sábado, 31 de enero de 2009

El gran repartidor

Si uno atiende el discurso político predominante en el país, pareciera ser que la prioridad absoluta nacional pasa por la "redistribución de la riqueza".

Según esta afirmación, es indispensable que "la riqueza" o mejor entendido los bienes, recursos y propiedades, sean "mejor" distribuídos entre los distintos miembros de la sociedad mediante la acción del Estado como forma de corregir "injusticias" sociales.

Existen dos mecanismos para asignar recursos entre los integrantes de una sociedad humana. El primero es el que los asigna mediante la libre interacción entre las personas, donde los que ofrecen bienes y servicios los negocian por su cuenta con los interesados en obtenerlos, según el propio interés personal de cada una de las partes.

El segundo mecanismo es aquel en donde una única persona o institución realiza la asignación de recursos o interviene fuertemente en la misma, siguiendo un criterio propio que considera superior a cualquier interés personal.

La triste realidad es que el objetivo declamado de la clase política argentina, la "corrección de las injusticias", va a fracasar bajo cualquiera de los dos mecanismos.

Con el primer mecanismo, los perdedores del sistema (es decir, los que en opinión de nuestros iluminados sufren las "injusticias") serán aquellos que no negocien bien en favor de sus intereses, los que no consiguen insertarse de manera satisfactoria en el intercambio de bienes y los que se vean superados por sus competidores.

Con el primer mecanismo, las injusticias caerán sobre aquellos que no tengan contactos bien fluidos con el Estado, aquellos que no caigan dentro de las clasificaciones que el Estado considere ideológicamente satisfactorias... o simplemente todos aquellos que por cualquier razón no sean del agrado del "redistribuidor" de turno.

La elección, entonces, no recae entre un Estado "bueno" y un mercado "malo", como afirma el discurso berreta que nos bombardea todos los días. La elección es entre dos mecanismos naturalmente imperfectos con resultados que no son satisfactorios al cien por ciento.

En una situación semejante, el criterio de selección es, como tiende a ser en la vida, elegir el sistema que nos de el mal menor.

Y los males de dejar que los bienes y servicios sean asignados mediante la libre interacción de los individuos son considerablemente menores que los que sobrevienen por confiar en que una institución supuestamente benevolente va a proveer el bienestar de todos a la perfección.

El primer error conceptual de la visión estatista, y la causa de casi todos los males de la misma, es creer que el burócrata y el funcionario público son seres de mejor calidad moral que el ciudadano y que sólo tienen en mente el interés colectivo. Quizás no lo digan tan abiertamente, pero esa es la fundamentación para la afirmación de que el Estado asigna los recursos con mayor justicia que los particulares; la idea de que quienes están en el Estado tienen por ese simple hecho una concepción moral superior a la de los "egoístas" individuos.

Error fundamental: los funcionarios son tan humanos como el que más, y el tener un cargo público no los exime de tener intereses propios, sino que por el contrario los potencia. Considerémonos a nosotros mismos: en aras de preservar y favorecer nuestros intereses, aprovechamos cualquier ventaja relativa que tenemos, ¿por qué un funcionario no habría de hacer lo mismo con su mayor ventaja relativa, es decir, el ocupar un cargo de poder e influencia en la sociedad?

Los resultados son por todos conocidos: corrupción, favoritismo y sistema prebendario. Muy lejos de la fantasía igualitaria, imparcial y justa que promete el estatismo.

El segundo mal es que la intervención del Estado en la economía por fuera de su papel de guardián de las reglas de juego distorsiona todo el sistema de una manera pasmosa. Al premiar con subsidios y castigar con impuestos a ciertas actividades según un criterio propio, lo que hace el Estado es estimular el crecimiento insostenible de un sector y desalentar el desarrollo de otro. Al bloquear el ingreso de productos extranjeros al mercado nacional, termina convirtiendo a los ciudadanos del país en cautivos de una industria mimada que no tiene ningún incentivo competitivo para mejorar su calidad y la calidad de los productos que vende.

Y esto si asumimos que ese criterio guarda una mínima relación con un bien objetivo; en la mayoría de los casos (la desesperantemente amplia mayoría de los casos en nuestro país), el criterio para favorecer o castigar a una actividad pasa por postulados ideológicos o, como ocurre hoy en día con el campo, con una vendetta estatal.

Peor aún, cuando la capacidad del Estado para premiar con fondos públicos, contratos y otras delicias es tan grande, los sectores de la economía tienden a considerar cada vez más que sus intereses pasan por mantener relaciones aceitadas con los burócratas de turno en lugar de buscar las ganancias en el mercado. Vean el caso de nuestra industria nacional, el altar ante el que todos debemos sacrificarnos: incapaz de competir contra los vecinos o de ganar nuevos mercados, sobrevive solamente gracias a sus contactos con el Estado y a lo que puede exprimir de él. Es decir, de todos nosotros.

El libre mercado no es la panacea para todos los males de la sociedad, sencillamente porque la panacea no existe. El libre mercado tuvo, tiene y tendrá pobres, perdedores y desfavorecidos, por el simple, cruel e indiscutible hecho de que la vida los tiene en todos los aspectos. Por cada campeón del torneo de fútbol existe un equipo que sale último; por cada número uno del ránking mundial de tenis existe uno que no mide en el amperímetro, por cada Schumacher que gana una carrera existe uno que ni la termina.

La promesa estatista se basa en asegurarnos que si dejamos todo en manos del Estado sabio, bueno y virtuoso, todos seremos campeones de fútbol al mismo tiempo. Aún si fuera verdad, aún si eso fuera factible, eso significaría que nadie sería campeón.

Un libre mercado con "injusticias" que son las mismas injusticias de la vida y con millones de personas de todos los comportamientos y actitudes es siempre preferible a un sistema en donde todo dependa de una entidad endiosada de la que esperamos que nos dé todo en la mano. Del Estado se puede decir, como afirmaba Ronald Reagan, que "un gobierno que es lo bastante grande para darte todo también lo es para quitarte todo".

El mismo Estado benevolente que te promete corregir las injusticias puede arruinarte la vida si de pronto te corrés del espacio que él halla ideológicamente aceptable o si simplemente le caés mal. Antes que lidiar con un único actor con semejante poder, prefiero arriesgarme a lo que pueda pasar con miles o millones de otros actores, más o menos poderosos, más o menos decentes, pero que al menos me dan la opción de elegir.

Y que son mucho mejores que el Estado a la hora de crear riqueza... y de distribuirla también.

Finalmente, los dejo con una pequeña reflexión. Hace casi setenta años, desde Perón, que el Estado Argentino acumula más y más poder en su afán de "redistribuir la riqueza"; hace casi setenta años que venimos viendo una decadencia sostenida de nuestro país en todos los aspectos... pero por sobre todas las cosas, vemos que la riqueza que se quiere redistribuir se achica cada vez más.

sábado, 24 de enero de 2009

Obamanía

Lo confieso, no soy un gran admirador del nuevo Presidente de los Estados Unidos.

Parecerá raro, ¿no? Después de todo, viene anunciado como si fuera poco menos que la Segunda Venida de Cristo, el gran redentor de los EE.UU., el reparador de las heridas raciales y políticas, y el que traerá la justicia y la paz al mundo, que patatín y patatero... eso sí, si se les cree a los medios de comunicación, que están (no parecen) fascinados con don Barack Hussein Obama, porque es imposible saber alguna otra cosa sobre el nuevo ocupante de la Casa Blanca.

A mí, la verdad, que cuando los medios vienen tan enloquecidos con un candidato como para no tomarse el laburo de investigarlo seriamente o pretender al menos algo parecido a una cobertura objetiva, me empieza a preocupar.

Acá en la Argentina ya tuvimos a un candidato presidencial que llegó con una imagen hecha pret-a-porter por los medios: Fernando De la Rúa.

Y así nos fue.

¿Les irá así a los Estados Unidos?

Las opiniones están divididas.

En lo personal, considero que el sistema republicano en ese país es lo bastante fuerte como para resistir un pichón de populista como parecería ser Obama según las versiones más contrarias, pero cuando veo el culto que se ha desatado por don Barack, no sé qué tanto puedan resistir las instituciones. No hay nada más peligroso para un país que un dirigente aupado por el fanatismo absoluto de la población. Eso lo sabemos muy bien acá en el Sur.

De entrada, algunos congresistas demócratas presentaron en la Cámara de Representantes un proyecto para derogar la 22ª Enmienda de la Constitución de EE.UU. ¿Saben qué dice la 22ª Enmienda? Que un Presidente no puede ejercer el cargo por más de dos mandatos.

Lleva menos de una semana y ya hay algunos que piden el tercer mandato.

Ya hasta parecen peronistas.

En el mejor de los casos, Obama resultará ser un Jimmy Carter del siglo XXI: un buenista con tendencias socialistoides que será eyectado de la Casa Blanca en 2012 por no estar a la altura de los acontecimientos.

En el peor de los casos, Obama puede ser el Perón de EE.UU.

Y ahí que Dios los agarre confesados a los norteamericanos.

viernes, 23 de enero de 2009

MicroKosmos

Encuentro un enlace a un artículo publicado en el diario español El Mundo sobre la "experiencia turística" de visitar la quintita santacruceña de los Kirchner, mejor conocido para el resto de los mortales como "El Calafate".

Yo no sé de qué se queja la autora del artículo, si con sólo ir al pintoresco y carero pueblo patagónico tuvo un pantallazo de la Argentina:
  • Funcionarios prepotentes que te (mal)tratan como si fueras una mosca.
  • Precios exorbitantes y a veces arbitrarios (dependiendo de quién es el que tiene que pagarlos).
  • Todas las propiedades de valor, inmuebles y terrenos pertenecen a la Pareja Real.
  • Calidad deficiente de servicios públicos e infraestructura.
  • Servicios en manos de unos pocos y monopólicos "amigos de la casa".
  • Grandes inversiones en propiedades "de la familia".
Al final la autora debería reconocer que la sacó barata. Con sólo pasear por El Kalafate recorrió todo el país.

miércoles, 21 de enero de 2009

Welcome, Mister President.

Listo, ya está, asumió Obama, todo muy lindo. Ahora veamos cómo gobierna, a ver qué tanto se mantiene a la altura de las expectativas que todo el mundo tiene en él.

De cualquier forma, no dejo de imaginarme que en seis meses más, el pobre Barack va a comerse los mismos epítetos y las mismas críticas que siempre acompañan a los presidentes de Estados Unidos. Y es que el teorema de Baglini * también rige para los políticos de Estados Unidos, así que los que esperan una nueva onda progre y buenista al estilo de Jimmy Carter corren serios riesgos de verse decepcionados.

Seguro que van a venir grandes críticas de los habitantes de Argentolandia, que odian a EE.UU. de la boca pa'fuera sólo porque el gran país del Norte no es lo suficientemente "solidario" como para mantenernos.

Además se quieren robar el agua, se quieren robar.

Por suerte acá, que somos vivísimos y en genialidad no nos pasan ni con el Fórmula 1 de Schumacher, tenemos a una mandataria de primera y poseedora de una habilidad política suprema.

Sólo a ella se le ocurre estarse abrazando con el mandamás cubano en momentos en los que incluso una silenciosa tarde de disimulo en Olivos hubiera sido preferible. Y si culpa a su falsa lipotimia del timing de esta visita, entonces el blooper adquiere visos de patetismo.

Quizás no tenga mayor importancia, pero no deja de ser un pequeño gesto, que puede sumarse al bochorno de la contra-cumbre de Mar del Plata.

En fin, es una muestra más de la vida en el Cristimundo.

* El "teorema de Baglini" es una afirmación efectuada por el ex senador radical Raúl Baglini, según la cual "cuando más se acerca un político al poder, más se modera y más va dejando de lado sus viejas ilusiones".

sábado, 17 de enero de 2009

A la buena de Dios

Apenas llevamos 17 días y todo hace parecer que el 2009 será un año movidito.

Y si todo sigue como está desarrollándose, parece que tendremos un episodio dos de la guerra del campo.

Lo curioso es que, a pesar del tremendo bife que se comieron el año pasado, los Kirchner parecen obsesionados en reabrir el conflicto, apelando a una batería de anuncios intrascendentes que cualquiera diría que fueron pensados específicamente para irritar.

Seamos honestos: en medio de la peor sequía en 40 años, con cosechas que se pierden por completo, ¿cómo puede ser que la propuesta del Gobierno pase por créditos para la compra de cosechadoras?

No vayamos a pedirle al Gobierno que piense en bajar impuestos o eliminar controles absurdos y arbitrarios como los de la ONCCA.

Pero ha habido otros movimientos: reparto de forrajes y otros productos agropecuarios directamente a los productores a través de la Secretaría de Comercio Interior. Un momento, ¿qué tiene que hacer Moreno repartiendo forrajes? ¿Para qué tenemos una Secretaría de Agricultura? ¿O un gobierno provincial? ¿O intendencias en los partidos?

¿Será que está haciendo clientelismo rural, como se ha denunciado?

Maravilloso. El único sector de la economía que es verdaderamente competitivo a nivel mundial está cayéndose a pedazos y la única reacción oficial pasa por meter el cáncer del clientelismo.

Conveniencias políticas al margen, resulta preocupante que en medio de una crisis del principal sector productivo del país, los intereses del Gobierno pasen por reavivar un conflicto que el año pasado estuvo muy cerca de hacer tambalear al país y al mismo tiempo reducir a una importante cantidad de productores del interior al nivel de clientes.

Una de dos: o desde el Gobierno no se reconocen los riesgos de esta "estrategia" (si se la puede llamar así), o son plenamente conscientes de lo que puede pasar, pero no les importa si con eso consiguen acercarse a sus objetivos.

En el primer caso, son incapaces; en el segundo caso, son psicópatas.

En ambos casos, la República Argentina está en manos de un Gobierno que es abiertamente perjudicial para sus ciudadanos.

Sumémosle la enfermedad de la Presidenta: una mujer que sufre de la depresión y de los problemas asociados que parece tener no está en condiciones de gestionar el país en momentos como los que se están atravesando, más cuando todo el aparato estatal ha sido convertido, luego de casi seis años de kirchnerato, en un engendro que no se mueve si no se lo ordena el ocupante del sillón de Rivadavia.

Y peor aún, no sólo tenemos a una manifiesta incapaz al frente del Estado, sino que las riendas del poder las tiene una persona que no fue votada para el cargo.

Si quisiéramos ser delicados y prudentes, llamaríamos al actual gobierno encubierto de Néstor Kirchner "anticonstitucional"; si abandonamos la prudencia y hacemos la gran Carrió, podemos calificar a Néstor como un dictador.

En qué manos estamos, señoras y señores.

Lamentablemente, tenemos que llegar a la conclusión de que la permanencia en el poder de los Kirchner (porque ya no sirve hacer distingos tontos acerca del doble comando) es un riesgo que el país no puede seguir soportando más.

Existen mecanismos constitucionales, y si esperamos que el país salga de esto de manera más o menos normal, sería mejor que se apliquen.

Porque la Argentina es un país en donde las crisis suelen devorarse presidencias, y en donde las antipatías y los odios estimulados desde el poder terminan siempre volviéndose contra sus creadores.

sábado, 10 de enero de 2009

Contrafáctica

En la paz de mi exilio atlántico aproveché para retomar el placer de la lectura, y en el espacio que va desde las barrabasadas no aprobadas por el INADI que el Coco Sily escribe en La Cátedra del Macho Argentino hasta los giros y elegancias verbales de La Elegida y El Elegidor de Jorge Asís, me encontré con el interesante trabajo de historia contrafáctica de Rosendo Fraga: ¿Qué hubiera pasado si...?.
Por "historia contrafáctica" se entiende al esfuerzo de imaginar el desarrollo que hubiera tomado la historia en el caso de que ciertas circunstancias se produjeran de distinta manera. Los momentos que Fraga toma como eje de su trabajo contrafáctico son varios y abarcan desde lo que hubiera ocurrido de no crearse el Virreinato del Río de la Plata en 1776 hasta lo que le habría pasado a la Argentina de haber fracasado los golpes de Estado de 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976... o de haber tenido éxito el golpe radical de 1890.
Resulta interesante leer el relato de Fraga sobre un hipotético 1995 en el que el presidente Raúl Alfonsín hubiera llegado a Puerto Argentino para recibir del primer ministro británico John Major la cesión oficial de la soberanía en las Malvinas... algo a lo que podríamos haber llegado si no nos hubiéramos trenzado en la guerra de 1982.
Pero lo que más me queda de la lectura del libro de Fraga es el grado en el que el desarrollo de la historia depende de las decisiones, opciones e incluso de las personalidades de los individuos.
Por ejemplo, de cómo pudo haberse evitado el golpe de 1930 si tan sólo Yrigoyen hubiera escuchado a su ministro de Guerra, el general Dellepiane, cuando le daba los nombres de los implicados en la conjura de Uriburu y le recomendaba arrestarlos cuanto antes. O de lo que podría haber pasado en 1943 si Ramón Castillo tenía un poco de sensatez y se deshacía de un conspirador como el general Pedro Ramírez, que no paraba de complotar desde el Ministerio de Guerra.
En ambos casos, como mínimo, hubiera ido a dar con sus huesos a la cárcel por traidor y sedicioso un oscuro y hasta el momento intrascendente oficial del Ejército llamado Juan Domingo Perón, que supo estar en el corazón de ambas conspiraciones. Y quizás, sólo quizás, nos hubiéramos ahorrado setenta años de decadencia, corrupción, violencia y populismo.
Cuando terminé de leer los capítulos del libro sobre los golpes de 1930 y 1943 hice un zapping, vi que a La Elegida le dio una lipotimia y me entraron ganas de putear a diestra y siniestra por lo que pudo ser y por lo que terminó siendo.
A veces por idealismo, por desconocimiento o por efecto de la propaganda, uno tiende a creer que la historia es el resultado de fuerzas irresistibles a las que "les ha llegado su hora". En el caso argento, prácticamente es dogma de fe que el 17 de octubre de 1945 y todo el container de regalitos que vino a caballo del Día de la Lealtad era algo tan inevitable como el día y la noche, que Perón y el peronismo eran una necesidad histórica e inalterable ante la que no cabe el menor intento de resistencia.
Y no. De no haber sido Yrigoyen tan inenarrablemente estúpido ni Castillo tan suicidamente confiado, Perón hubiera sido un simple nombre más. Evita habría sido simplemente una actriz de radioteatro con más o menos éxito. Y toda la comparsa de delincuentes que en setenta años se colgaron del nombre de Juan Domingo habrían tenido que dedicar sus vidas a algún fin útil.
Es más: tengo esta imagen de una Argentina que felizmente no conoció el peronismo, en donde el Néstor se gana el pan conduciendo un taxi en Río Gallegos mientras Cristina dice estar ocupándose de los problemas de Florencia en la secundaria y en realidad lo está corneando impunemente con el abogado de la otra cuadra.
Es que la Historia, a pesar de las grandes fuerzas que la atraviesan, termina dependiendo en demasiados casos de los individuos y sus elecciones.

sábado, 3 de enero de 2009

¿Bajando al bunker?

"Se terminó la etapa de los aliados. Es la de kirchneristas gurkas", cita el diario La Nación a un miembro del entorno matrimoniopresidencial cuando se lo consulta por los recientes movimientos en el Gobierno y los rumores de recambios en el Gabinete.

Y el mote de "gurka" califica perfectamente para Ricardo Echegaray, el nuevo titular de la AFIP, quien durante su paso como titular de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario subordinó alegremente la exportación y los mercados de nuestra actividad más rentable y característica a los impulsos vengativos de Néstor Kirchner.

Tampoco nos podemos olvidar de Guillermo Moreno; pocas veces un secretario ha podido dejar en la irrelevancia a tres ministros del Gabinete (Massa, Carlos Fernández y Giorgi) e imponer su voluntad, que como es habitual en los círculos más íntimos del Gobierno, es la voluntad de Néstor Kirchner con una cara distinta.

Massita es uno de los que corre riesgo de eyección; al kirchnerismo no le sienta bien tener a un dirigente que combine imagen positiva con independencia (limitada) de criterio. La otrora "hormiguita negra" del ARI, Graciela Ocaña, cayó de la gracia presidencial por sus críticas hacia el rumbo político del Gobierno. A Oscar Parrilli, el secretario general de la Presidencia que supo votar a favor de la privatización de YPF cuando Menem era "el más grande Presidente desde Perón" y no "el Innombrable", se encuentra cuestionado por los cuadros más pingüinos. Incluso Nilda Garré, que desde que subiera al Ministerio de Defensa a fines de 2005 sólo actuó con subordinación y valor a las directivas kirchneristas, está "bajo observación" por parte de la Inquisición pingüina.

Todos los trascendidos coinciden en un único elemento: sea quien sea el que se vaya y el que lo venga a reemplazar, de él se esperará apoyo incondicional y sin cuestionamientos a la causa pingüina. Es el tiempo de los fieles ejecutores, de los inquisidores, de los De Vido, Moreno, Echegaray, Zannini y otros que en su comportamiento hacen suya la máxima de Goering: "Dos mas dos es cinco si el Führer así lo quiere".

El 2009 pinta ser un año de muchas complicaciones para la pareja presidencial y su círculo íntimo, y como ya hemos podido ver en la crisis del campo, los momentos complicados exacerban las tendencias dogmáticas, cerradas y absolutas de Néstor Kirchner. No se aceptarán tibios en un año en el que el kirchnerismo se juega demasiadas cosas importantes. No es hora de verdades incómodas o pronósticos reservados para el círculo íntimo y calafateño, hay que apechugar, sacar pechito y llevarse puesta a la realidad si ésta tiene el deseo antikirchnerista de ir contra el "relato".

Es, después de todo, la reedición de una tendencia inevitable en los liderazgos hiperconcentrados: el refugio y el encierro en el círculo de incondicionales y obsecuentes, aquellos que no van a traer disgustos, malas noticias o cuestionamientos incómodos.

Aquellos que, como Bormann, Goebbels y su familia, y tantos otros alcahuetes, bajaron al bunker de la Cancillería del Reich a acompañar a Hitler en sus ilusiones de grandes ejércitos salvadores, castigos ejemplares a los "traidores" y delirios de victoria final mientras el Ejército Rojo arrasaba Berlín.

Si es así, habrá que ver quién es el mariscal Zhukov que marche sobre Berlín.

Espero que hayan empezado bien el 2009 y que sea un muy buen año para todos.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Legalize!

La Corte Suprema de Justicia, anuncian desde varios medios de comunicación, estaría lista para sacar un fallo en la próxima semana despenalizando el consumo personal de droga.

¿Saben qué? Estoy a favor.

¿Por qué un conserva recalcitrante como quien les escribe estaría a favor de la despenalización del consumo de drogas? No es por uso propio, no piensen.

Porque así, de esta manera, cada quien se va a hacer responsable de sus propios actos y los va a tener que pagar en consecuencia.

Básicamente, los que elijan reventarse a drogas a pesar de las advertencias, serán enteramente libres de hacerlo.

Así, una gama amplia de humanidad que va desde el que cree que fumándose un porrito se va a poder olvidar de las cosas duras de la vida, hasta el boludo a cuerda que se cree vivo por aspirar una raya de cocaína o por tomar éxtasis en una fiesta electrónica, van a acabar donde su vicio los lleve sin que la comunidad entera se desgañite tratando de parar el camino que eligieron.

Reconozcámoslo: si alguien está tan determinado a tirarse de un precipicio, ¿para qué me voy a molestar en convencerlo de lo contrario? Más fácil me va a resultar darle una palmadita en la espalda y decirle que después me cuente qué tal son las cosas en el fondo del precipicio.

Así, podremos incorporar oficialmente a los drogadictos a un selecto club del que ya forman parte los alcohólicos que mueren con hígados reventados de cirrosis, o los fumadores compulsivos que estiran la pata porque sus pulmones se ennegrecieron... y todo por ese elusivo y fugaz instante de felicidad, alivio o calma cortesía de su vicio favorito.

Podremos darles todas las advertencias que quieran, cualquier alma caritativa que desee ayudarlos a salir del vicio podrá hacerlo, y los que realmente quieran dejar la droga podrán hacer todos los esfuerzos para alcanzar esa noble meta, pero el resto... el resto que se las arregle.

Que compren marihuana en el kiosco de la esquina y cocaína en el supermercado, y que pidan pasta base a su dealer favorito de 9 a 17 horas, pero que paguen un buen IVA de 21% que sostenga los hospitales y servicios médicos que sus vicios hacen indispensables.

Y desde ya que los narcos paguen las correspondientes tasas aduaneras, impuesto a las ganancias, impuesto a la renta mínima presunta, impuesto al cheque, ¿y por qué no? que garpen retenciones también, si el producto surge de las entrañas de nuestra Patria Nacional y Popular.

Al menos estaríamos sincerando la realidad. Vivimos en un país que se siente cómodo con sus problemas y encuentra mejores formas de convivir con ellos.

Y al menos estaríamos dejándoles el camino libre a todos los inenarrables pelotudos que creen que la felicidad, la salvación o la reputación vienen de la mano de un fármaco.

Si querés salir del pozo en el que vos mismo te metiste, desde ya que te vamos a ayudar y alentar. Pero si a pesar de todas las advertencias, de toda la información y del sentido común todavía te querés hacer mierda contra la droga, adelante, date el gusto. Hacelo, nadie te va a detener.

Si querés falopearte hasta morir, falopeate hasta morir. Cada quien es dueño de su propia vida, incluso para cagársela. A la larga nos vas a hacer un bien a todos.

Bastantes problemas tiene cada uno como para ocuparse de evitar que un pelotudo salte al precipicio de las drogas sabiendo lo que conlleva.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Sábado II: No nacerán chorros, pero se hacen chorros

El otro día llega un mail al laburo con remitente de una dirección del INADI.
El mail anunciaba el lanzamiento de una campaña auspiciada por el INADI bajo el lema "Ningún pibe nace chorro". En el mail se podía leer los argumentos usuales sobre la marginación, la pobreza, el desamparo, la exclusión social y la mar en coche, según los cuales no podemos siquiera pensar en culpabilizar a los menores de edad que cometen crímenes, dado que en última instancia serían "víctimas de la sociedad", y que afirmar lo contrario es ser parte de "la maquinaria destructora de la derecha" o algo por el estilo. I kid you not.
Palabras más, palabras menos, ese mail no mostró nada nuevo bajo el sol.
Como siempre, estas campañas se olvidan de un pequeño detalle: si bien puede llegar a aceptarse la idea de que la sociedad es responsable de las condiciones de vida de los pequeños delincuentes, jamás puede ignorarse que estos pequeños criminales son los victimarios de aquellas personas a las que roban, hieren y matan. Es parte de la misma historia de siempre, sostenida por los sectores progresistas: nadie tiene responsabilidad por sus actos y nadie debe hacerse responsable del curso de su vida. Para eso está el Estado y la sociedad.
Uno puede sentir compasión por ellos y por las vidas que debieron atravesar, siempre y cuando uno pueda hacer abstracción de los crímenes que cometen, pero la gran cuestión que dejan de lado estas campañas y los que sostienen argumentos similares es que fueron estos chicos los que apretaron el gatillo, clavaron la navaja o molieron a golpes.
Fueron ellos los que cometieron el acto criminal, fueron ellos los que por propia voluntad decidieron quitarle a alguien lo que le pertenecía y fueron ellos los que remataron el robo con un homicidio. La sociedad no los obligó a hacerlo. La responsabilidad es suya y por eso mismo deben recibir la pena apropiada.
La compasión que alguien pueda llegar a sentir por ellos (y en el fondo hay que reconocérselo a quienes realmente sienten compasión y no la simulan como parte del concurso para ver quién es más progre y posmo) no puede hacernos ignorar el hecho cometido, o disimularlo con la conveniente excusa de "la pobreza" y "la exclusión". Millones de personas en situación desfavorable trabajan constantemente para salir de allí, y son pocos los que se dedican a robar y matar.
Ningún pibe nace chorro. Gracias por remarcar lo obvio.
Cuando finalmente entiendan que estos mismos pibes se convierten en chorros y cometen actos brutales y criminales, y que las circunstancias de vida no anulan ni pueden anular la responsabilidad personal, entonces vamos a estar un paso más cerca de ponerle coto a la inseguridad.

Sábado I: Cristimundo

Esta mujer es para alquilar balcones:

  • Hache dos cero. Dios mío. A lo mejor si cambiamos la fórmula química los Yanquis no nos van a robar el agua.
  • "Como dice un viejo refrán, a Dios lo que es de Dios y al César de lo que es del César, o al revés, no sé cómo es pero se trata de eso." Tan viejo es el refrán que ya lo usaba San Marcos en su Evangelio.
  • Llega una hora tarde a una cumbre de presidentes en Brasil y se excusa con la siguiente gema de espanto gramatical: "Quiero además explicarles que llegué un poco tarde porque anoche llegué muy tarde, una hora y media luego de haber llegado a la 1 de la mañana hasta llegar aquí, así que no es impuntualidad sino es haber llegado muy tarde a un lugar lindísimo.". Llamado a la solidaridad: se pide a cualquier lector de estómago fuerte que diseque y haga una autopsia a la cita presidencial precedente para encontrarle algún significado o sentido.
  • "Agradecemos mucho la hospitalidad de Brasil pero la verdad que no es el lugar más apropiado y que genere más ganas de trabajar realmente". No labura en la Argentina, menos va a laburar en Brasil. ¡Cachaça, futebol e CFK, pra frente Brasil!
  • Lita de Lázzari, no existís: "Porque la novedad de esto es que la persona tiene que entregar la heladera vieja, y entonces se produce la renovación del aparato, pero al mismo tiempo la usada va como chatarra lo que permite, entonces, abaratar el costo del productor de chapa, que recibe la chatarra y de esta manera se completa el círculo virtuoso. Además, también, de dar un instrumento de comodidad a las familias porque a muchos les ha pasado, que han cambiado la heladera y no sabían qué hacer con el mamotreto usado que cambiaban. En realidad es esto, es una cosa muy común en la familia, no saber qué hacer con la heladera, es como con esos jarrones grandes y horribles que te regalan cuando te casás y no sabes dónde ponerlo. Bueno, con la heladera, cuando uno decide cambiarla no sabe qué hacer con la desechada muchas veces y aquí, en este caso, estamos completando el círculo virtuoso de modo tal que entonces cada comerciante que vende va a tener que retirarle la heladera usada, al que compra la nueva." (reconocimiento a los colegas de Blogbis que tienen un estómago fuerte para seguir el ritmo de las boludeces presidencialas).
  • "Para que ustedes tengan una idea, nosotros vamos a comenzar con la línea de heladeras, si nosotros lográramos cambiar en la República Argentina todos los aparatos, y cuando hablo de todos hablo de tres fundamentalmente, hablo de la heladera, del aparato de aire acondicionado y hablo del lavarropas, no hablo del resto que podría ser lo más sofisticado tal vez, es lo que desafortunadamente no tienen todos los hogares de la Argentina pero sí una parte importante; si lográramos convertir en aparatos eficientes en términos energéticos estos tres aparatos en todos los hogares argentinos, estaríamos ahorrando un Chocón, para que ustedes tengan idea; con lo cual si nosotros en determinado lapso podemos cambiar heladeras, luego de este plan de renovación de la vieja heladera por una nueva y eficiente, pasamos al plan lavarropas y aparatos de aire acondicionado y logramos esto, es lo mismo que si hubiéramos construido otro Chocón en términos de generación de energía. Esto es para que advirtamos la importancia que tienen para todos en términos colectivos, y para cada uno de nosotros en términos individuales estas decisiones que por allí a veces parecen pequeñas decisiones o gestos de economía doméstica, pero que finalmente como siempre sucede en todos los casos, termina impactando en el conjunto de la economía." ¡¡¡¿¿¿PAGAMOS MILES DE MILLONES EN IMPUESTOS PARA TENER UN ESTADO QUE SE OCUPE DE QUE CAMBIEMOS LA HELADERA???!!!

Y pensar que habiendo tanto material fresco y reciente todavía nos cagamos de risa de Menem por lo de la estratósfera...

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Pseudo-fisking

Del discurso del Tuerto Mayor en el Teatro Argentino de La Plata. Extractos cortesía del diario La Nación.
"Señor vicepresidente, si usted conocía un ánimo destituyente debió decir la verdad. Le debe una respuesta al pueblo argentino. Diga por qué nos tendríamos que haber ido".
Lo que Cobos dijo, tuertito querido, fue que su "voto no positivo" había evitado un estallido social, a lo que estuvimos a punto de llegar por tu terquedad y tu manía de quemar el país antes que dar marcha atrás. Naturalmente semejante situación se hubiera llevado puesta a la loca de Kreti, pero si vos hacés el esfuerzo de recordar, nadie pidió la renuncia de la bruja. Es más, todo el mundo se llenó la boca con lo de "Cristina tiene que terminar su mandato" y cosas por el estilo. Agradecer que en medio de la crisis más estúpida provocada por la incompetencia de este Gobierno no se haya jugado con la renuncia de la bruja no estaría mal.
Y te traiciona la hilacha, tuertito. Decís que Cobos "conocía un ánimo destituyente" y después le pedís que explique por qué él pensaba que ustedes tenían que irse. Si mal no recuerdo, el que estuvo a punto de hacer que Kristina renuncie después del voto no positivo fuiste vos.
Qué manía de proyectar, tuerto.
"Señor vicepresidente, yo no le pido que se vaya. Recapacite y ayude a Cristina."
Ni tampoco sos quién para pedir la renuncia del vicepresidente. Hasta donde yo sé, el cargo de Primer Caballero de la Nación no figura en la Constitución.
"Querido embajador, ustedes sí que tienen muchos más problemas que nosotros con el narcotráfico y con los blanqueos; construyeron ciudades enteras con ello".
Me viene a la memoria la ciudad de The Calafat, en el estado de Holy Cross.
Los problemas de Estados Unidos son asunto de Estados Unidos; la cuestión es que estás convirtiendo a la Argentina en un aguantadero de narcotraficantes y estafadores. Y todo por un cachito de caja.
"El gobernador de Río Negro está de testigo; Cobos sabía de la lucha que teníamos por delante. El vino a dar más pluralidad y sabía que se requería un mínimo de coraje para levantar las banderas de los desposeídos."
No me cae particularmente bien Cobos, pero me parece que tuvo el suficiente coraje (y digo suficiente: el tipo estaba temblando) para llevarte la contra con la 125, tuertito.
"Hasta De la Rúa tuvo un vicepresidente que prefirió irse antes que levantar una mano en contra. Yo no le pido que se vaya [a Cobos]. Recapacite y ayude a la democracia."
¿En qué quedamos entonces? ¿Que se vaya Cobos por dignidad y lealtad o que se quede Cobos por democracia? ¿Cristina es la democracia?
Ya es una cosa tener una casi-dictadura matrimonial. Peor todavía es tener una casi-dictadura matrimonial que se contradice en el mismo párrafo.
"Nos agravian en forma permanente."
Un psicólogo podría escribir una tesis con tu capacidad de proyectar los defectos propios en los demás. Y en todo caso, si fuera verdad que te agravian (cosa que dudo, dado lo mansito que es el periodismo que fuera feroz en el menemato), "cosecharás tu siembra", tuerto.
Además, considerate afortunado: con las gaffes que tu señora perpetra diariamente, Mario Pergolini la hubiera defenestrado en CQC. Pero en el CQC de los Odiados Noventa, no en el CQC chupapingüi de esta década. O en cualquier programa de humor político, de los que ya no existe ninguno.

"una dirigente actualmente de derecha y que supo ser de centro no sabe decir de qué vive y siempre tiene un amigo que le presta una casa en algún lugar de veraneo."

Vos no tenés esos problemas, tuerto. Sólo tenés veintiséis propiedades y tierras fiscales compradas a precio vil y revendidas a precio de mercado.
¿Y de qué vivís vos, querido? ¿De la inmobiliaria de Gallegos, de la consultora de Máximo o del café literario al que te ibas a retirar?
"El vicepresidente me hablaba lo mismo de esta señora. Ante tanta actividad en negro que realiza esta señora le pido a Carlos Tomada que trabaje más para combatirlo."
¿Y quién carajo sos vos para pedir al Ministro de Trabajo de la Nación que haga algo o no lo haga? Insisto, la Constitución no le da poder al Proxeneta Oficial de la Patria. Considerate afortunado; eso impide que tu prepoteada de amenazar con una investigación a un dirigente opositor sea considerado abuso de los poderes de funcionario público.
"El único que dice que la tabla es progresiva es Machinea. Está más sólo que Pinochet el Día del Amigo."
Cómo me gustaría que Chile haga una protesta oficial. Haya sido dictador o no, con tu referencia a Pinochet te metiste con otro país... para variar.
En fin, quizás termines perdiendo otro voto para tu changa en Unasur. Qué le hace otra mancha al tigre.
"Sean más independientes y dejen de mirar las cosas como ustedes creen que deberían ser. La libertad de prensa se defiende siendo más independiente, inclusive en relación con los dueños de los medios, porque eso es ser valiente."
¿Cuál es la alternativa, tuerto? ¿Mirar las cosas como vos creés que deberían ser? ¿Decir que no hay inflación, delincuencia, corrupción, lavado de dinero e incompetencia porque vos no creés que existan o porque lo dice un cable de Télam?
¿Para cuándo un periodista de Página/12, El Argentino, Siete Días, Debate o Canal 7 que se ponga en contra de la línea editorial? La caridad bien entendida empieza por casa, Pingüi.
"Yo no puedo esperar [de La Nación] otra cosa [más que no sea] que nos ataque. Todo lo que tiene olor a popular lo descompone."
Y dale con la manía persecutoria. Lindo detalle asumirte como cabeza del campo "popular" a tal punto que tu cuerpo despide genuino aroma a pueblo.
La verdad que si fueran ciertas las gansadas que decís, entonces entendería a los muchachos de La Nación.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Sábado III: ¿Y ustedes, queridos?

Las calles amanecieron empapeladas con afiches que decían gansadas encabezadas por la frase "Con De Angeli vuelve el odio", o algo así.
Y todo porque parece que embadurnaron algunos bustos de la Yegua Mayor del Justicialismo con alquitrán o algo por el estilo.
Qué cosa, esta gente... querer poner el odio entre nosotros.
Después de todo, que desde el lado kirchnerista se nos llame regularmente golpistas, procesistas, noventistas, neoliberales, desestabilizadores, conspiradores, generadores de climas destituyentes, jodedores de la comida, piqueteros de la abundancia, anti-ponen-todos-en-la-perinola, gurúes económicos, colonizados, menemistas y demás términos es sólo parte del juego político que tenemos que aceptar por vivir en democrashia.
Pero che, a nadie se le ocurra tocar un busto de la Eva que corremos el riesgo de convertir al Conurbano en Darfur...

Sábado II: Como anillo al dedo

A veces me dicen (en casa sobre todo) que tengo que escribir de manera educada y respetuosa, absteniéndome de usar términos que estén fuera de lugar.
Pero estamos en Argentolandia, y a veces la alternativa de putear es conseguir una escopeta y armar un safari de boludos. Y como escopeta no tengo...
Yendo al tema, me defeco de la risa de ver cómo mientras todos los medios de comunicación se suman a la matraca masturbatoria por los 25 años de "democracia" (hey, no lo tomen a mal, que en 25 años los políticos no se las hayan arreglado para afanarnos el voto es algo), en la Cámara de Diputados se aprueba un proyecto de facilitación del lavado de dinero sin llegar a la mayoría requerida, por no decir que se sospecha que se tergiversó el voto de algunos diputados y que se contabilizó como ausentes a treinta miembros de la Cámara, según se afirma.

Como anillo al dedo: ahora resulta que en la pseudo-democracia argenta que desnutre, que enferma y que embrutece, se aprueban leyes manifiestamente criminales en su contenido, pasándose todos los requisitos constitucionales, legales y de procedimiento por el tracto rectal.
Después del papelón en Diputados y de ver a la pareja gobernante, siento un profundo impulso de instar a todos los sesudos comentaristas que llenaban las pantallas el miércoles con sus cantos a la "democracia", a que en ordenada y prolija formación concurran a la puta que los parió.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Sábado I: Se hace jodida la cosa

Por más que uno trate de mantener el ritmo, la velocidad a la que se suceden las gansadas, imbecilidades y actos criminales de este gobierno torna imposible (al menos en mi caso) dedicarle a cada una la batería de términos que merece.
Fíjense en esta semana que acaba: de escuchar a la recauchutada imbécil que nos desgobierna diciendo que la fórmula química del agua es "hache dos cero" nos fuimos al Russia Botox Grand Tour con declaraciones de apoyo a la acción rusa en Osetia del Sur, de acusación a EE.UU. por la crisis mundial (con el bocadito del sombrerito que Dmitri Medvedev le regaló) y de exención de visa para viajar a Rusia (justo ahora que me pintaba pasarme enero en Murmansk), además del discurso paranoico de Néstor "todosh me atacan" Kirchner, las increíbles sentencias de Carmen Argibay y la vergüenza del blanqueo de capitales aprobado "a lo diputrucho" en Diputados.
Así no hay forma de seguirles el ritmo, che... uno no puede pasar las 24 horas del día corriendo a garcas en estado químicamente puro que se dedican a hacer cagadas las 24 horas del día.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Sarna con gusto no pica

Hoy se suponía que iba a escribir el artículo final de la serie "Una nueva Constitución", pero al margen de un caso feroz de pachorra sabatina, algunas reflexiones me hicieron desistir (por esta semana) de tal tarea.
Todo empezó cuando me puse a pensar en el tema del artículo, que era lo que hacía falta para que esas propuestas que estuve posteando en el blog desde hace meses pudieran convertirse en realidad en el hipotético y absurdo caso de que fueran adoptadas, y no convertirse en letra muerta como nuestra actual Constitución... y el resultado de ese esfuerzo fue, como mínimo, deprimente.
¿De qué sirve hablar de división de poderes cuando tanto en el Congreso como en la Justicia sólo hay apuro por congraciarse con el nuevo matón de turno y serle útil en lo que guste disponer?
¿De qué sirve hablar de elecciones limpias cuando la propia ciudadanía está demasiado gustosa por vender su voto a cambio de algún subsidio o plan social?
¿De qué sirve hablar de libertad de empresa y de privatización de la economía cuando lo que pasa por ser nuestra "clase empresaria" está muy cómoda con "modelos productivos" de devaluación, cierre de la economía, mercado cautivo y subsidios a rolete?
¿De qué sirve hablar de seguridad si parece que el consenso nacional sobre el tema es que "la pobreza" y "la exclusión" son suficiente excusa para salir a matar de formas cada vez más brutales?
¿De qué sirve hablar de federalismo si la autonomía de cada provincia dura hasta que al gobernador se le acaban los fondos propios y tiene que ir a mendigar al poder central?
¿De qué sirve pensar en el derecho a la propiedad cuando no sólo los políticos están convencidos de que es algo "liberal" sino que ni la propia gente piensa en defenderlo?
¿De qué sirve hablar de gobierno irresponsable cuando a la gente le gusta tener matones, maleducados y guarangos en la función pública?
Tocqueville dijo al finalizar su monumental trabajo sobre los Estados Unidos: “La República Americana perdurará hasta que los políticos se den cuenta de que pueden sobornar a la gente con su propio dinero.

En la Argentina nos hemos empeñado en darle la razón.
Como dirían los amigos de El Opinador Compulsivo en una frase que por mucho tiempo pensé que era deprimente pero que ahora me doy cuenta que es demasiado real: "Nos encanta vivir así".
¿De qué sirve calentarse por un país que tiene lo que merece?

Todavía no lo sé. Pero es preferible calentarse a acostumbrarse.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Más claro, échale agua.


¿Símbolo de buena fortuna?
¡Dejate de joder!

sábado, 29 de noviembre de 2008

Una Nueva Constitución (13): De reformas y lo que queda.

La última parte (sí, ya nos estamos acercando al fin de este proyecto) de la propuesta de una nueva Constitución versa sobre los procedimientos de reforma constitucional y las disposiciones generales de la misma.
Para el proyecto incluí dos procedimientos de modificación constitucional: un proceso de enmienda (adición de artículos) y un proceso de reforma (reescritura completa de una sección o de la totalidad del documento), cada uno de los cuales deberá cumplir con una serie determinada y estricta de pasos y requisitos, con el fin de evitar que un gobernante inescrupuloso pueda modificar la Constitución a su antojo y pervertir sus fines y mecanismos... como ya nos ha pasado. Dos veces.
Procedimiento de Enmienda
Una enmienda constitucional es un artículo adicional o una aclaración que se incluye en el texto de la Constitución sin modificar el resto del articulado. La utilidad de este sistema es la de promover un mecanismo de actualización de la Constitución que no necesariamente involucre la reescritura total del documento.
De cualquier manera, y siendo que es indispensable evitar que la reforma constitucional o incluso la enmienda sean procedimientos sencillos que dependen únicamente de una mayoría circunstancial en el Legislativo, el proceso que propongo para enmendar la Constitución consta de los siguientes pasos:
  1. Toda enmienda deberá ser propuesta por una mayoría especial calificada en ambas cámaras del Parlamento Federal. De igual manera, cada Provincia y Ciudad Autónoma podrá proponer un proyecto propio de enmienda ante el Parlamento, que deberá seguir los mismos pasos.
  2. Si la propuesta recibe aprobación en ambas cámaras del Parlamento, entonces serán sometidas al voto respectivo de la Legislatura de cada Provincia y Ciudad Autónoma; en esta etapa, se requerirá la aprobación de dos tercios de todas las legislaturas para pasar a la siguiente.
  3. Una vez aprobada por dos de cada tres Legislaturas, la enmienda es sometida a un referéndum nacional de ratificación que deberá tener lugar en un plazo no mayor a sesenta días desde la aprobación de la última Legislatura. La ratificación se logrará si la propuesta obtiene el "sí" en al menos dos de cada tres Provincias y Ciudades Autónomas.
  4. Por último, la enmienda propuesta pasa al plenario de la Corte Suprema, que tiene sesenta días para manifestarse sobre la validez y constitucionalidad de la enmienda. La enmienda será rechazada si la Corte manifiesta en un fallo firmado por al menos dos terceras partes de sus miembros que el contenido de la propuesta es contrario a alguno de los siguientes principios: gobierno republicano, federalismo, independencia de los poderes e igualdad ante la ley. Si no se observan objeciones de este tipo, la enmienda entra en vigor y se convierte en parte de la Constitución.
Procedimiento de Reforma General
Este procedimiento es el que nosotros ya conocemos para reformar a la Constitución "en el todo o en cualquiera de sus partes": se trata de una transformación y modificación general de sus artículos y disposiciones a través de una Convención Constituyente, en el hipotético caso de que hiciera falta una reforma masiva del sistema de gobierno establecido por la Constitución.
El procedimiento en este caso es más complejo y requiere más pasos a seguir que en el anterior. Si alguno piensa que un procedimiento cargado de pasos y de requisitos de mayorías especiales haría más difícil la reforma constitucional, esa es la idea. La Constitución tiene que ser la ley suprema del país, y a ella debe ajustarse el Gobierno, no viceversa. También hay que rechazar por completo el ideal latinoamericano de "una Constitución por cada Presidente", que a lo único que lleva es a la arbitrariedad y a la corrupción absoluta.

Los pasos para la reforma son los siguientes:
  1. La necesidad de convocar a una Convención Constituyente para tratar la reforma de la Constitución debe ser declarada de manera conjunta por al menos dos terceras partes de las Legislaturas provinciales y de las Ciudades Autónomas, y en cada una de las Legislaturas que se expresen a favor, la propuesta debe ser aprobada por una mayoría especial de dos tercios del total de sus miembros. Entre el tratamiento de la propuesta en la primera Legislatura y su aprobación en la última Legislatura necesaria, no podrán pasar más de tres años.
  2. Una vez que la cantidad de aprobaciones necesaria es lograda, el Parlamento Federal deberá aprobar por mayoría especial calificada una ley para llamar a elecciones para delegados constituyentes.
  3. Se elegirá por voto ciudadano a un delegado constituyente por cada circunscripción electoral, y ningún integrante de los Poderes Ejecutivo, Legislativo o Judicial, sea del nivel federal o del provincial, podrá ser delegado constituyente sin antes renunciar a su cargo.
  4. Las decisiones que se tomen en la Convención Constituyente requerirán una mayoría especial calificada para ser aprobadas.
  5. Una vez aprobado, el proyecto final de Constitución deberá ser sometido a referéndum nacional antes de su consagración como nueva Constitución.
Prohibiciones a las Reformas Constitucionales:
No se permitirá la entrada en vigor de ninguna enmienda, adición o reforma constitucional que:
  • Denigre la igualdad de todos los argentinos ante la ley o sus derechos fundamentales.
  • Amenace las libertades fundamentales consagradas en la Constitución.
  • Subvierta la separación y autonomía de los poderes públicos.

Salvo por los procedimientos de enmienda y reforma, no se podrá ignorar, abandonar, suspender, modificar, alterar, subvertir o dejar de lado ninguna parte de la Constitución, sin importar las razones que se esgriman para ello e independientemente de la legalidad circunstancial y aparente del mecanismo.

Cualquier modificación de las formas de elección, períodos de mandato, facultades, derechos y prerrogativas del Presidente, de los miembros del Parlamento Federal, de los miembros del Poder Judicial o de las autoridades provinciales sólo entrará en vigor después de las siguientes elecciones para el cargo en cuestión, para evitar así que cualquier reforma beneficie al que ocupa el cargo al momento de sancionarse.

Queda prohibida terminantemente cualquier reforma que apunte a establecer la reelección presidencial o reelecciones adicionales a las ya disponibles para los miembros del Parlamento.

Disposiciones Generales

Las Disposiciones Generales son "lo que sobra", lo que no corresponde en ninguna otra parte de la Constitución, lo que tiene aplicación transitoria, etcétera.

  1. Se establece un plazo máximo de un año después de la entrada en vigor de la Constitución para que el Parlamento sancione y apruebe todas las leyes orgánicas necesarias para el funcionamiento de todos los poderes y organismos públicos que lo requieran. El plazo podrá ser prorrogado sólo por un año y sólo por una vez mediante el voto de dos terceras partes de los miembros de las Cámaras.
  2. Se establece un plazo máximo de dos años para que el Parlamento Federal dicte los Códigos Civil, Penal, Comercial, de Trabajo y de Seguridad Social.
  3. Se establece un plazo máximo de un año, prorrogable sólo una vez y sólo por un año adicional, para que el Poder Ejecutivo y el Legislativo, según corresponda, dicten todos los reglamentos y normativas necesarios para la implementación de las disposiciones de la Constitución.
  4. Las autoridades provinciales deberán dictar en un plazo no mayor a un año, y no extensible por más de un año adicional, los regímenes de organización municipal y local y extender las cartas municipales a todos los poblados que cumplan con los requisitos fijados por dicha legislación.
  5. El calendario gregoriano es el calendario oficial de la República Argentina, y el empleado para la datación y establecimiento de fechas y períodos.
  6. El castellano es el idioma oficial de la República Argentina, pero el Parlamento Federal podrá, por el voto de dos terceras partes de sus miembros, establecer idiomas oficiales adicionales si existe una población numéricamente significativa que haga uso de dichos idiomas a tal grado que sea indispensable la prestación de servicios públicos en dichas lenguas.

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Acá, señoras y señores, después de todas estas largas semanas, termina el proyecto de Constitución.

Sin embargo, queda todavía una nota final, un último artículo de esta serie que tratará sobre la pregunta fundamental de todo este asunto: "Muy lindo todo esto, ¿pero cómo va a poder funcionar?"

Muchas gracias por su atención y hasta la próxima.

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jueves, 27 de noviembre de 2008

Algunos cambios de forma

Nosotros, los representantes de la corporación política del Estado Argentino, reunidos en Asociación Ilícita por interés y conveniencia de las unidades básicas y espacios políticos que la componen, en cumplimiento de arreglos ocultos, con el objeto de constituir el Estado elefante, arreglar a la Justicia, desguarnecer al ciudadano y al país, proveer a la caja, promover el crecimiento de nuestras cuentas, y asegurar los beneficios de la evasión impositiva para nosotros, para nuestros pichones y para todos los narcos del mundo que quieran lavar sus capitales en el suelo argentino; invocando la protección de los jueces amigos, fuente de todos los fallos convenientes: fingimos, simulamos y nos cagamos en esta Constitución para los giles que quieran creerla.
Al menos esta es más creíble que la que tenemos ahora.

¿De veras vale la pena pensar en un título para ilustrar la más reciente sarta de barrabasadas pingüinas?

La botóxica anunció su gran plan para afrontar la "sensación de crisis" que promete sumir a la economía argentina en una "sensación de quilombo" que va a dejar a la gente de esta tierra bendita en una "situación de correr la coneja" como las que venimos teniendo regularmente una vez cada diez años.
Como es de esperarse, el plan de Lady Botox es una "sensación de farsa" e inspira certeras "sensaciones de curro a gran escala".
Casi como nota anecdótica está la creación del Ministerio de la Producción. Los estatistas no tendrán idea de cómo resolver un problema, pero para ellos la solución siempre pasa o tiene que ver con la creación de una repartición burocrática a la cual llenar de hijos, amigos y "militantes. El tema es que ya se están yendo de mambo, el Gabinete ya tenía 11 ministerios (Interior, Economía, Defensa, Planificación, Desarrollo Social, Trabajo, Justicia, Educación, Ciencia, Relaciones Exteriores, Salud) y ahora le venimos a agregar el "Ministerio de la Producción"...
Muchachos, paren la mano... si a Orwell le bastaba con sólo cuatro ministerios para armar un Estado totalitario, ¿para qué darle manija a la decretadora para armar más cargos?
Pero eso sí, si lo del Ministerio de la Producción no alcanzaba, la "repatriación" (en mi barrio le decimos "lavado y blanqueo") de capitales es un regalito de aquellos. Viene todo el combo: exención impositiva, extinción de la acción penal y ninguna obligación de justificar el origen de los mismos... ideal para muchachos amigos de la causa (o "señores con pasaporte mexicano") que quieran venir al país a hacer uso de su plata mal habida.
Argentina, país en serio... ya ni para joda alcanzamos.

martes, 25 de noviembre de 2008

Ferviente deseo



Uno de mis deseos más íntimos para el futuro (al margen de los clásicos de la conquista mundial y lograr que todos mis enemigos perezcan de las maneras más crueles posibles sin que pueda asociárseme al hecho) es que de aquí a sesenta años yo tenga a mis nietos sentados alrededor de mi sillón (imagino que mis rodillas no van a aguantar el hecho) y que ellos, motivados por alguna curiosidad infantil, me pregunten:

"Nono, ¿qué m---da tenía el país en la cabeza para convertir a dos desgraciados, guarangos, ignorantes y chorros como los Kirchner en presidentes de la Argentina?"

Por suerte no tengo nietos (me faltan todos los pasos y requisitos previos) como para dar una respuesta inmediata, pero al menos tengo los próximos sesenta años para ir pensando una. Aunque de todas maneras y dada la tendencia pendular de la sociedad, imagino que voy a escuchar esa pregunta como muy temprano de acá a cinco años.

Bah, me conformo por lo menos con que River encuentre un DT que valga la pena y que el gordo Aguilar deje de robar a cuatro manos.

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