierno en particular, hace recordar al famoso mono con navaja de Los Crímenes de la Calle Morgue. Especialmente teniendo en cuenta que tal reforma quedaría en manos del dream team de Nilda Garré, un equipo que hasta ahora tiene un consistente historial de mear fuera del tarro en todo lo relativo a la defensa nacional.
Vamos por partes: se plantea incorporar materias humanísticas a los programas de estudio del Colegio Militar, la Escuela Naval Militar y la Escuela de Aviación Militar. Tales materias incluirán... ¡adivinaron! Toda la matraca de "derechos humanos" que tanto gusta al CELS y al arco izquierdoso de cabotaje. No sea cosa que a alguien se le ocurra pensar que la década de los '70 terminó hace mucho tiempo...
También se busca revisar la enseñanza de la historia argentina que se imparte a los cadetes, bajo la discutible excusa de que se halla "desactualizada". Pongámoslo así: si hay un sector de la sociedad argentina que no tiene derecho alguno a hablar de "desactualización de la historia", ese sector es el Gobierno y sus amigotes y chupamedias varios, quienes nos someten diariamente a un revival obsesivo de la década del setenta; con el agravante de que la versión que presentan es tan parecida a la realidad como El Señor de los Anillos se parece a la Edad Media. Supongo que pondrán como bibliografía obligatoria los pasquines de Felipe Pigna...
Hay más: las materias de relaciones internacionales promoverían "la unión latinoamericana". Qué quieren decir con esto, no lo sé. Tal vez sea una mayor inclusión de temas de actualidad regional, aunque dada la ideología berreta del kirchnerismo, lo más probable es que sean clases de chavismo teórico y práctico mechado con unas buenas dosis de evomoralismo y un poquitito de castrismo bajas calorías.
Y como si no fuera poco, también se buscaría que los instructores militares sean designados por personal civil, aparentemente porque al Gobierno le preocupa mucho que el bagaje teórico y práctico que aprenden los cadetes durante la instrucción ose existir por fuera del control de la inepta de Nilda Garré. La Nilda, que no puede administrar ni un puesto de la Costanera, va a decidir ahora quién está capacitado para instruir a un cadete sobre tácticas.
Ahora, vayamos al problema de la cuestión.
La educación militar, como todo el sistema educativo de la Argentina (y de eso puede dar fe el colega Gurí Matero), necesita actualización para adecuarse a los tiempos que corren. Las realidades de la problemática militar y de la defensa nacional evolucionan constantemente, y es necesario que la educación e instrucción del personal de las FF.AA. se adapte en consecuencia. Lo ideal sería que el sistema educativo militar forme militares más capacitados y preparados para operar en las misiones que les sean impartidas.
Pero lo que propone el Gobierno no tiene nada que ver con esto. Todo lo contrario: este programa sacado del más putrefacto revanchismo de la década del '70 tiene como único objetivo concreto la continuación de la vendetta material y espiritual que el Gobierno mantiene sobre las Fuerzas Armadas desde el 25 de mayo de 2003. Poco y nada hay en este plan que mejore y promueva el profesionalismo del personal militar, sino todo lo contrario: se apunta a una politización perversa de la educación militar, bajo criterios discutibles y demasiado ideologizados.
Incluso este plan conspiraría contra uno de los slogans del ministerio de Garré: la concepción del militar como "ciudadano de uniforme". En efecto, al insistir constantemente con temáticas como las arriba mencionadas, se trata al militar como un ser que no sale de la misma sociedad que los civiles, y que por tanto se lo debe educar "especialmente".
En su obsesión por el setentismo y su manía de aplicar una política de humillación y desprecio hacia todo lo militar, el Gobierno está poniendo alegremente en riesgo el principal (quizás el único) avance logrado por los gobiernos constitucionales desde 1983 a la fecha: la despolitización de las Fuerzas Armadas.
¿O qué creen que va a pasar cuando en las clases de Historia Argentina se imparta la enseñanza de nuestro pasado de acuerdo al tinte K? ¿O qué creen que va a pasar cuando las clases de relaciones internacionales sólo funcionen bajo la temática chavista? ¿O qué creen que va a pasar cuando los instructores sean seleccionados no por su capacidad profesional sino por abstrusos criterios políticos manejados por personas ajenas a la cuestión?
Parece que Nilda no escarmentó con la crisis de los radares, el incendio del Almirante Irízar y la seguidilla de accidentes aéreos en las tres Fuerzas. No, ella tiene que seguir adelante, batiendo el parche gastado y venenoso de los '70s.
sábado, 26 de mayo de 2007
Bajando de la nube
La verdad, vi muy poco sobre el debate de los tres candidatos a la Jefatura de Gobierno de Buenos Aires en el programa de Guillermo Sylvestre y Marcelo "Tweety" Bonelli. Principalmente porque iba a ser como todos los debates electorales que tenemos: una sarta de agresiones y golpes bajos mechados con frases marketineras, y lo poco que vi del mismo no me decepcionó -si se puede llamar "no decepcionarse" a confirmar el pobrísimo nivel de nuestra dirigencia-, ni revirtió el tono burdo y patotero de la campaña.
Pero el tema de hoy no es el del nivel cada vez más agresivo y decadente de nuestras campañas electorales, sino comentar acerca de un episodio en particular del debate antes mencionado: la discusión que se desató respecto de la idea de crear un registro de ADN para la rápida identificación de los violadores.
Me sorprendió, por no decir indignó, las desaforadas reacciones de Filmus y Telerman respecto de ese proyecto. Respondieron con una indignación absoluta ante la idea, como si su sola mención hiriera lo más profundo de su corazón progre. Por supuesto que no faltaron los epítetos: fascista, Sobisch, etcétera, etcétera... y todo porque en opinión de los candidatos de la progresía semejante iniciativa constituiría una violación intolerable de los derechos constitucionales de los violadores.
Resulta ofensivo escuchar de boca de candidatos políticos que su preocupación sea la preservación de los derechos humanos de los violadores y otros criminales. En momentos en donde la sociedad argentina sufre la inseguridad en todas sus nefastas formas, los candidatos se dan el lujo de indignarse por una tentativa tan sólo porque tendría algún impacto sobre los derechos de una persona que comete uno de los crímenes más repulsivos a los ojos de la sociedad: la violación.
Esperaría escuchar de boca de Filmus o Telerman igual preocupación por los derechos de las víctimas de la delincuencia, que sufren peores atropellos a manos de los criminales que lo que puede ser un pinchazo y una ficha en algún registro donde quede guardado su ADN por si, entre otras cosas, se les ocurre volver a violar.
Esperaría por lo menos consecuencia en sus posiciones, ya que nunca los oí desgañitar sobre el derecho a la integridad física cada vez que algún juzgado manda que se realice un examen de ADN obligatorio a una persona que se negó a hacérselo, y todo a pedido de algún organismo de izquierdos humanos sólo porque "tienen dudas" sobre la identidad de esa persona. ¿Acaso pinchar y sacar sangre sin consentimiento es válido sólo cuando sirve a una causa que es defendida por la progresía?
Telerman, por su propia confesión, es un afrancesado, y supongo que sus opiniones respecto de lo que debe ser una política de seguridad habrán nacido de algún paseo vespertino por un arrondissement o barrio de París, en lugar de algún informe sobre lo que puede pasar en Mataderos, Lugano o Palermo.
Por supuesto, ¿quién puede culparlo? A todos nos encantaría que Buenos Aires gozara de la seguridad que vive una ciudad como París (excepto cuando se trata de las quemas de autos por deporte o los destrozos cometidos por los partidarios de Ségoléne Royal tan sólo por haber perdido las elecciones), pero lamentablemente Buenos Aires es un tantito más violenta que París y por tanto requiere de un poquito más de fuerza y energía, en lugar de tan sólo "actitud Buenos Aires".
Si se vive en una ciudad con rutinarios asaltos a mano armada, homicidios, guerras entre mafias (además de las autóctonas importamos de afuera, como las mafias china y peruana), crímenes violentos, la respuesta no puede ser la que se aplicaría en una ciudad europea donde esos delitos son excepcionales.
Quisiera que los muchachos progres bajaran alguna vez a la realidad y se dieran cuenta de que no vivimos precisamente en el paraíso posmodernista sino en una ciudad cargada de problemas, en la que el nivel de violencia que se vive requiere que los candidatos se preocupen un poquito menos de los derechos de los criminales y un poquito más por arrestarlos y castigar sus actos con toda la fuerza que merecen.
O tan sólo que se preocupen más sobre los derechos y seguridad de aquellas personas a las que le piden el voto.
Pero el tema de hoy no es el del nivel cada vez más agresivo y decadente de nuestras campañas electorales, sino comentar acerca de un episodio en particular del debate antes mencionado: la discusión que se desató respecto de la idea de crear un registro de ADN para la rápida identificación de los violadores.
Me sorprendió, por no decir indignó, las desaforadas reacciones de Filmus y Telerman respecto de ese proyecto. Respondieron con una indignación absoluta ante la idea, como si su sola mención hiriera lo más profundo de su corazón progre. Por supuesto que no faltaron los epítetos: fascista, Sobisch, etcétera, etcétera... y todo porque en opinión de los candidatos de la progresía semejante iniciativa constituiría una violación intolerable de los derechos constitucionales de los violadores.
Resulta ofensivo escuchar de boca de candidatos políticos que su preocupación sea la preservación de los derechos humanos de los violadores y otros criminales. En momentos en donde la sociedad argentina sufre la inseguridad en todas sus nefastas formas, los candidatos se dan el lujo de indignarse por una tentativa tan sólo porque tendría algún impacto sobre los derechos de una persona que comete uno de los crímenes más repulsivos a los ojos de la sociedad: la violación.
Esperaría escuchar de boca de Filmus o Telerman igual preocupación por los derechos de las víctimas de la delincuencia, que sufren peores atropellos a manos de los criminales que lo que puede ser un pinchazo y una ficha en algún registro donde quede guardado su ADN por si, entre otras cosas, se les ocurre volver a violar.
Esperaría por lo menos consecuencia en sus posiciones, ya que nunca los oí desgañitar sobre el derecho a la integridad física cada vez que algún juzgado manda que se realice un examen de ADN obligatorio a una persona que se negó a hacérselo, y todo a pedido de algún organismo de izquierdos humanos sólo porque "tienen dudas" sobre la identidad de esa persona. ¿Acaso pinchar y sacar sangre sin consentimiento es válido sólo cuando sirve a una causa que es defendida por la progresía?
Telerman, por su propia confesión, es un afrancesado, y supongo que sus opiniones respecto de lo que debe ser una política de seguridad habrán nacido de algún paseo vespertino por un arrondissement o barrio de París, en lugar de algún informe sobre lo que puede pasar en Mataderos, Lugano o Palermo.
Por supuesto, ¿quién puede culparlo? A todos nos encantaría que Buenos Aires gozara de la seguridad que vive una ciudad como París (excepto cuando se trata de las quemas de autos por deporte o los destrozos cometidos por los partidarios de Ségoléne Royal tan sólo por haber perdido las elecciones), pero lamentablemente Buenos Aires es un tantito más violenta que París y por tanto requiere de un poquito más de fuerza y energía, en lugar de tan sólo "actitud Buenos Aires".
Si se vive en una ciudad con rutinarios asaltos a mano armada, homicidios, guerras entre mafias (además de las autóctonas importamos de afuera, como las mafias china y peruana), crímenes violentos, la respuesta no puede ser la que se aplicaría en una ciudad europea donde esos delitos son excepcionales.
Quisiera que los muchachos progres bajaran alguna vez a la realidad y se dieran cuenta de que no vivimos precisamente en el paraíso posmodernista sino en una ciudad cargada de problemas, en la que el nivel de violencia que se vive requiere que los candidatos se preocupen un poquito menos de los derechos de los criminales y un poquito más por arrestarlos y castigar sus actos con toda la fuerza que merecen.
O tan sólo que se preocupen más sobre los derechos y seguridad de aquellas personas a las que le piden el voto.
jueves, 24 de mayo de 2007
Debate Capital y la educación
Supongo que muchos habrán escuchado el debate de ayer a la noche. No sé quién quedó mejor frente al público, todavía no le creo a las encuestas. La semana que viene lo podemos comentar (un poco de tiempo va a hacer bien para conocer mejor los efectos del debate).
Lo que sí quería comentar es la parte del debate sobre educación...¿No les pareció un debate típico de los noventa? En el marco de este giro hacia un discurso público en el que tiene más relevancia el factor ideológico, que lo vemos desde que asumió Kirchner, no se habló de convicciones ideológicas. Es verdad que la disputa tiene mucho que ver con la gestión de la ciudad, la administración. Pero la educación va marchando hacia un momento en el que la ideología va recobrando importancia (el modelo de la Ley de Educación Nacional), y nadie levantó ninguna bandera en ese sentido (Filmus en su campaña lo retoma, porque no le queda otra, pero en el debate no se discutió).
Sé que son temas filosos para debatir, pero me viene a la memoria el debate entre Bush y Kerry para las elecciones presidenciales últimas en Estados Unidos, en el que debatieron sobre el aborto, células madre y otros temas moralmente controvertidos.
En fin, me pareció que se tocaron temas típicos de los noventa.
Etiquetas: Educación
sábado, 19 de mayo de 2007
¿Cuál es la diferencia?
En la década del '90 teníamos el Tango 01 y los viajes de Zulemita... y hoy tenemos las giras de la Primera Cacatúa.
En la década del '90 el gobierno estaba lleno de "yiojanos"... y hoy está lleno de "pingüinos".
En la década del '90 Anillaco era la meca aeroportuaria de la Argentina... y hoy El Calafate es el corazón turístico del país. Ambas son objeto de "especiales cariños" por parte del Presi.
En la década del '90 Menem puso cuatro jueces en la Corte Suprema... y hoy Kirchner nos regaló a Zaffaroni, Argibay, Highton de Nolasco y Lorenzetti.
En la década del '90 teníamos convertibilidad... y hoy tenemos un "3 a 1".
En la década del '90 teníamos IBM-Banco Nación... y hoy tenemos Skanska.
En la década del '90 teníamos a Ramón Hernández... y hoy tenemos a Rudy Ulloa.
En la década del '90 teníamos a Eduardo Menem... y hoy tenemos a Alicia Kirchner.
En la década del '90 teníamos a Erman González... y hoy tenemos a Julio De Vido.
En la década del '90 todos se subían al carro triunfal del Sultán... y hoy todos son transversales de la primera hora.
En la década del '90 teníamos a Claudia Bello, Matilde Menéndez, Adelina de Viola... y hoy tenemos a Felisa Miceli, Nilda Garré y Diana Conti.
En la década del '90 teníamos a los "batatas"... y hoy tenemos a D'Elía y a los "piqueteros oficialistas".
En la década del '90 los medios se dedicaban a la farándula... y hoy tenemos Gran Hermano y Bailando por un Sueño.
En la década del '90 Menem gobernaba con los barones del Conurbano... y hoy todos los intendentes del Gran Buenos Aires son "grandes amigos" del Néstor.
En la década del '90 Hebe de Bonafini era una vieja psicópata... y hoy también.
En la década del '90 la jueza Servini de Cubría sacaba causas para el Gobierno... y hoy también.
En la década del '90 Jorge Yoma era chupamedias del Presidente... y hoy también.
En la década del '90 Felipe Solá era chupamedias del Presidente... y hoy también.
En la década del '90 proclamaban "¡a triunfar!"... y hoy quieren armar un "Frente para la Victoria".
En la década del '90 estaba Gerardo Sofovich... y hoy está Rosario Lufrano.
En la década del '90 teníamos cartoneros... y hoy tenemos "recolectores de residuos informales".
En la década del '90 Manzano robaba para la Corona... y hoy De Vido cobra coimas para la Causa...
En la década del '90 teníamos alineamiento automático... y hoy lamemos el suelo que pisa Chávez.
En la década del '90 teníamos a ATC que defendía lo indefendible... y hoy tenemos a la "televisión pública", nacional, popular y bolivariana.
En la década del '90 nos prometían "investigar hasta las últimas consecuencias"... y hoy nos prometen que "funcionario involucrado en actos de corrupción, funcionario que se va".
En la década del '90 teníamos "voto cuota"... y hoy también.
En la década del '90 a la ciudadanía le importaba tres belines la corrupción y la barbaridad, siempre y cuando la economía anduviera bien... y hoy también.
Así que pregunto:
¿Cuál es la diferencia entre Kirchner y Menem?
Si se les ocurren nuevas comparaciones, por favor déjenlas en los comentarios.
En la década del '90 el gobierno estaba lleno de "yiojanos"... y hoy está lleno de "pingüinos".
En la década del '90 Anillaco era la meca aeroportuaria de la Argentina... y hoy El Calafate es el corazón turístico del país. Ambas son objeto de "especiales cariños" por parte del Presi.
En la década del '90 Menem puso cuatro jueces en la Corte Suprema... y hoy Kirchner nos regaló a Zaffaroni, Argibay, Highton de Nolasco y Lorenzetti.
En la década del '90 teníamos convertibilidad... y hoy tenemos un "3 a 1".
En la década del '90 teníamos IBM-Banco Nación... y hoy tenemos Skanska.
En la década del '90 teníamos a Ramón Hernández... y hoy tenemos a Rudy Ulloa.
En la década del '90 teníamos a Eduardo Menem... y hoy tenemos a Alicia Kirchner.
En la década del '90 teníamos a Erman González... y hoy tenemos a Julio De Vido.
En la década del '90 todos se subían al carro triunfal del Sultán... y hoy todos son transversales de la primera hora.
En la década del '90 teníamos a Claudia Bello, Matilde Menéndez, Adelina de Viola... y hoy tenemos a Felisa Miceli, Nilda Garré y Diana Conti.
En la década del '90 teníamos a los "batatas"... y hoy tenemos a D'Elía y a los "piqueteros oficialistas".
En la década del '90 los medios se dedicaban a la farándula... y hoy tenemos Gran Hermano y Bailando por un Sueño.
En la década del '90 Menem gobernaba con los barones del Conurbano... y hoy todos los intendentes del Gran Buenos Aires son "grandes amigos" del Néstor.
En la década del '90 Hebe de Bonafini era una vieja psicópata... y hoy también.
En la década del '90 la jueza Servini de Cubría sacaba causas para el Gobierno... y hoy también.
En la década del '90 Jorge Yoma era chupamedias del Presidente... y hoy también.
En la década del '90 Felipe Solá era chupamedias del Presidente... y hoy también.
En la década del '90 proclamaban "¡a triunfar!"... y hoy quieren armar un "Frente para la Victoria".
En la década del '90 estaba Gerardo Sofovich... y hoy está Rosario Lufrano.
En la década del '90 teníamos cartoneros... y hoy tenemos "recolectores de residuos informales".
En la década del '90 Manzano robaba para la Corona... y hoy De Vido cobra coimas para la Causa...
En la década del '90 teníamos alineamiento automático... y hoy lamemos el suelo que pisa Chávez.
En la década del '90 teníamos a ATC que defendía lo indefendible... y hoy tenemos a la "televisión pública", nacional, popular y bolivariana.
En la década del '90 nos prometían "investigar hasta las últimas consecuencias"... y hoy nos prometen que "funcionario involucrado en actos de corrupción, funcionario que se va".
En la década del '90 teníamos "voto cuota"... y hoy también.
En la década del '90 a la ciudadanía le importaba tres belines la corrupción y la barbaridad, siempre y cuando la economía anduviera bien... y hoy también.
Así que pregunto:
¿Cuál es la diferencia entre Kirchner y Menem?
Si se les ocurren nuevas comparaciones, por favor déjenlas en los comentarios.
jueves, 17 de mayo de 2007
Día de Internet: Notas sobre la web
Hoy, buscando info sobre educación y tecnología, amanecí con algunas noticias sabrosas:
- Deloitte estima que Internet va a llegar a un punto de saturación en el 2007. El aumento de información (especialmente de video y audio) podría llevar a Internet a su capacidad límite. El comentario que me hizo correr un escalofrío: la afirmación de que es necesario que haya una inteligencia (que se aplique a toda Internet) para hacerla más eficiente y menos anárquica. Esto implica una distribución de poder pensada, con una estrategia.
- Miren este mapa...qué tristeza.
- De las personas que navegan en Internet, una minoría produce información. Se desvanece la ilusión de web 2.0 como el canal para una democratización de la información. La usan más para socializar que para procesar info.
La web crece mucho y es un grupo minoritario el que la hace crecer. Hay diferencias nacionales y regionales, y en la calidad de los usuarios (si son consumidores o consumidores-y-productores). Nosotros tenemos que hacer fuerza para no caernos del mapa (es sólo cuestión de dar vueltas por las comunidades virtuales de norteamérica para notar la diferencia). Otro tema es qué información se produce a través de web 2.0, pero ese será tema para otro post.
Etiquetas: Gurí Matero, Internet
lunes, 14 de mayo de 2007
Lapsus censuratus
¿Vieron la conferencia de prensa de Alicia Kirchner luego de la lluvia de huevos y harina que recibió? ¿Esa conferencia en la que dijo algo así como "pero el dolor lo llevo acá..."?
Bueno, no fue lo único que dijo, y si no fuera por La Bestia Política...
Resulta que la ministra, en medio de su dolida conferencia de prensa, hizo referencia a un hecho que la lastimó. Dijo que había visto a una nena de seis años señalar a una de las que estaba agrediendo (a Alicia) y decirle a su madre (cito lo que dijo Alicia): "esa es mi maestra del Juancito Bosca..., perdón, Bosco"
Interpreto que la ministra Kirchner debe haber querido decir "Juancito Bosco", ya que numerosos colegios en la Patagonia llevan el nombre del fundador de la Congregación Salesiana, es decir, San Juan Bosco.
En cambio, lo de "Bosca" no remite precisamente a un santo, sino a "Luigi Bosca", una muy costosa marca de vinos, lo que indicaría que la ministra no repara en gastos para disfrutar del fruto de la vid...
Esto hubiera quedado como una nota de color, de no ser porque hoy a la mañana, en su programa Arriba Argentinos, Canal 13 emitió parte de dicha conferencia de prensa, con una curiosidad... ¿se imaginan cual?
¡Adivinaron! En la versión que emitió el canal del solcito, el acto fallido de Alicia Kirchner desapareció y fue reemplazado por un correcto "Juancito Bosco", al que no dejaba de notársele un curioso salto de pronunciación... como si hubiera sido editado para borrar algunas palabras que iban entre "Juancito" y "Bosco".
Sep... Periodismo independiente que no oculta la verdad. Sólo oculta los furcios alcohólicos de la hermana del Presidente.
Muchachos, sabemos todos que en la Argentina se publica lo que se quiere, pero si van a censurar, no sean tan burdos...
Bueno, no fue lo único que dijo, y si no fuera por La Bestia Política...
Resulta que la ministra, en medio de su dolida conferencia de prensa, hizo referencia a un hecho que la lastimó. Dijo que había visto a una nena de seis años señalar a una de las que estaba agrediendo (a Alicia) y decirle a su madre (cito lo que dijo Alicia): "esa es mi maestra del Juancito Bosca..., perdón, Bosco"
Interpreto que la ministra Kirchner debe haber querido decir "Juancito Bosco", ya que numerosos colegios en la Patagonia llevan el nombre del fundador de la Congregación Salesiana, es decir, San Juan Bosco.
En cambio, lo de "Bosca" no remite precisamente a un santo, sino a "Luigi Bosca", una muy costosa marca de vinos, lo que indicaría que la ministra no repara en gastos para disfrutar del fruto de la vid...
Esto hubiera quedado como una nota de color, de no ser porque hoy a la mañana, en su programa Arriba Argentinos, Canal 13 emitió parte de dicha conferencia de prensa, con una curiosidad... ¿se imaginan cual?
¡Adivinaron! En la versión que emitió el canal del solcito, el acto fallido de Alicia Kirchner desapareció y fue reemplazado por un correcto "Juancito Bosco", al que no dejaba de notársele un curioso salto de pronunciación... como si hubiera sido editado para borrar algunas palabras que iban entre "Juancito" y "Bosco".
Sep... Periodismo independiente que no oculta la verdad. Sólo oculta los furcios alcohólicos de la hermana del Presidente.
Muchachos, sabemos todos que en la Argentina se publica lo que se quiere, pero si van a censurar, no sean tan burdos...
sábado, 12 de mayo de 2007
Descenso a la locura
Los episodios de las últimas semanas, especialmente los referidos a la crisis de Santa Cruz, bien pueden hacernos preguntar si el Presidente Kirchner ha perdido completamente todo sentido de la realidad.
En buen criollo: ¿se volvió loco el Pingüino?
Vamos por partes. Primero fue el risible y patético "atentado" por parte de un camionero enajenado que habría querido matar a Kirchner estrellando un camión en su casa de Río Gallegos... cuando la supuesta víctima estaba a 2500 kilómetros de distancia. Ese acto, que en un país medianamente serio sólo tendría un par de notas en programas de videos policiales, motivó en la Argentina una sarta de estupideces sobre supuestos intentos de magnicidio en contra del Presidente, la Primera Ciudadana, e incluso la pobre mamá de Néstor.
Realmente patético era escuchar a Kirchner diciendo en cuanto acto encabezaba que "me van a amenazar", "hay gente que me quiere hacer mal", "constantemente me agreden", "van a venir por mí", etcétera... Escucharlo decir esa oda a la paranoia lo hacía ver no como un líder amenazado por sus enemigos o un mártir en potencia, sino como un pobre "chapita" más merecedor de una camisa de fuerza que de una banda presidencial. Sus intentos de victimización son tan lamentables y burdos que inspira más risa y vergüenza que adhesión.
Y parece que la insanía pingüinista se trasladó a toda la corte de aduladores y matones, tanto en Capital Federal como en Santa Cruz. El primero y más clásico fue el guapo de cortada que la juega de ministro del Interior, Anímal Fernández, quien en un acto de caradurez insuperable dijo que los heridos durante los "incidentes" (digo "incidentes" porque es sabido que "represión" sólo se aplica si el gobierno es de derecha, y no nacional y popular como el Pingüinato) entre los maestros y la policía santacruceña en realidad se habían "autoinfligido" las heridas en un acto de masoquismo político.
Sólo para la comparación, invito a los lectores de La Bestia Política a imaginar cuál hubiera sido la reacción de los medios y de la progresía bienpensante (en el sentido orwelliano de la palabra) si en una de las conferencias que daba en la puerta de su edificio, Carlos Corach hubiera afirmado que los piqueteros se lastimaban sólos para aparecer como víctimas. Mi opinión es que Corach se hubiera tenido que ir del país.
Después vino el ya eyectado ministro de Gobierno de Santa Cruz, Daniel Varizat, quien le ganó de mano a Ginés González García en su pica con la Iglesia Católica al acusar a un cura párroco de Río Gallegos de estar guardando armas en su parroquia. Lo absurdo de la acusación nos exime de más comentarios.
No nos detenemos en el resto de la banda (el otro Fernández, la Primera Cacatúa, mi amiga Nilda, la sonriente Miceli, Filmus, Solá, Arslanián...) por una cuestión de extensión. Baste decir que todos ellos parecen vivir en un mundo de fantasía donde Kirchner es la reencarnación del cardenal Richelieu y de Otto von Bismarck, y la Argentina es una potencia mundial.
Con cada día que pasa, los funcionarios del Pingüinato demuestran estar un poquitito más enajenados de la realidad y un poquitito menos dispuestos a reconocer que están razonando muy por fuera del recipiente. No sé si será porque no quieren contradecir al Gran Jefe o porque se están contagiando de su particular forma de insanía.
PD: Y como si esto fuera poco, encima empieza Gran Hermano Famosos. Más circo berreta para la ciudadanía...
En buen criollo: ¿se volvió loco el Pingüino?
Vamos por partes. Primero fue el risible y patético "atentado" por parte de un camionero enajenado que habría querido matar a Kirchner estrellando un camión en su casa de Río Gallegos... cuando la supuesta víctima estaba a 2500 kilómetros de distancia. Ese acto, que en un país medianamente serio sólo tendría un par de notas en programas de videos policiales, motivó en la Argentina una sarta de estupideces sobre supuestos intentos de magnicidio en contra del Presidente, la Primera Ciudadana, e incluso la pobre mamá de Néstor.
Realmente patético era escuchar a Kirchner diciendo en cuanto acto encabezaba que "me van a amenazar", "hay gente que me quiere hacer mal", "constantemente me agreden", "van a venir por mí", etcétera... Escucharlo decir esa oda a la paranoia lo hacía ver no como un líder amenazado por sus enemigos o un mártir en potencia, sino como un pobre "chapita" más merecedor de una camisa de fuerza que de una banda presidencial. Sus intentos de victimización son tan lamentables y burdos que inspira más risa y vergüenza que adhesión.
Y parece que la insanía pingüinista se trasladó a toda la corte de aduladores y matones, tanto en Capital Federal como en Santa Cruz. El primero y más clásico fue el guapo de cortada que la juega de ministro del Interior, Anímal Fernández, quien en un acto de caradurez insuperable dijo que los heridos durante los "incidentes" (digo "incidentes" porque es sabido que "represión" sólo se aplica si el gobierno es de derecha, y no nacional y popular como el Pingüinato) entre los maestros y la policía santacruceña en realidad se habían "autoinfligido" las heridas en un acto de masoquismo político.
Sólo para la comparación, invito a los lectores de La Bestia Política a imaginar cuál hubiera sido la reacción de los medios y de la progresía bienpensante (en el sentido orwelliano de la palabra) si en una de las conferencias que daba en la puerta de su edificio, Carlos Corach hubiera afirmado que los piqueteros se lastimaban sólos para aparecer como víctimas. Mi opinión es que Corach se hubiera tenido que ir del país.
Después vino el ya eyectado ministro de Gobierno de Santa Cruz, Daniel Varizat, quien le ganó de mano a Ginés González García en su pica con la Iglesia Católica al acusar a un cura párroco de Río Gallegos de estar guardando armas en su parroquia. Lo absurdo de la acusación nos exime de más comentarios.
No nos detenemos en el resto de la banda (el otro Fernández, la Primera Cacatúa, mi amiga Nilda, la sonriente Miceli, Filmus, Solá, Arslanián...) por una cuestión de extensión. Baste decir que todos ellos parecen vivir en un mundo de fantasía donde Kirchner es la reencarnación del cardenal Richelieu y de Otto von Bismarck, y la Argentina es una potencia mundial.
Con cada día que pasa, los funcionarios del Pingüinato demuestran estar un poquitito más enajenados de la realidad y un poquitito menos dispuestos a reconocer que están razonando muy por fuera del recipiente. No sé si será porque no quieren contradecir al Gran Jefe o porque se están contagiando de su particular forma de insanía.
PD: Y como si esto fuera poco, encima empieza Gran Hermano Famosos. Más circo berreta para la ciudadanía...
viernes, 11 de mayo de 2007
Loco no?
Leyendo entre líneas el conflicto docente en Santa Cruz pude ver que uno de los reclamos de los docentes de la provincia patagónica es la derogación de una ley de emergencia económica aún vigente, causal de que en la provincia no se pueden negociar paritarias.
Usted se puede preguntar ¿cómo es esto posible? Pues bien, no solo es cierto sino que además fue promulgada durante el mandato del actual presidente N. K. y rige desde el año 1991!!!!!!!!!!!!!
Es insólito que el tan zapallo se regodeara de mandar los millones de petrodólares afuera, mientras en su provincia tenía una ley de emergencia económica!!!!!!!! Después recorre el mundo anunciando lo bien que está el país económicamente pero se niega a derogar las leyes de emergencia...
Con razón tanto lío hay por el sur, no es que los docentes ganen mal, pero saben que hay plata para los aumentos.
Con todo, N.K prometió traer los millones de vuelta (pero después se arrepintió) eso sí, ¿vendrán con todos los intereses ganados en los últimos años? ¿o eso se lo queda el por haberle hecho semejante obra de bien a la patria?
Usted se puede preguntar ¿cómo es esto posible? Pues bien, no solo es cierto sino que además fue promulgada durante el mandato del actual presidente N. K. y rige desde el año 1991!!!!!!!!!!!!!
Es insólito que el tan zapallo se regodeara de mandar los millones de petrodólares afuera, mientras en su provincia tenía una ley de emergencia económica!!!!!!!! Después recorre el mundo anunciando lo bien que está el país económicamente pero se niega a derogar las leyes de emergencia...
Con razón tanto lío hay por el sur, no es que los docentes ganen mal, pero saben que hay plata para los aumentos.
Con todo, N.K prometió traer los millones de vuelta (pero después se arrepintió) eso sí, ¿vendrán con todos los intereses ganados en los últimos años? ¿o eso se lo queda el por haberle hecho semejante obra de bien a la patria?
jueves, 10 de mayo de 2007
La educación, el problema de siempre
Muchos dirán "¿quién es éste que osa escribir en La Bestia?" Sí...yo escribía y mi último post está perdido en el archivo. Pero he vuelto para darle el toque educativo al blog.
El año pasado el sistema educativo el puntapié inicial de un cambio integral. Algo habíamos posteado sobre un cambio tendiente a la centralización, movimiento opuesto al que persiguió la Ley Federal de Educación de los noventa. Entre los cambios, se habla del cambio los contenidos curriculares. En ese sentido me parece muy interesante un libro que sacó Inés Dussel, presentado en la Feria del libro, en el que investiga la visión de los alumnos y docentes de la escuela como institución. Entre los puntos que mencionaban los alumnos estaban: la inclusión de arte, deportes, resaltaron la importancia de Historia como materia, computación y tecnología. Esto mostró la necesidad de expresarse que tienen los alumnos, la existencia de una voz que está callada. Parece que esta vez son los alumnos los que quieren hablar y, quizás, los adultos los que tengan que escuchar.
Por otro lado, un punto que me pareció muy interesante fue el hecho de que los alumnos valoran más la calidad de las relaciones sociales que se dan en la escuela que los contenidos relativos a valores y actitudes. Esto, por más evidente que parezca para algunos, es una afirmación que pide, con sencillez, sinceridad a los referentes adultos. Mientras los más grandes debaten sobre qué palabra usar para definir tal o cual cosa (que se debe hacer...pero es un debate de y para adultos), los más chicos piden coherencia en lo que hacen.
No leí el libro, sólo la reseña, pero creo que es un libro para comprar.
El año pasado el sistema educativo el puntapié inicial de un cambio integral. Algo habíamos posteado sobre un cambio tendiente a la centralización, movimiento opuesto al que persiguió la Ley Federal de Educación de los noventa. Entre los cambios, se habla del cambio los contenidos curriculares. En ese sentido me parece muy interesante un libro que sacó Inés Dussel, presentado en la Feria del libro, en el que investiga la visión de los alumnos y docentes de la escuela como institución. Entre los puntos que mencionaban los alumnos estaban: la inclusión de arte, deportes, resaltaron la importancia de Historia como materia, computación y tecnología. Esto mostró la necesidad de expresarse que tienen los alumnos, la existencia de una voz que está callada. Parece que esta vez son los alumnos los que quieren hablar y, quizás, los adultos los que tengan que escuchar.
Por otro lado, un punto que me pareció muy interesante fue el hecho de que los alumnos valoran más la calidad de las relaciones sociales que se dan en la escuela que los contenidos relativos a valores y actitudes. Esto, por más evidente que parezca para algunos, es una afirmación que pide, con sencillez, sinceridad a los referentes adultos. Mientras los más grandes debaten sobre qué palabra usar para definir tal o cual cosa (que se debe hacer...pero es un debate de y para adultos), los más chicos piden coherencia en lo que hacen.
No leí el libro, sólo la reseña, pero creo que es un libro para comprar.
Etiquetas: Adolescencia, Educación, Gurí Matero
sábado, 5 de mayo de 2007
Otro más
El pasado martes 1 de mayo, durante los actos conmemorativos del 25to aniversario del bautismo de fuego de la Fuerza Aérea que se celebraban en Tandil, un caza Mirage III sufrió un desperfecto en vuelo y se estrelló, causando la muerte del piloto, el primer teniente Marcos Peretti (28 años).
Este episodio lamentable se suma a otros fiascos y tragedias acontecidos en los últimos años, comenzando por el accidente del avión Learjet de la Fuerza Aérea estrellado en Bolivia en febrero del año pasado (6 muertos), el del avión Mohawk del Ejército en septiembre (2 muertos) y el incendio del rompehielos Almirante Irízar hace apenas tres semanas (sin muertos, gracias al profesionalismo del comandante y la tripulación... y a que Dios es grande).
Y esta vez, la realidad vuelve a golpear con la muerte de un joven de 28 años, piloteando un avión de 35. Supongo que no hay "derechos humanos", o que al teniente Peretti no se lo puede calificar de "joven idealista". Su muerte tampoco merece un furibundo discurso desde el atril. No tiene la trascendencia nacional que mereció el patético y risible (por no decir vergonzoso) "atentado" contra la casa del Presidente en Río Gallegos.
El accidente de Tandil es una clara ilustración del estado de decadencia material terminal al que están llegando las Fuerzas Armadas argentinas luego de más de veinte años de desinversión calculada y una falta absoluta de políticas de defensa claras, coherentes y libres del resentimiento enfermizo que infecta a nuestra "clase política". Una clase política acostumbrada a tomar a las Fuerzas Armadas como perro atado al cual se lo puede patear de vez en cuando para distraer la atención, en lugar de considerarlas como una de las instituciones fundamentales del Estado.
El caza Mirage III, en servicio con la Fuerza Aérea desde 1972, es un avión de combate obsoleto en todos los sentidos de la palabra, y por su avanzada edad (traducida en desgaste de los materiales y estructura, así como falta de repuestos) implica costos de mantenimiento crecientes y riesgos cada vez mayores en su operación. En numerosas oportunidades, los planes para dar de baja a estos cazas y reemplazarlos por otros más modernos, o al menos modernizarlos, han sido rechazados de plano, demostrando una completa ignorancia no sólo de las realidades regionales, sino incluso de las necesidades elementales de seguridad de los pilotos.
La hipótesis de la "falta de fondos" no es aceptable cuando hay un Gobierno que se enorgullece de un superávit abultado y de recaudaciones impositivas crecientes, cuyos resultados sólo pueden verse en las campañas electorales cada vez más burdas, en los viajes de la Senadora y en las cuentas personales inexplicables de los cleptócratas oficialistas.
Hay que decirlo con todas las letras: Nilda Garré debe renunciar ahora mismo. Igual que su equipo de "colaboradores". Su así llamada gestión al frente del Ministerio de Defensa ha sido un compendio de palabras vacías, incoherencias, firmas de pedazos de papel y un desconocimiento supino y negligente de las realidades más elementales de la defensa nacional, camufladas, eso sí, por una caradurez a prueba de balas y la clásica soberbia ignorante de los funcionarios del Kirchnerato.
La Argentina no puede continuar dándose el lujo de relegar a la defensa nacional a un cuarto plano. Se trata de una función del Estado que es indelegable y esencial a la existencia de una nación independiente, y que no puede quedar como hasta ahora, es decir, en manos de politiqueros electorales que la utilizan de punching-ball para reabrir heridas, o puestas bajo funcionarios cuyos únicos méritos sean determinados grados de parentesco con terroristas o desaparecidos.
Esperemos que la muerte del teniente Peretti sirva para que algo cambie en la Argentina. Aunque la reacción del Gobierno y de sus adláteres sea la misma que tiene ante cada uno de estos accidentes: desinterés completo.
Total, son militares.
Este episodio lamentable se suma a otros fiascos y tragedias acontecidos en los últimos años, comenzando por el accidente del avión Learjet de la Fuerza Aérea estrellado en Bolivia en febrero del año pasado (6 muertos), el del avión Mohawk del Ejército en septiembre (2 muertos) y el incendio del rompehielos Almirante Irízar hace apenas tres semanas (sin muertos, gracias al profesionalismo del comandante y la tripulación... y a que Dios es grande).
Y esta vez, la realidad vuelve a golpear con la muerte de un joven de 28 años, piloteando un avión de 35. Supongo que no hay "derechos humanos", o que al teniente Peretti no se lo puede calificar de "joven idealista". Su muerte tampoco merece un furibundo discurso desde el atril. No tiene la trascendencia nacional que mereció el patético y risible (por no decir vergonzoso) "atentado" contra la casa del Presidente en Río Gallegos.
El accidente de Tandil es una clara ilustración del estado de decadencia material terminal al que están llegando las Fuerzas Armadas argentinas luego de más de veinte años de desinversión calculada y una falta absoluta de políticas de defensa claras, coherentes y libres del resentimiento enfermizo que infecta a nuestra "clase política". Una clase política acostumbrada a tomar a las Fuerzas Armadas como perro atado al cual se lo puede patear de vez en cuando para distraer la atención, en lugar de considerarlas como una de las instituciones fundamentales del Estado.
El caza Mirage III, en servicio con la Fuerza Aérea desde 1972, es un avión de combate obsoleto en todos los sentidos de la palabra, y por su avanzada edad (traducida en desgaste de los materiales y estructura, así como falta de repuestos) implica costos de mantenimiento crecientes y riesgos cada vez mayores en su operación. En numerosas oportunidades, los planes para dar de baja a estos cazas y reemplazarlos por otros más modernos, o al menos modernizarlos, han sido rechazados de plano, demostrando una completa ignorancia no sólo de las realidades regionales, sino incluso de las necesidades elementales de seguridad de los pilotos.
La hipótesis de la "falta de fondos" no es aceptable cuando hay un Gobierno que se enorgullece de un superávit abultado y de recaudaciones impositivas crecientes, cuyos resultados sólo pueden verse en las campañas electorales cada vez más burdas, en los viajes de la Senadora y en las cuentas personales inexplicables de los cleptócratas oficialistas.
Hay que decirlo con todas las letras: Nilda Garré debe renunciar ahora mismo. Igual que su equipo de "colaboradores". Su así llamada gestión al frente del Ministerio de Defensa ha sido un compendio de palabras vacías, incoherencias, firmas de pedazos de papel y un desconocimiento supino y negligente de las realidades más elementales de la defensa nacional, camufladas, eso sí, por una caradurez a prueba de balas y la clásica soberbia ignorante de los funcionarios del Kirchnerato.
La Argentina no puede continuar dándose el lujo de relegar a la defensa nacional a un cuarto plano. Se trata de una función del Estado que es indelegable y esencial a la existencia de una nación independiente, y que no puede quedar como hasta ahora, es decir, en manos de politiqueros electorales que la utilizan de punching-ball para reabrir heridas, o puestas bajo funcionarios cuyos únicos méritos sean determinados grados de parentesco con terroristas o desaparecidos.
Esperemos que la muerte del teniente Peretti sirva para que algo cambie en la Argentina. Aunque la reacción del Gobierno y de sus adláteres sea la misma que tiene ante cada uno de estos accidentes: desinterés completo.
Total, son militares.
martes, 1 de mayo de 2007
Los tres batacazos de Jorge Telerman
La campaña está a plena marcha, y de acá hasta octubre todas las acciones que se toman en el escenario político necesariamente tendrán que ser interpretadas a la luz de las elecciones. Es interesante entonces analizar ciertas acciones que están teniendo lugar ahora en la Ciudad de Buenos Aires, por sus repercusiones a nivel nacional.
De Jorge Telerman podrán decirse muchas cosas, y con razón, en crítica a su pobre gestión y a su deficiente manejo de ciertos problemas endémicos de la ciudad (las lluvias del 17 de abril son un caso ejemplar). Lo que no puede negarse es que ha demostrado una astucia política que hizo, en apenas dos meses, que pusiera al Gobierno nacional en más situaciones incómodas que lo que logró el resto de la oposición en casi cuatro años.
Tres ejemplos concretos de "batacazos afrancesados" por parte del Pelado Autónomo sirven de ilustración:
El primer batacazo de Telerman fue el adelanto de las elecciones porteñas para el 3 de junio. De un sólo golpe, obligó a todos los demás pretendientes a la Jefatura de Gobierno a definirse de una vez (bien vale recordar el artículo de mi colega Nacho, referido al deshoje de margarita al que nos tenía acostumbrados Macri sobre si iba a apuntar a la Presidencia o a la Jefatura de Gobierno) y largar las campañas en forma apresurada.
Pero sobre todas las cosas, el adelanto de las elecciones resultó ser un quebradero de cabeza para el Gobierno. Obligó al Presidente a buscar de apuro a un candidato capaz de disputar una elección en el distrito más antikirchnerista de la Argentina (recordemos los resultados de las presidenciales del 2003 y los obtenidos por otro tránsfuga gubernamental, el ex-canciller Bielsa: tercero detrás de Macri y Carrió), y a la vez hundió las ambiciones de Alberto Fernández de ser "jefe de gobierno", ya que las encuestas mostraban que el Jefe de Gabinete no movía el amperímetro electoral.
El resultado de esta búsqueda frenética fue la unción de Daniel Filmus como gran esperanza blanca del kirchnerismo para hacerse con la Ciudad. Esto obligó a atender un pequeño problema: Filmus era prácticamente un desconocido para la población/electorado. De allí, y como forma de instalar al delfín kirchnerista en los medios y las mentes granhermanizadas de nuestra ciudadanía, nació el sorpresivo aumento de sueldo a los docentes. Por consecuencia: las crisis docentes que experimentan numerosas provincias, entre ellas el feudo personal del Presidente, Santa Cruz, al verse obligadas a pagar un aumento inconsulto y decidido de prepo. Por pretender instalar a un candidato, el Gobierno se tuvo que enfrentar gratuitamente al eterno quebradero de cabeza de la educación nacional, una pelea que para todos los que la encaran resulta siempre en grandes costos y magros beneficios (llamando al Gurí Matero para explayarse mejor...)
El segundo batacazo de Telerman fue el llamado a plebiscito para la creación de una Policía de la Ciudad. Si atendemos a las consecuencias de este plebiscito, éstas van a ser apenas declarativas: la Ciudad no puede crear organismos de seguridad sin la aprobación del Congreso Nacional, según lo estipula la Ley Cafiero. El valor del plebiscito está en otro lado: representa una forma de apurar al Gobierno Nacional por el manejo de la seguridad en la Ciudad, además de poner al Presidente Kirchner en la nada envidiable perspectiva de tener que enfrentar dos derrotas (una electoral, la otra plebiscitaria) en apenas veinte días, en el distrito más visible y antikirchnerista de la República... faltando aún cuatro meses para las presidenciales. Las repercusiones para las ambiciones presidenciales (y de la Primera Ciudadana) de una derrota doble en Capital pueden ser desastrosas.
El tercer batacazo de Telerman es su acuerdo con Elisa Carrió. ¿En qué complica esto al Gobierno? En que según los términos de este acuerdo, las dos posibles derrotas del Gobierno Nacional en la Capital (en la elección del 3/6 y el plebiscito del 24/6) quedarían asociadas a la figura de Elisa Carrió, quien hasta ahora ha demostrado ser una de las opositoras más acérrimas e intransigentes del Gobierno... y que tiene sus propias ambiciones presidenciales.
Es por estas tres acciones que desde el Gobierno se está buscando hasta con desesperación el demoler a Telerman. Primero fue con el torpe intento de Alberto Fernández en el Congreso de vincularlo al affaire Skanska, intento que salió por la culata. Luego, con todos los ruidos que vienen escuchándose respecto de una intención presidencial de apoyar a Mauricio Macri (hasta hace poco tiempo el Satanás de la demonología kirchnerista) en un eventual ballotage.
¿Pueden atribuirse a un supuesto genio táctico y estratégico de Telerman las consecuencias de sus decisiones? ¿Acaso él planeó embrollar al gobierno con una crisis educativa? La respuesta a esa pregunta es una sola: NO. Ciertamente el Pelado no pudo prever, al momento de decidir estos movimientos, las consecuencias que traerían. Ser capaz de hacerlo hubiera requerido las dotes de un Nostradamus.
Lo que sí buscó y logró con sus acciones (y ese es el mérito) es haber pateado el tablero y obligado al Gobierno a hacer lo imposible por juntar las piezas, desgastándose y perdiendo tiempo que no tiene en eso. Logró arrebatarle la iniciativa al Gobierno, iniciativa que disfrutaba sin desafíos desde 2003, y lo obligó a reaccionar.
Pero más aún, demolió el mito de la invulnerabilidad kirchnerista, forzando al Presidente a confiar en su mayor debilidad: su propensión a sacrificar el largo plazo y el planeamiento en favor de acciones tácticas que lo ayuden a salir de la coyuntura.
Van a ser meses interesantes los que vienen. Para el Gobierno, lo serán en el sentido de aquella antigua y supuesta maldición china: "Ojalá que vivas tiempos interesantes".
De Jorge Telerman podrán decirse muchas cosas, y con razón, en crítica a su pobre gestión y a su deficiente manejo de ciertos problemas endémicos de la ciudad (las lluvias del 17 de abril son un caso ejemplar). Lo que no puede negarse es que ha demostrado una astucia política que hizo, en apenas dos meses, que pusiera al Gobierno nacional en más situaciones incómodas que lo que logró el resto de la oposición en casi cuatro años.
Tres ejemplos concretos de "batacazos afrancesados" por parte del Pelado Autónomo sirven de ilustración:
El primer batacazo de Telerman fue el adelanto de las elecciones porteñas para el 3 de junio. De un sólo golpe, obligó a todos los demás pretendientes a la Jefatura de Gobierno a definirse de una vez (bien vale recordar el artículo de mi colega Nacho, referido al deshoje de margarita al que nos tenía acostumbrados Macri sobre si iba a apuntar a la Presidencia o a la Jefatura de Gobierno) y largar las campañas en forma apresurada.
Pero sobre todas las cosas, el adelanto de las elecciones resultó ser un quebradero de cabeza para el Gobierno. Obligó al Presidente a buscar de apuro a un candidato capaz de disputar una elección en el distrito más antikirchnerista de la Argentina (recordemos los resultados de las presidenciales del 2003 y los obtenidos por otro tránsfuga gubernamental, el ex-canciller Bielsa: tercero detrás de Macri y Carrió), y a la vez hundió las ambiciones de Alberto Fernández de ser "jefe de gobierno", ya que las encuestas mostraban que el Jefe de Gabinete no movía el amperímetro electoral.
El resultado de esta búsqueda frenética fue la unción de Daniel Filmus como gran esperanza blanca del kirchnerismo para hacerse con la Ciudad. Esto obligó a atender un pequeño problema: Filmus era prácticamente un desconocido para la población/electorado. De allí, y como forma de instalar al delfín kirchnerista en los medios y las mentes granhermanizadas de nuestra ciudadanía, nació el sorpresivo aumento de sueldo a los docentes. Por consecuencia: las crisis docentes que experimentan numerosas provincias, entre ellas el feudo personal del Presidente, Santa Cruz, al verse obligadas a pagar un aumento inconsulto y decidido de prepo. Por pretender instalar a un candidato, el Gobierno se tuvo que enfrentar gratuitamente al eterno quebradero de cabeza de la educación nacional, una pelea que para todos los que la encaran resulta siempre en grandes costos y magros beneficios (llamando al Gurí Matero para explayarse mejor...)
El segundo batacazo de Telerman fue el llamado a plebiscito para la creación de una Policía de la Ciudad. Si atendemos a las consecuencias de este plebiscito, éstas van a ser apenas declarativas: la Ciudad no puede crear organismos de seguridad sin la aprobación del Congreso Nacional, según lo estipula la Ley Cafiero. El valor del plebiscito está en otro lado: representa una forma de apurar al Gobierno Nacional por el manejo de la seguridad en la Ciudad, además de poner al Presidente Kirchner en la nada envidiable perspectiva de tener que enfrentar dos derrotas (una electoral, la otra plebiscitaria) en apenas veinte días, en el distrito más visible y antikirchnerista de la República... faltando aún cuatro meses para las presidenciales. Las repercusiones para las ambiciones presidenciales (y de la Primera Ciudadana) de una derrota doble en Capital pueden ser desastrosas.
El tercer batacazo de Telerman es su acuerdo con Elisa Carrió. ¿En qué complica esto al Gobierno? En que según los términos de este acuerdo, las dos posibles derrotas del Gobierno Nacional en la Capital (en la elección del 3/6 y el plebiscito del 24/6) quedarían asociadas a la figura de Elisa Carrió, quien hasta ahora ha demostrado ser una de las opositoras más acérrimas e intransigentes del Gobierno... y que tiene sus propias ambiciones presidenciales.
Es por estas tres acciones que desde el Gobierno se está buscando hasta con desesperación el demoler a Telerman. Primero fue con el torpe intento de Alberto Fernández en el Congreso de vincularlo al affaire Skanska, intento que salió por la culata. Luego, con todos los ruidos que vienen escuchándose respecto de una intención presidencial de apoyar a Mauricio Macri (hasta hace poco tiempo el Satanás de la demonología kirchnerista) en un eventual ballotage.
¿Pueden atribuirse a un supuesto genio táctico y estratégico de Telerman las consecuencias de sus decisiones? ¿Acaso él planeó embrollar al gobierno con una crisis educativa? La respuesta a esa pregunta es una sola: NO. Ciertamente el Pelado no pudo prever, al momento de decidir estos movimientos, las consecuencias que traerían. Ser capaz de hacerlo hubiera requerido las dotes de un Nostradamus.
Lo que sí buscó y logró con sus acciones (y ese es el mérito) es haber pateado el tablero y obligado al Gobierno a hacer lo imposible por juntar las piezas, desgastándose y perdiendo tiempo que no tiene en eso. Logró arrebatarle la iniciativa al Gobierno, iniciativa que disfrutaba sin desafíos desde 2003, y lo obligó a reaccionar.
Pero más aún, demolió el mito de la invulnerabilidad kirchnerista, forzando al Presidente a confiar en su mayor debilidad: su propensión a sacrificar el largo plazo y el planeamiento en favor de acciones tácticas que lo ayuden a salir de la coyuntura.
Van a ser meses interesantes los que vienen. Para el Gobierno, lo serán en el sentido de aquella antigua y supuesta maldición china: "Ojalá que vivas tiempos interesantes".
sábado, 28 de abril de 2007
Embarrando la cancha
El escándalo Skanska, casi de la noche a la mañana, se ha convertido en un gigantesco papelón que abarca todos los temas de la política nacional. Las repercusiones de este caso, y de las medidas que toma el Gobierno para intentar desactivarlo, han alcanzado a temas que van desde la campaña en la Ciudad de Buenos Aires hasta el mundo del espectáculo. Incluso, como no podía ser de otra manera, parece que influyó en la saga de terror del suicida Maradona.
Esta explosión del caso Skanska ocurrió durante la presentación del informe periódico que hizo el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en el Congreso el pasado miércoles. Sin dignarse a responder las preguntas que le formulaban, Fernández se lanzó a hundir a tanta gente como le fuera posible en el caso. Las víctimas de Mamerto Fernández fueron dos: Jorge Telerman (el gran rival del Gobierno en las elecciones de la Ciudad) y Marcelo Tinelli (pero cómo, si Tinelli siempre se prestó pa'lo que Kirchner gustara mandar, como por ejemplo aquel sketch donde Kirchner en persona basureaba al imitador de De la Rúa).
El intento del Gobierno de desviar la atención y de paso pegarle un palito a Telerman salió por la culata, y sólo influyó negativamente para la imagen del Gobierno. De buenas a primeras, las espadas del Gobierno están recibiendo críticas por el bochorno de Fernández en el Congreso, que según parece va a favorecer a Telerman en lugar de perjudicarlo. Por otro lado, hasta Tinelli se despachó en contra del Gobierno... aunque después hizo un clásico arrugue. No sea cosa que pierda a sus amigos en la cima.
El ámbito judicial no quedó excluido. En medio de su batalla con el Gobierno por los aprietes a la Cámara de Casación, el juez Alberto Bisordi no se privó de acusar al Gobierno de usar las tan cacareadas demoras en las causas de izquierdos humanos para intimidar a los jueces y evitar que investiguen los casos de corrupción. Entre los jueces que se verían amenazados y sometidos a presiones, dice Bisordi, está el juez López Biscayart, actualmente a cargo de la causa... Skanska.
Como no podía ser de otra manera, el Gobierno también reactivó la cortina de humo clásica: los militares. ¿O es casualidad que justo esta semana salga un fallo de inconstitucionalidad contra los indultos de Menem a los militares? (Ya que estamos, siempre viene bien aclarar que Menem no sólo indultó a los líderes militares, sino que también a los capos montoneros. Por alguna razón, esos indultos no son malos en el imaginario colectivo. Cosa extraña).
Incluso Roberto Lavagna acaba de acusar al Gobierno de inventar el rumor que corrió acerca de la muerte de Maradona para disimular, entre otras cosas, el papelón de Fernández en el Congreso.
Me parece que está más que claro que los intentos del Gobierno de desviar la atención han sido fracasos espectaculares, y que representarán un costo político bastante duro de tragar para Kirchner y sus alegres muchachos. Quizás se deba a lo burdo de la maniobra; tal vez habrán pensado que bastaba "pegar" a alguien más para que las miradas dejaran de apuntar al Gobierno. En lugar de eso, lograron que todos los temas que actualmente son objeto de interés en el empobrecido y mediocre escenario político nacional sean ahora reinterpretados según el caso Skanska. Y el espectro de otros casos de corrupción está empezando a asolar al Gobierno.
Veremos cómo sigue esto.
ANUNCIO IMPORTANTE:
Con la publicación de "Embarrando la cancha" La Bestia Política llega a los trescientos artículos publicados. Jue pucha, otra marca a la que llega nuestro querido blog.
¡Saludos para todos!
Esta explosión del caso Skanska ocurrió durante la presentación del informe periódico que hizo el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en el Congreso el pasado miércoles. Sin dignarse a responder las preguntas que le formulaban, Fernández se lanzó a hundir a tanta gente como le fuera posible en el caso. Las víctimas de Mamerto Fernández fueron dos: Jorge Telerman (el gran rival del Gobierno en las elecciones de la Ciudad) y Marcelo Tinelli (pero cómo, si Tinelli siempre se prestó pa'lo que Kirchner gustara mandar, como por ejemplo aquel sketch donde Kirchner en persona basureaba al imitador de De la Rúa).
El intento del Gobierno de desviar la atención y de paso pegarle un palito a Telerman salió por la culata, y sólo influyó negativamente para la imagen del Gobierno. De buenas a primeras, las espadas del Gobierno están recibiendo críticas por el bochorno de Fernández en el Congreso, que según parece va a favorecer a Telerman en lugar de perjudicarlo. Por otro lado, hasta Tinelli se despachó en contra del Gobierno... aunque después hizo un clásico arrugue. No sea cosa que pierda a sus amigos en la cima.
El ámbito judicial no quedó excluido. En medio de su batalla con el Gobierno por los aprietes a la Cámara de Casación, el juez Alberto Bisordi no se privó de acusar al Gobierno de usar las tan cacareadas demoras en las causas de izquierdos humanos para intimidar a los jueces y evitar que investiguen los casos de corrupción. Entre los jueces que se verían amenazados y sometidos a presiones, dice Bisordi, está el juez López Biscayart, actualmente a cargo de la causa... Skanska.
Como no podía ser de otra manera, el Gobierno también reactivó la cortina de humo clásica: los militares. ¿O es casualidad que justo esta semana salga un fallo de inconstitucionalidad contra los indultos de Menem a los militares? (Ya que estamos, siempre viene bien aclarar que Menem no sólo indultó a los líderes militares, sino que también a los capos montoneros. Por alguna razón, esos indultos no son malos en el imaginario colectivo. Cosa extraña).
Incluso Roberto Lavagna acaba de acusar al Gobierno de inventar el rumor que corrió acerca de la muerte de Maradona para disimular, entre otras cosas, el papelón de Fernández en el Congreso.
Me parece que está más que claro que los intentos del Gobierno de desviar la atención han sido fracasos espectaculares, y que representarán un costo político bastante duro de tragar para Kirchner y sus alegres muchachos. Quizás se deba a lo burdo de la maniobra; tal vez habrán pensado que bastaba "pegar" a alguien más para que las miradas dejaran de apuntar al Gobierno. En lugar de eso, lograron que todos los temas que actualmente son objeto de interés en el empobrecido y mediocre escenario político nacional sean ahora reinterpretados según el caso Skanska. Y el espectro de otros casos de corrupción está empezando a asolar al Gobierno.
Veremos cómo sigue esto.
ANUNCIO IMPORTANTE:
Con la publicación de "Embarrando la cancha" La Bestia Política llega a los trescientos artículos publicados. Jue pucha, otra marca a la que llega nuestro querido blog.
¡Saludos para todos!
viernes, 27 de abril de 2007
Menem = Ulises ?
Si les piden que expliquen la convertibilidad, ¿qué imagen les parece adecuada?
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Dice Gerchunoff y Llach en "El ciclo de la ilusión y el desencanto" (escrito post-2001 y todo): "la opción de la convertibilidad descansó en una estrategia de autoatamiento: como Ulises, quien ordenó ser atado al mástil de su nave para que alas engañosas melodías de las sirenas no detuvieran su odisea, el gobierno optó por abdicar de un instrumento clave de política económica para hacer más creíble su compromiso con la disciplina fiscal y monetaria."
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Si tuviese que dar una imagen, sería la de un asador que, una vez puesto el asado, pide que lo aten de manos y asegura que la mejor forma de que el asado esté perfecto es si él, justamente el asador, no puede meter mano.
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Me mata la comparación del padre, igual, bancamos mal al son por ser blogger y escribir con spanglish.
martes, 24 de abril de 2007
¿Estos son logros?
Según refieren algunos noticieros, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, afirmó que ha habido un crecimiento del delito motivado principalmente por el crecimiento económico que vive la Argentina (!). No recuerdo exactamente las palabras textuales del gobernador, pero dijo algo así como que ahora hay más robos porque hay "más pasto" para robar. Es decir que como la gente tiene más, los ladrones se sienten más tentados y por eso ahora se roba, mata y viola más.
Curioso, dado que Solá y gente de su caterva son los que suelen gritar a voz en cuello que la causa de la delincuencia es la pobreza y marginación... ahora tratan de hacernos creer que si hay más crímenes es culpa del crecimiento económico. ¿Podrán ser tan caraduras?
Me sorprende que quieran atribuir hasta el aumento del delito al "éxito" de sus políticas económicas. A los extremos a los que se puede llegar cuando no se quiere reconocer el fracaso propio...
Muchachos, no aclaren que oscurece. E indigna.
Curioso, dado que Solá y gente de su caterva son los que suelen gritar a voz en cuello que la causa de la delincuencia es la pobreza y marginación... ahora tratan de hacernos creer que si hay más crímenes es culpa del crecimiento económico. ¿Podrán ser tan caraduras?
Me sorprende que quieran atribuir hasta el aumento del delito al "éxito" de sus políticas económicas. A los extremos a los que se puede llegar cuando no se quiere reconocer el fracaso propio...
Muchachos, no aclaren que oscurece. E indigna.
sábado, 21 de abril de 2007
Eskanskados
El caso Skanska, en el que una empresa pagó coimas para ganar una licitación del Ministerio de Planificación Federal, amenaza con convertirse en el primer gran escándalo de corrupción de la administración Kirchner. Anteriormente hubo otros "pecadillos" que no ganaron gran repercusión en los medios. Por ejemplo: los 500 millones de Santa Cruz, las compras de terrenos a precio vil en El Calafate y el caso Greco, entre otros.
Creo que este hecho, más allá de la gravedad que representa, es importante por dos razones.
La primera de ellas es que por primera vez desde la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia, los medios están dando amplio espacio a una denuncia de corrupción. Las anteriores sólo ocupaban algunos lugares en la prensa gráfica y en los programas de opinión política, sin que los noticieros televisivos les diera la espectacularidad que otorgaban a los desfalcos del menemato. Por qué hasta ahora los medios no fueron tan incisivos como lo fueron contra Menem y De la Rúa, no lo sé. Tal vez el corazoncito, o la distribución de la publicidad oficial, tira para algún lado...
La segunda razón es que con el caso Skanska queda demolido uno de los mitos más repetidos del gobierno de Kirchner: el de la ruptura con la corrupción de "los noventa". De alguna manera, la idea que buscaban vender los publicistas gubernamentales era que la corrupción era cosa de "los neoliberales", y que la gente consustanciada con lo "nacional y popular" era inmune a la tentación de la corrupción. A pesar de que desde hace bastante tiempo que se denuncian actos de corrupción en el gobierno de Kirchner, Skanska es el primer caso que trasciende al público no especializado. Demostrando que, al igual que ocurrió con una vieja Alianza que prometía acabar con la corrupción, en todos lados se cuecen habas.
Skanska es además prueba de una de las groserías del gobierno: el gigantesco presupuesto que maneja Julio De Vido sin la molestia de alguna clase de supervisión o control. Es realmente una aberración que un solo ministerio maneje los fondos que controla De Vido. Pero lo verdaderamente grotesco, lo insultante, es que la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), que debería controlar el accionar de las dependencias del Estado (entre ellas, Planificación Federal), esté presidida nada más y nada menos que por ¡la esposa de De Vido! No voy a preguntar si alguien cree que la señora esposa del ministro puede supervisar objetivamente la labor de De Vido. A menos que estén por empezar los trámites de divorcio...
¿Será Skanska un hecho aislado? ¿O será tan sólo la punta del iceberg, un iceberg que hasta ahora nadie vio, o nadie dijo ver?
Creo que este hecho, más allá de la gravedad que representa, es importante por dos razones.
La primera de ellas es que por primera vez desde la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia, los medios están dando amplio espacio a una denuncia de corrupción. Las anteriores sólo ocupaban algunos lugares en la prensa gráfica y en los programas de opinión política, sin que los noticieros televisivos les diera la espectacularidad que otorgaban a los desfalcos del menemato. Por qué hasta ahora los medios no fueron tan incisivos como lo fueron contra Menem y De la Rúa, no lo sé. Tal vez el corazoncito, o la distribución de la publicidad oficial, tira para algún lado...
La segunda razón es que con el caso Skanska queda demolido uno de los mitos más repetidos del gobierno de Kirchner: el de la ruptura con la corrupción de "los noventa". De alguna manera, la idea que buscaban vender los publicistas gubernamentales era que la corrupción era cosa de "los neoliberales", y que la gente consustanciada con lo "nacional y popular" era inmune a la tentación de la corrupción. A pesar de que desde hace bastante tiempo que se denuncian actos de corrupción en el gobierno de Kirchner, Skanska es el primer caso que trasciende al público no especializado. Demostrando que, al igual que ocurrió con una vieja Alianza que prometía acabar con la corrupción, en todos lados se cuecen habas.
Skanska es además prueba de una de las groserías del gobierno: el gigantesco presupuesto que maneja Julio De Vido sin la molestia de alguna clase de supervisión o control. Es realmente una aberración que un solo ministerio maneje los fondos que controla De Vido. Pero lo verdaderamente grotesco, lo insultante, es que la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), que debería controlar el accionar de las dependencias del Estado (entre ellas, Planificación Federal), esté presidida nada más y nada menos que por ¡la esposa de De Vido! No voy a preguntar si alguien cree que la señora esposa del ministro puede supervisar objetivamente la labor de De Vido. A menos que estén por empezar los trámites de divorcio...
¿Será Skanska un hecho aislado? ¿O será tan sólo la punta del iceberg, un iceberg que hasta ahora nadie vio, o nadie dijo ver?
miércoles, 18 de abril de 2007
Una tormenta perfecta
Tormenta fuerte + hora pico porteña (o “rush hour”, que es mucho más intensa) = caos en la ciudad. ¿Típica postal porteña?
Ayer, mientras estaba en un colectivo varias cuadras desviado de se recorrido habitual, dándole indicaciones, junto a otros pasajeros, al colectivero sobre por dónde le convenía agarrar, pensaba que la ciudad tiene problemas más graves que el de si la policía depende o no de la ciudad. Me puso contento, pues, encontrar que otra gente piensa como yo (ver comentario de “Fabiana Bump” en el post anterior).
La lluvia de ayer no es un problema de burgués, de no poder llegar a casa temprano. Es un problema que afecta a todos, desde el comerciante que pierde mercadería, los que viven en zonas bajas, hasta la anciana que no puede llegar a su casa, el niño que se enferma, el auto (medio de trabajo?) inutilizado, enfermedades infecto-contagiosas, el riesgo de electrocución… No sé si se puede seguir “cantando bajo la lluvia”.
Me parece que los gobernantes y candidatos están leyendo mal la realidad. La gente pide soluciones, no palabreríos técnicos (esto va para el debate de Gorgal, Saín y Rodríguez Larreta en “A dos voces”, sobre el traspaso de la policía), ni alianzas electorales ingeniosas. Es verdad que es mejor prevenir que curar, pero ya estamos en medio del baile.
Puede ser cierto que parte de “ser” Buenos Aires, sea una actitud. Pero que quede claro, no alcanza, ni es sólo una cuestión de actitud. La vida sana y la calidad de vida no pasan sólo por “Buenos Aires OM”, sino por cosas tal vez más simples y menos sofisticadas.
Creo que ese “debate que nos debemos” (como les gusta decir a los candidatos) no tiene el rumbo correcto. Tal vez les entró agua en la brújula…
Ayer, mientras estaba en un colectivo varias cuadras desviado de se recorrido habitual, dándole indicaciones, junto a otros pasajeros, al colectivero sobre por dónde le convenía agarrar, pensaba que la ciudad tiene problemas más graves que el de si la policía depende o no de la ciudad. Me puso contento, pues, encontrar que otra gente piensa como yo (ver comentario de “Fabiana Bump” en el post anterior).
La lluvia de ayer no es un problema de burgués, de no poder llegar a casa temprano. Es un problema que afecta a todos, desde el comerciante que pierde mercadería, los que viven en zonas bajas, hasta la anciana que no puede llegar a su casa, el niño que se enferma, el auto (medio de trabajo?) inutilizado, enfermedades infecto-contagiosas, el riesgo de electrocución… No sé si se puede seguir “cantando bajo la lluvia”.
Me parece que los gobernantes y candidatos están leyendo mal la realidad. La gente pide soluciones, no palabreríos técnicos (esto va para el debate de Gorgal, Saín y Rodríguez Larreta en “A dos voces”, sobre el traspaso de la policía), ni alianzas electorales ingeniosas. Es verdad que es mejor prevenir que curar, pero ya estamos en medio del baile.
Puede ser cierto que parte de “ser” Buenos Aires, sea una actitud. Pero que quede claro, no alcanza, ni es sólo una cuestión de actitud. La vida sana y la calidad de vida no pasan sólo por “Buenos Aires OM”, sino por cosas tal vez más simples y menos sofisticadas.
Creo que ese “debate que nos debemos” (como les gusta decir a los candidatos) no tiene el rumbo correcto. Tal vez les entró agua en la brújula…
martes, 17 de abril de 2007
Por qué no va a pasar
Ahora que tanto se habla de la necesidad de que la ciudad de Buenos Aires tenga su propia policía, hay que pensar con seriedad cuales son las posibilidades de que eso se dé finalmente.
Vamos por partes; cuando la Constitución del 94 le dió autonomía a la ciudad, el Congreso sancionó una ley para garantizar los intereses del gobierno federal mientras Buenos Aires fuera la capital de la Argentina. Entre las disposiciones de esa ley, popularmente conocida como "Ley Cafiero" ("¿Cómo diche?"), se encuentra el artículo 7, que reza: "El Gobierno Nacional seguirá ejerciendo, en la ciudad de Buenos Aires, su competencia en materia de seguridad y protección de las personas y bienes. La Policía Federal Argentina continuará cumpliendo funciones de policía de seguridad y auxiliar de la justicia en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, dependiendo orgánica y funcionalmente del Poder Ejecutivo Nacional. (...) La ciudad de Buenos Aires podrá integrar el Consejo de Seguridad. No podrá crear organismos de seguridad sin autorización del Congreso de la Nación."
El resultado de esta ley es evidente: poco y nada puede hacer el Gobierno de la Ciudad en materia de seguridad, ya que no tiene fuerzas policiales propias y tiene que coordinar con el Ministerio del Interior para cualquier asunto policial.
Desde que se sancionó esta ley, no ha habido "jefe de gobierno" (¿por qué no se dejan de hinchar y le dicen "intendente", que es lo que es? ) que no haya hecho suya la "causa" de la policía propia. De la Rúa, Olivera, Ibarra y ahora Telerman. La última encarnación de esta voluntad es el plebiscito que Telerman convocó para el 24 de junio, en el que se le preguntará a la ciudadanía de Buenos Aires si desean tener su propia policía.
Plebiscito o no ¿Buenos Aires va a tener su propia policía?
No lo creo.
Es simple, una cuestión de intereses. Al Gobierno de la Ciudad le conviene no tener su propia policía, de forma tal que pueda culpar al Gobierno Federal por la inseguridad en la ciudad y lavarse las manos, además de poder usar "el reclamo de la policía propia" como herramienta política.
Por otro lado, al Gobierno Federal le viene bien tener el control de los asuntos policiales en la ciudad, así puede asegurarse de tener algo con qué "apretar" a un jefe de gobierno (¡intendente!) poco dispuesto a seguir las indicaciones de la Rosada (ejem... Telerman).
¿O no se entiende por qué los proyectos presentados en el Congreso para crear una policía porteña fueron bloqueados por el bloque pingüinista?
Vamos por partes; cuando la Constitución del 94 le dió autonomía a la ciudad, el Congreso sancionó una ley para garantizar los intereses del gobierno federal mientras Buenos Aires fuera la capital de la Argentina. Entre las disposiciones de esa ley, popularmente conocida como "Ley Cafiero" ("¿Cómo diche?"), se encuentra el artículo 7, que reza: "El Gobierno Nacional seguirá ejerciendo, en la ciudad de Buenos Aires, su competencia en materia de seguridad y protección de las personas y bienes. La Policía Federal Argentina continuará cumpliendo funciones de policía de seguridad y auxiliar de la justicia en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, dependiendo orgánica y funcionalmente del Poder Ejecutivo Nacional. (...) La ciudad de Buenos Aires podrá integrar el Consejo de Seguridad. No podrá crear organismos de seguridad sin autorización del Congreso de la Nación."
El resultado de esta ley es evidente: poco y nada puede hacer el Gobierno de la Ciudad en materia de seguridad, ya que no tiene fuerzas policiales propias y tiene que coordinar con el Ministerio del Interior para cualquier asunto policial.
Desde que se sancionó esta ley, no ha habido "jefe de gobierno" (¿por qué no se dejan de hinchar y le dicen "intendente", que es lo que es? ) que no haya hecho suya la "causa" de la policía propia. De la Rúa, Olivera, Ibarra y ahora Telerman. La última encarnación de esta voluntad es el plebiscito que Telerman convocó para el 24 de junio, en el que se le preguntará a la ciudadanía de Buenos Aires si desean tener su propia policía.
Plebiscito o no ¿Buenos Aires va a tener su propia policía?
No lo creo.
Es simple, una cuestión de intereses. Al Gobierno de la Ciudad le conviene no tener su propia policía, de forma tal que pueda culpar al Gobierno Federal por la inseguridad en la ciudad y lavarse las manos, además de poder usar "el reclamo de la policía propia" como herramienta política.
Por otro lado, al Gobierno Federal le viene bien tener el control de los asuntos policiales en la ciudad, así puede asegurarse de tener algo con qué "apretar" a un jefe de gobierno (¡intendente!) poco dispuesto a seguir las indicaciones de la Rosada (ejem... Telerman).
¿O no se entiende por qué los proyectos presentados en el Congreso para crear una policía porteña fueron bloqueados por el bloque pingüinista?
sábado, 14 de abril de 2007
Rejunte de hipocresías y medias verdades
Desde hace unos días, asistimos a todo un maratón mediático y de protesta en torno a la muerte de un docente en la provincia de Neuquén, ocurrida a manos de un oficial de la policía provincial en ocasión de un corte de ruta lanzado por el gremio de los maestros.
Es curioso ver a los referentes sociales de siempre actuar como si Fuentealba fuera la primera muerte ocurrida en una protesta durante la era Kirchnerista. Se olvidan del oficial Sayago, de la Policía de Santa Cruz, asesinado a balazos por un "militante social" jamás identificado mientras defendía una comisaría de un intento de copamiento. Se ve que el refrán que dice que "la sangre del policía seca rápido" es cierta. En ese momento, Kirchner no sintió indignación, sino que alabó públicamente a su policía provincial por "ser desarmada y absolutamente democrática". Qué quiso decir con eso, jamás lo sabré.
Pero resulta desagradable ver al Presidente y su manejo de la situación de Neuquén.
En primer lugar, Kirchner parece olvidar que toda esta ola de conflictos sindicales docentes tuvo lugar cuando se tomó alegremente la medida de aumentar los salarios de los maestros, sin consultar con las provincias que tendrían que pagarlos, y con el solo fin de posicionar mejor a Daniel Filmus para las elecciones en la Capital.
En segundo lugar, Kirchner acusa descaradamente a sus críticos de querer "promover una doctrina de la seguridad nacional bis" (¿?). Habría que preguntarle al Presidente qué está pasando en su provincia natal de Santa Cruz, donde Río Gallegos está repleta de gendarmes para contener hasta la última protesta que pueda haber. El tema es que Santa Cruz, en el Kirchnerato, siempre fue un "lugar aparte"; si sacás millones al extranjero y nunca decís que pasó, no te llaman "traidor a la Patria", si manejás la provincia por control remoto no "atentás contra el federalismo", y si llenás de gendarmes para que no haya protestas no estás "criminalizando la protesta social".
Me parece además desacertado que el Presidente se ufane de ser "permisivo". A él no le corresponde decidir cuándo se aplica la ley y cuándo no; su trabajo es velar por su cumplimiento bajo cualquier circunstancia. Pero más allá de eso, podría afirmar que es esa misma permisividad (ojo, aplicada a las protestas que no le molestan a él; Santa Cruz es otra historia) la que, al impedir controlar y contener las manifestaciones, da como resultado incidentes como los de Neuquén, así como que las protestas alcancen picos cada vez mayores de violencia, prepotencia y desfachatez.
Hay que recordar estas cosas y no quedarse con la versión marca Télam/Grupo Clarín de la realidad.
Es curioso ver a los referentes sociales de siempre actuar como si Fuentealba fuera la primera muerte ocurrida en una protesta durante la era Kirchnerista. Se olvidan del oficial Sayago, de la Policía de Santa Cruz, asesinado a balazos por un "militante social" jamás identificado mientras defendía una comisaría de un intento de copamiento. Se ve que el refrán que dice que "la sangre del policía seca rápido" es cierta. En ese momento, Kirchner no sintió indignación, sino que alabó públicamente a su policía provincial por "ser desarmada y absolutamente democrática". Qué quiso decir con eso, jamás lo sabré.
Pero resulta desagradable ver al Presidente y su manejo de la situación de Neuquén.
En primer lugar, Kirchner parece olvidar que toda esta ola de conflictos sindicales docentes tuvo lugar cuando se tomó alegremente la medida de aumentar los salarios de los maestros, sin consultar con las provincias que tendrían que pagarlos, y con el solo fin de posicionar mejor a Daniel Filmus para las elecciones en la Capital.
En segundo lugar, Kirchner acusa descaradamente a sus críticos de querer "promover una doctrina de la seguridad nacional bis" (¿?). Habría que preguntarle al Presidente qué está pasando en su provincia natal de Santa Cruz, donde Río Gallegos está repleta de gendarmes para contener hasta la última protesta que pueda haber. El tema es que Santa Cruz, en el Kirchnerato, siempre fue un "lugar aparte"; si sacás millones al extranjero y nunca decís que pasó, no te llaman "traidor a la Patria", si manejás la provincia por control remoto no "atentás contra el federalismo", y si llenás de gendarmes para que no haya protestas no estás "criminalizando la protesta social".
Me parece además desacertado que el Presidente se ufane de ser "permisivo". A él no le corresponde decidir cuándo se aplica la ley y cuándo no; su trabajo es velar por su cumplimiento bajo cualquier circunstancia. Pero más allá de eso, podría afirmar que es esa misma permisividad (ojo, aplicada a las protestas que no le molestan a él; Santa Cruz es otra historia) la que, al impedir controlar y contener las manifestaciones, da como resultado incidentes como los de Neuquén, así como que las protestas alcancen picos cada vez mayores de violencia, prepotencia y desfachatez.
Hay que recordar estas cosas y no quedarse con la versión marca Télam/Grupo Clarín de la realidad.


